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Crónicas

Machine Head: Apoteosis total

«Lo que viví en la Brixton lo tendré entre los cinco dedos de mi mano como uno de los momentos más gratificantes como fan del metal»

2 noviembre 2019

Brixton Academy, Londres

Texto: Ñako Martínez. Fotos: Jesús Figueirido

Tres horas y media de concierto, ´Burn My Eyes´ al completo, sold out en apenas ocho horas. Machine Head termina la primera parte de su gira mundial en la cumbre del metal. Estamos en Londres para contároslo. Increíble, apoteósico, de otra galaxia o espectacular. Se quedan cortos los calificativos para encumbrar lo que Robb Flynn y sus Machine Head hicieron en la sala Brixton de Londres el pasado sábado delante de seis mil personas que asistieron al momento de mayor grandiosidad de una de las bandas corona del metal. Están en la cumbre, y desde ahí miran al resto.

Septiembre 2018: MH se sume en la oscuridad

Rebobina un año, septiembre de 2018. Robb Flynn aparecía en Facebook Live para dar un emotivo comunicado anunciando que no había banda. Se le saltaban las lágrimas. Phil Demmel y Dave McClain se habían marchado del grupo de manera abrupta. Parecía el final de Robb y el final de Machine Head. Es increíble cómo en tan solo doce meses ha conseguido escalar. Desde las penumbras hasta la gloria ha salido con la genial idea de revivir ‘Burn My Eyes’ con la banda original que lo grabó.

¿Ya has descubierto las 10 cosas que no sabías sobre ‘Burn My Eyes’?

Brixton: siempre con los brazos abiertos

El barrio del sur de Londres ha sido conocido siempre por revueltas y altercados contra el sistema. Un escenario perfecto para el mismo hilo conductor que creó ´Burn My Eyes´, el de las revueltas de Los Ángeles y San Francisco de 1992.

“La primera vez que tocamos en este jodido escenario fue en noviembre de 1994 abriendo para los jodidos Slayer, y seguimos vivos a pesar del alcohol. Hoy es un concierto muy especial para Machine Head”, espeta Robb cuando apenas llevan encaradas cuatro canciones. Las seis mil personas se ponen a corear “Machine Fucking Head” al unísono. Es una noche de comunicación, de hermandad.

Robb Flynn

Robb Flynn: El gran comunicador

Se ha convertido en un orador increíble. Desde el escenario encadena un speech el solo de más de cinco minutos mientras acordea con su acústica. Habla de la oscuridad, de la supervivencia, de lo importante que hemos sido los fans en su vida, de la soledad, de cómo lo único que siempre le movió fue el amor por la música: “Vi a Metallica abriendo para Raven con doscientas personas de público, amamos la música y por eso os amamos a vosotros”. Termina explicando el camino para salir de tus momentos más bajos: “Tienes que levantarte, poner un pie delante del otro, y otro delante, y otro más, y así poco a poco empiezas a caminar motherfuckers”….

Es sábado a la noche, y también lo sabe. No para durante todo el show de animarnos a “levantar al aire esas cervezas gigantes que bebéis en la jodida Inglaterra, los de la parte de arriba también, todos con la cerveza en alto”. Robb es simplemente un líder, un icono.

Versiones: Rendir tributo siempre es bueno

Jared MacEachern

Muestra de humildad y respeto, las versiones siempre son bien recibidas. Aunque parecía que con las tres horas de show sería suficiente, eso no les paró para tocarse varios temas y hacer que todos nos volviéramos locos. Al final del primer set arrancaron con “Hallowed Be Thy Name”, y aunque Robb no es Bruce, la verdad la interpreta muy dignamente. Os podéis imaginar que tocando en Londres, la ciudad de Iron Maiden, el teatro de Brixton se vino abajo.

En el último tramo del show, casi al final, meten otro variado que sorprende. “Battery” de Metallica, que funden con “Bulls On Parade” para celebrar la vuelta de Rage Against The Machine. Robb nunca ocultó su pasión por el hip-hop y no se le da mal rapear tímidamente.

Terminan con “South of Heaven” y “Raining Blood”. Esto es una locura. Estamos todos sudando como pollos después de más de tres horas de metal y aquí seguimos. Son las 23.30 de la noche y no se ha ido nadie de la sala. En otras ciudades han tocado otras como el “Paranoid” de Sabbath. ¿No es mágico ser seguidor del rock y el metal?

