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Crónica de Rock Imperium Festival (viernes) con Within Temptation, Mastodon, Lacuna Coil o Crimson Glory: épica imperial

Within Temptation

Una vez más, nos encaminamos al Rock Imperium Festival bajo un calor auspiciante, listos para vivir uno de los festivales nacionales de rock y heavy metal más importantes del país. El Parque El Batel de Cartagena se convertía de nuevo en el epicentro absoluto de los sonidos duros, arrancando la jornada con su ya tradicional y firme apoyo a las bandas locales y de la región para encender los motores desde las primeras horas.

La organización ha vuelto a demostrar un gusto exquisito en el equilibrio estilístico, ofreciendo un viaje que transita desde el metal alternativo hasta el death metal más crudo, pasando por la nostalgia gótica y el misticismo sinfónico que define a las grandes producciones internacionales. Aunque, eso sí, este año, por la logística en la enorme producción de Iron Maiden, sólo un escenario principal presidiría la parte central de abajo, dejando el secundario (y más recogido) en la parte de arriba.

Lo bueno, que en principio los grupos no se solaparían. Lo malo, que este año con tanta escalera, no hace falta apuntarse este mes al gimnasio, y ya hablando en serio, creo que deberían haber dejado más margen entre los conciertos porque te perdías o la última canción de uno o la primera del siguiente mientras querías subir o bajar.

Como anécdota del día, entre el público se encontraba Juanfra y Mariajo, una pareja que había contraído matrimonio en Alicante en el mismo día, y que habían venido a celebrarlo al festival. Imposible encontrar un mejor lugar para iniciar su nueva etapa.

Triskel

Jugando en casa y arropados por una fiel marea de seguidores locales, los encargados de dar el pistoletazo de salida en el escenario principal “Estrella Levante Stage’ y traernos las primeras ráfagas de la jornada fueron los cartageneros Triskel. Lo que en sus orígenes nació como un entusiasta grupo de amigos liderado por la incombustible voz y carisma de Joseph D’Folk, se ha transformado con el paso de los años en una de las propuestas más sólidas y respetadas de folk metal en castellano de la región.

La banda saltó a las tablas con una actitud envidiable, demostrando una madurez musical impecable a la hora de entrelazar la contundencia de las guitarras eléctricas con los pasajes tradicionales más festivos: “¡Quiero veros las manos arriba!”, nos decía su frontman, mientras nos aseguraban que  estaban encantados y orgullosos de abrir la quinta edición del Rock Imperium.

En su rápido pero intensísimo paso por el escenario, la formación hizo disfrutar de lo lindo a sus paisanos desatando la locura colectiva con la fuerza instrumental de singles como “Ensueño medieval”, “Inquebrantable” (donde han colaborado Xana Lavey y Diego Palacios de Celtian y Mägo de Oz) o la movida “Arenas del tiempo”. El violín, la flauta y los pesados riffs se aliaron para contagiar el inconfundible espíritu festivo, no faltando “Keltion's Fushion”,  su versión de Wyrdamur, “In Praebivo Nortis”, o la juerguista “Resaca en alta mar”. Con la presencia de Wyrdamur y Entrejuglares en “La taberna de Triskel”, hicieron vibrar los cimientos del festival desde primera hora de la tarde, certificando que el talento estatal tiene un relevo más que garantizado en las tierras de Cartagena.

Rock Imperium Festival, con el cabeza de cartel del viernes

Evilact

Por su parte, el honor de inaugurar de manera oficial las hostilidades más extremas del festival recayó sobre el demoledor trío Evilact. La banda desplegó sobre el segundo escenario, el “Thunder Bitch Stage” un rudo, veloz y zapatillero thrash/death metal de la vieja escuela que funcionó como el despertador perfecto para sacudir la modorra del público asistente.

Con una base rítmica demoledora y unas guitarras afiladas como cuchillas, los murcianos demostraron una compenetración milimétrica en escena, dejando claro que no hacen prisioneros a la hora de ejecutar sus composiciones. Así, la descarga comenzó de manera destructiva encadenando trallazos de la talla de “Futuro amenaza”,  “Resistencia” y “Aquel que está vacío”, conectando de inmediato con las filas del frente en “Bienvenido al matadero”, corte donde estallaron algunos de los primeros y violentos mosh pits de la jornada y que es una ácida crítica al sistema laboral.

