Ronnie Romero no solo es uno de “nuestros” mejores cantantes, sino que ha entrado directamente en la historia por haber pasado por Rainbow y MSG en los últimos años. ¡Casi nada! Además de su participación en múltiples proyectos y bandas de relumbrón a lo largo de este tiempo (Coreleoni, Elegant Weapons, Lords of Black, Vandenberg…), en la actualidad está centrado en su carrera en solitario y su banda, con la que nos visita en octubre junto a la de su buen amigo Gus G. (Firewind y ex-Ozzy Osbourne), el 9 de octubre en la sala Tótem de Pamplona, el 10 en la Custom de Sevilla y el 11 en la Capitol de Santiago de Compostela (entradas aquí), en una dupla absolutamente ganadora. David Esquitino habló de todo esto con un viejo amigo como es el vocalista chileno (aunque estuvo afincado muchos años en Madrid) en esta entrañable entrevista.
Empezamos hablando de cuando nos conocimos, en los primeros tiempos de Santelmo junto a Jero Ramiro en Madrid. Aparte de anécdotas varias, le recuerdo cómo en aquel momento un servidor siempre le decía que él, en el lado nacional, y Jørn Lande en el lado internacional, eran los “hijos putativos” y alumnos aventajados de Ronnie James Dio, y que ambos iban a llegar lejos seguro: “Eso se agradece también, porque hay gente que sabe de música, como tú, y por eso yo te admiro mucho como periodista, tú lo sabes. Siempre que hemos tenido entrevistas, o nos hemos cruzado por ahí en los garitos y caminos… Hay gente que sabe, y hay gente que ve cosas antes de que pasen. Y eso, pues alguna gente lo tiene y otra no. Y bueno, yo me acuerdo que tú siempre eras de las personas que me decían “A ti te va a ir bien”, y tal”.
Hoy uno ha sido cantante de Rainbow y MSG, y el otro acaba de sacar el primer single (y vídeo) con Tony Iommi (Black Sabbath), después de tantos años de éxitos tanto con Masterplan (en su momento) como sobre todo con Avantasia. No estaba tan equivocado. “De hecho, justo hace como tres días estuve hablando con Jørn porque vi el vídeo este con Tony Iommi y le escribí para felicitarle. Es un tipo que sé lo que se lo ha currado, y se lo merece. Y él no tuvo la oportunidad que tuve yo con Ritchie Blackmore y todo esto, que también hubiese cuadrado. Pero mira, ahora está ahí con el disco de Tony Iommi y fue más que merecido”.
La conversación nos lleva a que Ronnie ha estado en muchos proyectos en los últimos años, pero todos interesantes y de calidad extra. Y todos ellos con músicos realmente importantes e interesantes: Coreleoni (con Leo Leoni de Gotthard), Elegant Weapons (con Richie Faulkner de Judas Priest), participando en el último disco de Sinner (con Mat Sinner), The Ferrymen (con Magnus Karlsson de Primal Fear o Mike Terrana –Rage, Avalanch…-). Destacamos que hay que saber elegir bien, pero a la vez estar en el sitio justo en el momento adecuado: “Como dice el dicho, la suerte se trabaja todos los días, y mientras más duro trabajas, más suerte tienes. Yo vivo con esa filosofía… Obviamente, tuve la suerte al principio cuando Jero me descubrió en El Grito (NDR.: conocida sala y locales de ensayo en la localidad madrileña de Fuenlabrada), pues yo estaba con Konec Silnice, no sé si te acuerdas de esa banda que tenía yo con mis colegas de Fuenlabrada. Pasó por ahí y escuchó el ensayo, y bueno, me contactó para hacer lo de Santelmo”.
Volviendo atrás, nos acordamos de esos comienzos, no sólo con Santelmo, sino también con Nova Era, con José Rubio a la guitarra: “A partir de ahí luego conocí a Tony (Hernando), e hicimos lo de Lords of Black. Luego, a raíz de todo esto, ya sabes que en el mundillo en España nos conocemos todos, así que empecé a hacer los conciertos de tributo a Rainbow con Armando (de Castro, Barón Rojo) y con Gorka (Alegre, ex-Ñu). Entonces, sí creo que estuve en el momento adecuado en determinadas oportunidades. Es una mezcla de todo esto, no lo voy a negar, pero todo lo que viene después de Rainbow, ¡es gracias a Rainbow! Obviamente”.
