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45 años de ‘Quadrophenia’: La última ópera rock de The Who

Blog: Mariano Muniesa

31 octubre, 2018 6:19 pm Publicado por  1 Comentario

La historia de Jimmy el Mod contra Tommy, el campeon del pinball

Cuando en mayo de 1969 The Who pusieron a la venta su primera Ópera Rock, ‘Tommy’, el éxito de este disco alcanzó tales proporciones que dieron pie a una obra de teatro musical y a una película en la que participaron actores de Hollywood como Jack Nicholson o Ann Margret y estrellas del rock de la categoría de Tina Turner, Eric Clapton o Elton John. Por todo ello ‘Tommy’ se convirtió para su creador, Pete Townshend, en una losa creativa con la que se obsesionó por que no hipotecase su futuro como compositor ni el futuro de los Who como banda y contra la que, paradójicamente, luchó denodadamente por superar. En esa obsesión está la génesis de la que para muchos expertos, críticos y fans de los Who está su máxima obra, superior incluso a Tommy: ‘Quadrophenia’. En el aniversario de la edición de aquella gigantesca obra, volvemos a la Inglaterra de mediados de los 60 y a los acantilados de Brighton…

Huyendo hacia adelante… volviendo al pasado

Entre 1970 y 1971, Pete Townshend, pensando en el siguiente paso que los Who deberían dar para tratar como mínimo de igualar la repercusión que había logrado ‘Tommy’, concibió un ambiciosísimo proyecto, de una complejidad tal en lo musical y en la idea que había imaginado para su desarrollo que acabó siendo imposible de llevar a la práctica. Esa idea, que se llamó ‘Lifehouse’, consistía en convertir en material musical, en acordes, en canciones, ideas desarrolladas en directo a lo largo de una serie de conciertos de los Who en los que se mostraría al público una selección de canciones no totalmente acabadas y abiertas a la improvisación sobre las que podrían interactuar, creando música en directo con el propio grupo incluso encima del escenario.

Tal y como el propio Townshend explicó a Rolling Stone en 1982, “En muchos conciertos de la gira de ‘Tommy’, era tal la fuerza, la vibración positiva que me venía del público, que estaba convencido que ellos y nosotros podíamos entrar en una especie de éxtasis colectivo, de estado de nirvana, de identidad y fusión espiritual total, que no podía lograrse porque el concierto tenía que acabar a una hora determinada y toda esa comunión espiritual se disolvería. Entonces pensé que si era capaz de convertir un concierto del grupo en una experiencia colectiva permanente, en la que esa vibración tan poderosa no se perdiera sino que contribuyese a crear nueva música en ese éxtasis colectivo, ese objetivo se podía lograr. Quería llegar a fundir todo ese sentimiento en algo que traté de definir en su momento como un “acorde universal”, con toda la gente creando música con nosotros y escribiendo o reescribiendo los capítulos de la historia de ‘Lifehouse’, como si fuera un libro en el que cada capítulo tuviera que ser terminado por el lector del relato”.

De hecho, el grupo alquiló durante varios días el Young Vic Theater de Londres para iniciar los conciertos en los que llevarían a la práctica esta experiencia, pero los enormes costes que llevaba aparejados la realización del proyecto, la falta de participación de la gente y la insatisfacción que Townshend sintió al ver que la gente no reaccionaba como él  esperaba, hicieron que el proyecto fuera pronto abandonado, aunque no obstante, fue la base de uno de los mejores discos publicados nunca por los Who, ‘Who´s Next’, que se puso a la venta a finales de agosto. A ese excelente disco pertenecen clásicos de la categoría de “Baba O’Riley”, “Bargain”, “Behind Blue Eyes” o “Won´t Get Fooled Again”.

Pero a pesar del éxito de ‘Who´s Next’, que igualó las ventas y el éxito de crítica de ‘Tommy’, Pete Townshend se sumió en una profunda depresión en el transcurso de la cual hubo incluso un intento de suicidio en Nueva York, tal y como relató a la revista americana ‘Revolver’ en 2000 y en un estado de bloqueo creativo del que no sabía cómo salir. Equivocadamente o no, estaba convencido que el fantasma de ‘Tommy’ le perseguiría de por vida si no era capaz de crear otra historia que alcanzase la misma o mayor repercusión.

