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Crónicas

Crónica de Epica + Vuur + Myrath: Perfección sinfónica

«El metal sinfónico y progresivo se adueña de la fría noche de Madrid, llenándola de exotismo e intensidad. »

20 noviembre 2017

La Riviera, Madrid

Texto: Pablo Camacho. Fotos: Paco García

Epica ha alcanzado el nivel de excelencia en sus directos, tanto que a veces no parecen humanos, pero llegado el punto vemos la cercanía y el compromiso de estos holandeses con su público. Antecedidos por dos bandas maravillosas como Myrath y Vuur, hicieron de un frío lunes, una noche para recordar.

Un lunes a las siete de la tarde no parece el momento propicio para un concierto de metal, pero noviembre es uno de los meses que más conciertos acumula y al final hay que repartirse los días. Tres bandas nada menos tocaban en La Riviera madrileña, pero a esa hora aún había gente en el trabajo.

A pesar del poco público las luces se apagaron al sonar las siete y las exóticas notas de “Jasmin” empezaban a sonar. Los focos nos mostraron a una bailarina del vientre de pelo azulado que acompañaba con los movimientos de su cuerpo perfectamente las notas del tema que sirve de introducción a ‘Legacy’, el maravilloso último de disco de Myrath. Al igual que en el álbum, la música se funde con “Believer” y ya toda la banda hace presencia en el escenario. El metal oriental inunda toda la sala con estos tunecinos que quizá se hayan apartado un poco de la cara más progresiva de sus primeros discos, pero que han reforzado el aspecto tradicional, creando una fusión que casa a las mil maravillas. La voz de Zaher Zorgati sonaba un poco apagada, pero el problema se iría corrigiendo a medida que avanzaba el concierto. “Get Your Freedom Back” y “Storm of Lies” completaron el recorrido de Myrath por ‘Legacy’.

La banda estaba llena de orgullo por su trabajo y se notaba el júbilo de todos en las pausas (demasiado largas quizás para el poco tiempo del que disponían). Zaher se expresó en un castellano más que correcto (de hecho afirmó que le encantaba el idioma y que le parecía “super sexy”), mostró su ya sabida afición al fútbol y declaró que ante el público español se sentía como en un estadio. Los tunecinos se despidieron con “Merciless Times” y “Beyond the Stars, ambos temas de ‘Tales of Sand’, el LP que les hizo saltar a primera línea. La bailarina era ya una más del grupo en el escenario e interactuaba de maravilla con todos los componentes. Un set list que seguramente se quedó corto para los muchos que consideraban a Myrath uno de los alicientes de la noche. Pero como bien nos recordaron, esta gira no era más que una introducción para la que harán como cabezas de cartel a principios del próximo año, con paradas también en nuestro país.

Perfectamente puntual fue también el inicio de Vuur. Los neerlandeses llegaban por primera vez a la península bajo este nombre, con un único disco ‘In This Moment We Are Free – Cities’ pero con toneladas de experiencia. La banda se había unido por primera vez para la gira de The Gentle Storm, el proyecto musical del maestro del progresivo Arjen Lucassen. Anneke van Giersbergen llevaba años entre proyectos personales y colaboraciones con otros músicos y estaba decidida a volver al metal progresivo que la convirtió en un emblema generacional con The Gathering. Nació así esta banda que nos iba a dejar francamente impresionados con su directo.

La sesión abrió con “Sail Away – Santiago”, un tema que combina una fuerza tremenda instrumental con la calidez vocal de Anneke. Le siguió “My Champion – Berlin”, tema que sirve para abrir el disco y en el que se mezclan sonidos de djent con guitarreo cuasi neoclásico y una voz angelical que en directo ridiculiza lo que se puede escuchar en el plástico. Tras estos dos trallazos, la banda hace una pausa para saludar al público y presentarse. Todo parece girar en torno a la sonrisa permanente de Anneke, que consigue que el ambiente se inunde de alegría y positividad. Nos explica que vuur significa “fueeeeegooooo” en neerlandés y que ese tipo de calor es el que nos quieren hacer sentir. Nos anuncian entonces la siguiente canción, la primera versión de la noche será “The Storm”, tema que conocen de maravilla puesto que fueron los encargados de llevar a los escenarios The Gentle Storm. Los sonidos orientales del corte invitan a que Anneke se lance tímidamente a imitar a la bailarina de Myrath, pero entre risas se rinde y ataca el micrófono como la auténtica diva que es. Tres temas más de su disco se sucedieron demostrando que, sobre todo en directo, esta formación tiene mucho futuro; totalmente impresionante su fuerza en la Riviera. La veterana cantante también hace sus pinitos a la guitarra como nos tiene acostumbrados en sus discos en solitario, de modo que su SG estuvo presente en más de un tema, como fue el caso del tema de cierre, un momento realmente especial para los que seguimos de cerca la carrera de Anneke, que no es otro que “Strange Machines”, el himno de The Gathering, que esa noche tuvo un sentido aún más especial si cabe, ya que Jelmer Wiersma, guitarrista de aquel mítico ‘Mandylion’ estaba en la sala. Un cierre espectacular para un concierto corto pero intenso. Estoy seguro de que les veremos pronto otra vez, son una máquina en directo, puro “fuego”.