Tiro del hilo sobre esto, y Ronnie nos cuenta a corazón abierto y sin falsa modestia: “Por ejemplo, con Vandenberg, Adrian estuvo en el primer concierto que dimos con Rainbow en 2016 y por eso me contacta. Y Leo (Leoni) me conoce también un poco por ahí, y todas las cosas que he hecho después vienen porque yo he sido el cantante de Rainbow. Después, y como decía Ronnie James Dio, yo le agradezco mucho a Ritchie Blackmore, pero no le doy todo el crédito porque yo también tengo algo que ver en lo que he podido construir”.
Ronnie continúa: “Yo creo que es un proceso. Por supuesto, al principio empiezas a probar cosas. “Me gustaría hacer esto… me gustaría hacerlo con esta persona… esto me gusta… esto no me gusta”. Y luego hay un proceso en este mundo de la música donde vas conociendo lo que significa estar metido en esto. Te vas desencantando de algunas cosas, vas descubriendo las que quieres y también las que no quieres hacer. Y yo, por suerte también, estoy en una etapa donde puedo decidir lo que quiero hacer y con quién quiero hacerlo. Entonces, eso también viene del trabajo duro. Y por eso ahora me quiero enfocar en mi trabajo en solitario por encima de otras cosas”.
La conversación fluye y se hila sola, como suele ocurrir cuando hay confianza y las dos personas se conocen bien. Seguimos trazando de manera natural con Ronnie su actualidad. Hablando de los proyectos de su trayectoria reciente que están abiertos o cerrados, comenta: “Sí, lo único que está abierto ahora, aparte de mi banda en solitario, es obviamente la colaboración que tengo con Gus G, que también viene de la amistad y un poco de la suerte, porque todo empezó cuando, creo que fue hace dos años, le invité a hacer un par de conciertos acústicos aquí en Rumanía, donde vivo yo ahora. En un par de sitios me preguntaron si quería hacer un par de conciertos acústicos y si quería me trajera algún amigo que fuera buen guitarrista, ya sabes. Y como él vive en Grecia, aquí al lado, que son unos cuarenta minutos de vuelo, se lo propuse, se vino e hicimos cuatro conciertos”.
La semilla estaba plantada: “Aparentemente, a la gente le gustó la combinación, digamos, porque también los dos venimos del mismo background. Él había tocado con Ozzy, tiene su propia banda, y yo había tocado con Rainbow, así que hacíamos un set un poco mezcla de todo eso. Luego él me invitó a un show suyo en solitario y ya en eléctrico. Y ahí empezaron a surgir las ofertas de los promotores. Y terminamos haciendo una gira el año pasado, que fue tan bien que… ¡la vamos a hacer otra vez! (Risas). En octubre”.
Más adelante ampliamos la información sobre estos tres conciertos de Ronnie Romero y Gus G. previstos para mediados de octubre en nuestro país (9 de octubre en la sala Tótem de Pamplona, el 10 en la Custom de Sevilla y el 11 en la Capitol de Santiago de Compostela). Pero es el momento de preguntarle cómo es trabajar en persona iconos de la historia del hard rock, y superestrellas, como son Ritchie Blackmore y Michael Schenker: “Para empezar, son dos personas totalmente opuestas. Son muy distintos los dos, y no solo en la forma de trabajar, sino que como personas también son muy distintos. El enfoque lo aprendí trabajando con Ritchie, o me adapté y entendí cómo tenía que comportarme cuando trabajas con gente así, con esa carrera. Fíjate que cuando hice la última gira con Michael Schenker, yo tenía 41 ¡y él estaba celebrando cincuenta años de carrera! (Risas). Entonces tú caes en la cuenta de que tienes que comportarte de cierta manera con ellos. Es decir, tienes que respetar ese legado, lo tienes que respetar incluso estando en la banda. Entonces, para mí obviamente hubiese sido muy difícil comportarme como una diva, ¿no? O decir: "¡Ah, no!, ahora yo soy cantante aquí, me pagas esto o necesito hotel cinco estrellas" o lo que sea. Te adaptas un poco y luego tienes que empezar a conocerlos y saber qué es lo que les gusta, qué es lo que no les gusta y empezar a trabajar con ellos”.