Pete Townshend: “Entonces pensé que tenía que crear una historia que tuviera ese mismo potencial, que le llegase a la gente de la misma forma que les había llegado ‘Tommy’, pero partiendo de unos presupuestos radicalmente distintos. Tommy era un personaje de ficción, una fantasía, en cierto modo una fábula sobre la fama, la adulación y el poder, era alguien que cualquiera se podría imaginar, pero no verse identificado en él, ni en su tiempo, ni en su trayectoria vital. Ahora tenía que crear un personaje con el que sí se pudieran identificar, verse reflejados personalmente en él, en un ambiente, un escenario y un lugar que conocieran, en el que hubieran vivido, que fuese real. Me acordé entonces de la época de los mods y los rockers, de todos aquellos chicos que venían a los shows de los Who a desmadrarse, a aquellos mods con sus gabardinas llenas de chapas, sus motos llenas de espejos, colocados de anfetaminas y que en aquellos fines de semanas escapaban de su vida gris de mozo de almacén, oficinista, chico de los recados o cualquier trabajo de mierda, viviendo en aquellas viviendas sociales que eran casi como pocilgas y aquellos padres con los que no se entendían y que no dejaban de proyectar en ellos su propio fracaso. El nuevo Tommy sería uno de esos chicos, un chico de clase obrera del Londres deprimido, sería un mod de 1964”.

Una grabación larga, compleja y difícil

A lo largo de 1972 y comienzos de 1973 los Who por un lado estuvieron haciendo una larga gira por Europa, poniendo a punto con Roger Daltrey como protagonista la versión para teatro musical de ‘Tommy’ y haciendo discos en solitario, como ‘Who Came First?’ del propio Pete Townshend editado en octubre de 1972, ‘Whistle Rymes’ de John Entwistle en mayo de 1972 y ‘Daltrey’ de Roger Daltrey en abril de 1973. Por tanto a pesar de que ‘Quadrophenia’ se empezó a elaborar a nivel de ensayos, demos de trabajo y primeras grabaciones preliminares tras acabar la gira europea del otoño de 1972, su grabación se prolongó a lo largo de varios meses.

De hecho, al final de un largo ensayo que la banda hizo en aquellas semanas, Pete Townshend les dijo al grupo que no estaba convencido de como sonaba lo que estaban grabando y que si no encontraban el sonido adecuado, el proyecto estaba condenado al fracaso. De ahí surgió la idea de hacerse con un estudio propio, del que obviamente pudieran disponer sin límite ni restricción alguna y trabajar en la consecución de ese sonido que debería dar a ‘Quadrophenia’ la calidad y la entidad necesarias para convertirse en esa gran obra que debería hacer olvidar a ‘Tommy’.

En noviembre de 1972 el grupo adquirió unos terrenos en Battersea, donde se ubicaba una antigua iglesia en ruinas y allí comenzó la construcción de los estudios Ramport, donde se grabaría ‘Quadrophenia’ y que sería hasta la separación de la banda su cuartel general y base de operaciones. Sin embargo, la construcción del estudio fue mucho más lenta de lo que habían previsto y, de hecho, una vez que estuvo listo para empezar a trabajar en él, no disponían de una mesa de mezclas adecuada, pero aun así Pete insistió en continuar la grabación en esas fechas para que el disco pudiera estar listo para editarse en el otoño. Por ello se grabaron parte de las bases en su estudio casero, otras partes se grabaron en Stargroves, con la unidad móvil de grabación de los Rolling Stones y otras con el estudio móvil de Ronnie Lane, otro gran amigo tanto de Pete Townshend como de Keith Moon. De hecho, el técnico de la unidad móvil de Lane, Ron Nevison, se compenetró tan bien con los Who que se unió como ayudante de Glyn Johns en toda la grabación del disco, también por el hecho de que Kit Lambert, que era el productor del disco, abandonó el proyecto debido a sus reiteradas faltas de asistencia a las sesiones de grabación y su incapacidad para concentrarse en la grabación por su adicción a la heroína. Así, desde mediados de junio de 1973, mientras en otras dependencias del estudio entraban y salían constantemente electricistas, carpinteros, pintores y obreros, en las dos salas principales The Who iban completando la grabación de ‘Quadrophenia’.

