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Los 5 conciertos más significativos de Guns N’ Roses. ¡33º aniversario del primer show de la formación clásica!

6 junio, 2018 10:41 am Publicado por  1 Comentario

Guns N’ Roses alcanza la edad de Cristo, edad en la cual se vuelve eterno al revivir tras su sacrificio. Quizás la comparación parezca una blasfemia, pero es sólo un paralelismo para desandar su propia peregrinación a través de todos estos años. Nacidos en California en aquel lejano 1985 y hoy ya constituidos como una agrupación consagrada que despierta pasiones y moviliza multitudes alrededor del mundo, en el aniversario número 33 de su primer concierto con la formación del ‘Appetite for Destruction’ rescatamos cinco shows que lograron marcar su historia y legado. Pudieron llevarlos a su gloria u ocaso pero, sin embargo y contra todos los pronósticos, hoy se encuentran a mitad de su camino más unidos que nunca.

1. The Troubadour (1985). Los primeros días.

6 de Junio de 1985. Esperando fuera del recinto en los instantes previos a la función, miraban fijamente hacia a las estrellas con las palmeras de California como custodia. Llegado su turno, terminaron de fumar un cigarrillo y pisaron ese pequeño escenario por primera vez. La humedad del viejo Troubadour daba un toque romántico a la noche. Axl Rose, Slash, Izzy Stradlin, Duff McKagan y Steven Adler emprendían un viaje que ni en sus sueños más osados hubiesen imaginado que sería así de emocionante. Era su primera performance con su nueva formación y, esta vez sí, consiguieron levantar un murmullo entre la gente, permitiéndoles comenzar a trepar por las colinas doradas hacia la cima del Hollywood Sign.

Axl gritaba como un condenado y se movía como un poseído, Slash parecía guiar a sus cuerdas como si fueran serpientes, apenas rozándolas con un toque mágico; Duff tocaba rápido, dueño de un estilo contundente; Izzy, ensimismado en su guitarra, se acoplaba a la perfección con Slash, mientras Steven Adler aportaba su groove desde la batería. Se habían vuelto un equipo compacto y así comenzaron a abrirse paso en la escena del hard rock / glam metal hollywoodense. Los dueños del Troubadour ya los conocían y los dejaban tocar cada vez más seguido. Muy pronto consiguieron fechas en el Whisky a Go Go, The Roxy y demás locales donde los invitaban a participar. De ese modo, fueron ganándose un público propio para terminar copando la parada del Sunset Strip.

En un principio sólo contaban con un repertorio de unas pocas canciones que repetían hasta el hartazgo. Entre ellas, “Reckless Life”, “Anything Goes”, “Shadow Of Your Love” de Hollywood Rose, la anterior banda de Axl e Izzy; “Nice Boys (Don’t Play Rock N’ Roll)” de Rose Tattoo y “Heartbreak Hotel” de Elvis Presley. Poco después, comenzaron a componer intensamente plasmando sus experiencias en medio de una sociedad llena de contradicciones que los inspiraba a crear cada vez con más sinceridad y menos ganas de filtrar pensamientos y sensaciones, sin máscaras. Se arriesgaban a ganar o perder.

El vídeo que hemos usado para acompañar esta sección refleja a la banda en sus primeros años, aunque no podemos asegurar que corresponda a su primer show. 

2. Donington Park (1988). Un triunfo devenido en tragedia.

20 de Agosto de 1988. Monsters Of Rock. “Don’t fuckin’ kill yourselves” fue la ironía expuesta por Axl Rose hacia la audiencia. Lamentablemente, se convirtió en una lamentable premonición: Alan Dick de 18 años y Landon Siggers de 20 murieron aplastados por una avalancha en el festival. Guns N’ Roses se había vuelto un fenómeno masivo y los productores no estaban preparados para este evento gigantesco; su ascenso meteórico al estrellato les sorprendió. Iron Maiden, Kiss, David Lee Roth, Megadeth y Helloween figuraban en la primer línea, mientras que Guns N’ Roses sólo estaba en segundo lugar desde la parte inferior, lo que quizás fue correcto en el momento en el que se pusieron a la venta las entradas.

