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Crónicas

Moonspell + Rotting Christ + Silver Dust: Eternamente hechizados

«Una actuación a todas luces redonda, que dejó satisfechos tanto al respetable como a propia banda»

3 noviembre 2019

Sala Mon, Madrid

Texto: Yorgos Goumas. Fotos: Sami Auvinen

Fernando Ribeiro (Moonspell)

Los portugueses acaban de completar un triplete de visitas en España en dos años (dos como cabezas de cartel y una como teloneros de Cradle of Filth) y aún así consiguieron registrar una buena entrada, aunque fuese domingo y además en un fin de semana plagado de ofertas en directo.

La velada se abrió a cargo de los suizos Silver Dust, un cuarteto que opta por un metal oscuro que incluye influencias del doom, gótico, de la música clásica, del heavy a lo King Diamond, y del heart metal a lo HIM, todo con una estética entre lo victoriano y el steampunk, embutidos en un barroquismo y un sentido de lo teatral muy marcados.

Silver Dust

Musicalmente hablando me sonaban a veces como una banda de metal gótico de segunda, pero hay que reconocer que han puesto mucho empeño en la presentación escénica. Con una pantalla LED enmarcada como un cuadro de pintura, proyectaban imágenes basadas en su último disco de estudio, ‘House 21’, un disco conceptual acerca de las vicisitudes de un soldado desertor de la Primera Guerra Mundial en un castillo encantado (o algo así entendí).

Con una estética cuidada y una interacción entre las imágenes y la banda en el escenario (curiosa la del organista eclesiástico siniestro en la pantalla y la del frontman con su guitarra durante la versión de la celebérrima Tocata y Fuga de J.S. Bach o la aparición en directo de la chica espectral, Melissa) consiguieron captar nuestra atención, aunque repito que a nivel musical me dejaron frío… ¿De verdad es necesaria otra versión metalera del tema principal de “La Profecía” del maestro Jerry Goldsmith, o llevar a System of a Down por senderos supuestamente siniestros (“La La La La”)?

Los atenienses Rotting Christ también se acababan de marcar un triplete en menos de dos años, ya que habían estado por la península tanto como cabezas de cartel a inicios de 2018 como teloneros de Watain a finales del mismo año, pero eso no impidió que el underground acudiera a la llamada de su metal extremo y negro como la melaza. Ahora, eso sí, venían con nuevo bajista y guitarrista (con cada visita aquí siempre vemos cambios en la formación) ya que los dos únicos miembros originales son Sakis Tolis y su hermano Themis en la batería.

Rotting Christ

Sus directos son toda una invocación de las fuerzas ancestrales que tienen diferentes manifestaciones a lo largo y ancho del mundo. Así que después de ver cómo se santiguaba a la manera ortodoxa griega iniciando así la convocatoria hacia el abismo con “Χ Ξ Σ” (la manera griega de escribir 666) le tocaba a los espíritus asirios con “Dub-Saĝ-Ta-Ke”.

“Fire God and Fear”, de su último disco, ‘The Heretics’, con los coros (pregrabados) que parecen sacados de la BSO de “Eyes Wide Shut” de Kubric, nos devuelve por terrenos europeos. Sakis Tolis parecía algo preocupado por el sonido, por lo menos por la PA del escenario, no sabía que por la sala sonaba bastante bien, pero nada podía para la apisonadora helena. “Kata ton Daimona Eautoú” nos llevó a los tiempos de la Grecia clásica y a mí personalmente me hizo gracia ver a Sakis recitando el “Padre Nuestro” en griego antes de arrancar con “Ἄπαγε Σατανά (Apage Satana)”.

Todos los griegos de mi generación, por lo menos, tuvimos que aprenderlo de memoria, ya que hasta los años ‘80 (ignoro si eso sigue vigente ahora) era tradición que todas las mañanas antes de entrar en clase, un niño “voluntario” saliera delante del resto de su colegio y lo recitara (una de tantas maneras para meter la religión en las cabezas de los pequeños).

