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AZKENA ROCK FESTIVAL’10: KISS INCENDIA VITORIA

28 junio, 2010 10:48 am Publicado por  – 1 Comentario

Nueva cita con el festival vitoriano, y nuevamente cambio de fechas. Tras la edición de 2009 que fue movida al mes de mayo en lugar del habitual septiembre, esta vez pudimos disfrutar del festival en plena época de verano, lo que dio lugar a imágenes poco comunes anteriormente de gente en manga corta y pantalón corto por todo el recinto, incluso a altas horas de la madrugada. La presente edición se veía eclipsada de partida por la presencia de KISS en el cartel, pero contaba con una pléyade de grupos de lo más potente, entre los que cabe destacar a BOB DYLAN, BAD RELIGION, CHRIS ISAAK o SLASH.

Gov't mule

Comenzamos nuestra andadura en la jornada inaugural algo tarde para ver a THE HOLD STEADY (no conseguimos llegar a KITTY, DAISY & LEWIS, aunque el sentimiento generalizado entre los asistentes fue que ofrecieron un concierto muy entretenido, con su mezcla de blues y rockabilly, dejando un gran sabor de boca), y es que el jueves siempre es un día complicado cuando se viene de fuera de Vitoria al festival. Así, siempre es el día con menor asistencia de público, sin embargo, justo es reconocer que este año se vio en el recinto a más gente que ningún otro año (en torno a 9000 personas, según datos de la organización). Teníamos ganas de ver a los americanos tras oír su reciente álbum ‘Heaven Is Whenever’, y no decepcionaron, ofreciendo un concierto de rock and roll del bueno, con un inconfundible aire springsteeniano.

Airbourne

Tras ellos, GOV’T MULE subían al escenario principal (bautizado este año como escenario Alex Chilton debido al triste y reciente fallecimiento del artista) en lo que suponía su vuelta al festival tras su paso en 2005, en la que ya cautivaron a muchos. Esta vez, con una posición más predominante en el cartel, se dieron el gusto de poder tocar más tiempo, demostrándonos una vez más el rock de quilates que atesoran, mezclando certeramente cortes nuevos con temas más antiguos, y preparando el terreno para los australianos AIRBOURNE que, con algo de retraso sobre el horario previsto, saltaron al escenario para subir un poco el volumen y las revoluciones. Rock acelerado el suyo, con las inevitables comparaciones a sus compatriotas AC/DC, y con mucho de show, pero con una respuesta más que positiva por parte del público, que saltó de lo lindo y disfrutó viendo al cantante tocando la guitarra tras alzarse varios metros por la estructura del escenario. Cumplieron con lo que se esperaba de ellos. Y para finalizar la primera jornada, THE BLACK LIPS descargaron su sonido garajero sobre un público ciertamente menguado (y es que muchos habían optado por la retirada tras Airbourne, habida cuenta de que el viernes había que trabajar). Los americanos le pusieron ganas al asunto, pero no terminaron de encender al público, que a esa hora pide fiesta de la buena para no caer en la tentación de irse a casa. En cualquier caso, buena forma de abrir boca.

