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Limp Bizkit

Still Sucks

Suretone Records (2021)

Por: Manuel Gamarra

6.5

Diez años y mucho hate después, Limp Bizkit publica nueva música. Concretamente, doce canciones agrupadas en un disco, ‘Still Sucks’, de 32 minutos de duración. Es, así, el más corto de su carrera hasta ahora, y con diferencia, como lo son cada vez más los productos musicales que van surgiendo en los últimos tiempos (¿más de una hora escuchando un mismo álbum? ¿Estamos locos?). Es más, su predecesor, ‘Gold Cobra’ (2011), lo dobla en este sentido.

Es con el concepto de odio que ha envuelto a la banda desde su debut en 1997 con ‘Three Dollar Bill, Y’all$’ con lo que han decidido jugar los de Jacksonville en este 2021. Ese suck siempre acompañó a Limp Bizkit en su época de apogeo, sobre todo por parte del mundo del metal, así que han llevado a su máximo exponente lo de no renegar del pasado y sentirse orgullosos de él. Quizá, eso sí, se les haya ido un poco de las manos: “Fuck all the cash, I'll be the first and last king of nu metal from the trash” (“A la mierda todo el dinero, yo seré el primer y último rey del nu metal desde la basura”) rapea Freddie D (así le llaman al comienzo del tema) en “Turn it up, Bitch”.

Efectivamente, lo de caer mal no es algo que les haya importado nunca mucho (por no decir nada), sobre todo a Durst, que ha visto siempre en las críticas la ocasión perfecta para sacar el dedo y quedarse a gusto sin complejos. Incluso sin críticas, recuerdo la anécdota del compañero de esta casa Mariano Muniesa sobre su actitud cuando, allá por 1999, enviaron a varios periodistas a ver cómo grababan el ‘Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water’. Debe ser que ese día se levantó con el pie izquierdo, así que decidió ignorar a los periodistas que habían llegado de todas partes del mundo e, incluso, insultarlos cuando le pedían explicaciones a su silencio.

Relaciones amorosas con las estrellas del pop Christina Aguilera y Britney Spears, películas dirigidas de dudosa calidad, declaraciones polémicas, movidas con Eminem (a quién menciona en este disco en “Love the Hate”)... en fin, nada nuevo bajo el sol, y nada (creo) que tenga que ver con este nuevo álbum.

Considerando los dos párrafos anteriores como un gran paréntesis en esta crítica, lo cierto es que la larga espera que han sufrido sus fans, con dudas incluso de si Limp Bizkit seguiría existiendo, se ha resuelto en apenas unos días. En alguna entrevista ya habían dado a entender que muchas canciones llevaban listas instrumentalmente años y que ha sido Fred Durst quien ha ido alargando en el tiempo la grabación de sus voces. Hace un mes sacaron la raruna “Dad Vibes”, tema que ya habían adelantado en el final de su concierto en Chicago, y anunciaron el lanzamiento oficial de ‘Still Sucks’ para el día de Halloween, apenas unos días antes. De momento, solo se encuentra en plataformas digitales, lo que, sumado a la actitud jocosa que han mostrado en redes sociales en las últimas semanas, al poco bombo que se le está dando, y a algunas canciones del disco, le hacen preguntarse seriamente a uno si todo esto no se trata en realidad de un trolleo.

 

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Porque, aunque el comienzo sea esperanzador y esos dos primeros temas, “Out of Style” (que también adelantaron en un concierto en París hace años cuando todavía no tenía ni título) y “Dirty Rotten Bizkit”, traigan de vuelta a los Limp Bizkit noventeros de flow y breakdowns contundentes para los pogos, a partir de entonces el álbum es un batiburrillo de cosas sueltas creadas, eso sí, por los Bizkit originales: Fred Durst (MC), Wes Borland (guitarra), Sam Rivers (bajo), John Otto (batería) y DJ Lethal. Meten canciones de hip hop (“Turn it up, Bitch”, “Love the Hate”), grunge (“Bernacle”), metal (“You Bring Out The Worst in me”, “Pill Popper”), baladas (“Don’t Change”, “Empty Hole”)... Por no hablar de las dos últimas, “Snacky Poo”, dos minutos de tema de rap y dos minutos de una supuesta entrevista ficticia al carismático Wes Borland por parte de un periodista al que no se ve muy preparado, y a quien Wes responde con monosílabos; y “Goodbye”, que suena directamente y sin pudor a boyband pop. También repiten, como ya hicieran en ‘Results May Vary’ con “Behind Blue Eyes” de The Who, la fórmula de la versión comercial en acústico, en este caso del “Don’t Change” de los australianos INXS.

En definitiva, no encontramos en este extraño ‘Still Sucks’ algo que le llegue a la suela del zapato al ‘Significant Other’ (1999) ni al ‘Chocolate Starfish’ (2000) (aunque recuerdo que en su día éste último también fue criticado), pero sí mejora, en mi opinión, a sus dos siguientes, ‘Results May Vary’ (2003) y ‘The Unquestionable Truth’ (2005). Se dijo entonces que la causa del fracaso era que el nu metal ya estaba muerto por culpa de la actitud de la propia banda y que ellos se empeñaban en repetir fórmula, pero lo cierto es que a día de hoy siguen llenando recintos con esa música y esos mensajes de chico malo que muchos consideran caducos, y tanto su anterior LP, ‘Gold Cobra’ (2011), como este ‘Still Sucks’ no han sido tan mal recibidos. Aunque, insisto, sigo sin tener del todo claro que esto no sea un trolleo de Fred Durst (¿se encargará él de convencer al resto de la banda de hacer estas cosas?), quien ahora se disfraza de anciano (“Dad Vibes”) en los conciertos.

Muchos, eso sí, estarán deseando verle de esa guisa en el concierto que la banda dará en Madrid (WiZink Center) el 24 de agosto de 2022, después de los importantes retrasos desde la fecha original el 26 de agosto de 2020.

Manu Gamarra
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Esta entrada fue escrita por Manu Gamarra

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