Otro importante problema surgió durante la grabación del disco: Roger Daltrey, que desde hacía ya varios meses estaba en total desacuerdo con la gestión económica que los mánagers de los Who estaban haciendo y les acusaba abiertamente de estar robándoles, llegó al extremo de contratar a un abogado que denunció ante los tribunales a sus propios mánagers, exigiendo una auditoría externa de todas las cuentas del grupo. Esto le enfrentó con Pete Townshend, que tenía una relación personal muy buena con sus managers, Chris Stamp y Kit Lambert y que se puso de su parte. Estas diferencias personales hicieron que Daltrey, al menos en opinión de Townshewnd, nunca se identificara al cien por cien con el proyecto de ‘Quadrophenia’ y que, según el guitarrista, “grabase sus tomas de manera mecánica, como quien va cada mañana a la cadena de montaje a ajustar tornillos. Hizo un buen trabajo, nunca lo negaré, siempre ha sido un impecable profesional, pero nunca transmitió en esa grabación el entusiasmo ni la energía que transmitió en ‘Tommy’ y en ‘Who´s Next’”.

Para ambientar mucho mejor toda la historia, el equipo que trabajo con los Who en ‘Quadrophenia’ reunió una colección de efectos de sonido sin precedentes para una grabación discográfica a las alturas de 1973; Bobby Pridden estuvo dos días enteros con un equipo básico de grabación con micrófonos de ambiente para captar los silbidos del tren y el ambiente de una estación ferroviaria para la intro de “5:15”, Ron Nevison desplazó un estudio móvil completo para grabar el sonido del mar en Cornwall para el inicio del álbum y el propio Pete Townshend se encargó de conseguir que el famoso locutor de la BBC Radio John Curle, una de las voces más famosas de los informativos de la radio británica en los años 60, fuera a los Ramport a grabar el resumen de noticias sobre las peleas de mods y rockers en Brighton para la parte final de “Cut My Hair”, con su voz pasada por un sintetizador para simular el efecto de una voz que se escucha a través de la radio.

Finalmente, ‘Quadrophenia’ quedó definitivamente terminado a finales de agosto. Se entregó el master a fabricación en la primera semana de septiembre y se puso oficialmente a la venta el 1 de noviembre de 1973, aunque a lo largo del mes de octubre, tanto en Inglaterra como en Estados Unidos, se pusieron a la venta diversos singles extraídos del disco a modo de adelanto.

La historia de la huida hacia adelante de una generación perdida

Musicalmente, cuando se escucha ‘Quadrophenia’, en especial si se toma como referencia a ‘Tommy’ lo cierto es que, aunque Pete Townshend pretendiera recrear una historia, una personaje y un escenario completamente diferente, deliberadamente o no, siempre me ha parecido que tomó muchos elementos musicales de ‘Tommy’ para dotar de una cierta unidad temática y de un sentido de homogeneidad argumental a todo lo que fue ‘Quadrophenia’. Y eso se hace evidente desde el mismo comienzo de la obra, en la suerte de “obertura” que es “I’m The Sea” al igual que en el tema-título, “Quadrophenia”, en el que se repiten desde frases y estrofas sueltas de canciones de todo el disco, como una especie de síntesis de la historia -al igual que hizo en ‘Tommy’-, así como determinados dibujos de guitarra y acordes que, del mismo modo que en el caso de ‘Tommy’, hacen de hilo conductor musical que proporciona a toda la obra esa unidad característica de la Opera-rock, ese género musical que, en cierto modo, Pete Townshend contribuyó decisivamente a crear.

Entre 2000 y 2001, cuando escribí para Ediciones Cátedra mi libro sobre los Who para la colección “Pop & Rock” de la citada editorial, contacté con uno de los mayores expertos en Inglaterra sobre la historia del grupo, Richard Barnes, quien me proporcionó las siguientes declaraciones que el propio Pete Townshend hizo para sus trabajos e investigaciones y que publiqué en ese libro. Las reproduzco aquí al objeto de ofrecer el análisis más objetivo y ajustado a la realidad de cómo se concibió ‘Quadrophenia’ por parte de su autor.

