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Entrevista a Kabrönes!!: “En MetalMad Fest no faltarán “La Santa Compaña”, “Molinos de viento” o “Alma”; tenemos la capacidad de adaptar el repertorio a cada situación”

Un placer reencontrarnos en persona con dos músicos con los que hemos vivido tantas aventuras en el pasado: Frank y Salva, entonces como base de la formación clásica de Mägo de Oz, y hoy como miembros destacados de Kabrönes!!. Rememoramos esos discos legendarios de la primera etapa de Mägo con los dos guitarristas, el cantante y el bajista original. Todos ellos también compositores de muchos de aquellos temas históricos.

El grupo estará encabezando la primera edición del MetalMad Fest, en la Universidad Autónoma de Madrid el próximo 7 de junio (y junto a Saratoga, Avalanch, Lépoka y Xeria, entradas aquí). Hablamos de la su actualidad, de la participación de Kabrönes!! en el festival y, por supuesto, también de aquellos primeros año de Mägo, que fueron tan importantes para mucha gente.

Una entrevista desenfadada desde el principio, a modo de charla cercana entre viejos amigos y compañeros de la escena, en la que Frank comienza destacando que un 7 de junio de 1981 tocaron los Stones por primera vez en España, y que ahora en 2026 tocan ellos en el MetalMad en Madrid.

Es un placer para Esquitino saludar a “dos de los cabrones de Kabrönes!!”, y rememorar aquellos primeros años de una de las bandas referentes del heavy rock nacional de las últimas tres décadas. Empezamos destacando que es juntarse cuatro de los miembros de la primera era de Mägo y que es como si no hubiera pasado el tiempo. Especialmente con Salva, con el que llevaban más de 20 años sin tocar juntos. La magia no se pierde.

Frank destaca que con Carlitos sí han vivido muchas más cosas juntos, incluso fuera del entorno Mägo, pero que a Jose y a Salva hacía años que no los veía. “Entre unas cosas y otras, se pierde el contacto. Te sigues queriendo en la distancia, pero es una distancia vacía. Y veintidós años después nos miramos a la cara, quedamos... y con una mirada ya estaba todo hecho”.

El reencuentro

Salva confirma que, efectivamente, fue como si no hubiera pasado el tiempo y hubieran estado “ayer” juntos: “Además, los cuatro tuvimos la misma sensación de decir: "Joder, no ha pasado el tiempo. Yo me fui en el 2002 de allí, digamos, y nos juntamos en 2023, a finales. Veintiún años separados, sin vernos, sin trato más que telefónico”. Pero el día que quedaron, que además lo hicieron en el Kaos (mítico sitio de Vallecas, que hoy es Algo Salvaje, y donde siempre fue sitio de reunión de Mägo), claro, ¿dónde iban a quedar? (reímos los tres)…. “Fue como decir: pero… te vi “antesdeayer", ¿no?”.

Pero no, fue hace 21 años, pero no habían perdido ni la cercanía ni el rollo. Incluso en detalles casuales: “Hubo un momento, hace unos meses, que estuvimos buscando fotos de los cuatro para la presentación que llevamos en los vídeos en directo y tal. Y era curioso porque había muchísimas fotos que, sin tener que hacer ninguna edición, sin tener que hacer cortes y pegas ni nada, siempre estábamos los cuatro juntos. Digo: "Manda cojones, ¡macho!"... Cuando nos hacían las fotos, estábamos los cuatro juntos ya casi siempre”.

Frank destaca que entonces vivían muchísimo tiempo juntos y es que salían a tocar dos o tres veces en semana, y eran como una piña ya: “Eran unas giras inmensas, que a lo mejor en un año pues teníamos setenta conciertos o ciento veinte más adelante. O sea, cada tres días tocar. Y pasábamos más tiempo entre nosotros que con las familias, así que esto fue como de ver a un familiar de cuando eras chiquitín y le vuelves a ver… y es igual porque es que has crecido juntos”.

Salva subraya además que encima Carlitos y él se conocieron en Mägo, ¡pero luego fueron compañeros de trabajo!: “Nos veíamos, fíjate, ocho horas al día en el trabajo, y luego íbamos al ensayo juntos, y luego de gira. O sea que hemos sido muy, muy piña siempre”.

