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Crónicas

Metallica: 50.000 almas a sus pies

«Los públicos más dispares que nos podíamos imaginar se reunieron para dar voz a la única gran banda de metal que ha conseguido las mismas cotas de popularidad que los AC/DC o los Rolling Stones de turno»

5 mayo 2019

Estadi Olímpic Lluís Companys, Barcelona

Texto: Víctor Vallespir. Fotos: Elena Marco

Ir a un concierto de estadio es otra movida. Lo decimos de entrada: aquí somos más de salas. Sin embargo, esos días en los que una banda es capaz de unir en un solo punto de la ciudad a más de 50.000 almas, algo se nos remueve en el estómago y nos hace ver que, en realidad, somos muchos más de lo que nos esperábamos. ¿Acaso no es preciosa la postal de un estadio que canta “Enter Sandman” a pleno pulmón? El concierto de Metallica en Barcelona, justo dos días después de su show en Madrid, significaba el retorno de una banda que ya petó el Sant Jordi hacía poco más de un año.

Que sean capaces, con tan poco tiempo de margen, de repetir el éxito (esta vez mucho más complicado), nos demuestra el tirón que siguen teniendo los americanos, pese a las críticas incesantes sobre su música y sobre su hacer a lo largo de los años. Algo malo tendrá el mainstream, suponemos. En una tarde-noche verdaderamente fría en Barcelona (en serio, ¿no se podía hacer esta gira en verano?), los públicos más dispares que nos podíamos imaginar se reunieron para dar voz a la única gran banda de metal que ha conseguido las mismas cotas de popularidad que los AC/DC o los Rolling Stones de turno.

James Hetfield (Metallica)

Como aperitivo para el vendaval de clásicos que se nos avecinaban tuvimos a Bokassa como teloneros para la ocasión, una banda que reunía poco más de 40 personas en Sevilla hacía unos pocos días y que ahora se veía en la tesitura de un concierto con un gran estadio frente a sus narices. La banda favorita de Lars Ulrich, que invitó a la gira después de escucharles en una radio danesa, intentó animar al público sin demasiado éxito. El sonido, muy difuminado a causa del viento, hizo que la actuación del trío quedara absolutamente deslucida. Además, las composiciones punk-hardcore de la banda no es que sean algo que no hayamos escuchado antes… vaya, que sus méritos habrán hecho para estar allí, pero creo que les faltó algo para enganchar a un público que aún se congregaba en las barras del estadio. Me puedo llegar a creer que temas como “Last Night” o “No Control” lleguen a funcionar en según qué contextos, pero la suya no fue la actuación más destacada frente a un panorama más que exigente.

Ya con la pista mucho más llena y con unas gradas que, poco a poco, se iban tiñendo de negro, salieron Ghost a escena, con un aplauso más que meritorio por parte de un público que se notó que les conocía (al menos buena parte de la gente allí congregada). La propuesta de Tobias Forge está cada vez más orientada a este tipo de conciertos, con una música diseñada para los grandes públicos y con una puesta en escena cada vez más espectacular… ¡Hasta siete músicos encima del escenario! Pese a que no sonaron como los cabezas de cartel de la noche, si que pudimos disfrutar de temas como la inicial “Rats” o una “Absolution” coreada por los fans más devotos de la banda sueca. Como era de esperar, basaron su setlist en sus dos últimos lanzamientos, ‘Prequelle’ y ‘Meliora’, y temas como “Cirice”, “Faith” o la instrumental “Miasma”, con solo de saxofón del Papa Nihil incluido, nos permitieron ver a una banda que estaba en su salsa.

El ahora Cardinal Copia se animaba a pasear por el snakepit, arrodillándose frente al respetable y dirigiendo un concierto realmente bien ejecutado. Lo que antes pinchaban ahora lo interpretan casi en su totalidad encima del escenario, cosa que es de agradecer. Nos preguntaron si queríamos bailar, y la popera “Dance Macabre” se postró frente a nuestros oídos para ser seguida por “Square Hammer”, que cerraría el set de Ghost.

El ascenso meteórico de la formación en tan solo 10 años tuvo su culminación en Barcelona frente a todo un Estadi Olímpic; veremos si la próxima vez que les tengamos en sala pueden congregar a más devotos. El estadio condal lucía un aspecto verdaderamente espectacular, con 50.000 almas que pedían a gritos que Metallica saliera a desplegar el concierto que nos tenían preparado.