Pete Townshend: “’Quadrophenia’ es el resumen de una serie de reflexiones y memorias que un joven de hoy en día, un antiguo “mod” de los que venían a vernos hasta los topes de anfetaminas en 1964 y 1965 tiene mientras está sentado en una roca de un acantilado de Brighton, donde ha terminado después de una semana triste y molesta.

Este muchacho, Jimmy, tiene cuatro facetas distintas en su personalidad, que se corresponden en cierto modo con la que teníamos cada uno de los Who. Una de ellas es violenta y decidida, agresiva e inalterable, y es la que representa Roger Daltrey -me inspire en él- en “Helpless Dancer”. Otra es alocada y despreocupada, hedonista y totalmente irracional, y es la que hace Keith Moon en “Bell Boy”, la tercera faceta es insegura, confusa, desesperanzada, pero al tiempo inquieta, la de un joven que se hace preguntas sobre lo que ve a su alrededor y es la que representa John Entwistle en “Is It In My Head?”, que es una parte de “Doctor Jimmy” y una faceta desengañada, a veces cruel, y a veces incluso cínica, que es la que hago yo en “Love Reign O’er Me”. Cada faceta de su carácter es un rasgo especialmente característico de la generación rock, de la gente que en los 60 tenía entre 16 y 20 años y se encontró con que el rock era la nueva revolución.

Así pues, este muchacho, Jimmy comienza su relato en “The Real Me”, que es su experiencia con el psiquiatra que piensa que es un esquizofrénico agudo. Después, Jimmy, solo, ante sí mismo, se enfrenta con sus cuatro facetas, sus cuatro personalidades en “Quadrophenia”, en la que escuchas fragmentos de las cuatro canciones que representan cada una de sus personalidades. “Cut My Hair”, es el recuerdo de una bronca con sus padres que acaba con su abandono del hogar familiar, en la que se oye como ruido de fondo un noticiario radiofónico que habla de disturbios en Brighton por los enfrentamientos entre mods y rockers, en los cuales Jimmy estuvo presente la semana anterior. En “The Punk And The Godfather”, Jimmy, después de haber asistido a un concierto de los Who, mantiene una conversación con una imaginaria estrella de rock que le defrauda de tal modo que abandona el rock como leit motiv de su vida. Entonces empieza a trabajar como barrendero, que es la historia que se cuenta en “The Dirty Jobs”, pero su frustración sigue y de ahí viene el estallido de su faceta más violenta en “Helpless Dancer”.

Pero Jimmy no es solamente un hooligan, tiene también dudas, preocupaciones y hasta un cierto sentido de la trascendencia, que es lo que amargamente expresa en “Is It In My Head?”. Más tarde al ver a una chica de la que estaba muy enamorado con uno de sus mejores amigos, que es lo que se cuenta en “I´ve Had Enough”, en un arrebato de impotencia contra su propia frustración, destroza su scooter y se marcha en tren a Brighton, para recordar los buenos días pasados como mod luchando con los rockers. El trayecto en tren es la historia que se cuenta en “5:15”.  Allí, en “Sea And Sand”, Jimmy siente la necesidad de terminar con todo y percibe el mar de las costas de Brighton como el infinito y siente que quiere ahogarse, que quiere convertirse en parte del mar. Pero surge algo parecido a un flashback de su memoria, en “Bell Boy”, recordando sus buenos tiempos en bandas mods, dejando salir a su faceta más lúdica, más hedonista. Así que roba una barca, se adentra en el interior del mar y se emborracha. En el momento de máxima intoxicación, cuando esta tan borracho que apenas puede distinguir lo que le rodea, tiene un momento de lucidez absoluto, que le libera de las ataduras de sus cuatro personalidades. Esta es la historia de “Doctor Jimmy”.

Finalmente llega a las rocas, es decir, “The Rock” y por última vez, escucha de nuevo los cuatro temas ya para, como ritual de liberación, salir de sí mismo, abandonar su esquizofrenia, su “Quadrophenia”. En la parte final de “Love, Reign O’er Me”, termina la historia, pero, fundido entre la lluvia y el mar, logra abrir su corazón, abrir sus ojos a la nueva vida que le espera, ya sin sus ataduras esquizofrénicas. Esta es la sinopsis de la historia de Jimmy, el personaje en torno al cual gravita toda la historia y todas las canciones de ‘Quadrophenia’”.