Se va el sonido: han tirado la sala abajo

La banda está concentrada tocando “Death Church” ya en el segundo tramo del show cuando de repente el sonido de exteriores se va. Ellos siguen tocando ya que el sonido de monitores no se resiente. Por un momento parece que nos hemos quedado sordos después de tanta descarga. Nos empezamos a mirar los fans, algunos empiezan a gesticular. Es el bajista Jared el que primero se da cuenta. Somos ya cientos de personas intentando avisarles. El resto sigue tocando hasta que paran la canción y Robb nos gesticula como diciendo: “No se oye?” Salen los técnicos y hay minutos de confusión. Dan las luces y la gente empieza a corear de nuevo “Machine Fucking Head” en apoyo al grupo. La hermandad del Metal no tiene límites. Son casi veinte minutos de parón hasta que consiguen restablecer el sonido. Entretanto, Chris Kontos, que tiene una pinta de cachondo brutal (por cierto, me siento a tres butacas de su mamá, que ha venido a verle esta noche) se comunica con el público mientras cruza los dedos de la mano en gesto de esperanza. “Motherfuckers” dice Robb una vez recuperado el sonido, “esto es lo que pasa cuando lanzais una cerveza del tamaño de Inglaterra a la consola de sonido, la habíais jodido”, nos dice Robb, que no perdió los papeles ni el buen humor un momento. “Vamos a empezar a tocar “A Nation On Fire”, pero por favor, cuando tiréis las cervezas al aire no lo hagáis en esa dirección!”.

Primer set: un concierto de machine head

Waclaw Kieltyka

El primer set son dos horas exactas con un repaso a veinte años de repertorio. Los juegos de luces son más oscuros, con muchas tonalidades rojas y verdes. Es un set impresionante sobre todo para darse cuenta de que MH es una banda que no vive del pasado. Solo hay que mirar en Spotify para ver que su tema más escuchado es “Locust”, de 2011.

“¿Estáis preparados para una rápida?”, pregunta Robb, y atacan con “Aesthetics of Hate” de ‘The Blackening’, un álbum que en U.K fue catalogado como el mejor de 2007.

En esta primera parte del concierto le acompañan Waclaw Kieltyka de Decapitated a la guitarra y el batería Matt Alston, de pegada muy técnica. Jared, bajista, acompaña muy bien en las voces.

Cuando cierran con la versión de Maiden uno se puede ir a casa con la tranquilidad de saber que el ticket ya está pagado, lo que viene ahora es un regalo.

“Descansamos diez minutos y regresamos con el jodido ‘Burn My Eyes’”, escupe Robb.

Segundo set: Aparecen Logan Mader y Chris Kontos

Chris Kontos

Han aprovechado el descanso para cambiar los telones de fondo, que ahora cubren de lado a lado con la portada del disco. Regresa Robb, aparece Logan Mader sin camiseta y con sus típicas rastas por un lateral y se sube a la batería Chris Kontos con su cara de niño. Arrancan con “Davidian”, te puedes imaginar lo que es eso, ¿no? ¡Los pelos de punta!

Miras alrededor y los fans están todos locos. “Quiero ver el circle pit más grande del mundo”, grita Robb. Abajo en las primeras filas es un infierno, todos hemos perdido la cabeza. Es uno de esos conciertos históricos.

Vemos cómo le pega a la batería Chris, que viene de vieja escuela. Cada sacudida que le da tiembla el stand. Es impactante, no importa que se le caiga una baqueta durante el solo, es hardcore, de los del DIY.

Logan Mader

Todos y cada uno de los temas van cayendo como clásicos. Con el corte hay un pequeño parón de intensidad que recuperan rápidamente con “A Nation On Fire”. ¿Te puedes imaginar lo que es eso? El circle pit ahora son tres mil personas. Londres está a sus pies.

Conclusión

Hay veces que los artistas salen de gira y dan buenos shows. Algunas como aniversarios, otras porque saben que tienen un buen disco que presentar, otras porque están de buen humor o porque el país donde tocan les acoge siempre bien. Luego hay shows que pasan a la categoría de espectaculares porque el público se ha entregado. Pero muy pocos shows pueden catalogarse como históricos. Esos se cuentan con la mano, y para mí lo que viví en la Brixton lo tendré entre los cinco dedos de mi mano como uno de los momentos más gratificantes como fan del metal.

Gracias, Robb, Gracias Machine Fucking Head.

ÑAKO MARTINEZ

ÑAKO MARTÍNEZ

En el número 418 de La Heavy, con La Polla Records en portada, encontrarás una extensa entrevista con los nuevos miembros de Machine Head, Waclaw Kieltyka y Matt Alston, a los que nos encontramos antes del show de Tilburg (Holanda), del que también encontrarás la mejor crónica. Además, todo sobre Volbeat, Babymetal, The Darkness o Leprous entre muchos otros. No te lo pierdas, corre a tu kiosco o visita nuestra tienda online.

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Esta entrada fue escrita por nakomartinez

1 comentario

  • Juandie says:

    Pedazo de crónica la que se ha marcado Ñako Martínez en una de las salas mas históricas de Londres a través de este conciertazo que se marcaron MACHINE HEAD y presentando uno de sus mejores albumnes como es BURN MY EYES. Un placer que toquen en España en nada más y nada menos que siete 7 conciertos.

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