Sigue con la comparación y nos habla tanto de Blackmore como de Schenker en su experiencia personal. Empezamos con el legendario guitarrista británico: “Ritchie es una persona muy pasional y un tipo excelente. Siempre digo que no tengo nada malo que decir de él, ningún comentario malo. Yo nunca vi una mala cara suya conmigo, ningún mal gesto. Al contrario, siempre fue super cariñoso. Su familia también, y me acogieron muy bien en la banda y me ayudó a adaptarme. Me enseñó muchas cosas, no solo en el aspecto de la performance musical, pero en cuanto al negocio y todo esto, siempre me estaba dando consejos y me decía: "Mira, mejor por aquí, esto intenta que no, esto sí”. Y luego a nivel musical es un tipo que toca por libre. O sea, tienes que aprender a seguirlo. A veces le da por parar la canción y te dice que te vayas a cantar con la gente o te hace un solo de teclado… O sea, le dice a Jens (Johansson, teclista también de Stratovarius): "Hazte este solo lo de diez minutos, porque yo voy al baño", ¡yo qué sé! Es un tipo muy... como era Deep Purple en los setenta, ¿no? Mucha jam, mucho improvisar, mucho sentir la música y conectar con la audiencia… Y no todos los días era igual porque no todas las audiencias son iguales.
Pasamos al genio germano: “Michael es todo lo contrario. Michael es un tipo metódico y que ensaya hasta cómo tienes que moverte por el escenario. ¡Y es muy puntual con todo! Los ensayos a las doce del día, y a las doce tocando cuatro horas seguidas sin parar... Es un tipo muy metódico y, bueno, eso creo que también es parte de su legado. Y también aprendes a trabajar con ese tipo de dinámica. Pero es lo que te decía antes, que estoy tan agradecido de haber vivido estos dos mundos opuestos, y aprender de los dos. Y es bonito porque luego lo ves en perspectiva y dices: "Oye, cuando estaba con Ritchie hacíamos jams de... en los ensayos hacíamos jams". Cuando digo que tocábamos, a lo mejor era que ensayábamos un tema durante tres horas, un solo tema, porque a veces decía: "Bueno, vamos a ir por aquí, vamos a ir por allá. Al final ya no me gusta, lo cambiamos, ¿cómo lo cambiamos? Empecemos a tocar y vemos”. Michael no, Michael era ensayo, ensayo, ensayo, y el tema termina así con estos clics, “pa, pa, pa, pa, ya está”. Entonces es porque, como te digo, aprendes de todos, y aprendes un montón”.
Pasamos a hablar de Lords of Black, a los que les tenemos la pista algo perdida hace tiempo, y con los que Ronnie fue parte fundamental en los inicios del grupo, y también en una última etapa que, por lo que nos cuenta, ya se ha terminado por su parte. Nos lo explica siendo sincero y sin ningún tipo de acritud, al revés, pero siendo claro: “Sí, es lamentable. Lo único que puedo decir es que yo hice todo lo posible porque la banda funcionara, pero es difícil cuando una sola persona toma las decisiones y esa persona decide que hay que ir por un rumbo que, en mi opinión, no era el correcto. Entonces, yo hice lo que pude, pero me desligué de la banda el año pasado ya, después del último disco que sacamos, ‘Mechanics of Predacity’. Era imposible hacer shows, era imposible juntarse... Creo que la filosofía del dueño de la banda era muy distinta con la filosofía que tenía yo después de tantos años tocando por Europa con tantos músicos. Chocábamos mucho, y yo lo que siempre digo a toda la gente con la que he trabajado y que a lo mejor hemos terminado de nuestra relación laboral, es que prefiero no tocar con ellos pero ser amigos que seguir en la banda y ser enemigos. De hecho, creo que eso es lo peor que puedes hacer en la música”.
Hablamos del guitarrista Tony Hernando, y es una pena, porque efectivamente ahora mismo Lords of Black está parado o en hiato de nuevo. Ronnie incide en que una vez él sale, Tony era libre de trabajar con otro cantante, claro, pero en opinión de Ronnie, en Europa se trabaja de otra manera para que el grupo funcione, y él prefería echarse a un lado: “Yo le dije que me gustaría que las cosas funcionaran, pero de la forma que él quiere que funcionen no es como se trabaja en Europa. Te lo digo por experiencia, que llevo diez años girando por aquí. Pero bueno, son decisiones que se toman, y yo estoy muy agradecido y orgulloso de los discos que hicimos, de la música que hicimos, de lo que se llegó a conseguir, sobre todo con el segundo disco, cuando ya empezamos a tocar por Europa. Estuvimos en el Wacken y fuimos al ProgPower de Atlanta, y tocamos en Japón y todo eso, que va a quedar como un recuerdo superbonito. Lo que pase a partir de ahora con la banda, la verdad es que... Es que, desde hace muchos años, no tengo idea, es que no lo sé".