Pero el espectáculo principal estaba aún por llegar. La sala ya está considerablemente abarrotada para un lunes. La espera se ameniza con temas actuales de metal progresivo como Leprous o Devin Townsend y algún tema de AC/DC, quizá en homenaje al desaparecido Malcolm. Aun así, el público ya aclamaba su nombre antes de empezar. Era la hora de Epica. La intro de “Eidola” da paso a los miembros de la banda y a “Edge of the Blade”, con la que la atmósfera se llena de grandeza. Epica suenan contundentes, completos, detallistas, una especie de horror vacui musical en el que todo está controlado. “Sensorium” es el tema que sigue, directo desde su primer lanzamiento, ‘The Phantom Agony’, y que suena con la misma contundencia que el primer día. La escenografía es sencilla pero muy efectiva, dos alturas y un juego de luces increíble que pocas veces se ha visto en una sala de Madrid.

“Fight Your Demons” es la representante del EP ‘The Solace System’, lanzado este mismo año. El show de Epica está completamente coordinado, todos los miembros de la banda parecen formar parte de una coreografía en la que todos los movimientos están medidos, tanto que en ocasiones parecía artificial. Aprovechan una pausa para saludar al público a grito de “viva España” y dan paso a otro clásico de la banda, “Storm of Sorrow”. Simone Simmons está espléndida, las virguerías que realiza con la voz parece no costarle esfuerzo alguno y sigue combinando a la perfección con los guturales de Mark Jansen. Lo que quizá no funciona tan bien son los discursos de la cantante entre canciones, que parecen recitados de memoria y faltos de sentimiento. Pero lo que nos importa aquí es la música, y nos dedican “Universal Death Squad”, uno de los temas más cañeros de del último largo, seguido de “The Holographic Principle – A Profound Understanding of Reality”, una canción de doce minutazos con constantes cambios de ritmo e incluso de registro, una de esas joyas que seguramente solo podamos disfrutar en esta gira.

Coen Janssen siempre es de los más activos y no deja de mostrarlo haciendo girar una y mil veces sus teclados, pero llegaba el momento de ser el protagonista y sacó a escena su ya mítico teclado curvo, con el que se paseó por todo el tablado mientras tocaba las notas arabescas de “Dancing in a Hurricane”.  Simone clava perfectamente todas sus notas, pero parece un poco más estática que en otras ocasiones; tiene marcada su posición en el centro del escenario y apenas la abandona. Nos recuerda, eso sí, que la primera vez que tocaron en La Riviera fue en la gira que realizaron junto a Kamelot al principio de su carrera y que esa nostalgia les llevaba a tocar la canción más antigua de Epica, “Cry for the Moon”. De repente parece que se deshiniben y vemos el mayor momento de libertad de la banda. Los juegos entres los componentes se suceden, Coen Janssen toca con una mano el teclado y con la otra el mástil de la guitarra de Isaac Delahaye, Simone corre de esquina a esquina animando al público y todo se cierra con una locura colectiva que acaba con un solo de batería de Ariën van Weesenbeek. Todos se retiran entonces, antes de dar paso a los bises.

No tardan ni cinco minutos en sonar las notas del “We Will Rock You” de Queen y vuelven al lío. El teclista nos consideró la mejor audiencia de lo que llevamos de tour, y lo cierto es que el público estuvo totalmente entregado durante todo el show. También habló de la agradable compañía de Myrath y Vuur, a los que alabó y consideró bromeando gente muy limpia, algo muy positivo en tours tan largos. Isaac, por su parte, hizo gala de su asombroso castellano y presentó otro clásico, “Sancta Terra”. El teclista se baja entonces al foso, a tocar pegado al público, algo que no tardaron en imitar los dos guitarras. Se monta entonces una auténtica fiesta; parece otro concierto distinto al que empezó una hora antes. “Beyond the Matrix” es el tema indicado para saltar, todos juntos, banda y público, pero el momento de apogeo es el final con “Consign to Oblivion”, en la que consiguen incluso convocar un pogo. Cierre por todo lo alto en un concierto muy completo. Epica ha traspasado la música y ha creado un espectáculo completo.

Los miembros de Myrath y Vuur se quedaron en la zona de merchandising para charlar con el público y al rato, el líder de Epica, Mark Jansen, se unió a la fiesta haciéndose fotos y firmando a todo el que quisiera charlar un rato. Algo muy de agradecer en estos tiempos en los que muchos tienen el estrellato subido.

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Esta entrada fue escrita por Pablo Camacho

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