El clima ventoso provocó que el sonido no fuese el ideal. Una llovizna comenzaba a caer, volviéndose cada vez más intensa y tornando el terreno en un profundo lodo resbaladizo que se asemejaba a una peligrosa trampa mortal, sobre todo para quienes se encontraban en el área del hoyo, apretados como sardinas. Los fans de Guns N’ Roses eran una suerte de Nostradamus del rock, capaces de arrastrar a sus amigos aun indecisos adonde fuera que se presentaran.

Abrieron con “It’s So Easy” y se desató el infierno. El campo desbordaba, las botellas volaban por el aire, la multitud se lanzó hacia adelante y, minutos después de iniciado su acto, tuvieron que detenerlo. Axl Rose intentó decir a 107.000 personas que retrocedieran, pero estos estaban demasiado ocupados tratando de sobrevivir como para prestarle atención. Aquellos que se encontraban inconscientes eran trasladados sobre las miles de cabezas hacia el puesto médico. Decidieron tocar “Patience” para calmar a la audiencia, lo cual funcionó, pero volvió a enloquecerse con “Welcome To The Jungle”. A esas alturas seguramente, muchos asustados, mostrando terror y pánico en sus rostros en pleno caos, pensaron que sus amigos se habían equivocado y que ‘Appetite For Destruction’ no era tan bueno, después de todo.

El mayor problema fue el terreno, un completo baño de barro. El escenario estaba en el fondo de una pendiente y el suelo no era apto para tal volumen de gente sin poder mantener el equilibrio: una vez que pisaban ese pantano eran arrastrados y empujados por la corriente. Según uno de los testimonios: “Las personas que estaban a mi lado se estaban cayendo y sólo logré mantenerme firme y ayudar a algunos. Intenté salir de la multitud, pero estaba apretado, era imposible retroceder, fue como estar en una montaña rusa y querer bajar: no había otra opción más que esperar a que terminara”.

Las sospechas de tener que lamentar alguna muerte eran muy fuertes en ese punto. La banda se enteró del dramático hecho en camerinos, creando angustia y un mutismo total entre ellos. Por aquel entonces, Guns N’ Roses era tan poderoso en vivo como la formación más cruda de punk; era como tener en frente a una locomotora acercándose, sin frenos y a toda velocidad. Todos los que les han visto en esa época juran que no son exageraciones. Debido a las consecuencias, Guns N’ Roses redujo su actividad en 1989 retomando su intensidad por 1990. Cada vez que en un show las cosas se salen un poco de control, Axl Rose detiene el set para pedirle al público que se calme. El vocalista es perseguido por los fantasmas de la tragedia de Donington, esos que en lugar de invocarles lágrimas de alegría, recuerdan esas terribles muertes. Sobrevendieron los tickets y el clima hizo el resto: un día triste para la música.

3. Skin & Bones Tour (1993). Polvo y huesos.

Ya repuestos de una serie de tragedias e infortunios que fueron dejando una cicatriz indeleble en la agrupación, los 90 los vio gozar de éxito y fama mundial. La primera visita de la banda a suelos gauchos fue durante los primeros días de diciembre de 1992. Mientras las radios del mundo trasmitían diversos cortes de los ‘Use Your Illusion’, en Argentina un sector de la prensa comenzó a difamarlos alegando que Axl Rose había declarado que una vez pisado suelo argentino limpiaría el barro de sus botas, sumando otro rumor que aseguraba que había quemado una bandera argentina durante un concierto en París. A pesar de que este había sido filmado y desmentido por la filial francesa de su compañía discográfica, el falso suceso creado en un medio gráfico fue potenciado por los noticieros televisivos; la polémica trascendía hasta hacerse eco en opiniones de políticos y religiosos.

