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Crónicas

Hammerfall + Battle Beast + Serious Black: Un festín para amantes del power metal

«El espectáculo terminó tras poco menos de dos horas, pero para aquellos que aman el power metal fue una noche para chuparse los dedos»

Sala Trix, Amberes (Bélgica)

Texto y fotos: Hughes Vanhoucke

Hammerfall

Por segunda noche consecutiva, el martes 4 de febrero MariskalRock estuvo presente en la sala Trix de la ciudad de Pedro Pablo Rubens, en la que se sirvió una noche de power metal principalmente escandinavo. Esta vez, Serious Black, Battle Beast y HammerFall fueron el menú de la noche. Pocos días antes la mayor producción de HammerFall desde su creación en 1993, llamada "World Dominion Tour 2020”, había arrancado en el norte de Alemania.

En una parte limitada del escenario se invitó a la banda alemana Serious Black a abrir el debate. Se trata de una banda que surgió hace casi siete años en el backstage de un festival en España, el Ripollet Rock Festival, cuando el bajista Mario Lochert (ex Visions of Atlantis) y el guitarrista Roland Grapow (Masterplan, ex Helloween) juntaron las cabezas.

Serious Black

Mientras Roland Grapow está concentrado en su banda principal, Masterplan, dejó la banda, y Dominik Sebastian ocupa su lugar, complementado por el cantante sueco Urban Breed (ex BloodBound), que tiene similitudes físicas con King Diamond, y el exbatería de Freedom Call, Ramy Ali. La banda lanzó su quinto álbum, ‘Suite 226’, pocos días antes del concierto.

De inmediato quedó claro que el público local apreciaría su actuación, los asistentes que ya se encontraban en el recinto los premió con sus aplausos. La banda se fortaleció durante esta gira con el guitarrista Christian Münzner. ¿Qué digo guitarrista? Virtuoso de la guitarra, que lanzará su tercer álbum el próximo mes de marzo. Este también formó el supergrupo de metal progresivo extremo Alkaloid después de marcharse de la banda alemana de death metal técnico Obscura.

Los dos hombres a cargo de las seis cuerdas fueron los que más destacaron en el escenario, a pesar del espacio limitado del que disponían.

La primera media hora de ésta noche de miércoles fue muy sabrosa, llena de power metal melódico extraído de tres de los cinco álbumes de la banda, con canciones como "Serious Black Magic" y "High and Low", que sobresalieron en la primera parte del set.

Desafortunadamente solo nos brindaron una canción del último álbum, "We Still Stand Tall". El set de Serious Black fue un espectáculo divertido, en el que a menudo se comunicaban con el público.

Al final del espectáculo, el bajista Mario Lochert confirmó una gira europea como cabeza de cartel para finales de octubre, que también incluirá Madrid, Valladolid, Vitoria-Gasteiz y Oviedo.

Battle Beast

La banda número dos de la noche fue Battle Beast, a quienes habíamos visto en directo hacía solo dos meses, durante la gira “No More Hollywood Endings”.

El escenario permaneció limitado de espacio, lo que no impidió que la banda diera lo mejor de sí, especialmente Noora Louhimo, quien quemó más calorías que un atleta durante una maratón completa, y que fácilmente haría avergonzarse a una bailarina de can-can en el Molino Rojo de París.

La finlandesa, que lucía dos cuernos en el pelo, desplegó una fantástica voz. Sin embargo, noté que el teclista Janne Björkroth estaba en el escenario tocando sin emoción. Si la atmósfera durante la banda alemana ya era óptima, los fanáticos de Battle Beast crearon un ambiente aún más cálido.

Después de cuatro canciones, apareció en escena el Battle Beast Disco Invader, un teclado con ruedas con una batería electrónica en la parte superior que Janne Björkroth y el batería Pyry Vikki arrastraron por el escenario durante "The Hero", mientras que en "Eden" se le pidió a la audiencia cantar junto con la hiperactiva frontwoman.

"King For a Day" puso la sala patas arriba una primera vez ésta noche y luego cerraron el set con "Beyond The Burning Skyes" después de alrededor de unos 45 minutos.

Joacim Cans (Hammerfall)

Poco después de las 8:30 finalmente llegó la hora para HammerFall. Ahora la banda principal de la noche disponía de todo el escenario, hasta los amplificadores de sonido permanentes de la sala Trix tuvieron que ser apartados, para colocar toda la producción de los suecos.

El escenario estaba decorado como la fachada de un castillo señorial con un balcón y escaleras que los miembros de la banda usaban regularmente.

Después de escuchar campanas de iglesia, el set se abrió con "Never Forgive, Never Forget" y "One Against The World", dos temas del último álbum, ‘Dominion’. Ahora sí notamos que el sonido se mezclaba de manera óptima, a diferencia de cuando Serious Black abrió la noche.

Después de la introducción con temas nuevos, siguieron canciones más antiguas en las que, dependiendo de cada una, los guitarristas tomaban la iniciativa. Destacaba Oscar Dronjak con su conocida guitarra de martillo diseñada por la marca alemana Sandberg.

Cuando había partes instrumentales relativamente largas, el líder, Joacim Cans, subía las escaleras para observar a la asistencia desde el balcón.

Como era de esperar, para la balada "Second To One" recibimos la presencia de Noora Louhimo para hacer un dúo con Joacim Cans. Al comienzo de la canción ambos cantantes estaban a cada lado de la batería de David Wallin. Por cierto, Noora Louhimo apareció con el mismo atuendo que lucía en el escenario con su banda, a excepción del calzado, había cambiado las zapatillas por tacones altos, pero los cuernos en su cabello todavía estaban allí.

Hammerfall

Sin duda fue un momento destacado justo pasada la mitad del set, especialmente cuando los dos se reunieron al centro del escenario seguidos por un solo de guitarra de Pontus Norgren, solo que, por cierto, merecía una mención, al igual que la parte de piano del principio, en la que no vi ningún piano o teclado en el escenario.

Después de que Noora Louhimo dejara el escenario recibimos una versión especial de "Renegade", del álbum que cumple 20 años este año, en la que también aparecieron fragmentos de otras canciones del álbum. Dronjak y Norgren nuevamente tuvieron el papel principal durante este potpurrí.

Siguió una serie de canciones, con las que la banda llegó hasta el final del set de una excelente actuación. "Let The Hammer Fall" cerró el set normal después de más de una hora y media.

Los bises comenzaron con "Hammer High", en el que Joacim Cans pidió a la audiencia que lanzara puños cerrados al aire, mientras que "(We Make) Sweden Rock" fue la última canción que interpretaron de ‘Dominion’, con un guiño a otras famosas bandas de metal suecas como Opeth o Europe.

"Hearts On Fire" fue la vigésima y última canción de la noche. Después de tres conmovedores temas durante el bis, el espectáculo terminó tras poco menos de dos horas, para aquellos que aman el power metal, una noche para chuparse los dedos.

 

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Esta entrada fue escrita por Hughes Vanhoucke

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