Aprovechamos para pedirle directamente al bajista que nos cuente cómo ha sido para él el volver después de tanto tiempo fuera de la escena, y recibir el cariño de la gente y del grupo. Emocionado, nos dice que ha sido muy bonito, pero que además ha sido un cambio incluso vital para él impresionante: “Para mí ha sido muy bonito, y ya no solamente por volver a reencontrarme con mis amigos de siempre, sino por volver a la música profesional después de veintitantos años desde que me fui en el 2002”.

Recordemos que retoma actividad tras participar en algún proyecto musical previo como tocar con Kolectivo Suicida o esa primera encarnación de exmiembros de Mägo que fue Amigoz, con otros excomponentes de la primera etapa del grupo como Chema Alonso (primer guitarrista), Juanma Lobón (primer cantante), con Toni (saxo), aunque también estuvieron en algún momento los fallecidos Fernando Ponce (flautista), y Kiskilla (teclista): “Mis amigos, mis ídolos, que en paz descansen... Pero realmente lo que me ha devuelto ya profesionalmente a la música ha sido con Kabrönes!! Entonces, me ha dado un vuelco en la vida espectacular, y yo ahora mismo soy, me considero la persona más feliz del mundo”.

Ambos destacan además otro bonito detalle de esta vuelta, y es que sus hijos pueden verles tocar a lo grande y rememorar esa época tan importante de sus vidas, que en los tiempos de Mägo, por edad, no fue posible. De hecho, lo hicieron hace poco (el 26 de septiembre) en Live Las Ventas en Madrid y para ambos fue emocionante. Cuando además el hijo de Frank da clases de guitarra con Carlitos, que a su vez tuvo a su hija cantando con ellos en algún tema, e incluso el hijo del fallecido Kiskilla, Diego Cisneros, también tocó un tema con ellos.

Foto: Marta G Paniego

Con hijos veinteañeros en el caso de Salva, destaca además el hecho de que fue uno de sus hijos, que también toca la guitarra, el que indirectamente le empujo a volver: “En la pandemia grabamos un tema, cada uno en su casa y tal. Yo fui a grabarlo a un estudio en Alcorcón y vino mi hijo conmigo y me dijo: "Joder, Papá, ¿por qué no vuelves a la música?"… Te hablo del año 2020… Pues mira, aquí estamos, y lo están disfrutando mis hijos de la hostia. Yo los veo a ellos disfrutar y para mí es la mayor alegría del mundo. Me siento superfeliz, supercontento por haber vuelto a la música a nivel profesional, por así decirlo, pero sobre todo por haberme vuelto a reencontrar con mis amigos”.

Un mägico pasado

Momento de rememorar aquellos primeros años de Mägo, comenzando tan jovencitos, inconscientes e inexpertos, algo calaveras también, pero a la vez cargados de ilusión y energía. Hubo mucho trabajo y mucho esfuerzo, pero bastante éxito más o menos rápido, aunque Frank destaca que se lo curraron mucho, pero que algo de suerte tuvieron también y perseverancia: “Fue esfuerzo y mucho insistir también. E ir a América una vez, y volver perdiendo dinero, y después volver a ir perdiendo dinero de nuevo”, reconoce con una risotada marca de la casa.

Pero siempre merece la pena: “Apuestas mucho por lo que estás haciendo y, joder, revivir ahora unos momentos de cuando has hecho algo grande, y que lo consideras tuyo, es genial. Porque te acuestas y te levantas pensando en, aparte de tus hijos y en tu familia, en un grupo, ahora Kabrönes!! y antes Mägo de Oz”. Y añade para rematar la reflexión: “La auténtica perseverancia en la música de sí o sí, de querer hacer algo grande, son esos pequeños o grandísimos momentos que te hacen volver a la vida”.

Salva complementa la opinión y nos da su propia versión de la realidad de que la banda curró muchísimo en esos primeros momentos: “Hay una cosa que ha dicho Frank que tiene mucha razón, y es que hay que estar en el momento adecuado y el sitio correcto. Yo cuando entré en Mägo de Oz tenía diecinueve años. Me licencié de la mili en septiembre y el cuatro de diciembre entré en Mägo. Y ha habido una curra impresionante, no nos han regalado nada. Pero como nosotros hay muchísimos grupos que también se lo han currado y también llevan muchísimos años, pero no han tenido esa suerte, lo que decía antes Frank, de estar en ese momento ahí”.