Ronnie sigue su explicación: "Yo me fui de la banda primero por un tema contractual con el sello discográfico. Y luego, cuando volví, lo hice con unas condiciones y con un contrato aparte con el sello discográfico también, que me convenía más a mí, pero yo ya no participaba en ninguna de las decisiones de ningún tipo. Es decir, tú me dices cuándo hay que grabar, y yo grabo, o me dices cuándo hay shows, y voy a los shows. Y yo lo decidí así, pero por tranquilidad mental también, porque al final hacer música estar todo el tiempo a la gresca, tío, es que no tiene sentido. La música te tiene que mover, y yo lo dejé así y ya está. No sé, no funciona porque, imagínate, nosotros el primer disco lo hicimos, lo sacamos en 2014. Son doce años ya y la banda sigue ahí estancada, y no es por porque no se haya querido tocar. Yo llegué a ofrecer agentes a nivel europeo incluso, para que consiguieran conciertos y bueno, el dueño de la banda no quiso y ya está”.
Pasamos a hablar de la buena relación de Ronnie con Frontiers, que la mayoría de proyectos en los que ha estado involucrado casi siempre han sido de la mano del reputado sello italiano. Incluso ha participado en los eventos del 30 aniversario del sello recientemente: “Siempre escuchas a los músicos quejándose de los sellos discográficos, pero tienes que entender que hoy en día los sellos discográficos son simplemente un banco que te hace un préstamo para que tú puedas grabar el disco. Mientras entiendas eso, va a estar todo bien, ¡porque es así! Los sellos discográficos te dan un dinero para la producción del disco que luego recuperan de los royalties. No quiero entrar en un tema muy técnico, pero para que la gente lo entienda... Y luego ellos recuperan el dinero de las ventas de los discos. Yo no me puedo quejar de Frontiers, porque ellos se han portado muy bien conmigo siempre. Tenemos buena relación, buena amistad con los dueños, con Serafino y con Mario, y todos los demás del equipo. Ellos me consideran un artista importante en el sello discográfico, así que he hecho muchos trabajos con ellos y no tengo nada malo que decir. Agradecido, que ellos me apoyan, me dan trabajo, me ayudan con mis proyectos y tenemos muy buena relación y ya está. Entonces, ¿qué más puedo pedir?”.
Acabamos hablando del cariño que a él se le tiene en España y que lógicamente cada vez que vuelve a tocar aquí tiene que ser especial: “Yo me considero mitad español, porque además tengo ciudadanía española, y viví casi once años ahí. A mí me gusta cuando voy por cualquier parte del mundo, y muchas veces no es que se equivoquen, pero la gente dice: “El cantante español de Rainbow”. Y a mí eso me genera orgullo, porque es mi segunda patria, ¿sabes? Entonces, yo sé que la gente me tiene cariño. Después de todos estos años trabajando con distintos músicos, pues la gente se ha dado cuenta un poco de la trayectoria. Y la gente en España me apoya mucho y es superbonito. Es que yo me considero un cantante chileno-español, básicamente es eso. Y lo digo siempre, así que, con muchas ganas, no solo para los conciertos de octubre con Gus G, sino que antes, en septiembre, tengo en Molina de Segura un festival con mi banda en solitario, el Molina Rock City. Tengo muchas ganas de volver a zona de Murcia, que también hace tiempo que no voy”.
Nos despedimos como viejos amigos y compañeros (que nos conocemos y respetamos hace mucho) dándonos un gran abrazo virtual y deseándonos suerte. “¡Nos vemos en octubre en los conciertos con Gus G!”.
Escucha a Ronnie Romero en Spotify:
Que no se pierda el legado y que juntos sigamos construyendo el camino. No puedes dejar el rock, y lo sabes… De lunes a jueves en MariskalRock Radio de 18:00 a 19:00, con repetición para los rezagados o nocturnos empedernidos a las 22:00. ¿Nos escuchamos juntos?
- Entrevista a Ronnie Romero: “Gus G. y yo terminamos haciendo una gira el año pasado que fue tan bien que… ¡la vamos a hacer en octubre otra vez!” - 9 agosto 2026
- Entrevista a Dirkschneider: “Estamos deseando ir a España para estos conciertos con Judas Priest y Airbourne; sin duda, un combo increíble” - 5 agosto 2026
- Entrevista a Theleganttes: "Hemos convertido la distancia y la tecnología en una de nuestras señas de identidad" - 4 agosto 2026






