El castigado corazón de Vinnie Paul, uno de los más carismáticos miembros de la escena metalera en todo el planeta, se detuvo para siempre el 22 de junio de 2018. Catorce años después de que le arrebataran la vida a su hermano Dimebag Darrell, los hermanos Abbott se reunían en el Olimpo del metal dejándonos un poco más huérfanos a este lado. Los dos le dieron un toque inimitable al sonido de Pantera y más fugazmente a Damageplan, además Vinnie Paul también puso su contundente batería en Hellyeah, demostrando rebosar metal por cada poro de su piel.
Hoy se cumplen ocho años del adiós a Vinnie Paul, que descansa desde entonces junto a su querido hermano en cementerio Moore Memorial Gardens de Arlington, Texas, y para recordar su legado, vamos a sumergirnos de nuevo en las cinco canciones de Pantera con su pegada más brutal a la batería (te leemos en comentarios si consideras que debían estar otras cinco).
Vincent Paul Abbott (Dallas, 11 de marzo de 1964 - Las Vegas, 22 de junio de 2018)
1. “Primal Concrete Sledge” (‘Cowboys from Hell’, 1990)
Fuego a discreción. La irrupción definitiva de Pantera en la escena del metal iba a tener en este ataque continuo de batería uno de los irrefutables argumentos para empezar a hablar de groove después de los años más heavies y glam del grupo, apartándose también de la escena más netamente thrasher. Pantera tenía su propio camino a seguir. En poco más de dos minutos quedaba clara la precisión y pegada que iba a aportar Vinnie Paul al género, formando junto a los riffs de su hermano una imparable apisonadora musical.
Los complicados años 90 para la gran mayoría de grupos ajenos al sonido alternativo iban a ser el jardín de recreo para Pantera, que tomaron al asalto la cima de los sonidos duros con una actitud tan demoledora como su música. Agresividad, precisión y composiciones que quitaban la respiración fueron la receta para derribar todas las puertas desde el mismísimo infierno.
2. “Mouth for War” (‘Vulgar Display of Power’, 1992)
Había que subir la apuesta tras las primeras cartas mostradas en el disco anterior, y el primer puñetazo, dejando a un lado el que sirvió como portada, llegaba con este primer single para marcar el paso del que podría ser su disco más icónico, aunque aquí se puede abrir otro debate.
La pegada de Vinnie Paul, el patrón rítmico que crea y los cambios con los que nos sorprende hacen que no podamos evitar incluir este primer single del disco de 1992 por encima de un himno como “Walk” o una avalancha como “Fucking Hostile”. La banda tenía la misión de asentar todo lo propuesto en el álbum anterior, y lo que terminó haciendo fue asentar un nuevo estándar en el metal, incluyendo el sonido seco y cortante de cada golpe de su batería. Control dinámico y fuerza bruta por igual para estar a la altura de la agresividad de un tal Phil Anselmo al micrófono.
3. “Becoming” (‘Far Beyond Driven’, 1994)
Séptimo disco de estudio para la banda, quizás el menos valorado comparado con sus ilustrísimos predecesores, pero igualmente imprescindible. “I’m Broken” fue la bandera y hubiera sido también una elección acertada, pero rascamos un poco más para disfrutar de otro de los singles del disco, con un patrón de batería digno de ser estudiado en la universidad por su exigencia y creatividad.
Icónico, imitado y estudiado hasta la saciedad, Vinnie Paul nos saca del patrón habitual en un tema que tiene elementos adictivos por todas partes, con la interpretación de Anselmo y la inquieta guitarra de Darrell llamando la atención continuamente mientras Rex Brown allana el camino. Una virtuosa demostración más de contundencia y precisión detrás de su kit.
4. “Slaughtered” (‘Far Beyond Driven’, 1994)
Seguimos en el disco de 1994 para extraer otro verdadero bombardeo con el que Pantera se acercaba al extremo del género en todos sus elementos. Desde el puesto de batería encontramos a Vinnie Paul de nuevo saliendo de la tarea de llevar el ritmo para convertirse en el arquitecto de la composición que se va creando, alcanzando en el tramo final una sorprendente expresividad a velocidad de vértigo que acaba volviendo a su posición de ametralladora de calibre cincuenta.
Una expresión de rabia que por momentos se desata y también se contiene, y todo manteniendo una solidez que sigue asombrando treinta años después y un sonido inconfundible. Una locura de canción que pasa en un suspiro y obliga a escucharla un par de veces como mínimo siempre.
5. “Drag the Waters” (‘The Great Southern Trendkill’, 1996)
El complicado habiente que se respiraba en la banda en aquel momento no eclipsa la creación que lograron lanzar al mundo dos años después. La velocidad deja paso a una pegada que se siente en el pecho en cada golpe, bajaban las revoluciones y subía al máximo el incansable groove con un peso aplastante.
Y entre toda esta lluvia de golpes aparece un cencerro que aporta un magnetismo instantáneo para que nadie escape y los estallidos en los que se convierte cada golpe a los platos. Una interpretación tan desgarradora como lo es el tema al completo, que en cuanto lo vuelves a escuchar ya no hay quien te lo quite de la cabeza. Ni falta que hace.
Sea a velocidad de vértigo, rompiéndonos el cuello en cada golpe y en cada cambio de ritmo o siguiendo un tiempo más calmado pero igualmente demoledor, la batería de Pantera, igual que todo el grupo, será siempre un fenómeno a estudiar detenidamente por cualquiera que se acerque al metal. El legado será para siempre inmortal, pero seguimos un año más echando de menos a Vinnie Paul.
- La razón por la que Joe Satriani rechazó ser guitarrista permanente de Deep Purple: “Siempre me sentí el bicho raro de la banda” - 22 junio 2026
- Ocho años sin Vinnie Paul: Las cinco canciones de Pantera con su pegada más brutal a la batería - 22 junio 2026
- “Nuestro equipo estaba siendo bombardeado mientras grababa”: Roger Waters (Pink Floyd) y la palestina Mona Miari publican el videoclip de su nueva versión de “Comfortably Numb” - 22 junio 2026