Sin levantar un solo milímetro el pie del acelerador, nos ametrallaron las neuronas con la crudeza y velocidad de “Víboras” o de su nuevo tema “Foso de sacrificios”, culminando su aplastante actuación con las brutales “Ritual” y “Celdas rotas, perros sueltos”. Agradecieron a la organización la oportunidad de abrir para grandes bandas como Maiden, así como también tuvieron palabras de agradecimiento para su técnico de sonido, que, sin duda, supo sacarles un gran partido. Grandes.

Lacuna Coil, otros de los grandes protagonistas del viernes

Crimson Glory 

Llegó el esperado turno de una auténtica institución de culto para los amantes del metal progresivo y estadounidense, con un plato fuerte del escenario principal: Crimson Glory. La formación actual, hábilmente apuntalada por la poderosa savia nueva que aporta el portentoso vocalista de voz ultraguda Travis Wills y la destreza a las seis cuerdas del guitarrista Mark Borgmeyer, junto a los miembros clásicos Ben Jackson, Jeff Lords y marcada por la particularidad de contar con Stiam Kristoffersen sustituyendo al batería clásico Dana Burnell.

Sin duda, el halo de misticismo y sofisticación de la banda sigue completamente intacto, a pesar de que no salieron con sus clásicas máscaras plateadas. Además, como dato curioso, no hay que olvidar que Todd La Torre, actual vocalista de Queensryche, a quienes veremos el domingo, también estuvo en una breve estancia en la banda entre 2010 y 2013. El demoledor repertorio arrancó directamente con la potente “Lady of The Winter”, del aclamado álbum ‘Trascendence’, para acto seguido descargar sin compasión “Valhalla” y “Dragon Lady”, de su histórico debut homónimo.

Regresaron a ‘Trascendence’ hilando de manera soberbia “Where Dragons Rule” y la oscura “Masque Of The Red Death”. Tras este bloque clásico, tocaron la novedosa “Pearl Of Dust”, de su nuevo disco ‘Chasing The Hydra’. El épico final contó con el rescate de la mística “Azrael” de su debut, antes de poner el broche de oro definitivo desatando la arrolladora velocidad de “Red Sharks”, de su disco más representado en la jornada. Una lección magistral de elegancia metálica que justificó con creces su estatus de leyenda underground.

Mastodon, en una nueva etapa

Heleven

La formación granadina Heleven defendió con una maestría y una solvencia incontestables su particular y rica propuesta de metal alternativo, con tintes atmosféricos. Liderados por la personalidad y la voz de Higinio Ruiz a las guitarras y la voz, flanqueado por Álvaro Rodríguez a la guitarra solista, el bajista Danio Cruz y el batería Matías de la Losa, el cuarteto tiró de oficio y personalidad sobre las tablas del escenario de arriba.

Esgrimieron unos ritmos densos, técnicos y de corte sumamente agreste que envolvieron el recinto en una atmósfera plomiza y sumamente activa, atrapando a propios y extraños en un recinto abarrotadísimo con cortes como “Echoes of The Past” o “Toro”. Sonaron cortes de su reciente esfuerzo discográfico ‘New Horizons Pt. 2’, como “The Mask”, muy bien recibida. Dicho trabajo los consolida por derecho propio en la vanguardia más absoluta del metal contemporáneo nacional.

Además, trallazos como “Killing My Perseus” o “Wild From The Ashes” sonaron rudos y contundentes. Asimismo,  “New Horizons”, “Into The Oceans” y  “Hope” demostraron que la complejidad compositiva y la potencia bruta pueden caminar perfectamente de la mano en directo, y además contaron con una buena puesta en escena, efectos de humo incluidos.

Within Temptation, en la cima del viernes

The Gathering

El viaje hacia la melancolía y el rock atmosférico alcanzó su cénit absoluto con la llegada de los neerlandeses The Gathering. La banda ofreció en el festival su único concierto en España dentro del marco de la gira especial por el 30 aniversario de su histórico álbum ‘Mandylion’, contando para esta ocasión tan señalada con la inconfundible, angelical y majestuosa voz de Anneke van Giersbergen al frente, arropada por los hermanos René y Hans Rutten en la guitarra y batería, Frank Boeijen a los teclados y el bajista Hugo Prinsen Geerligs.

El hechizo musical se desató de inmediato con las primeras notas de “Eléanor”, sumergiendo al Parque El Batel en un emotivo viaje temporal directo a 1995. Con una comunión perfecta entre la banda y la audiencia, se sucedieron con una finura exquisita la demoledora “Fear the Sea” y la hipnótica cadencia de “In Motion #1”. Intercalando con maestría piezas esenciales como “On Most Surfaces (Inuit)” y “Probably Built in the Fifties”, el combo terminó de sellar una catarsis colectiva inolvidable interpretando clásicos de la talla de “Leaves”, “Sand and Mercury”, la icónica “Strange Machines”, “Travel” y la sublime y delicada “Saturnine”. Una auténtica joya de concierto que quedará grabada a fuego en la historia del festival.