Foto: Cristina Bailón

Eso sí, el peaje no ha salido gratis, que se invierte tiempo, esfuerzo, pero también literalmente mucho dinero y emociones. A todos ellos les acabó costando relaciones personales y familiares, matrimonios e incluso la propia salud. Y es que el rock tiene un precio, como nos dice Salva con una sonrisa: “Yo, que dejé Mägo de Oz para salvar mi matrimonio, a los ocho años me mandaron a tomar por culo”.

Los problemas de salud de Frank

Poniéndonos más serios, y aludiendo al tema de la salud, nos cuenta Frank sobre los graves problemas que le han tenido en el dique seco los últimos meses (no ha podido ir las últimas giras a América con la banda, y en Las Ventas en diciembre solo pudo tocar unos cuantos temas con el grupo): “Estoy recuperándome de un infierno, tío, porque es, eh... A final del 2024, que habíamos hecho ya dos giras en América, que había sido maravilloso. Tuvimos un parón en septiembre, octubre, pues no sé, de algún golpe, de algún deterioro de las vértebras o lo que sea, pero tuve un... Empecé a no sentir las manos otra vez, porque ya me habían operado de las cervicales hace veinte años. Ya no sentía una pierna y cada vez el deterioro era más rápido y más grande. Y ya en diciembre del 24 me quedé como un muñeco roto, como una marioneta total… no podía ni coger un bolígrafo ni la guitarra ni andar ni nada”.

Después de mil pruebas, resonancias, operaciones (en el cuello y en el trapecio), insistencia, rehabilitación “y putadas varias, poco a poco pude volver a coger una bolsa, un vaso o a poder ir al baño por mí mismo”. Nos sigue relatando el proceso: “Sigo con la rehabilitación, pero el proceso es lentísimo, y ahora estoy mucho mejor que hace cuatro meses, pero con respecto a la semana pasada pues el avance va despacio y te puedes desesperar. Hay un trabajo mental grande, aparte del físico. Y viajar aún no puedo, que un mal bache o la propia mala postura de la carretera y vuelves a la casilla de salida”.

Aunque ya se ve la luz al final del túnel: “Ya puedo mantenerme en pie, y aunque tengo que acostumbrarme a que hay secuelas y que hay partes del cuerpo pues que no siento muy bien, o todo el malestar, pero bueno, mientras pueda tocar mi guitarra, aunque sea sentado, está bien, porque estuve mucho tiempo sin poder y fue jodido. El sistema nervioso es muy difícil de rehabilitar, pero bueno, sí me está ayudando el esfuerzo que estoy haciendo, deporte, Pilates y su puta madre, y seguir deseando, deseando un poquito más”.

Eso sí, en MetalMad sí que va a participar, aunque sea haciendo algunos temas y compaginándose con su sustituto temporal, Víctor Conde, y con su eterno compañero Carlitos. Apunta Salva un matiz importante: “De todas maneras, Frank, aparte del gran guitarrista que es, es el carisma que aporta a la banda. Así que tampoco le hace falta tocar, (risas)”… Recogiendo el guante, Frank con su humor habitual remacha: “No, hombre, y volver a ver las sonrisas delante y al final del escenario. Y esa comunión con la gente y con la banda. Entonces, pues voy mejorando, y de aquí al siete de junio, que queda un mes o algo, pues estaré mejor que hoy y mil veces mejor que hace dos meses”.

Momento de hacer mención al legado que esa primera etapa de Mägo ha dejado en la gente, y lo importante que para muchos fueron esos primeros discos, y esos cuatro miembros clásicos del grupo. Remarca primero Salva que es que con más de 30 años de existencia de Mägo de Oz desde entonces, y que ahora están viendo que a los conciertos van literalmente tres generaciones de fans. “Y luego en los Meet & Greet o lo que sea, ves un cariño… y mucha gente pues dice eso, que si la banda sonora de su vida, que si les ha ayudado mucho nuestra música en alguna etapa jodida de su vida… También los fans son muy pasionales allí, sobre todo en México. Yo no era consciente del legado que Mägo de Oz ha dejado hasta que he vuelto ahora con Kabrönes!! a girar”.