Es evidente que el público que se congrega en un macro-show de este tipo es muy distinto si lo comparamos con el que solemos compartir garitos y salas, y que la cultura del selfie y de la radiofórmula hacen que las dinámicas de un concierto se basen, en gran medida, en esperar los hits de turno para subir la ansiada historia a Instagram. Pero la reacción generalizada fue bastante buena en la mayoría de los puntos de la actuación de Hetfield y los suyos. Después de la sempiterna intro de ‘El bueno, el feo y el malo’, y que aún nos sigue poniendo los pelos de punta, salieron a por todas con una “Hardwired” super acelerada y que sonó muy difusa. ¡Suerte que mejoró el sonido a partir de “The Memory Remains”! Qué decir de este tema del a veces menospreciado ‘Reload’, una canción que han recuperado de forma reciente y que funciona fantásticamente bien en directo, con un público que corea su parte central hasta dejar a la banda en silencio para que sea la gente la protagonista absoluta de la noche.

Robert Trujillo (Metallica)

Si el setlist de la banda en Lisboa y Madrid pecó de atrevido, en Barcelona tuvimos la suerte de poder disfrutar de clásicos como “Ride The Lightning”, o “The Thing That Sould Not Be”, que se estrenaba en esta gira, evidentemente unidos a temas de nueva hornada como “Here Comes Revenge” o “Moth Into Flame”, donde se dispararon llamas a raudales desde el escenario. En ese sentido, destacar la bajona generalizada que significaban ese tipo de canciones, con un público que, ahora sí, esperaba religiosamente la vuelta de los ochenta. “The Unforgiven” fue seguramente el primer gran momento de la noche, aún con un Lars Ulrich que sigue acelerándose y que pierde el tempo de los temas una vez tras otra. Sobre eso: más allá del meme y las bromas, esa dejadez es una falta de respeto absoluta a un público que ha pagado un dineral para ver tu concierto.

James, desde el frente del snakepit que colocaba a unos pocos privilegiados justo en medio del escenario, nos preguntó si queríamos una canción verdaderamente heavy. La respuesta fue tronadora, y por ello ya teníamos a toda una “Sad But True” desplegándose ante nosotros. Tuvimos la suerte de poder disfrutar de nuevo de “Fade To Black”, momento que precedió al protagonismo de unos Robert Trujillo y Kirk Hammet que siguen interpretando clásicos procedentes de los sitios donde tocan. En Barcelona, esta vez, ninguna sorpresa, y es que “El muerto vivo” de Peret sigue funcionando muy bien. Después de un solo de bajo de Trujillo donde se rememoró la figura de Cliff Burton, “Frantic”, del olvidado ‘St. Anger’, fue un pequeño bajón en un concierto que, ahora sí, encaraba una recta final repleta de clásicos. Ni más ni menos que “One”, “Master Of Puppets”, “For Whom The Bell Tolls”, “Creeping Death” y “Seek And Destroy” seguidas. ¡Casi nada! Pocas bandas pueden presumir de un repertorio de este tipo, y es que el éxtasis generalizado fue de esos que se quedan impregnados en la retina. Con un Trujillo que rodaba sobre su propio eje nos despidieron de forma breve para un merecido descanso en los camerinos. Evidentemente, eso aún no había acabado.

Para nuestra desilusión, pudimos comprobar cómo siguen empeñados en empezar su bis con “Lords Of Summer”, un tema facilón y sin el gancho necesario para seguir con el listón a la altura que ellos mismos habían colocado. Pero allí estaban “Nothing Else Matters” y “Enter Sandman” para devolver la intensidad que nunca tuvo que desaparecer.

Para nuestra desgracia, aquello terminaba después de más de dos horas de concierto que pasaron volando. La banda tendrá sus pegas, pero siguen demostrando porqué están donde están a estas alturas de la película. Se estuvieron muchísimo rato repartiendo púas y aplausos, recibiendo un baño de masas y asegurando que todos los allí presentes formábamos ya parte de la familia Metallica. Son historia viva de la música y han unido a varias generaciones, todas ellas congregadas en unos conciertos que siguen engrandeciendo la leyenda. Los fuegos de artificio brotaban de detrás del escenario y los pensamientos se iban acumulando: quien sabe si volveremos a ver a otra banda de metal consiguiendo algo así en el futuro.