Anneke Van Giersbergen (The Gathering)

Avulsed

El contraste estilístico más radical de la tarde llegó de golpe con la irrupción en el escenario secundario de Avulsed, auténtica institución y pioneros indiscutibles del death metal nacional. Liderados por el incombustible, irreverente y carismático Dave Rotten a las voces, los madrileños aprovecharon su escueto set de cuarenta minutos para derribar las paredes del recinto a base de puro groove y casquería sonora.

La formación madrileña no ofreció el más mínimo respiro, con muchas personas del público asistente haciendo mosh pit mediante trallazos históricos de su catálogo como “Stabwound Orgasm” o la demoledora crudeza de “Phoenix Cryptobiosis”. Con un sonido aplastante y un Dave Rotten imperial en sus ya clásicos registros guturales y su interacción humorística con las primeras filas, Avulsed demostró con creces que su legendario legado de brutalidad y veteranía sigue completamente vivo y en un estado de forma envidiable. Editarán pronto su nuevo disco de versiones ‘Nordic Embryogenesis’, con cortes como “No Canonization” de Carbonized.

The Gathering

Mastodon

La contundencia visionaria, el tecnicismo y el sludge progresivo se apoderaron del escenario principal con la llegada de Mastodon. Cuentan para esta gira con el excelso y virtuoso guitarrista Nick Johnston integrándose a la perfección en las filas junto a los veteranos de mil batallas Troy Sanders (bajo y voz, ataviado además con una camisa de Thin Lizzy, de los que formó parte en la fugaz alineación en vivo de 2019), Bill Kelliher (guitarra) y Brann Dailor (batería y voz).

Los de Atlanta ofrecieron una auténtica exhibición de por qué siguen siendo considerados unánimemente los alquimistas del riff del siglo XXI. Tras una intrigante introducción instrumental, la banda asestó un golpe de autoridad directo con el incontestable doblete formado por la intrincada “Tread Lightly” y la coreada “The Motherload”, ambas extraídas de su notable álbum ‘Once More 'Round the Sun’.

Mastodon, llamando a las huestes

Mantuvieron la intensidad en cotas elevadísimas gracias a la complejidad técnica de cortes como “The Crux”, o su nuevo single “Your Ghost Again”, que fue dedicada de forma emotiva a la memoria del fallecido guitarra de la banda Brent Hinds. No faltó la brutalidad rítmica de “Crystal Skull” y la densa pesadez de “Black Tongue”. El tramo central del concierto fue una absoluta delicia para los oídos con la velocidad de “Megalodon”, la potencia de “I Am Ahab” y la introspectiva carga emocional de “More Than I Could Chew”, del disco ‘Hushed and Grim’, para terminar cerrando su impecable actuación con la hipnótica “Steambreather” y el ya legendario cataclismo sonoro que supone su himno imperecedero, “Blood and Thunder”.

A pesar de que se echó de menos al tristemente desaparecido y mencionado Brent Hinds, que abandonó la banda pocos meses antes de su fatídica muerte, su espíritu siguió estando muy vivo en cada uno de los temas que sonaron, contando con una puesta en escena muy sólida, con excelentes videoproyecciones a lo largo de su descarga.

Mastodon, con Thin Lizzy en la memoria

Grand Magus

El imponente power trío sueco Grand Magus, liderado por la destacable presencia y voz de Janne “JB” Christoffersson, flanqueado por Mats “Fox” Skinner al bajo y Ludwig “Ludde” Witt a la batería, desembarcaba en Cartagena portando con orgullo el aval de su heroico y aclamado nuevo esfuerzo discográfico, ‘Sunraven’.

La banda no anduvo con rodeos y abrió fuego llenando hasta los topes el escenario de la carpa con la soberbia contundencia de “I, the Jury”, extraída de su clásico ‘Hammer of the North’, y enlazándola de inmediato con el indomable espíritu guerrero de su nuevo tema “Skybound”. El trote épico e inequívocamente deudor del heavy metal más tradicional continuó su curso con la pesadez rítmica de “Steel Versus Steel”, de ‘Triumph and Power’, y la imponente atmósfera norteña de “Ravens Guide Our Way”.