Moonspell

“Dies Irae” (también de su último disco) nos devolvió al espectro del catolicismo, pero ya era hora de ir hacia el pasado remoto, primero con “The Forest of N’Gai” de su primer EP (1991) y después con “Societas Satanas” de Thou Art Lord, una banda de metal extremo que Sakis fundó en los años ’90. Fue justo ahí cuando se produjeron los primeros pogos, que continuaron con “King of the Stellar War” e “In Yumen-Xibalba”. Con “Grandis Spiritus Diavolos” y su himno “Non Serviam” cerraron su actuación entre imploraciones a seguir apoyando el underground y seguir siendo metaleros true.

Igual que Rotting Christ, Moonspell nunca fue una banda proclive a acomodarse y seguir una fórmula exitosa una y otra vez, y su trayectoria da buena fe de ello: del black y el folk hasta el industrial, el gótico e incluso el sinfónico, todo ha tenido cabida en su batidora sonora particular y esto es algo que se agradece. Dicho agradecimiento se mostró en la capital con una buena capacidad de convocatoria, dadas las circunstancias mencionadas antes.

El inicio de la velada vino marcado por la historia del país vecino ya que “Em Nome do Medo”, “1755” e “In Tremor Dei” se incluyen en el último disco de la banda, ‘1755’, una obra conceptual acerca del terremoto que casi borró a Lisboa del mapa (aunque el primer tema sonó en su versión metalera tal como aparece en el disco ‘Alpha Noire’ de 2012).

Moonspell

Fernando Ribeiro y Pedro Paixão (teclados) fueron los únicos que aparecieron con atavíos de la época y Fernando además salió con una linterna, cual Diógenes (¿buscando metaleros verdaderos?), en el primer tema y para el siguiente se puso una de esas mascas antiplaga medievales. Dos de sus primeros clásicos, “Opium” y “Awake” de su imprescindible disco ‘Irreligious’ (1996), sonaron seguidos por la oscuridad gótica del “Night Eternal”, de su disco homónimo del 2008.

De ‘Sin/Pecado’ (1998) sonaron dos temas: “Abysmo”, uno de mis temas favoritos de toda su discografía, y “Mute”. La razón porque dicho disco sigue siendo incomprendido por una parte de los fans sigue escapándoseme ya que a mi entender se trata de una obra fundamental para entender el rock y el metal gótico de los ’90. “Breathe” (Until We Are No More)” con sus toques orientales fue seguido por “Everything Invaded” de ‘Antidote’ (2003) y vuelta al desastre de Lisboa con “Evento”. A partir de aquí y hasta el final sonaron temas clásicos de su repertorio como lo son “Mephisto”, el inevitable “Vampiria” (con la sala bañada en luz roja, la sangre chorreando por la pantalla LED y Fernando vestido con la capa vampírica, si es que exista tal cosa) y “Alma Mater”, que fue obviamente coreado por toda la sala.

Para los bises Fernando salió con un crucifijo que emitía rayos láser rojos para cantar el tema “Todos Os Santos” y la velada llegó a su fin con otro de sus himnos: “Full Moon Madness”, donde toda la sala aulló cual lobos cuando apareció la luna llena en la pantalla. Una actuación a todas luces redonda, que dejó satisfechos tanto al respetable como a propia banda, quienes comentaron en petit comité posteriormente que Madrid suele ser una de las ciudades donde mejor se sienten a nivel tanto de acogida como de reacción de los fans en los directos. Y no podría ser de otra manera, ya que después de casi tres décadas seguimos siendo hechizados por sus conjuros musicales.

Yorgos Goumas

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Yorgos Goumas
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Esta entrada fue escrita por Yorgos Goumas

1 comentario

  • Juandie says:

    Que mas da que sea Domingo cuando en tu ciudad tocan una de las mejores bandas de Metal Gótico de Europa como son los lusos MOONSPELL acompañados de los griegos ROTTING CHRIST los cuales dieron dignas actuaciones a través de ese Metal cañero y oscuro.

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