Musicalmente, ‘Quadrophenia’ es un disco muy representativo de todo lo que fueron los Who en los años 70. A nivel de sonido, tiene la solidez, la homogeneidad y la fuerza de su exitoso e inmediato predecesor, ‘Who´s Next’, y aun siendo un álbum cuyos temas tienen una gran complejidad instrumental por cuanto no son canciones aisladas, sino elementos integrantes de un todo, cada una de ellas tiene partes más lentas, más aceleradas, más fuertes y con guitarras más duras según lo pide la letra de la canción y el capítulo de la historia que se está contando con la canción como vehículo narrativo.

Así nos encontramos con temas como “I´ve Had Enough”, que son como cuatro canciones en una -de hecho, hay una transición instrumental que siempre me ha parecido calcada del “Sparks” de ‘Tommy’- que es como una historia de los Who condensada en cuatro minutos, pero hilada por esa melodía que te identifica inmediatamente con la historia, temas que contienen la pura esencia Who de siempre, como “The Punk And The Godfather” en donde creo que se puede escuchar y sentir al mejor Keith Moon de la historia de los Who, la dureza hard-rockera de “The Real Me”, tema que fue versionado en 1989 por W.A.S.P. y la energía heredera de los Who más demoledores en “5:15”, uno de los temas en los que diga lo que diga Pete Townshend, Roger Daltrey se deja la piel y se puede disfrutar de uno de los mejores solos de guitarra que quizá hiciera nunca en una canción de los Who Pete Townshend.

Un legado contradictorio

A estas alturas del relato, quizá cabría preguntarse: ¿Logró Pete Townshend su objetivo de hacer que la historia de Jimmy hiciera olvidar a la de Tommy? La respuesta, al menos en aquel momento, fue negativa.

Comercialmente hablando, cabe decir que la respuesta a ‘Quadrophenia’ no fue en absoluto desalentadora: Llegó al nº2 de la lista de LPs más vendidos de Billboard, hizo lo propio en Inglaterra, pero hubo algo que sumió a Pete Townshend en una profunda desilusión. La crítica de manera prácticamente unánime comparó a ‘Quadrophenia’ con ‘Tommy’ y la mayoría aseguraban que la historia del chico sordo, mudo y ciego campeón de Pinball seguía siendo mucho mejor que la de Jimmy el Mod.

En las semanas inmediatamente posteriores a la edición de ‘Quadrophenia’ las cosas no pudieron ponerse peor: la relación personal entre Roger Daltrey y Pete Townshend se hizo cada vez más tensa, incluyendo más de una pelea a puñetazos durante los ensayos de la gira, Keith Moon, a raíz de la ruptura sentimental con su pareja se hundió cada vez más en lo que ya parecía un auténtico problema de alcoholismo, y los problemas legales con su management dejó al grupo en una situación económica muy complicada. Para acabar de rematar la jugada, toda la atención de la prensa empezó a dirigirse hacia la noticia de que en 1974 se iniciaría el rodaje, con Ken Russell como director, de la versión cinematográfica de ‘Tommy’, el monstruo que precisamente Townshend había querido combatir.

Por todo ello, ‘Quadrophenia’ tuvo una corta proyección a nivel de conciertos en directo: una corta gira por Inglaterra y otra por Estados Unidos durante el otoño-invierno de 1973, a la que se añadieron algunos conciertos aislados en Francia ya en 1974 en donde el grupo no dio, por todas estas circunstancias, el rendimiento al que todos estaban acostumbrados y que fue duramente criticada por la prensa musical del momento.

De las playas de Brighton a las pantallas de cine

Pete Townshend siempre aseguró que ‘Quadrophenia’ debería ser una obra redescubierta, más apreciada y mejor conocida de lo que fue en 1973. Por ello, cuando en 1978 los Who decidieron crear una sociedad para, además de gestionar las cuentas y los intereses del grupo, diversificar sus inversiones en especial en el mundo del cine, la apuesta estuvo clara desde el primer momento: si ‘Tommy’ tuvo su versión cinematográfica, ‘Quadrophenia’ también la tendría.

