Crónicas

Paradise Lost en Bilbao: La importancia del punto de vista

«Muchos nos quedamos con ganas de más, pero sabíamos de sobra que estos tipos no se suelen estirar demasiado, cumplen el expediente y fuera. A pesar de ese detalle, no se trató en absoluto de un mal concierto, sino de un repaso majo de su trayectoria, una especie de Paradise Lost para dummies.»

17 octubre 2022

Sala Santana 27, Bilbao

Texto y fotos: Alfredo Villaescusa

Nunca conviene minusvalorar la importancia del bagaje de cada cual a la hora de valorar un concierto. Jamás será igual la experiencia del chaval que ve por primera vez a su grupo preferido y todavía no ha ido a demasiados conciertos que la del veterano que ha podido contemplar a una banda en concreto en infinidad de festivales y en las más diversas tesituras y a estas alturas poco o nada puede llegar a sorprenderle, lo cual tampoco es malo, pues siempre agradan los sabores reconocibles de siempre. Ahí está la maestría de los cocidos tradicionales.

Con los británicos Paradise Lost a un servidor le sucede un poco el segundo caso, pues hemos ya perdido la cuenta de la infinidad de veces que hemos coincidido con ellos y si podemos sacar una conclusión en claro es que nunca han tenido un directo de esos epatantes de los que te dejan con el culo torcido. Y ojo, que nos encanta el grupo, en especial la época de su laureado ‘Draconian Times’, ‘One Second’ y hasta ‘Host’, no se trata de fobias personales ni nada de eso.

Por culpa de esa horrible costumbre de programar espectáculos para adultos en hora infantil, no nos dio tiempo a llegar a la bilbaína sala Santana 27 para los geniales Obsidian Kingdom, a los que habíamos catado en otra ocasión y nos parecieron de un nivel impresionante. Lástima que al configurar horarios no se pensara en absoluto en la gente que curra de tarde o que no se puede permitir el lujo asiático de pillar un día libre para asistir a un mero concierto.

Ante una afluencia bastante decente para tratarse de una jornada laborable, Paradise Lost iniciaron su recital con un peso pesado del calibre de “Enchantment”, aquella pieza que abría su piedra angular ‘Draconian Times’ y que para los aficionados vale su peso en oro. Solo por escuchar algo así merecía la pena haber ido al bolo, aunque habríamos tocado el cielo si se hubieran arrancado acto seguido con “Hallowed Land”. Por soñar que no quede.

En su lugar optaron por “Forsaken”, que tampoco está mal, pero no es lo mismo ni de lejos. En teoría, se suponía que los de Halifax presentaban ‘Obsidian’, un trabajo editado en 2020, en plena pandemia, por lo que dieron bastante cancha a dicha obra, seguramente más de lo que la decencia aconsejaría.

El repertorio de la noche mantuvo cierto dinamismo para tratarse de ellos, asombra lo que ha crecido en los últimos años “Faith Divide Us – Death Unite Us”, hasta el punto de que se agradeció su inclusión en el cancionero. Eso sí, el vocalista Nick Holmes sigue haciendo gala de su sosería habitual, nunca fue la alegría de la huerta, solo se apartó de su guión sobrio cuando hubo unos pequeños problemas de sonido antes de “As I Die”. Daba igual, no estábamos allí para escuchar chistes.

El guiño a los viejos fieles que suelen incorporar en cada gira llegó con “Eternal” del ‘Gothic’, una etapa a la que nunca pillamos especialmente el tranquillo, pero para gustos, colores. Mucho más crema nos resultó “One Second”, temazo homónimo de nuestro álbum preferido suyo, hace un par de décadas si admitías que lo adorabas casi había que andar escondiéndose en el armario junto a Bon Jovi, Europe y otros apestados del metal. Menos mal que el nuevo milenio trajo consigo una apertura mental en la que los certificados de autenticidad se antojaban mamarrachadas de épocas oscuras.

“The Enemy” no posee muchos años, es del 2007, pero ha sabido del mismo modo envejecer muy dignamente y no desentonó para nada entre piezas pretéritas, podríamos decir que ya es todo un clásico. Como hemos mencionado antes, Holmes y compañía tuvieron algunas dificultades previas a “As I Die”, por lo que el comienzo se tornó un tanto raro, pero disfrutamos igualmente una de esas piezas señeras que nos llevaron a adorar el género del gothic metal.

“The Devil Embraced” era otro de los peajes de ‘Obsidian’, prescindible por completo, pero no tardaron en retener el interés con artillería de altura como “The Last Time”, otro de los motivos para asistir a un recital de estos veteranos. Lo malo es que después de una delicatesen así “No Hope in Sight” te sabe casi a comida para perros, qué le vamos a hacer.

Y sin apenas darnos cuenta “Say Just Words” significó el corte anterior a los bises, se podían haber estirado un poco más, no será porque no disponen de catálogo suficiente. En fin, preferimos quedarnos con lo bueno, porque fue sin duda uno de los picos de la velada.

Regresar con “Darker Thoughts” parece una broma pesada, sobre todo teniendo tanto himno impepinable sin tocar, pero por fortuna enderezaron el asunto con un curioso “Embers Fire” del ‘Icon’, todavía recordamos aquel vídeo de la canción oscuro como un tizón, enorme. Y mira que terminar con algo tan irrelevante como “Ghosts”, otra elección en la que había que pellizcarse fuerte para constatar que aquello estaba sucediendo en realidad.

Muchos nos quedamos con ganas de más, pero sabíamos de sobra que estos tipos no se suelen estirar demasiado, cumplen el expediente y fuera. A pesar de ese detalle, no se trató en absoluto de un mal concierto, sino de un repaso majo de su trayectoria, una especie de Paradise Lost para dummies. Ahí cobrará relevancia la importancia del punto de vista.

Alfredo Villaescusa
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Esta entrada fue escrita por Alfredo Villaescusa

2 comentarios

  • Juandie dice:

    Extenso resumen de las leyendas del Rock Gótico como son PARADISE LOST los cuales lo bordaron con esos temazos que ostentan los de Halifax en la Santana Bilbaina.

  • Tasio dice:

    Unos totalmente desconocidos para mí, sonaron descomunales.
    Me gusta esas bandas que suenan a música,ya que vivimos en un entorno que te estafan en calidad y show, con precios siderales.
    El único pero es el efecto Powerwolf, que no faltó, con intros de coros,violines y las campanas de notredame...que ponía el batería desde un portátil o así.
    Igual soy así de raro...pero como sonaba el bajo y el guitarra, me la suda que hasta se traigan una orquesta sinfónica real...
    Y ya para acabar mi primer post...el sonido que saco el técnico desde la mesa de sonido, eso es para enseñar en las universidades...o al menos quién se dedique a eso, tenga una referencia a quien parecerse o ser fan...que crack

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