Foto: Marta G Paniego

Siguiendo con la idea, y tirando del hilo tanto de la importancia de esos inicios de Mägo como de la influencia de la banda en Latinoamérica, es Frank el que comenta, recordando además los difíciles comienzos del grupo allí: “Era un circuito un poco... como por ejemplo aquel autobús que nos lo querían prender fuego o las mordidas que te pedían al principio para cualquier cosa. Pero es una clave más de insistir y empezar y entrar en una sala, entrar por la cocina. Ahora nos consideran hasta un grupo de allí por eso, porque hemos pasado la prueba, digamos, de cualquier grupo que empieza allí. Hemos ido a los sitios más chungos, pero es donde empiezas a moverte y a que te oigan y hasta acabar en el auditorio, llenar la Plaza de Toros de México, pues joder... ha habido curro. Hemos habido escalón a escalón, pero desde abajo de verdad. Y siempre quieres dejar un legado y es bonito haberlo conseguido”.

Jose Andrëa: una voz que "¡es la hostia!"

Destacamos la importancia de Jose Andrëa tanto en el ascenso y éxito de Mägo como ahora en el buen funcionamiento y aceptación de Kabrönes!! Ellos asienten sin duda, y bromeando destacan que está en una forma increíble, pero que siempre les exige que al hotel que vayan tiene que haber gimnasio. Confiesa Salva riéndose: “¿Tú sabes las curras que se mete en el gym? Le da igual que haya o no haya bar, pero tiene que haber gimnasio, y si no hay, ¡nos tenemos que cambiar de hotel!”. Bromas y realidades aparte, es el cantante referencia para toda una generación (ya tres, como decíamos) y para el legado tanto de Mägo como de Kabrönes!! La idea la apuntala Frank: “José es la parte del carisma, es el timbre, la actitud de muchas canciones que luego hay muchísima gente que si no la interpreta José, no la quiere”.

Salva señala que, después de José, han estado Zeta, primero, y Rafa Blas, ahora, en Mägo: “Son cantantes increíbles ambos, pero sí que es cierto que yo escucho una canción cantada por José y me gusta mucho más que cantada por Rafa o por Zeta. Porque tiene su timbre, lo que tú has dicho, te trae ese recuerdo… Es la forma de interpretar, la forma de hablar con el público, de subir a gente al escenario, que nos ha pasado también. Es que es mucho, ¡es la hostia!”.

Foto: Marta G Paniego

Esto nos lleva a hablar de las canciones que más les gusta tocar en directo con Kabrönes!!, y curiosamente ambos coinciden en alguno de los temas más largos y complejos del grupo, aunque no siempre pueden meterlas todas en directo. Salva comienza confesando que a él "los hits son los que menos me gustan. Por ejemplo “Molinos de viento” sí me gusta, pero “Fiesta pagana” ya menos, que tengo un poco de saturación con ese tema. Los que más me gusta tocar son los temas que precisamente no pude llegar a tocar, porque son justamente cuando me marché. Sí participé en la composición o los arreglos del primer “Gaia”, pero ni lo llegué a grabar ni lo toqué en directo, así que me encanta recuperar los temas de ese disco, como la propia “Gaia”, “Alma” o “El árbol de la noche triste”…”.

También menciona la propia “Finisterra”, o “Jesús de Chamberí”, “con ese solo de bajo a lo Steve Harris que tanto me gusta (risas)”, algo en lo que coincide Frank sin duda: “Es un tema muy completo y divertido de tocar. En “Alma” coincido también, que es muy divertido de tocar, y “El fin del camino” me encanta también. Este además fue el primer tema cuando yo llegué a Mägo... Sabía que estaba hecha ya “La canción de Pedro”, pero este fue el primero en el que tuve parte de la composición original y me flipa. Al final los más chulos suelen ser los temas largos, que “Finisterra” me gusta mucho también”.

MetalMad Fest

Pasamos a hablar del MetalMad en concreto, y nos cuentan cómo va a ser el concierto que nos ofrecerán allí en unos días. Pese a que no podrán tocar esta vez las dos horas y cuarto o más que suelen hacer en sus conciertos, aseguran que será una noche especial. Frank alude a que en los festivales siempre tienes que recortar un poco, pero que será una fiel representación de aquella época de Mägo que estamos comentando: “No faltarán temas como “La Santa Compaña”, que muchas veces en directo no se hacía, o “Molinos de Viento” y “Alma”, por ejemplo, que es un tema que tengo muchísimas ganas de tocar”. Apuntala Salva que, al igual que en México o Colombia han hecho en los conciertos con bandas más heavies como Ángeles del Infierno o los propios Saratoga, harán un repertorio más duro: “Tenemos la capacidad tanto de recortar tiempo como de adaptar el repertorio a cada situación y concierto”.