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32 comentarios

  • Enrique says:

    El viento estropeó bastante el concierto desde las gradas… pero eso no lo puede controlar Metallica. A poco que había una racha de aire, las guitarras desaparecían.
    \”One\” la tocaron mejor que el año pasado en el Sant Jordi, en mi opinión.

  • mario says:

    Recinto patetico…una explanada inmensa que si la promotora se da cuenta tima a cien mil en lugar de timar a setenta mil….la cerveza a quince euros ….sonido malo hasta decir basta….organizacion?…..nos han visto ya sea metallica o lo que sea….

  • mario says:

    perdon mi comentario es para el concierto de Madrid no de Barcelona

  • Rafa says:

    Sin duda alguna, el sonido una M… de las 5 veces que los he visto, la peor sin duda alguna. Sonaba todo apelmazado y entre bajo y bombo no se distinguía nada más! Entradas carisimas para un sonido tan pésimo

  • Sam ibiza says:

    Completamente de acuerdo.
    El sonido fue malisimo y para mi opinion el show dejo un poco que desear.
    No fueron capaces de mantener al publico arriba.
    The unforgiven sono a destiempo y con el tono muy cambiado.

  • David says:

    OStras ¡¡¡ Siento mucho los comentarios sobre el concierto de Madrid y que son absolutamente ajenos a Metallica…,sin embargo el concierto de Barcelona ha sido epico¡¡¡¡ la gente disfruto desde el principio haciendo la ola en el estadio olímpico, el sonido fue genial ¡¡¡¡ y la organización increíble…desde dejar el coche gratis y vigilado al lado del estadio, hasta la seguridad interior que estaba perfectamente diseñada, con muchísimas personas encargadas de acotar zonas e impedir el acceso a otras. Entrada y salida rápidas del estadio, aunque eso no es algo inusual…esta gente organizó unas Olimpiadas.. y eso se nota…

  • Juandie says:

    Quizás la peña se quejase del sonido tan flojo en ambos conciertos junto con el recinto y demás pero de lo que no hay duda es que en directo METALLICA siempre dan lo mejor que pueden dar con esos temazos y algún que otro rescatado que llevaban muchísimos años sin tocar en directo. Como siempre y más para estas bandas tan grandes el elevado precio de sus entradas.

  • Anónimo says:

    La verdad el sonido era raruno…la cerveza cara..hacia un frio del carajo pero yo me lo pasé cañón disfruté como una enana

  • Manolo says:

    Para el dineral que costaban las entradas solo 15 baños para toda la pista… y si estabas en la zona golden ring ni hablar de cerveza ni de baños. El sonido pésimo y la gente de la pista en Barcelona más tiesas que estatuas a pesar de contadas excepciones.

    • Anónimo says:

      Entonces yo creo que no estuviste en el concierto de Barcelona. Epico por mal sonido, por Lars desacompasado, por baños colapsados, por precios excesivos, por gente muy poco animada….

  • carlos says:

    coincido, el sonido malísimo, no pude casi reconocer el primer tema, no me lo podía creer, todos mis mirábamos incrédulos…suerte de los clásicos que me hicieron vibrar y si se escucharon bien, también comentar que el espacio entre el golden circle y pista general era tan exagerado que estando casi en las vallas estábamos lejísimos de nuestra banda… un poco injusto tras la fria tarde de espera.

  • anónimo says:

    El concierto de Metallica en Barcelona ha sido lamentable. Totalmente de acuerdo con los comentarios negativos al sonido. A mí los fueguecitos a falta de calidad de sonido no me aportan nada(salvo calorcito que hacía un frío que pelaba). Es insultante que una banda de renombre lleve una \”banda\” por llamarlos de alguna manera, de técnicos de sonido. Siempre han sonado genial en directo y sorprende que en lugar de mejorar con toda la tecnología de hoy día el sonido sea de lo peor. Nos gusta Metallica, por supuesto. La primera vez que los ví en Bcn fué en la Monumental en el M.O.R. con Maiden como estrellas de cartel y ni de segundos sonaron así de mal! Quien diga lo contrario no quiere aceptar que se critique a Metallica por ser quienes son…grandísimos músicos pero al menos en Bcn han sonado de pena.

