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Crónicas

Descendientes + Mantequilla Voladora + Pan-Z

«Todos los elementos para triunfar están sobre la mesa»

9 diciembre 2017

Sala Republik, Madrid

Texto y fotos: Pablo Camacho

No hay nada que pueda superar a una buena ración de música en directo un sábado por la noche. Eso era lo que nos esperaba en la madrileña sala Republik. Desde Plasencia nos visitaban Pan-Z, Mantequilla Voladora viajaban desde Valencia y Descendientes jugaban en casa. Tres grupos con ganas de demostrar que la música en vivo siempre merece la pena.

Un zapping radiofónico de lo más curioso servía de introducción para la llegada al escenario de los placentinos Pan-Z. Nos ofrecieron un punk con descaro, aderezado con letras de la calle que hablan del día a día, los vecinos del barrio o los sueños infantiles. Pura energía por parte de Rober (batería), José (guitarra) y sobre todo Jesús (bajo), que revolucionó el escenario y posteriormente al público cuando fue el turno de las demás bandas. Temas como “Un tipo raro” o “Buscando un bar” hicieron las delicias de los allí presentes, algunos de los cuales incluso se atrevieron a corear. 

Respecto al público, distaba bastante de ser abundante. La mayoría de los presentes eran amigos y familiares de las bandas. Una pena, porque el precio era poco más que simbólico e incluía una cerveza. Una oportunidad un tanto desaprovechada para dar a conocer a bandas jóvenes con propuestas interesantes. Quizás la promoción se quedó corta o algún otro evento eclipsaba el de esa noche, lo cierto es que los allí presentes disfrutaron de lo vivido.

Mantequilla Voladora fueron los siguientes en subir a escena. Actitud a espuertas es lo que ofrecen estos valencianos. Una propuesta pop-punk, con tintes a la música estadounidense de los primeros años de este milenio. Iosune es un huracán que maneja voz y guitarra con el espíritu de la juventud, escudada por Sergio al bajo y Sergio a la batería. Algunos problemas técnicos propios del directo no ensombrecieron una actuación en la que destacaron temas como “Writer” e “Historias para no dormir”. El aire californiano se podía sentir en una salaimaginábamos una exhibición de skate de fondo no podíamos trasladar a un concierto castellanizado de Blink 182 o Sum 41. Seguro que si aprovechan sus oportunidades, llegarán muy lejos.

Veinte minutos faltaban para las once cuando los cuatro componentes de Descendientes empezaron su concierto. Lo primero que llama la atención es su presencia, llenan el escenario y denotan experiencia sobre las tablas. Pablo, el batería, demostró que tiene muchísimos recursos y ejerció a la perfección de director de orquesta de una formación que cuenta con dos guitarras, Carlos y Andrés, que también trabajan la voz y coros. La banda la completa el bajo de Haritz, muy activo también toda la noche. Tras abrir con la canción que les da nombre, los de Móstoles se lanzaron con “Alguien te está buscando” y “Medícate de Rock&Roll”, una buena dosis de caña que fue a más con “Pequeño Diablo”, con la que muchos de los allí presentes abandonaron la quietud y se animaron a un baile. Carlos presentó “Bailando con demonios” como su próximo videoclip, en el que colaborará Kutxi Romero, vocalista de Marea. No acaban ahí las referencias con los grandes del rock nacional: “La vereda de la puerta de atrás” de Extremoduro fue el tema elegido para versionar y consiguió que el público cantase el tema de principio a fin.

Este grupo suena a juventud, es la banda que queríamos formar cuando tuvimos la fuerza para sujetar una guitarra. Todas las canciones son tarareables, siempre nos vamos a quedar con algún verso y demuestran que con un instrumento todo parece más divertido. “Estamos volando” aportó frescura y originalidad, con una segunda mitad influida por sonidos de reggae y una guitarra en constante ataque. Diversión es lo que rezuma esta banda que con actitud y valentía no tienen nada que temer en el complicado mundo de la música. Se despidieron de todos con “Jugando a Enloquecer”, que también sirvió como presentación de la banda. Nos ofrecieron una hora de música sin interrupciones que subió la temperatura de una fría noche de sábado. Descendientes lo tienen todo para triunfar y esperamos así sea. 

Un concierto que hubiese merecido mucho más, no por los que actuaron allí, sino por los que faltaron a la cita. La música en directo es un lujo al que en la capital nos han malacostumbrado, y parece que hemos olvidado el esfuerzo que conlleva. Un concierto así en otro lugar hubiese sido el evento más importante en semanas. Por suerte, la actitud de todos ellos les llevará lejos y no tardaremos en volver a oír hablar de ellos.

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Esta entrada fue escrita por Pablo Camacho

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