LO ÚLTIMO

Entrevista a Caliban: “Estamos componiendo, por eso solo tocaremos en un par de festivales; en España nos encanta Resurrection Fest, además, coincide con mi cumpleaños”

Fotos: Moritz Hartmann

Los alemanes Caliban regresarán este verano al festival Resurrection Fest (horarios confirmados aquí, entradas en este enlace)en una de sus escasas actuaciones fuera de Alemania mientras trabajan en el sucesor de 'Back From Hell' (Century Media, 2025). Nuestro habitual plumilla Pau Peñalver habla con el vocalista Andy Dörner sobre la relación especial de Caliban con Viveiro, el estado actual del metalcore y cómo se afronta el futuro una carrera que ya supera los veinticinco años.

Si no me equivoco, Resurrection Fest será vuestra única actuación en un festival europeo fuera de Alemania este verano.

“Sí, es verdad. Finalmente, y de nuevo, tocaremos en el Resurrection, uno de mis festivales favoritos. Me encanta tocar allí.”

¿Por qué habéis decidido reducir tanto la actividad en directo este año?

“Estamos trabajando en nuevo material ahora mismo y necesitamos tiempo para el proceso de composición. No queremos tener demasiadas distracciones. Por eso solo vamos a tocar en un par de festivales en Alemania. Y en España siempre nos encanta tocar en Resurrection Fest. Es una ocasión especial, además, porque coincide con mi cumpleaños, así que será una gran fiesta para mí celebrarlo con mucha gente”.

Da la sensación de que existe una relación especial entre Caliban y Resurrection Fest. Habéis actuado allí varias veces a lo largo de los años.

“No creo que hayamos tocado todos los años, pero sí hemos vuelto muchas veces, diría que cada dos años, quizás. Siempre que recibimos la llamada de Resurrection intentamos hacerlo posible porque, como he dicho, es uno de mis festivales favoritos. Me encanta tocar allí. Cuando tenemos la oportunidad, vamos. Creo que la última vez fue una decisión de último minuto. Volvemos al infierno”.

'Back From Hell' (Century Media, 2025) sigue siendo vuestro último disco, pero habéis publicado una edición ampliada. ¿Por qué decidisteis hacerlo?

“Hoy en día, necesitas sacar más música para la gente. La forma de consumir música ha cambiado. Ya no funciona publicar un disco y esperar dos años para sacar otro. La gente necesita más contenido y más canciones en menos tiempo. Personalmente, no me gusta demasiado porque tienes que componer constantemente para que la gente siga conectada y sepa que sigues vivo, pero pensamos que era una buena forma de ampliar la vida de 'Back From Hell' con canciones en directo y versiones”.

¿Qué puede esperar el público de Resurrection Fest? ¿Habrá cambios en el repertorio, será un listado especial?

“Todavía no estoy completamente seguro, pero creo que seguiremos tocando bastante material de 'Back From Hell'. Tocaremos canciones nuevas, pero también recuperaremos algunas canciones antiguas porque la última vez que estuvimos en Resurrection no hubo demasiados temas clásicos en el setlist”.

Después de tantos años, ¿seguís ensayando de forma tradicional o todo el trabajo se ha vuelto digital?

“Tenemos una sala de ensayo old school de las de toda la vida. Las primeras ideas suelen surgir online porque vivimos repartidos por toda Alemania, pero cuando llega el momento de preparar seriamente canciones o una gira seguimos reuniéndonos físicamente. Está en Koblenz, donde vive nuestro batería, en el sur de Alemania. Ahí guardamos todo el material y ensayamos cuando lo necesitamos. Nos hicieron una buena oferta”.

Y, después de más de veinticinco años gritando sobre un escenario, ¿alguna vez te cansas?

“Sigo agradeciendo mucho tener la oportunidad de hacerlo. Estoy agradecido de poder hacerlo. Hay muchas bandas que ya no están en la carretera. Nosotros seguimos aquí, seguimos haciendo música nueva y seguimos disfrutándolo. Eso sí, cada vez es más duro. No es como hace veinte años. Tenemos casi 50”.

¿En qué sentido?

“Todo requiere más esfuerzo. Saltar, correr, moverte constantemente sobre el escenario... Cuando veo a bandas de veinte años haciendo eso, a veces me pongo un poco triste porque ya no estoy tan en forma como ellos. Pero sigue siendo divertido y sigo sintiéndome muy agradecido por poder subirme a un escenario y gritar”.

Caliban ha sobrevivido a muchas modas dentro del metal. ¿Ser considerados una banda de metalcore ha sido una bendición o una maldición?

“Depende de la época. El metalcore ha pasado por momentos muy diferentes. También pasó con el thrash. A veces parecía que a nadie le importaba, y otras veces estaba en todas partes. Creo que ahora mismo está en una buena posición. Estamos contentos de seguir haciendo metalcore, y no tengo ningún problema con las decisiones que tomamos en aquellos años”.