El setlist se completó  con auténticos cañonazos de su discografía rescatando “Like The Oar Strikes The Water”, del contundente ‘Iron Will’. El único contratiempo del concierto surgió justo  antes de atacar  “Dawn Of Fire”, perteneciente a ‘Wolf God’, cuando el kit de batería de Ludwig sufrió un problema técnico, pero lo resolvieron muy rápidamente. Sin duda, de lo mejor de la jornada, buenísimos.

Within Temptation

Within Temptation

El clímax absoluto y masivo de la primera jornada lo protagonizaron, por derecho propio, los grandes cabezas de cartel del viernes: Within Temptation, a quienes tuvimos el privilegio de ver también el pasado año en el Leyendas del Rock. La majestuosa formación neerlandesa, liderada con maestría por la magnética presencia y excelsa voz de Sharon den Adel, junto a Robert Westerholt y Ruud Jolie a las guitarras, Jeroen van Veen al bajo, Martijn Spierenburg a los teclados y Mike Coolen a la batería, volvió a demostrar sobre las tablas de Cartagena por qué ostentan el título de arquitectos indiscutibles del metal sinfónico moderno.

Arrancaron su descarga con una fuerza inusitada apostando por la garra contemporánea de cortes recientes como “We Go to War” y la desgarradora “Bleed Out”. A partir de ese instante, los neerlandeses ofrecieron un viaje repleto de dinámicas e intensidades donde encadenaron con una precisión milimétrica éxitos de la talla de la pegadiza “Faster”, la potencia de “The Howling” y el incombustible clásico “Stand My Ground”, que les dio la popularidad masiva en nuestro país, sonando con intensidad el tema en radios y televisiones de la época, con su épico videoclip.

Sharon den Adel (Within Temptation), con poderío

El numeroso público vibró y coreó al unísono piezas como “In the Middle of the Night”, “Lost”, “Shot in the Dark”, la grandilocuente “Supernova”, “The Reckoning” y la combativa “Wireless”. La comunión total entre la banda y el festival llegó en el tramo final con la emotiva “Paradise (What About Us?)”, con Tarja pregrabada en pantalla, y “Don't Pray for Me”.  Aunque no la estaban tocando en sus últimos  conciertos, aquí sí sonó su exitoso “What Have You Done”, a dueto con Keith Caputo de Life of Agony en pantalla  (sí, ya no es Mina, ha destransicionado).

El final fue un estallido de emoción colectiva con la interpretación de sus obras maestras, las exitosas y ya primigenias “Ice Queen” y la majestuosa solemnidad de “Mother Earth”. Un show impecable, con proyecciones espectaculares en pantalla, y donde brilló la gran voz y carisma desbordante de Sharon. Eso sí, con menos samplers e instrumentos secuenciados ganarían muchos puntos. Sharon Den Adel sigue teniendo una gran voz y el carisma escénico intacto, ella es el motor del grupo, y conecta con el público con una facilidad abrumadora.

Lacuna Coil

Cristina Scabbia (Lacuna Coil)

El broche de oro definitivo para cerrar una primera jornada de ensueño en el “Estrella de Levante Stage” recayó en los hombros de los italianos Lacuna Coil. Los de Milán desplegaron sobre el escenario principal toda la fuerza de su hipnótica y exitosa fórmula musical, excelentemente basada en el icónico y magnético duelo vocal entre la elegancia gótica de Cristina Scabbia y la agresividad ruda de Andrea Ferro, perfectamente secundados por el líder y bajista Marco Coti Zelati, el guitarrista Diego Cavallotti y Richard Meiz a la batería.

Conectaron de inmediato con las cansadas pero entusiastas huestes festivaleras gracias a la contundencia de “Layers of Time” y el ritmo pesado de “Reckless”. No faltó la gran “Trip The Darkness”, y de igual manera, la atmósfera de El Batel se tornó deliciosamente oscura y opresiva con la crudeza sonora de piezas como “Hosting the Shadow”, “Blood, Tears, Dust” y la siniestra melancolía de “Scarecrow”.

Andrea Ferro (Lacuna Coil)

La euforia colectiva estalló de lleno con los acordes de su clásico indispensable “Our Truth”, magistralmente enlazada con su ya mítica e imprescindible relectura metalera del “Enjoy the Silence” de Depeche Mode, que fue de las mejor recibidas por el público general. Para el asalto final de la madrugada, los italianos apostaron firmemente por defender su sobresaliente presente compositivo, descargando de forma consecutiva la rabiosa “I Wish You Were Dead”, la asfixiante melancolía de “Oxygen” y la majestuosidad épica de “Never Dawn”, despidiéndose entre una merecidísima ovación.

Hoy sábado, el plato fuerte... ¡Seguimos!

Andrés Brotons

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