Tras el éxito del pasado año, Rock The Sun celebra su segunda edición presentando un cartel de lo más motivador para los seguidores del hard rock, el A.O.R. y el sleazy, pero también con hueco para tramos más metálicos, que en esta ocasión fueron representados por las bandas locales Redshark y Kilmara.
Rock The Sun repitió emplazamiento y tuvo lugar en el mismo espacio en el que también se realizan festivales como Be Prog! My Friend y Okkult Session, es decir, en el espacio de La Carpa del Poble Espanyol, un lugar que en estas dos ediciones del festival ha quedado a una medida justa para que los conciertos se puedan disfrutar de una forma más que amplia y relajada, con unos servicios ajustados a la capacidad del aforo, que este año creció con respecto al anterior.
En definitiva, Rock The Sun ha consolidado sus bases como para ver con perspectiva de futuro un festival que, tras esta exitosa segunda edición, podemos decir que se va a convertir en un nuevo destino del que anotar sus fechas en nuestras agendas.
RedShark
Puntuales y con un sol de justicia sobre el creciente público asistente y sobre el escenario, RedShark salieron a demostrar que su fama es más que merecida.
Creados en Barcelona en 2012, cuentan con dos EPs (‘Rain of Destruction’ de 2016 y ‘Evil Realm’ de 2019), además de dos LPs (‘Digital Race’ de 2022 y ‘Beware of the Shark’ de 2025), que dan solidez y estructura a esas combinaciones de heavy y speed metal que, con algún guiño al power, saben sacarle buen partido a sus directos.
Con un sonido bastante disperso, pero con una muy buena actitud y entrega, el quinteto dejó clara la intención de no desaprovechar el tiempo otorgado (cuarenta minutos) para hacer hervir a un público que les apoyó y disfrutó sin temor al calor reinante. Esto fue gracias sobre todo al ímpetu de temas como el inicial “Fire Rider”, el bien gestionado “Rip Your Bones”, esa gema que tanto me recordó a Crimson Glory “Beware of the Shark” o el poderoso lucimiento general en “Fight the Rules of Power”, con el que RedShark cerraron el primer capítulo de los dos tomos en los que se gestiona el festival. Buena entrada y mejor salida.
Kilmara
Bien conocidos en la escena catalana, impulsándose con buen ritmo por la nacional, cada vez más celebrados en Europa y con un pie en Japón, Kilmara sudaron de lo lindo sobre un escenario en el que el power metal melódico se aderezó con detalles de heavy clásico y chispas de hard rock ante una audiencia cada vez más numerosa. A pesar de que esta estaba mayoritariamente más predispuesta a disfrutar de las partes más hardrockeras del cartel, sucumbió a la poderosa gestión que Dani Ponce a las voces, John Portillo y Carles Salse a las guitarras, Didac Plà a las líneas de bajo y la más reciente incorporación de la banda, el batería Nil Gómez dispusieron en un concierto destacable de principio a fin.
Enfundados en sus personales trajes espaciales, Kilmara volvieron a hacernos volar gracias a temas tan incipientes como el homónimo a su ultima y exitosa entrega discográfica, ‘Journey to the Sun’, apertura que ya dejaba clara que la intención del quinteto era dejarse la piel (y los kilos) sobre el escenario.
El show tuvo muchos altos, pero ningún bajón, a lo que ayudó la impresión que “My Haven”, “Wilfire”, “Power of the Mind” o “Disciples” suscitaron entre una audiencia que no paraba de acrecentar aún más el dinamismo con el que el quinteto administraba cada uno de los tramos de su propuesta.
Un breve respiro y “Liberticide” volvió a arrollar con fuerza y pasión, la misma que se genera desde otro de los puntos fuertes de ‘Journey to the Sun’, como es “Chances”. No quedaba casi tiempo, solo el justo para que “Take Me Back” y “Alliance of the Free” firmasen el que fue el concierto con más nervio de los que se dieron en el primer día de festival.
The Cruel Intentions
Mucha curiosidad tenía de poder ver en directo a una formación que en estudio me parece de lo más atractivo en cuanto al sleazy se refiere. Aunque The Cruel Intentions tienen ya un bagaje de once años de historia, su propuesta en directo siempre me había sido esquiva en los escenarios europeos. Por fortuna, su primera visita a nuestro país me ofreció esa posibilidad, y vaya si la disfruté.
Con un sleazy crudo, que en muchas ocasiones rozaba el punk rock, y con un símil muy cercano a lo que Hardcore Superstar y Crashdïet nos ofertan, el cuarteto liderado por el cantante de Vains of Jenna, Lizzy DeVine, hizo honor a lo que destilan en sus tres esfuerzos discográficos (‘No Sign of Relief’ de 2018, ‘Venomous Anonimous’ de 2022 y el, para mí, más destacable de ellos, el generoso ‘All Hail Hipocrisy’, editado en mayo de este año), es decir: grandes tragos de himnos y pasión, o lo que es lo mismo: fiesta y entrega.
Si bien el cuarteto noruego no es un portento de virtuosismo, demostró que sí sabe distribuir bien sus cartas sobre un escenario en el que, sobre todo el guitarrista Kristian Nygaard tuvo un papel destacado, provocando inercia gracias a su irrefrenable movilidad y a unos riffs tan penetrantes como lo fueron “Triple Treat”, “Living Out of the Line”, “Chemical Vacations”, “Go Fuck Yourself”, “Weekend Suffering”, “Kerosene”, “Jawbreaker” o “Sick Adrenaline”. Por otro lado, la emotividad surgió de esa belleza llamada “Salt i ditt Sar” (Sal en la herida).
