Crónicas

Nerbioi Punk Fest con Non Servium, La Élite o Biznaga en Barakaldo (Bizkaia): Hasta que los RIP regresen de entre los muertos

«Pero quedémonos con lo positivo, la entrega de todos los participantes de este primer Nerbioi Punk Fest y la genial camiseta que llevaba el vocalista de La Élite que decía: “Abrázame hasta que los RIP regresen de entre los muertos”, una auténtica declaración de principios. Si había gente capaz de conseguir que el punk vuelva a ser molesto, desagradable y ofensivo, sin duda no andaba lejos.»

12 abril 2024

Bizkaia Arena BEC, Barakaldo (Bizkaia)

Texto y fotos: Alfredo Villaescusa

Hay una foto rulando por ahí en redes sociales que dice: “Make punk offensive again” (Haced el punk ofensivo otra vez). Dicha frase debería hacernos pensar bastante en lo que nos hemos perdido de un movimiento que comenzó siendo irreverente y generando los mayores escándalos en mucho tiempo hasta acabar deglutido por completo en una época en la que nos dicen que el rock no interesa, pese a que luego proliferen los bolos con entradas agotadas. No hace falta remontarse a los tiempos de los Sex Pistols, pues en nuestro país ya la liaron parda gente como Eskorbuto o Las Vulpes, entre otras bandas del llamado rock radikal vasco.

Non Servium

Tal vez alguien nos acuse de algo tan poco punk como la nostalgia, pero observando el aborregado panorama actual uno añora los “contenedores ardiendo” que decían Radiocrimen y esa actitud contra las autoridades y todo lo establecido que no debería perderse nunca. No hay que olvidarse que todavía se sigue multando a grupos e intérpretes por la dictatorial y profundamente fascista “Ley Mordaza”, esa que nos prometió derogar el que se lava “después de tocar a un negro”, en palabras de Lendakaris Muertos.

Siempre debería existir hueco para un festival que tus padres no querrían como fueras, como decía la nota de prensa del recién nacido Nerbioi Punk Fest, toda una declaración de intenciones que situaba esta interesante iniciativa al margen de los festivales mastodónticos a pocos meses de que se inicie la temporada. Pero, como ha sucedido en otros conciertos, el entusiasmo futbolero lastró la cita en términos de asistencia, pese a que congregar más de 1.000 personas tampoco sea una marca para pasar por alto.

Nos dio la sensación de que el pabellón 2 del Bizkaia Arena se quedaba más bien inmenso para acoger a una multitud que en otras circunstancias podría haber sido el doble. El majete Marpe de Manifa nos contó que había mucha gente con la entrada comprada que se quedó en casa a consecuencia de la resaca post gabarra. Con un cartel como el que había en el BEC, acudir incluso a pata coja debería contemplarse como opción.

Ezpalak

Por motivos laborales nos perdimos a las siempre eficientes Pinpilinpussies, pero conseguimos llegar para catar a los zestoarras Ezpalak, de los nombres más interesantes dentro del post punk contemporáneo. Si te mola el rollo de Idles o el de los Belako más punk y todavía no los conoces, te estás perdiendo algo grande de verdad. Cañonazos del calibre de “Kontran” o “Lehertu Arte”, que contó con la colaboración a la voz de Ane de Pinipilinpussies, demuestran su tremenda solidez sobre las tablas.

Con “Boterearen Dantza” ya habían montado un jolgorio guapo y la cosa a partir de entonces solo fue hacia arriba, con un final memorable. Una pasada de grupo que se mueve en registros muy diversos y que garantiza una solvencia total a la hora de afrontar una actuación suya. Moló su inclusión como representantes de lo que se hace en el género hoy en día.

Distorsión

Los barakaldeses Distorsión, por el contrario, eran unos clásicos de la margen izquierda. No hay que esperar un derroche de sofisticación en sus composiciones, aparte de estar preparados para que el vocalista y guitarrista Josu saque su “púa de carne”, algo factible, aunque en esta ocasión no se produjo. Pero ellos no engañan a nadie, son “Los putos Distorsión”, la peña lo sabe y por eso les recibieron con los preceptivos pogos.

Su frontman siguió exhibiendo esa agradable ida de olla que convierte sus bolos en algo memorable, glorificando las drogas (no cortadas, por supuesto) y señalando que “hay que matar más” antes de “Civilízate”, que sigue destilando macarrismo varias décadas después. A ver quién se atrevería hacer hoy en día un tema así con la férrea censura de redes sociales.

Hubo incluso recuerdo para los eternos Ramones con “Niño pijo”, su peculiar adaptación de “Blitzkrieg Bop”, un himno que sonaría bien hasta con txalaparta, o su lavado de cara al “Surfin’ Bird” The Trashmen. Se acordaron de “la asquerosa de Madrid”, en referencia a la política aficionada a “la fruta”, antes de “El bueno, el malo y el hijoputa”, y no faltó tampoco el clásico “Lacasitos”. Galones de veteranos.