Kiss

El sábado era el día de KISS, algo que era evidente desde las primeras horas, con multitud de fans con la cara pintada a imagen de sus ídolos, y se respiraba en el ambiente las ganas por ver el show de los americanos, tras el gran recuerdo que dejaron en su paso hace un par de años por le Kobeta-Sonik, y más aún con las recientes críticas positivas tras su paso por Madrid y Barcelona. Comenzamos acercándonos a ver a TEDDY THOMPSON, folk delicado e intimista el suyo, que no terminó de ser lo que necesitaba el público a una hora tan temprana y con el sol todavía calentando. Eso, sumado a que a esa hora se jugaba el España-Chile del mundial, hizo que el público allí reunido no fuera demasiado. Además, tras comprobar la tranquilidad de la propuesta del inglés, muchos optaron por acercarse a la carpa de Monster Energy, donde habían decidido echar en directo el partido, de forma que casi acabó más gente agolpada frente a la pantalla que en el concierto. A continuación, THE SAINTS en el escenario grande, con un sonido que recordaba a The Stooges bajados de revoluciones, más apagados, pero que al menos consiguieron animar al público. Tras ellos, THE DAMNED aparecieron en el segundo escenario (que en este año era una carpa, y también rebautizada, en este caso en honor a Doug Fieger), con su energía speedica y su estrafalaria vestimenta (con la ya mítica camisa con calaveritas del teclista, que además no dejó de moverse como un enajenado). No hicieron tantas concesiones a su repertorio más antiguo como muchos esperábamos, pero a pesar de ello consiguieron mover y animar a la gente, de forma que las primeras filas saltaron sin parar. Notable alto para ellos.

Slash

Turno luego para SLASH, que venía a presentarnos las canciones de su último y homónimo disco acompañado de una banda de lujo, con Myles Kennedy como vocalista. Con un resultón telón de fondo en el que se veía dibujada una calavera cruzada por huesos con forma de guitarra, Slash tocó un poco de aquí y un poco de allá. Temas suyos nuevos, mezclados con cortes antiguos, así como canciones de Velvet Revolver y, cómo no, con dos temas de Guns’n’Roses para finalizar, “Sweet Child O’mine” y “Paradise City”, que consiguieron arrancar coros y saltos de todo el público. Dieron lo que se esperaba de ellos, y lo hicieron muy bien. Pero todo el mundo esperaba con ansia la aparición de KISS sobre el escenario, y desde el primer minuto se vio que no iban a defraudarnos, con el escenario envuelto en niebla y los otros 3 miembros del grupo apareciendo sobre una plataforma móvil que les colocó por encima del batería para finalmente dejarles al frente del escenario, y con los acordes de “Modern Day Delilah”. No se podía empezar de mejor forma. Y tras ese inicio, lo que todo el mundo ya sabía y esperaba, Paul Stanley haciendo populismo por doquier (“no me digáis que en Madrid y Barcelona gritaban más que aquí”) entre tema y tema, y numerosos y espectaculares trucos escénicos, con plataformas que elevaban a los distintos componentes (incluso la batería, de forma que parecía levitar), guitarras de las que salían fuegos artificiales a lo guerra de las galaxias, diversas explosiones, así como Paul Stanley siendo elevado en volandas hasta una plataforma aupada sobre las luces del escenario o, ya en el bis, su paseo en tirolina hasta una plataforma situada en la torre de sonido y desde la que tocó “I Was Made For Lovin’ You”. Todo eso aderezado con sus grandes temas de siempre como “Cold Gin”, “Crazy Crazy Nights”, “Love Gun” o “Detroit Rock City” antes del bis, en el que no podían faltar “Lick It Up”, la ya mencionada “I Was Made For Lovin’ You” o “Rock And Roll All Nite”, con todo Mendizabala entregado y millones y millones de papelitos a modo de confeti saliendo por todas partes y anegando el escenario. Unos auténticos monstruos escénicos, con un show al que no se le pueden poner peros. Los grandes triunfadores del festival sin lugar a dudas. Pero no acabaría ahí la noche, ya que IMPERIAL STATE ELECTRIC, o lo que es lo mismo, el nuevo grupo del líder de los desaparecidos The Hellacopters, consiguieron llenar la carpa y dieron muestras de que el espíritu de The Hellacopters está más que vivo, ofreciéndonos un concierto de escándalo, que nadie quería que terminase. Aún así, a continuación ROGER ESTRADA dio una lección magistral de lo que puede hacer un dj con ganas de poner rock and roll, y la gente aguantó hasta bien entrada la madrugada (o más bien amanecer), al ritmo de Kiss, The Clash o Cheap Trick (con ese gran “Surrender” de Alex Chilton), entre otros, cerrando así de forma inmejorable una jornada maravillosa.