Buen show, buena actitud y buena acogida a una formación que seguro no tardarán en volver a contentarnos con sus incipientes directos.
Crazy Lixx
Tras el buen sabor de boca que Crazy Lixx dejaron este año en el espacio de la carpa del Rock Imperium Festival, no ha representado ni una sorpresa ni un desacierto invitar al mítico quinteto sueco a engalanar el cartel barcelonés de este año.
Y si lo vivido en el Rock Imperium fue mucho y muy directo, en esta ocasión Crazy Lixx no fueron menos expeditivos ni celebrados, aunque en esta oportunidad, sobre todo por parte de los coros, las influencias de Def Leppard fueron mucho más evidentes, algo que, lejos de ser negativo, hizo que todo se viviese de una forma menos salvaje.
Bien dirigidos por el cantante Danny Rexon, el quinteto sueco supo meterse al público en el bolsillo desde el minuto uno. Claros, directos, concisos, dinámicos y muy eficientes, Crazy Lixx dieron muestra de su buena calidad y evolución, la misma que se condensa en su ultima obra discográfica: ‘Thrill of the Bite’ (2025), y aunque de este solo nos dejaron disfrutar de dos de sus registros, su contenido hímnico sí se calcó de manera muy eficaz en todo el repertorio.
Como decía, los coros, algunos pregrabados, se volcaban mucho en el efecto que sobresale en bandas como Def Leppard, algo que destacó, y mucho, en los celebrados “Rise Above”, “Girls of the 80s”, “Wild Child”, “Walk the Wire”, “Whiskey, Tango, Foxtrot” y “Never Die (Forever Wild)”, mientras en la parte más expeditiva, esa que hizo levantar más brazos, tuvimos la ya clásica versión de Bonfire “Sword and Stone”, “Silent Thunder” y los dos incluidos en ‘Thrill on the Bite’: “Hunt For Danger” y “Who Said Rock n Roll is Dead”, que brillaron sobre manera. Una nueva muestra de carácter y calidad.
Eclipse
Fuera de toda duda queda el que Erik Martensson es un gran productor, compositor y frontman, y que en sus conciertos sabe cómo hacer disfrutar a la audiencia, pero el posicionamiento de este concierto no fue el más acertado, ya que, si bien la formación lo levantaba todo en cada uno de los tramos en los que las canciones se tornaban en indiscutibles himnos, todo se caía en la intersección de cada tema, donde Erik rompía con la inercia parando el show, bien para cambiar de guitarras o para dar charlas de sobrante contenido.
Pero a parte de estos breaks, debo decir que la banda estuvo de lo más dispuesta, eso sí, con cambio en sus lineup, ya que, al menos en este concierto, la formación se valió de un nuevo componente para resaltar su propuesta, siendo el exbatería de Hardcore Superstar Magnus “Adde” Andreasson el que blandía las baquetas en sustitución de Hans Crusner, acompañando en la base rítmica a Victor Crusner en las líneas de bajo, dejando a Erik y a Magnus Henriksson como directores de una banda que de no haber sido por esos parones comentados hubiera hecho que el concierto ganase en puntuación.
Aun así, la eficacia de himnos como “All I Want”, “Wake Me Up”, “Twilight”, “Blood Enemies”, “Bite the Bullet”, “Saturday Night (Hallelujah)”, un “Battlegroun tocado en acústico, “Runaways” y ese himno que ya es un clásico en su cierre: “Viva La Victoria”, fueron de lo más destacado de un set que nos hizo saltar y cantar a pleno pulmón.
El primer día de festival se cerró con muy buena nota, la segunda parte nos espera.
Además de ello, dedico parte de mi vida a mi amor por los animales, la cultura y la naturaleza, asi como a mis programas de radio (Corazón de Rock n Roll y Feeling Rock). Mirando al pasado, tengo el placer y el honor de haber formado parte del staff de revistas y fanzines como Zombi, Rock Hard, Resurrección (México) o Kerrang!. Actualmente, y desde hace años, unos cuantos ya, gracias a la confianza de la gran gente que se desvive por hacer bien las cosas, he aposentado mi pasión por escribir en La Heavy y Mariskalrock, donde, como siempre, intento dar lo mejor de mí mísmo, haciéndolo siempre como Yosi definía a Pardao: siendo "sentimental y sincero".
Si nos vemos en cualquier lugar, no lo dudes, acércate, nos tomamos algo y charlamos de lo que gustes.
¡Larga vida al rock and roll!
- Crónica de Rock The Sun (viernes) con Eclipse, Crazy Lixx o The Cruel Intentions: Un arranque con buena nota - 25 septiembre 2026
- Entrevista a Michael Schenker: "Será un placer coincidir con Kee Marcello (ex-Europe) en el Lion Rock Fest, quién sabe si surgirá algo más” - 7 septiembre 2026
- Entrevista a Uli Jon Roth a pocos días de encabezar Piorno Rock: “Granada tiene un sentimiento muy especial para mí; allí, mi padre me regaló una guitarra” - 7 septiembre 2026