Biznaga

Recluidos en el estudio preparando su próximo trabajo, los madrileños Biznaga se tomaron su participación en el primer Nerbioi Punk Fest como una manera de desfogarse y a buen seguro que lo consiguieron con una actuación trepidante que comenzó con “Mediocridad y confort” y trallazos no menos contundentes de la envergadura de “2K20” o “Motores de búsqueda avanzada”, procedentes de su genial manifiesto antitecnológico ‘Gran pantalla’.

Pero no le dieron solo a la bilis, sino que hubo también espacio para la nostalgia en “Espíritu del 92” o “Madrid nos pertenece”. Hay que asumir la realidad de que es un grupo cada vez menos punk, por lo que las piezas a toda pastilla tipo “A tumba abierta” merecerían preservarse en una urna a salvo de inclemencias, al igual que el toque castizo de “Divino fracaso” o el nihilismo desbordante de “Máquinas blandas”. Faltó la llamada a filas de “Las brigadas enfadadas”, entre otras cosas, pero siguen siendo de lo mejor que ha salido del panorama en las últimas décadas. Y sus directos lo continúan atestiguando.

La Élite

Si existe un puente entre el punk y las nuevas generaciones, ese debería ser La Élite, el dúo de Lleida que ha revolucionado el género con una actitud provocadora que hacía tiempo que no se veía. Ya de entrada, pidieron un aplauso para los que llevaban de fiesta desde la semana pasada antes de legar el lema: “Menos hippies y más gudaris”.

Sus intenciones quedaron claras cuando proclamaron que aquello no era un festival, sino un karaoke. Precisamente en eso se convirtió su actuación en cuanto arremetieron con “Nuit Folle” o “Neo hippie”, entre otros himnos de nuevo cuño. Pareció que el personal había estado hasta entonces dormido, pues sin duda los pogos más salvajes se vivieron durante su tiempo en escena y el de los últimos del cartel. Se acordaron de haters y peña de Twitter (ahora X) en “Todos me miran mal” y también compartieron su versión extrema de la lucha de clases en “Mata a tu jefe”.

La Élite

Al igual que sucedía con Lendakaris Muertos, resultaba paradójico que un grupo que los más cerriles probablemente no considerarían punk se consolide como uno de los grandes referentes actuales del movimiento. Sus apelaciones a las drogas o al desmadre colectivo desde luego entroncaban bastante con el espíritu del 77, y si uno escucha “Pintando en un CD”, es posible que llegue a la conclusión de que en realidad no existen tantas diferencias entre lo de antaño y lo de ahora, un mero envoltorio electrónico que no resta ni un ápice de macarrismo a su propuesta.

El colofón se alcanzó con miembros de Biznaga uniéndose al fundamental salmo siniestro “Autosuficiencia” de Parálisis Permanente, la canción perpetua de confinamientos y demás. Si piensas que el punk ya es cosa de viejos, evidentemente no has estado nunca en un karaoke de estos chalaos suburbiales que podrían haber protagonizado “El pico” o “Perros callejeros”. Que vivan los quinquis de ayer, hoy y siempre.

Non Servium

Y para echar el resto, ahí estaban Non Servium derrochando ese odio siempre necesario ante los de arriba y demás perros del Estado. Aquello fue un verdadero festín antisistema con la muchedumbre totalmente desbocada, no en vano las camisetas de la banda que se veían por el recinto eran numerosas, pero no se trataba de simples seguidores, sino de los integrantes de una milicia muy concienciada.

Resonaron con una dignidad que asustaba y ponía piel de gallina himnos del calibre de “Ratas”, “En mi corazón”, “A.C.A.B.” o “El espíritu del Oi!” y además contaron con la participación de todo un icono local como la locomotora Podri de Rat-Zinger, para dotar de carácter todavía más especial a la velada. Se sentían muy a gusto en Euskal Herria y se les notaba a la legua, la comunión entre los de Móstoles y el brazo armado vasco de la afición fue impresionante. Arrolladores.

Podri (Rat-Zinger) con Non Servium

Por desgracia, aquello no era fútbol, así que parecía que no había derecho a contar con transporte público toda la noche como en otras celebraciones, por lo que más de uno se quedaría tirado a la finalización del evento. Pero quedémonos con lo positivo, la entrega de todos los participantes de este primer Nerbioi Punk Fest y la genial camiseta que llevaba el vocalista de La Élite que decía: “Abrázame hasta que los RIP regresen de entre los muertos”, una auténtica declaración de principios. Si había gente capaz de conseguir que el punk vuelva a ser molesto, desagradable y ofensivo, sin duda no andaba lejos.

Alfredo Villaescusa
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Esta entrada fue escrita por Alfredo Villaescusa

1 comentario

  • Juandie dice:

    Gran resumen hacia las aplastantes descargas de estas tres grandes bandas de nuestro pais como fueron BIZNAGA, LA ELITE y el mejor Punk/Oi por parte de unos históricos en este terreno como son NON SERVIUM presentando su nueva placa de estudio en la ciudad de los PARABELLUM y VHALDEMAR.

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