    • Natalia says:

      Desde la grada no hubo fallos de sonido. Sí me comentaron que en pista el sonido se diluía con el viento, debimos tener suerte, porque desde tribuna se vio y oyó perfecto. (Si quitamos las pisadas al acelerador de Ulrich, que la cagó mucho para variar). Nos gozamos un conciertazo como pocos.

  • Ezequiel says:

    Sonido pensando solamente para las personas que estaban en “primera fila”. Más de 30 años tocando y un sonido no preparado para un estadio abierto y con viento (Foo Figthers podría aconsejar muy bien cómo sonar en esas condiciones). Me llevo un lindo recuerdo por ver una de mis bandas preferidas de adolescente, pero patético el sonido.

  • Myriam666 says:

    Para la próxima vez que toquen en Barcelona ojalá se acuerden de los LEGION y suene el tema MILI KK, fue un tema muy querido para los heavys que vivieron la época cuando la mili era obligatoria en este país. Un grupazo trash y catalán, que compartieron escenario con los metallica.

  • Maria says:

    El sonido fue lo peor, desde las gradas teníamos que intuir muchas veces qué tema estaban tocando. El descontrol de Lars Ulrich era de coña, un tio que lleva tantísimos años tocando y no sabe llevar el tempo, sin duda sigue siendo el peor batería de la historia. La cerveza a precio de oro y además nos tenían encerrados en una zona acotada, quise ir a otro stand de merchandising a comprar camisetas de Ghost (en el de mi zona no había) y no me dejaban pasar. Un frío brutal y la gente muy muy parada, en las gradas parecía un concierto del inserso. La verdad que para mí ha sido decepcionante, una pena porque viajé desde muy lejos para verlos y la experiencia no ha sido buena.

  • Vascoporelmundo says:

    Me lo pasé genial, pero el sonido muy mal desde grada al menos y no poder ver en las pantallas hasta que oscureció también mal , yo la verdad comparando con los maiden el año pasado en Madrid mal

  • Òscar says:

    El sonido fue horroroso para un grupo de este calibre y con ese precio de entradas, como dice un colega de por aqui, el que supo dislucir que empezaron con hardwire es porque era un die hard fan del grupo, porque a mi me sonó todo apelotonoado y fuera de sitio. Tal vez culpa mia y mis “viejos” oídos…
    Después mejoró, pero solo un poco. La batería rebotaba continuamente y sonaba muy por encima del resto de instrumentos. Al menos desde la pista y detrás.
    Por otro lado, por fin pude verlos y disfrutar de algunos temazos de este pedazo de banda. Pero no repito ni loco en el Estadi o semejante.

  • David says:

    tienes razon ¡¡¡ no estuvimos en el mismo concierto ¡¡ yo disfrute como un enano y la gente de mi alrededor tambien. No escuche criticas por el sonido y los comentarios eran muy buenos al final… pero oye.. cada cual es muy libre… viento? nosotros no vimos viento, frio si, cuando se fue el sol…, los precios de las cervezas? hombre..un acontecimiento asi no me extraña…si las encuentras caras pues bebe algo menos…, baños colapsados? nosotros fuimos 2 o 3 veces al baño sin problemas…un poco de cola al terminar Ghost, pero bien en general… Si que es cierto que en pista habia solo quince, pero es pista… ya sabe cada uno donde va…pero respeto todas las opiniones, por supuesto, para mi, repito..CONCIERTO EPICO ¡¡¡¡

  • Dan says:

    Una mierda de concierto. Resumiendo.
    El precio que se paga por el espectáculo que daban no valía la pena, faltaban muchos temas, y desde luego lo peor de todo la gente de la pista, tenía a un capullo delante mirando el instagram mientras sonaba uno de los pocos temas que animaban un poco.
    No volvería a ir.

