Fue el pasado marzo cuando supimos que Kelly Osbourne, hija de Ozzy, rompía su compromiso con el DJ de Slipknot, Sid Wilson. Pero la suerte para este último no parece que haya remontado en los últimos meses, pues según apuntaba una fuente muy cercana al grupo podría haber sido despedido de la mítica banda de Iowa. De momento, no se conoce el motivo de esta sorprendente decisión.
Según el portal de noticias TMZ.com, una fuente cercana a Slipknot y con conocimiento directo de la situación aseguró al citado medio que Sid fue informado a última hora de la tarde del viernes 31 de julio de que había sido expulsado de forma permanente de la formación de Iowa. Por el momento, no está claro qué ha provocado la salida de Wilson de Slipknot.
Sid había sido DJ de Slipknot desde 1998. Con su salida, Wilson, conocido como #0, sería el quinto miembro que grabó el emblemático debut homónimo de 1999 que ya no está en la formación. Craig Jones salió en 2023, Chris Fehn en 2019, mientras que Joey Jordison y Paul Gray fallecieron en 2021 y 2010 respectivamente.
Wilson empezó el año pasado su propio sello discográfico Vomit Face, orientado principalmente a artistas de hip hop como Lil Bushwick, J57 o Rome Fortune, entre otros.
Del mismo modo, desde la década del 2000, Wilson también ha realizado giras ocasionales bajo el nombre artístico de DJ Starscream, un alias inspirado en el personaje homónimo de la franquicia ‘Transformers’.
A falta de confirmación de Slipknot
Para añadir todavía más incertidumbre a este asunto, el guitarrista de Slipknot, Jim Root, compartía un enigmático mensaje a través de sus historias de Instagram: “No creas todo lo que lees. Para. Piensa. Respira. Tómate un tiempo. Quizá, solo quizá, espera hasta que haya más información”.
Pues eso, de momento ni Slipknot ni Sid Wilson han confirmado oficialmente su salida, por lo que todo apunta a que habrá que esperar a una comunicación oficial antes de dar por hecho cualquier cambio en la formación. Estaremos al tanto.
El punk me salvó la vida y el hard rock siempre ocupó un lugar especial en el corazón, al igual que el rock gótico, pero nunca me he cerrado a otros géneros. Cual buscador de oro en el lejano Oeste, agito mi peculiar colador para quedarme con aquello que particularmente llame la atención o sobresalga del resto de propuestas, pues creo con firmeza en la vieja máxima de que de todo se puede aprender, o sacar algo de provecho, como decían los antiguos.