Esto nos lleva a hablar de la composición o historia de alguno de esos temas importantes de la banda. Por ejemplo, nos cuenta Salva la historia de “Jesús de Chamberí”: “Es un tema que además salió de chorra. Me acuerdo un día que llegamos a ensayar, que como te decía antes, trabajábamos Carlos y yo juntos. Entonces, llegábamos al local de ensayo a la vez y empezó él a calentar y yo a seguirle y “tan taca, tan taca, tan taca, taca, taca, tan” (silba la melodía principal del tema). Y salió “Jesús de Chamberí”, de la manera más tonta. ¡Y es un temazo!”.

Foto: Antonio Vázquez

El orígen de algunos clásicos

Seguimos tirando del hilo y les preguntamos por cómo era la composición de los temas en esos primeros momentos. Nos comenta Frank: “Precisamente los temas que más han calado, que más calan o que más molan, son toda aquella primera época. Y son temas que hemos compuesto entre todos, canciones en las que todos aportábamos algo. Salías del local, te ibas a mear y cuando volvías ya había cambiado el tema (risas). Recuerdo también la época de cuando empezó Kiskilla también a componer con nosotros… que Kiskilla y el Ponce ya aportaron mucho. También a nivel de arreglos aportaron muchísimo. Porque luego ya a partir de ciertos discos de Mägo de más adelante, pues ya uno venía con el tema ya hecho entero, ya otros entre dos lo habíamos hecho y lo llevábamos al local así. Pero esa magia del principio, esa ilusión incluso es distinta”.

Salva confirma este hecho y aporta su opinión: “Es que las canciones se componían en el local, aunque luego tengan el título de quien sea, pero los temas se hacían en el local. O sea, llegabas al local y lo que te he dicho antes de “Jesús de Chamberí”, que empezaba con un calentamiento o lo que fuera. Pues si uno llega y ve lo que estábamos haciendo, y llegábamos a poner el violín, Txus se ponía con la batería y tal, y salían los temas. O sea, no venían los temas hechos ya, sino que era muy artesanal”.

Mentamos la historia de más temas importantes del grupo, como por ejemplo una de las primeras canciones exitosas de Mägo como fue “El Lago”. Nos la cuenta Salva, que fue el compositor de un tema muy especial para él: “Lo compuse cuando falleció mi padre, que lo escribí en su memoria. Y ese tema surgió en una acampada que hicimos en... no me acuerdo, en un pueblo de Ávila. Había un lago ahí y yo me puse con la guitarra, que acababa de fallecer mi padre, y me puse a tocar con la guitarra española. Y ya empezaron a venir estos y, aportando ideas, surgió el tema. Me acuerdo que estaba Chema, que tú no estabas todavía, Frank, y así salió “El lago” de esta manera”.

Foto: Marta G Paniego

No me corto en preguntarles también por una canción especial como es la propia “Mägo de Oz”, una de mis favoritas, pero que ninguna de las dos partes de la banda la tocan desde hace muchísimos años. Comienza comentando Salva, que también es uno de los primeros temas que compuso en su vida: “Precisamente es un tema que compuse yo, con dieciséis años. Todavía no existía Mägo de Oz ni siquiera, y se llamaba “Canción de cuna para un bohemio”.

Ese dato sí lo sabía, pero le pido que nos cuente algo más: “Cuando entré al grupo, lo llevé, y ya se arregló con la banda, que se le dio tal vuelta que participaron todos los instrumentos. Acababa de entrar Moha por ejemplo, y ya se le metió también el violín y se decidió ponerle el nombre “Mägo de Oz”. Y se llamó así porque era lo más representativo del grupo en ese momento, porque estábamos todos los instrumentos ahí. Ya te digo, yo entré en Mago de Oz en el año 89, con diecinueve años, y este lo compuse con dieciséis, que es muy de adolescente. Bueno, lo que me pasaba a mí por la cabeza de adolescente y tal. Eso es “Mago de Oz”, que era “Canción de cuna para un bohemio” en realidad”.