Imperial State Electric

Y llegamos al sábado francamente castigados tras lo vivido el viernes. Comenzamos oyendo desde el césped a AUDICENCE, que ofrecieron una versión del “Hurricane” de Bob Dylan. De igual forma, MAGGOT BRAIN exorcizaron sus influencias haciendo una versión del “Alive” de Pearl Jam. Pero estaba claro que la larga jornada de fiesta del día anterior iba a hacer mella en el público, que tampoco se agolpó ni mucho menos en los conciertos posteriores de THE RUSSIAN ROULETTES, a pesar de sus interesantes riffs, ni en el concierto de THE CUBICAL, cuyo estilo puramente british no terminó de cuajar. Tras ellos, ROBERT GORDON intentó sacar todo su carisma y su inconfundible voz para animar a la gente, pero sólo consiguió una tibia respuesta, quizás algo superior en la versión (la enésima del día, y todavía faltaban por caer unas cuantas más) del “Fire” de Bruce Springsteen. A continuación, NRBQ consiguió en la carpa conseguir animar algo al personal con su ecléctica música, aunque también hay que reconocer que se vieron beneficiados de que empezaba a llenarse por fin el recinto, ya que la tarde estaba bien entrada y quedaba poco tiempo ya para que saliera a escena BOB DYLAN, el cabeza del día.

Chris Isaak

Los conciertos de Bob Dylan son una continua e incesante sucesión de canciones míticas deshechas, rehechas, francamente irreconocibles. Pero todo se le perdona a este mito viviente, que soltó a las primeras de cambio “Don’t Think Twice, It’s All Right” y “Just Like A Woman”, contentando así un poco al público más puritano. Pero no se quedaría ahí la cosa en cuanto a temas míticos, ya que Dylan (más guitarrero que de costumbre en los últimos tiempos”, nos deleitó también con “Highway 61 Revisited”, “Shelter From The Storm” o “Ballad Of A Thin Man” para, ya en el bis, terminar con la grandiosa “Like A Rolling Stone”. Probablemente, uno de los mejores conciertos que se puedan disfrutar del Dylan actual. Tras él, decidimos disfrutar desde la prudente distancia de la propuesta pseudo-Glam de TOILET BOYS haciendo tiempo hasta que saliera en escena CHRIS ISAAK, cuyo concierto se vio regado de una constante y desagradable lluvia, que hizo que muchos buscaran cobijo en la carpa. Aún así, el bueno de Chris nos deleitó con un concierto de lo más rockero para él, con temas míticos como, por supuesto, “Wicked Game”, pero también “Lonely With A Broken Heart” o “San Francisco Days”, amén de la versión de “Love Me Tender” de Elvis o “Pretty Woman” de Roy Orbison. Un concierto precioso, a pesar de la lluvia (o engrandecido por ella). A continuación, los suecos THE HIVES consiguieron mover al público como nadie en todo el día, con su propuesta rápida y potente, con un volumen atronador, y temas directos al mentón como “Hate To Say I Told You So”, “Walk Idiot Walk” o “Tick Tick Boom”, y con sus pintas de marineritos con medias y gorritos blancos, todo ello aderezado con el más que correcto chapurreo en español del cantante, que hizo las delicias del público. Y para el fin de fiesta, BAD RELIGION demostró sobre el escenario que siguen siendo los reyes del punk actual a pesar de su edad. “Generator”, “American Jesus”, “Punk Rock Song” o “21st Century Digital Boy” hicieron que el grupo se sobrepusiera a un sonido algo bajo para ellos (y más aún teniendo en cuenta cómo habían sonado The Hives poco antes) y consiguiese cerrar el festival de una forma inmejorable.

Un año más, una edición fantástica de esta gran fiesta del rock que es el Azkena.

Texto: DANIEL HERRANZ
Fotos: JUAN LUIS HERRANZ

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