Foto: Moritz Hartmann

¿Crees que el género vive un buen momento?

“Sí. Al menos durante los últimos años, me parece que está en una situación muy saludable. Además, estamos pensando en recuperar algunas de las influencias antiguas de la banda para la música nueva, algo que ya empezamos a hacer en 'Back From Hell’”.

Una de las novedades recientes ha sido la incorporación de Ian Duncan. ¿Qué aporta a Caliban?

“Muchísimo. Lo conocemos desde hace años porque compartimos conciertos cuando tocaba con We Butter The Bread With Butter. Siempre nos decía que si alguna vez necesitábamos ayuda podíamos llamarlo. Cuando se produjo la salida de Marco, apareció esa posibilidad. Al principio no queríamos incorporar a otro miembro, pero terminamos probándolo, y fue una gran decisión”.

Lo fichasteis como nuevo miembro, bajista y cantante de voces limpias.

“Es un músico increíble y un gran cantante. Yo siempre he disfrutado más de las voces agresivas, pero Ian es fantástico en las voces limpias. Nos aporta muchas más posibilidades musicales y encaja perfectamente con nosotros. Es como uno de nuestros mejores fans. Creció escuchando a Caliban. Cuando rompimos la relación con Marco (Schaller) estuvo allí para unirse sin rechistar. Siempre nos ofrecía sus servicios. Si me necesitáis estaré allí. Los primeros shows sin bajista no eran lo mismo. Le dimos una oportunidad, y nos da mayores opciones, y es un encaje genial”.

¿En qué punto se encuentra el próximo álbum?

“Todavía muy al principio. Estamos con las primeras ideas. De hecho, quince minutos antes de empezar esta entrevista, Ian me estaba enviando nuevas ideas. Estamos dando los primeros pasos. Obviamente, tenemos un plan, por supuesto, pero todavía no puedo hablar demasiado de él”. ¿Podemos esperar algo en 2027? “Eso espero”.

¿Cómo te sentiste cuando la gira junto a As I Lay Dying se canceló?

“Este tema es difícil. No fui el mayor fan de esta gira por Tim y sus convicciones y cómo es. Al principio ya no me gustaba. Desde el principio ya estaba todo jodido. Era previsible. Digamos eso”.

¿Qué influencias siguen definiendo a Caliban después de tantos años?

“Cuando empezamos, escuchábamos bandas como Metallica, Slayer o incluso Guns N' Roses. Al menos nuestros guitarristas. Después empezó el hardcore y llegaron Earth Crisis, Morning Again o Snapcase, y de ahí surgió el metalcore, esa mezcla que terminó convirtiéndose en nuestro sonido. En mi caso, sobretodo a nivel lírico, también tuve mucha influencia de grupos como Depeche Mode, HIM o Placebo. Por eso mis letras siempre fueron más oscuras y emocionales. Cuando empezamos, nadie escribía sobre esos temas. La gente nos odiaba o nos quería”.

¿Y qué bandas actuales te llaman la atención?

“Me gustan mucho Vinta, que es una banda alemana con letras en alemán. Me gusta lo que hacen. También Setyøursails, una banda alemana que tienen una vocalista femenina fantástica. He hecho una colaboración con ellos. Hay muchas bandas buenas actualmente, Paleface Swiss siguen tocando, pero intento no dejarme influenciar demasiado. Cuando componemos, preferimos centrarnos en nuestro propio universo. Cuando estamos en el estudio, tanto musicalmente como líricamente, intentamos no escuchar otras bandas”.

Mirando atrás, ¿qué es lo mejor y lo peor de ser Andy Dörner?

“Lo mejor es haber podido cumplir un sueño. He conocido lugares increíbles, personas increíbles, y he compartido experiencias con bandas que admiraba cuando era joven, grupos como In Flames o Machine Head. Nunca imaginé que viviría algo así y que tocaría en semejantes festivales”.

¿Y lo peor?

“Lo peor es darte cuenta de que algún día todo terminará. Y empiezo a notarlo. No ahora ni el año que viene, pero te haces mayor y todo se vuelve más difícil. Dentro de cinco o diez años quizá sea diferente. Es una sensación extraña, porque no me arrepiento de nada. He tenido una vida increíble gracias a la música. No me quejo ni arrepiento de nada. Me lo he pasado bien”.

Escucha a Caliban en Spotify:

MariskalRock.com
Resumen de privacidad

Desde este panel podrá configurar las cookies que el sitio web puede instalar en su navegador, excepto las cookies técnicas o funcionales que son necesarias para la navegación y la utilización de las diferentes opciones o servicios que se ofrecen.

Las cookies seleccionadas indican que el usuario autoriza la instalación en su navegador y el tratamiento de datos bajo las condiciones reflejadas en la Política de cookies.

El usuario puede marcar o desmarcar el selector según se desee aceptar o rechazar la instalación de cookies.