Completa Frank la explicación enlazando con la idea de que no pueden tocar todos los temas largos en directo que les gustaría, que por cuestión de tiempo es imposible: “Pues tienes razón, porque después de aquellas giras primeros que acabábamos con “Mägo de Oz”, no la volvimos a hacer. Pero hasta el noventa y tantos, incluso ya con “Jesús de Chamberí” también acabamos con ella, ponle hasta el 98 o por ahí. Y luego hasta el 2006 que hicimos la gira de “Belfast” y no sé qué, no lo volvimos a tocar. El caso es que si metes esta, y “El fin del camino”, “Gaia”, “Satania”, “Finisterra”… todas no caben”.

¿Disco de Kabrönes!!?

Esto nos lleva a preguntarles por retomar la magia compositiva y si están componiendo temas nuevos o si habrá un nuevo disco de Kabrönes!! Ellos comentan que de hacerse se hará así, a la vieja usanza, y que surja la magia entre todos, pero con la experiencia de ahora. Dice Frank convencido: “Es que si mirar los mejores temas de la historia del grupo, y los más chulos, son los que hemos hecho entre todos”. Pero ahora tendría que ser un single, o un EP, que un disco completo es más caro, complejo y no siempre tiene los resultados deseados, como les ha ocurrido a ambos tanto con Runa Llena como con Amigoz, respectivamente, e incluso a José con Uróboros.

Frank se moja: “Ten en cuenta que nosotros tampoco tenemos la presión de una discográfica, no tenemos ningún tipo de presión. Estamos disfrutando de un momento maravilloso y dulce de la vida. Que se alinearon los planetas, y nos echaron los dados encima de la mesa y aparecimos nosotros. Pero tampoco tenemos el tiempo para ello. Tenemos ideas, y tenemos la idea de hacerlo, pero para eso hay que juntarse, hay que empezar a ello... Yo quiero, quiero hacer las canciones que tengo, grabar las ideas que tengo, y hacerlo con mis compis y que salga algo chulo, pero tampoco nos pide el cuerpo hacerlo”.

Y Salva apuntala: “Estamos en ello, y hay que hacerlo, pero también, ahora estamos disfrutando como, como enanos. Estamos pasándolo muy bien de un tiempo que, pues que el destino nos lo robó. Al menos en mi caso, que salí en lo que mejor estaba el grupo. Y ahora yo estoy disfrutando mucho de mis compañeros, de tocar los temas que hicimos en esa época. Y mucha gente me lo pide y tienen razón, y tienen derecho a pedirnos que saquemos temas nuevos. Vale, sí, hay cosas, pero déjame disfrutar antes de lo que hice en su día y no he tenido tiempo de disfrutar, porque han sido veintitantos años… Es el camino natural, pero tiene que venir, que, si lo buscas o fuerzas, te va a salir un churro”.

Aunque luego todo el mundo te pide los temas antiguos, las cosas como son, y da rabia y es hasta frustrante, como nos cuenta Salva abriéndose el pecho: “Es que grabar un disco cuesta mucha pasta. Es que, aparte ya de la inversión en el tiempo que tienes que dedicarle a ello, de tu vida, es que luego cuesta dinero... y luego realmente no funciona. Si la gente que nos dice, “sacad canciones nuevas”, que tienen su derecho, por supuesto, pero si vais a esperar que sea como un ‘Finisterra’, un ‘La leyenda de La Mancha’ o un ‘Jesús de Chamberí’, no lo pidáis, porque no va a ser. O sea, será lo que sea, pero no será eso. Yo, en mi caso, el disco de Amigoz me parece un discazo, pero funcionó una mierda… Ahí lo tengo, debajo de la cama”.

 

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Viaje en el tiempo

Para terminar, volvemos a los primeros tiempos y a esos primeros recuerdos de los comienzos humildes de Mägo en Fuencarral, en la zona de Begoña y del Barrio del Pilar en Madrid. O haciendo la portada de ‘Jesús de Chamberí’ en la terraza de Moha en esa zona, o tocando en una de las primeras fiestas de Radio Enlace, en Hortaleza, el primer disco tan bisoño aún con Juanma, o ya el EP “de la bruja” ya con Jose, y muchas cosas más. Les preguntamos por la magia de esos primeros tiempos y sobre todo qué tenía el grupo para que funcionada la propuesta.