‘Quadrophenia’ fue llevada al cine por Franc Roddam, otra apuesta de Pete Townshend por un director desconocido de la London Film School, -era su segundo largometraje tras dirigir series para televisión y cortometrajes- que fue considerado por mor de su trabajo en esta película como un nuevo talento de la escuela del free cinema inglés, hizo del film otro éxito de taquilla espectacular, aunque no llegase a superar a ‘Tommy’.

En esta ocasión, la crítica acogió con mucha más receptividad la idea. Para la versión cinematográfica de ‘Quadrophenia’ no se llamó a ninguna estrella de Hollywood, ni siquiera actores conocidos para el gran público inglés, sino actores jóvenes desconocidos, algunos de ellos semi-profesionales, y tan solo podía destacar a nivel de popularidad Sting, el líder de The Police, que en cualquier caso protagonizó un papel secundario, más concretamente el de “The Ace”, uno de los mods que acude aquel fin de semana a Brighton a esa concentración de mods contra rockers.

En la película ‘Quadrophenia’, el papel de Jimmy fue encarnado por Phil Daniels, mientras el que de la chica de la que está enamorado, Steph, lo protagoniza Leslie Ash. Toda la historia gira en torno a ese fin de semana en Brighton, en el que Jimmy, tal y como se contaba en la historia del disco, es un chico que vive con unos padres que no le entienden y con los que discute constantemente, en un trabajo frustrante que no le permite pensar en un futuro de vida medianamente atractivo, y que solo quiere escapar de esa agobiante realidad a través del rock, de su banda de colegas mods y de la chica, Steph, de la que está enamorado. Llega el famoso fin de semana de la concentración en Brighton, pero a la vuelta del viaje, todo su mundo se desmorona. Es despedido de su trabajo, Steph le abandona para irse con uno de sus amigos mods, rompe con su familia, con todo su mundo y aturdido, confuso y desesperado, regresa a Brighton para, en una secuencia final antológica, dejar abierta la historia y la duda acerca de si se suicida o si lo que hace es arrojar por el acantilado su típica scooter mod a modo de metáfora del fin de una época de su vida.

La película fue un éxito de taquilla mundial espectacular, España incluida -hasta se llegó a rumorear que ante tal éxito los Who vendrían a tocar a Madrid y Barcelona en diciembre de 1979, cosa que finalmente no sucedió- y hoy por hoy se sigue considerando una de las mejores películas nunca rodadas acerca del mundo del rock. Sin embargo, ni Franc Roddam, ni Phil Daniels, ni el resto del elenco de actores que participaron logró desarrollar una carrera de mayor recorrido en el cine. La banda sonora de la película, diferente de lo que fue el disco original, fue un éxito de ventas indiscutible y en países como España o Francia, vendió más copias incluso de lo que vendió el ‘Quadrophenia’ de 1973.

Una obra musical elaborada, compleja, llena de inspiración, imaginación, talento y creatividad, que los Who llevarían de manera monográfica a algunos conciertos muy especiales a mediados de los 90 a grandes conciertos, como por ejemplo los celebrados en Hyde Park en 1996 y 1997, de los cuales tuvimos amplio eco gracias a las crónicas de nuestro compañero periodista de M-80 en Alicante Carlos Sempere y que publicamos en su día en nuestra revista Kerrang!.

45 años después, sigue siendo una obra musical que conmueve, que estremece, que transmite sensaciones, vivencias y emociones. Como todas las grandes obras de la historia del rock.

 

Mariano Muniesa
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Mariano Muniesa

Periodista Musical at Mariskal Rock & La Heavy
Mariano Muniesa acumula una larga trayectoria en el periodismo musical tanto en prensa escrita como en radio y TV. Ha dirigido programas en las principales cadenas de radio del pais (Cadena 100-COPE, Onda Cero, SER-40 Principales) en 40TV-Canal Plus y Onda 6 TV y es autor de numerosos libros biográficos y ensayos sobre el mundo del rock: Rolling Stones, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Metallica, Barón Rojo, AC/DC y un largo etcétera.

Descubre su blog La Comuna: http://marianomuniesa.blogspot.com.es/
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Esta entrada fue escrita por Mariano Muniesa

1 comentario

  • Juandie says:

    Sin duda una de las mejores operas Rock de la historia y quizás el último gran álbum de los históricos THE WHO. Tiene que estar interesante este extenso articulo que se ha marcao Mariano Muniesa para disfrutar leyéndolo.

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