
Hay conciertos que se disfrutan, conciertos que se recuerdan y, de vez en cuando, noches que, desde el mismo instante en que se apagan las luces, dejan la sensación inequívoca de que pasarán a formar parte de esa memoria colectiva que solo construyen los grandes directos. La primera de las

Lo de ver conciertos sentado es una pesadilla que a muchos nos hace rememorar aquella pandemia tan devastadora e injusta para el sector cultural. Si bien es cierto que con algunos géneros o artistas uno puede permitirse vivir la experiencia de manera más cómoda o reposada, el rock n’ roll

Debería tener bastante mérito lograr conectar con un público en un idioma que la mayoría no conoce ni de refilón. Tal es la grandeza de la música con mayúsculas, aunar almas con un objetivo común, incluso aunque este sea el de trascender a un plano superior. No muchos conciertos ofrecen

Ser músico no significa lo mismo en cualquier parte del planeta. Frente a la comodidad de las sociedades occidentales, hay lugares en los que ejercer esa actividad entraña un riesgo verdadero y hasta se puede dar el caso de que guerrilleros amenacen a los artistas con cortarles todos los dedos

Si hay algo que de verdad se echa de menos en gran parte de los grupos del panorama actual es aquella sensación de peligro del rock n’ roll de hace varias décadas. Animales escénicos del calibre de Iggy Pop o Jim Morrison destacaban sobre todo porque en el fondo eran

Hay proyectos cuya translación al directo se torna complicada. Implicarían un despliegue de logística que quizás realmente no merezca la pena desde la perspectiva más económica. Menos mal que en el mundo de la cultura no está todo contaminado por el vil dinero y todavía existen románticos, en el sentido

Estamos tan acostumbrados a esconder emociones que cuando alguien decide hacer justo lo contrario debería entenderse como un manifiesto punk en toda regla. En una época de contrastes donde te dicen que el amor romántico es tóxico y que las relaciones abiertas son lo mejor para tu salud mental, nunca

Existe tal furor por la música en directo en la actualidad que hay muchos eventos con entradas agotadas que uno no los ve venir. Frente a esas citas ante las que es fácil pronosticar un lleno total con varios meses de antelación, luego están esos bolos más modestos que acaban

Hay aficiones que desde luego provocan envidia sana. Lejos de esos conciertos de cotorreo inmisericorde o de gatos de escayola que parece que están fichando en una oficina, acudir a un recital de grupos argentinos tiene garantizado que el personal se desvivirá como si le fuera la vida en ello,

Nunca conviene dar nada por sentado en el terreno de los derechos humanos y conquistas sociales porque de la misma manera que en un momento dado se avanzó como sociedad puede llegar un perturbado al poder y transformar aquel llamado país de las oportunidades en un auténtico infierno con ejecuciones

Quizás al final lo de madrugar esté por completo sobrevalorado. Todavía recordamos la que lío Enrique Bunbury hace unos años cuando dijo en una entrevista que levantarse antes de las doce era de “mala educación” y no tardaron en saltar los adalides de las buenas costumbres llamándole “vago”, entre otras

A veces uno piensa en lo triste que debe ser la vida de aquellos que opinan que ya está todo inventado y por tanto no existe nada que merezca la pena en la actualidad. Aparte de una muestra total de ignorancia, es un claro indicativo de que el sujeto en