Salva comenta para empezar que fue una mezcla de todo: “¿Qué es lo que tiene? Pues que éramos un grupo de rock con violín, y eso en aquella época era novedoso. Que sí, que existían Jethro Tull e incluso Ñu en España, pero lo nuestro era algo más rockero, más urbano incluso, pero con violín”. Frank añade que además tenía un toque más heavy: “Y un aire canalla... Éramos una banda muy insistente, de meter el codo una y otra vez. Aparte, sí había buenos temas, pero sobre todo era la actitud, que yo creo, era más actitud que otra cosa. Y también éramos unos golfos, encima del escenario y después”, reconoce con una carcajada indiscutible.

Al final, con Mägo como punta de lanza del movimiento en España, junto con Saratoga, Tierra Santa, Avalanch (y Warcry después), Lujuria, Ankhara y demás, y con Hammerfall, Primal Fear, Gamma Ray, Stratovarius y demás a nivel internacional, se recuperó el heavy metal y el rock duro a mediados y finales de los 90. Recordamos esto, que no es un detalle baladí, y enlazamos con la idea de que Kabrönes!! mantiene ese status y respeto que le debemos tener a Mägo con ello, algo que no siempre ha ocurrido.

Comienza Frank comentando: “Sí, pues tienes, tienes mucha razón. No lo he pensado mucho, pero es cierto. Yo lo viví desde dentro y me parecía natural. Pero claro, miras para atrás y estaba Barón Rojo, Obús y Leño o Asfalto y poco más. Y no había ese empuje que tuvimos todas estas bandas después en los 90. Y también conseguimos abrirles las puertas de América a muchos de ellos. Fuimos pioneros en eso, aunque con muchas dificultades y trabajo duro y malas experiencias”.

Salva, Esquitino y Frank a las puertas de la redacción

Salva a su vez, apostilla: “Sí, pero que, en ese momento, a mediados de los 90, no había nada de nada. Sí que es cierto que también hemos tenido la suerte, entre comillas, porque ha habido muchísimo curro, y muchísima inversión, pero también de estar en el momento adecuado a lo mejor. O que te escuchara la persona adecuada, que incluso así también nos han engañado. O sea que hemos pasado por todos los niveles: a nivel discográfico se nos engañó, aunque ya se ha solucionado. Y también hemos tenido engaños de promotores… pero bueno, es el negocio de la música, y supongo que tenía que ser así”.

Llegamos a la actualidad y Salva encantado de volver a la vida del músico profesional a sus 57 años y tras más de veinte años “en el dique seco, porque yo nunca me imaginé que podríamos llegar a donde hemos llegado”. Y, como dice Frank: “Recibiendo y repartiendo cariño, que es lo que tiene que hacer un artista”.

Cerramos con una última recomendación de verles en el MetalMad en unos días, y con un presente y futuro inmediato con Kabrönes!! más que halagüeño. Empieza Salva primero con una aclaración sobre la ubicación del festival (con entradas a la venta en este enlace): “Que nadie se equivoque con el MetalMad, que ha habido confusiones con eso. Que no es donde el Jardín Botánico en la Complutense, que es un sitio muy bonito, pero no es ahí. Es en la Autónoma, cerca de Tres Cantos”. Concretamente, muy cerca de la propia estación de tren de Cantoblanco, en la propia Universidad Autónoma de Madrid, y desde las 16:00.

Remata Frank, aludiendo a próximos conciertos en nuestro país que sabemos que estarán muy presentes en los escenarios el año que viene: “El 7 de junio que vaya todo el mundo para allá. Y en España estamos esperando que salgan más fechas. Para 2027 seguro que habrá muchos más conciertos, y para este año poco a poco lo que se pueda poner. Hemos cambiado de oficina un poco tarde y, y estamos deseando tocar en España, que nos dicen: "Siempre estáis en América", pero es que este año no hemos llegado a los festivales y tal porque se reserva todo con muchísima antelación, pero ahora con la nueva oficina para 2027 sí vamos a estar y a funcionar mucho más en España también”.

David Esquitino

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