Un clima caldeado y un aparente peligro latente llevaron a que el Estadio River Plate se viera obligado a reducir su capacidad de 70.000 personas a 48.500 localidades bajo el decreto de una ordenanza gubernamental. “No hay nada cierto sobre banderas quemadas, ni mierda en las botas” aseguró el cantante. Una vez alojado en Brasil, expresó: “Los shows en Argentina fueron los mejores”. Y, por eso, no fue nada extraño que al año siguiente, los días 16 y 17 de Julio de 1993, Buenos Aires fuera elegida para culminar una de las giras más largas de la historia del rock.

Justamente este último tramo se denominó “Skin & Bones”, ya que llegaban agotados y maltrechos. Brindaban hasta tres horas de función, incorporaron sillones a su performance y alterándola con un show acústico. También recargaban energías con alguien del crew que les traía pizza para poder alimentarse y continuar, todo en forma de broma. Sin embargo, este sería el fin de una era que nos regalaba como postal un abrazo entre Rose y Slash perdiéndose entre las sombras. Las luces se apagaron y así también iba perdiéndose el último suspiro de esa alineación, entre problemas personales y legales que resolver.

A finales de noviembre lanzaron ‘The Spaghetti Incident?’, un álbum que consistía en versiones punk y covers de sus bandas preferidas. Así Guns N’ Roses iba resquebrajándose mientras sus integrantes se tomaban un tiempo para incursionar en sus propios proyectos. El silencio se hizo implacable, evidenciando serias sospechas de una separación definitiva. Más tarde, Matt Sorum confesó: “En el fondo ninguno quería irse a casa porque sabíamos que ese era el final”. Desaparecieron como los máximos exponentes del hard rock de los 90.

4. Rock In Rio 2001. Develando el misterio.

Axl Rose había estado casi completamente fuera del ojo público desde el final de “Use Your Illusion Tour” en 1993, pero ya empezaban a oírse indicios de que estaban trabajando en un nuevo álbum. Había emergido “Oh My God” como soundtrack de “End of Days” en 1999, pero eso había sido todo y sonaba bastante diferente a lo anterior. Esto no evitaba que sus fans se emocionaran al saber que el grupo tocaría en Rock en Rio III y Axl Rose se presentaría en vivo, además del factor agregado de romper la curiosidad de descubrir una nueva alineación.

El retorno multitudinario de un nuevo Guns N’ Roses encabezando el festival rompió con un misterio de ocho años de hibernación. Incluía al tecladista Dizzy Reed como el único integrante de la era ‘Use Your Illusion’, al bajista Tommy Stinson, al batería Bryan ‘Brain’ Mantia, Chris Pittman en sintetizadores y los guitarristas Robin Finck, ex Nine Inch Nails, proveniente de un rock industrial más experimental; un virtuoso Buckethead, usando una máscara y un cubo de KFC en la cabeza; y Paul Tobias, fiel escolta de Axl Rose desde la desmantelación de la formación original.

A las 2.00 de la madrugada y frente a unos 200.000 asistentes, el concierto se inició con “Welcome To The Jungle” para desandar un setlist de veinticinco canciones, centrándose en gran medida en sus éxitos, aunque sin olvidar ostentar nuevos temas como “Madagascar”, “Chinese Democracy” y “Silkworms”. La mayoría del público quedó impresionado con el espectáculo, sin que faltaran aquellos que los criticaran por tocar temas viejos. El rabioso vocalista mencionó que uno de los motivos por los cuales desempeñaban esas composiciones era para que todos pudieran ver que “esta nueva banda puede tocar esas malditas canciones”.

Habían contado solo con un mes de ensayo, este era su segundo concierto y podrían haber utilizado este impulso para iniciar una gira mundial, pero en su lugar desaparecieron hasta dar un par de shows en “The Joint” en Las Vegas casi un año después. No hubo una gira real hasta el verano de 2002 y, a pesar de las repetidas promesas, la placa ‘Chinese Democracy’ aún estaba lejos de concretarse. Para cuando puedo editarse (2008), esta  alineación ya había cambiado bastante, pero ese había sido un regreso mítico con unos renacidos Guns N’ Roses, iniciando una nueva etapa.