  • anónimo says:

    Sin duda alguna, que prevalezca el respeto. Quienes opinamos que el sonido fué un auténtico desastre es porque hemos podido compararlo con otros conciertos, de ellos o de otros. Que quede bien claro que A TODOS nos encanta Metallica, de ahí que nos duela tanto que hayan sonado así de mal! Que no se sienta mal el fan de Metallica por escuchar la crítica de sonido que hacemos otros no menos fans. Quien disfrutase del concierto me alegro por él, pero solo puedo decir que si disfrutó con ese sonido tan cutre hubiera flipado en el concierto de la gira del Black Album o incluso la del Load/Reload que fué un espectáculo grande en sonido y show escénico. Podríamos hablar del precio excesivo de las entradas y cervezas…que también, pero eso ya es otro tema. Si algo lo vale, lo pagas a gusto..pero es un timazo pagar tanto por una entrada y que suene mejor el viejo cassette de coche a todo volumen de los años 90 que el ruído(y me duele en el alma decirlo así)que salía de allí. Es que me faltó llorar de pena… 🙁

  • David says:

    Una corriente de indignación arrastra a una parte notable de los seguidores tradicionales del heavy metal: son los cuarentones indignados. Todo les molesta: el precio de la cerveza, esperar para mear, el precio de las entradas a los conciertos y que los grandes grupos no les respondan a sus WhatsApps….
    Dejad que cada cual elija a dónde quiere ir, gastarse su dinero como mejor le convenga, y seguir haciendo de Metallica el nombre más rutilante del heavy metal. Respetamos vuestra indignación, cuarentones que ya habéis visto todo lo grande que se puede ver en el mundo (jo! ¡Cómo nos gustaría ser como vosotros, qué desdichados somos!), pero no vamos a dejar de hacer lo que nos apetece, y menos con un argumentario tan infantiloide. Una persona mínimamente informada sabía que ir a un concierto así no es precisamente ir a un spa. Sabíamos lo que nos esperaba. En serio, no nos habéis enseñado la luz.

    Eso sí, me permito haceros una recomendación: dedicad vuestras energías a apoyar a otros grupos, comprando sus discos, camisetas y pagando las entradas a otros conciertos. Así, quizás logréis que alguno llegue algún día a hacerle sombra a Metallica. Aunque, realmente, no os vemos más que por las redes sociales, dando lecciones, expandiendo mal rollo, pero sin construir nada que haga del Metal un lugar mejor que el que es.
    Era un timo porque no se veía nada”: a ver, éramos unas 70.000 personas en una explanada, sin gradas. ¿Realmente crees que podrías ver algo más que la pantalla? Además, nadie te obligaba a asistir.
    “El precio era un robo”: se agotaron las entradas, luego esa opinión no debe ser mayoritaria; el resto de precios de la gira están en el entorno de los 90 euros -y hay mayoría de sold outs-; y el resto de bandas equiparables en influencia a Metallica cuestan más o menos lo mismo. Además, nadie te obligaba a asistir.
    “Había que hacer colas para entrar, salir y mear”: claro, es lo que suele suceder cuando se reúnen 70.000 personas, a la misma hora, en el mismo sitio. Ir a ver un concierto no da derecho a ir directos al baño sin esperas. Ni siquiera aunque sean Metallica. Además, nadie te obligaba a asistir.
    “Ulrich y Hammet se equivocan mucho”: ambos hace años que hacen variaciones en las canciones, eso no es nuevo, y al resto del grupo no parece desagradarle (leed el libro ‘Nacer. Crecer. Metallica. Morir’, ahí lo explican). Ulrich es el alma de Metallica, el ideólogo, el estratega; el que ha hecho que alcancen unas dimensiones colosales. Siempre ambicioso, siempre con ganas de más. Él es el artífice de algunas de las canciones más memorables de la historia. Es lógico que se le envidie. Y también lo es que nadie te obliga a asistir a sus conciertos.
    “Había gente que no se sabía las canciones”: El Metal nunca ha tenido vocación de hegemonía ni de mayorías, y a pesar de eso, Metallica son un grupo de clases medias. Más grandes que nadie (ahorraos, por favor, el rollo ese de que se murieron no sé cuándo; es más previsible que un análisis de Marhuenda). ¿Os molesta que padres y madres lleven a sus hijos a ver a la banda que les gusta por vez primera en su vida? ¿Les ridiculizáis por ello, por vivir una experiencia por la que vosotros también pasasteis a su edad? ¿Os molesta que hubiera musculados de gimnasio con camisetas Diesel? Oh, vaya, qué superioridad, ¿no? Y recuerda, nadie os obligaba a asistir.

