El mundo del hardcore pierde a una de sus figuras más influyentes. Muere Lou Koller, vocalista y miembro fundador de Sick of It All, a los 59 años tras una larga batalla contra del cáncer. El cantante ya anunció que padecía esta enfermedad en 2024, aunque declaró haberla superado en 2025. En septiembre de dicho año desveló que su cáncer de esófago había regresado.
Sus compañeros comunicaron el fallecimiento del cantante por redes sociales. Estas eran sus palabras: “Con una tristeza indescriptible anunciamos a nuestra familia hardcore de todo el mundo el fallecimiento de nuestro hermano Lou Koller. La magnitud de la pérdida que sentimos en estos momentos es abrumadora.
Este año Sick of It All habría celebrado su 40º aniversario como banda, y el compañerismo, el compromiso y el entusiasmo de Lou fueron siempre inquebrantables a lo largo de todos estos años.
Hemos perdido a un amigo muy querido y a un cantante icónico. Lou tenía la capacidad de levantar el ánimo de todo el mundo en nuestros conciertos con una sonrisa y un comentario cargado de su característico sarcasmo. Se ganaba a la gente allí donde tocábamos, sin importar la cultura o el rincón del mundo.
En estos momentos de profundo dolor, queremos volver a reconocer la enorme ayuda y el apoyo de todas las personas que donaron al fondo para sufragar el tratamiento médico de Lou. Todos vosotros hicisteis que Lou se sintiera muy especial y profundamente querido mientras luchaba durante estos dos últimos años. Ahora su batalla ha terminado y por fin puede descansar. Esperamos que, de algún modo, siga pudiendo ver y sentir la hermosa huella positiva que dejó en el mundo”.
Concierto benéfico para apoyar a Lou Koller
El 23 de noviembre de 2024 se celebró en la sala Irving Plaza de Nueva York un concierto benéfico para apoyar a Lou Koller en su lucha contra el cáncer de esófago. El evento, titulado “I'm In The Fight With Lou”, contó con las actuaciones de Vision of Disorder, Life of Agony y Municipal Waste, además de las veteranas bandas neoyorquinas de hardcore Killing Time y Crown of Thornz. Descanse en paz.
El punk me salvó la vida y el hard rock siempre ocupó un lugar especial en el corazón, al igual que el rock gótico, pero nunca me he cerrado a otros géneros. Cual buscador de oro en el lejano Oeste, agito mi peculiar colador para quedarme con aquello que particularmente llame la atención o sobresalga del resto de propuestas, pues creo con firmeza en la vieja máxima de que de todo se puede aprender, o sacar algo de provecho, como decían los antiguos.