5. The Troubadour Not In This Lifetime. 2016. Resurgiendo de las cenizas.

El primer día de abril de 2016 trajo un sueño hecho realidad para los fans más fieles, aquellos que creyeron que el milagro algún día sucedería. “No, en esta vida” había sido la respuesta de Rose al ser consultado por una posible reunión de la formación original y sobre todo, un eventual acercamiento con el guitarrista Slash, con quien había estado distanciado desde hace dos décadas. Sin embargo, esa noche tocaron por sorpresa en The Troubadour y las entradas costaron apenas ‘ten dollars”. La localización se daba en el mismo club donde debutaron allá por junio de 1985, como si fuera una necesidad que el círculo comenzara a cerrarse, mientras el mundo aguardaba ese momento histórico.

Aquel sería casi un nuevo comienzo, con Axl Rose en voz, Slash en guitarra principal y Duff McKagan en el bajo, convirtiéndose en uno de los acontecimientos más esperados del último cuarto de siglo, al cual acudieron varias celebrities como sólo una bigger band puede reunir: actores de Hollywood tales como Jim Carrey, Nicholas Cage, Norman Reedus de la serie Walking Dead, la modelo y actriz Emily Ratajkowski, músicos como Lenny Kravitz, Jesse Hughes de Eagles of Death Metal y Lana Del Rey.

Los pocos afortunados tenían prohibidísimo grabar o tomar fotografías, pero de todas formas, varios hicieron transmisiones en directo vía Periscope, arriesgándose a ser echados. Algunos aseguraron que Slash estuvo bastante estático, posiblemente a causa de los nervios al saber que se exponían y jugaban demasiadas cuestiones. McKagan se desenvolvía como si nunca hubiesen pasado los años, mientras que Axl Rose cantó con toda la actitud y sorprendió con su voz, sufriendo una lesión en su pie que no le impidió continuar hasta el final a pesar del dolor. Así quedaba claro que con “Not in this lifetime” los chicos regresaban a la ciudad y, una vez más, Guns N’ Roses resurgía como el ave fénix de entre las cenizas de rosas.

A treinta tres años de esa noche en la cual los astros se cruzaron marcando su destino, guiados por su estrella de la buena suerte, hoy reivindican esa frase que sabe identificarlos muy bien y que llevan como escudo y bandera a través de todos estos años: “Las armas son para decir que hemos luchado y las rosas, para decir que hemos ganado”. Así es como Guns N’ Roses sigue escribiendo su propia historia.

Lucy Dávalos
Twitter/Instagram: @lucydavalosOk


¡Guns N’ Roses vuelve a nuestro país!

29 de junio – Download Festival (Madrid)
1 de julio – Estadio Olímpico (Barcelona) + Volbeat + Nothing More

 

Recuerda que a finales de junio saldrá a la venta el ‘Appetite for Destruction – Locked N’ Loaded’ la reedición del legendario disco debut de Guns N’ Roses en forma de box -set de edición limitada que incluye 4 discos con un total de 73 canciones (49 de ellas inéditas), una “Appetite Cross” en 3D, 14 vinilos y un libro de casi 100 páginas con material inédito del archivo personal de Axl Rose, así como una enorme colección de merchandising exclusivo de la banda.

Además, recuerda que entre las páginas de La Heavy 404 puedes encontrar un extenso reportaje sobre ‘Appetite for Destruction’, poniendo en contexto al que es uno de los álbumes más importantes de la historia del hard rock  y desgranando uno a uno todos los temas que incluye. ¡No te lo pierdas!

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Esta entrada fue escrita por Redacción

1 comentario

  • Frank says:

    Buen artículo, sólo que según Slash en su biografía, el primer concierto que dieron Guns N’ Roses en su historia fue en Seattle, en un club llamado Gorilla Gardens. A no ser que te refieras al primer concierto en Los Ángeles. En todo caso, ahí queda el apunte. ¡Un saludo!

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