    • anónimo says:

      jajajaja, chavalito…creo que te has pasado de frenada. Aquí nadie condiciona a nadie para asistir donde quiera, pues ya somos mayorcitos(hasta tú incluído)para poder asistir donde uno quiera, con tus padres o sin ellos. Del precio de las entradas, pues claro que en un evento así de hoy dia es normal que los precios sean elevados, pero como también debe ser normal que pagues lo que vale y la calidad de sonido sea proporcional a ello. Si lo quieres entender bien y si no, pues cuando puedas te invito a asistir a un concierto de Maiden o incluso de Roger Waters y vas a flipar con la diferencia de calidad de sonido en comparación con la noche del Estadi Olimpic. Puedes decir lo que quieras pero la sensación que a muchos nos quedó es como quien paga una buena entrada para ver a su equipo y pierde. Lo reconozcas o no, sonido pésimo para una banda tan excelente como Metallica.

    • Juan says:

      Pues yo soy un cuarentón de esos,vi a METALLICA en el campo del Rayo Vallecano, año 91,con Suicidal y the Cult, 3 horas, sonido fantastico y nada mas salir del recinto, pense, solo podrian ir a peor…no he vuelto a verles,me he ahorrado una pasta y los lloriqueos de gente defendiendo los trabajos, los conciertos…de una banda que ya paso su mejor epoca, hace 25 años.

    • Cuarentón says:

      Soy otro cuarentón de “esos” que tú dices y el sonido fue de pena para una banda de ese nivel. Los he vistos todas las veces que han venido a Barcelona desde 1991 cuando telonearon a ACDC en el Monsters of ROCK y en el mismo estadio y puedo asegurarte que el sonido ha sido el peor. Así que, o has visto pocos conciertos o te conformas con muy poco. No voy a criticar lo de los lavabos, la cerveza, etc… porque es habitual es este tipo de conciertos y no depende de ellos. Tampoco voy a criticar que ya no son los de antes, nadie está igual a los 25 que a los 55, que Lars se pierda, que Kirk se invente los solos porque no llega. Todo esto me da igual porque lo sé antes de sacar la entrada, pero espero que por ese precio el sonido sea decente y no lo fue. Te daré un dato. Siempre me llevo tapones por si el volumen es excesivo para que no me revienten los timpanos como si fuese un concierto de Manowar, y nos los necesité por lo bajito y mal que se escuchaba. Si yo que estaba en el Golden Circle lo oí mal, no quiero ni pensar como sería más atrás. Sin ir más lejos, en el Forum cuando vinieron hace 10 años, el sonido me retumbaba en el pecho como si fuese a explotar.

    • ☠️☠️☠️ says:

      Tengo 47 años y compartí concierto con un chaval de 20 , te puedo asegurar que tienes toda la santa razón , muchos critican , otros se la dan de entendidos , al final solo se traduce en que mi generación no ve más allá de iron maiden, motorhead, Black sabbath y demás dinosaurios

  • anónimo says:

    Dios te mantenga esos oídos, deben poseer una mesa de mezclas o filtro incorporado para que digas que sonaron bien..
    Para poder hablar con propiedad debes haberlos visto en más ocasiones, entonces así lo entenderías. Da igual tener 20, 30 o 40 años. El sonido limpio se agradecen cualquier oído, pero ya te digo, o tienes mesa de mezcla incorporada o el cerumen te ablandaba todo ese sonido tan lamentable.

  • David says:

    A lo mejor el cerumen lo tienes tú y por eso oíste mal el sonido… Como Natalia dice más arriba, desde la grada se escuchó de coña. Mis colegas tampoco notaron un mal sonido.
    Yo no me meto contigo porque lo oyeras mal y creo que tu deberías ahorrarte el expandir el mal rollo. Yo no llevo ni cerumen ni mesa de mezclas en la cabeza. Pero me alegra, en tu caso particular, de que no disfrutarás en el concierto. El Metal es buen rollo y camaradería, no necesita comentarios como el tuyo

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