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Bullet For My Valentine

Gravity

Spinefarm Records (2018)

Por: Roberto Villalba

7

La banda galesa vuelve a experimentar en nuevos terrenos, haciendo uso de la tecnología para la instrumentación de las canciones de su sexto trabajo. Si con ‘Venom’ (2015) ya marcaron una diferencia notoria con respecto a sus primeros trabajos, en los que predominaba el metalcore más agresivo, con este nuevo ‘Gravity’ apuestan por un hard rock con elementos electrónicos sin dejar de lado la melodía como elemento conductor en todas sus piezas.

El disco comienza con “Leap of Faith”, en la que se percibe que la voz de Matt Tuck está más centrada en las partes melódicas (su mejor registro), empleando cada vez menos el uso de guturales. Este tema de estribillo facilón y cargado de sintetizadores (cosa que se repite a lo largo de todo el trabajo) da paso a “Over It”, una suerte de metalcore descafeinado en el que nuevamente vuelven a reinar las partes melódicas, bastante trabajadas. En “Letting You Go” y “Coma”, aunque son dos buenos temas (sobre todo el primero), sobrecargan la pista de elementos electrónicos, pudiendo chocar un poco al oyente, haciendo que se preste menos atención a estas dos canciones.

La balada “The Very Last Time” posee una atractiva atmósfera que va in crencendo y que acompaña a la canción hasta el final. Por su parte, “Piece of Me” destaca por esa rabiosa voz que imprime Matt, a la vez que por la potente batería de Jason Bowld, genial en todo el disco. La profundidad de los teclados en “Not Dead Yet” y la pegadiza “Gravity” las convierten en dos de los temas que mejor entran. Podrían funcionar muy bien en los próximos conciertos de la banda.

La canción de relleno “Under Again” se presenta como un medio tiempo aburrido con algunos patrones que se repiten. Una de las mejores y que más entusiasmo generarán en los fans de sus primeros discos es “Don’t Need You”, aunque se echa en falta algún que otro solo de guitarra de Michael Paget, inexistentes en todo el redondo. La balada con aires acústicos “Breathe Underwater” pone fin al nuevo trabajo de los galeses, dejándonos unas emotivas tesituras vocales que sorprenderán a más de uno.

Puede que BFMV no vuelva a realizar el metal de sus primeros trabajos como aquel sorprendente debut ‘The Poison’ (2005) o el también venerado ‘Sream and Fire’ (2008). Pero los tiempos cambian, la música cambia, hasta el consumidor de música ha cambiado. Aunque cada uno tenga su propio juicio personal, se agradece la constante evolución y su empeño por ofrecer nuevos elementos musicales de bandas como la que nos ocupa.

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Esta entrada fue escrita por Roberto Villalba

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