Crónicas

Rulo: Siempre es diferente

«A Rulo siempre le gusta probar otros formatos y otros escenarios, y esta vez tocaba un cara-cara con un aforo muy reducido»

2 septiembre 2018

Hotel Barceló Imagine, Madrid

Texto: Alejandro García Aguejas. Fotos: Carmen Molina

Rulo lleva mucho tiempo en este oficio y, en su cabecita loca, siempre busca cosas distintas que ofrecer. Esta vez, fue entrar en el circuito de Live The Roof, el cual consiste en tocar en distintas azoteas de distintas ciudades. En este formato también se encuentran artistas como El Kanka, Carmen Boza o Full.

Por algún motivo que desconozco, el concierto de Madrid no se pudo celebrar en la azotea del hotel Barceló Imagine, por lo que se hizo en el jardín junto a la piscina. Algo que Rulo se lo tomó con ironía en varios comentarios durante la tarde.

Una de las condiciones para este evento era que Rulo tenía que tocar solo, sin la ayuda de sus inseparables Fito y Pati. Así pues, salió con su guitarra para comenzar con “Objetos Perdidos” y “Como Venecia sin agua”. Sorprendió con “Delirios Locos”, una canción que solo se encuentra en iTunes y Spotify como bonus track de su disco ‘Especies en extinción’.

Avisó que se iba a salir del guion y comentó a dos niños, que estaban entre los presentes, que podían pedir cualquier canción. Rulo no sabía que iban a pedir “Días dorados”, una canción que no suele cantar. Entre sorpresa y risas, se arrancó a cantarla con la ayuda del público. También cantó la primera parte de “La Flor”.  Otra sorpresa fue “La balada del despertador”.

El momento con el piano fueron para “Noviembre” y “Mi cenicienta”. Rulo destacó que el hotel está dedicado exclusivamente a la música. Cada planta recibe el nombre de un estilo musical, olvidándose del reggaetón. Algo que provocó los aplausos del público.

Tocó otra sorpresa, como es “Mi pequeña cicatriz”. Se la dedicó a Pati, ya que le ayudó a componer este blues. El tiempo se agotaba, pero no podía irse sin tocar “Descalzos nuestros pies”, “La reina del barrio” o “Heridas del rock and roll”.

En “32 Escaleras” invitó a los dos niños que había para que cantaran con él sobre el escenario. Los niños, valientes, accedieron a la propuesta. Lo que confirma que hay cantera y futuro en el público rockero.  Daba tiempo a una más para cerrar con “Por verte sonreír”.

Rulo siempre es especial y diferente. Siempre le gusta probar otros formatos y otros escenarios. Esta vez tocaba un cara-cara con un aforo muy reducido. Pero en noviembre volverá a Madrid con la banda para despedir la gira de 'El doble de tu mitad'. Ahí, la fiesta estará asegurada, ya que el próximo año no pisará estas tierras.

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Esta entrada fue escrita por Alejandro García

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