LO ÚLTIMO

Entrevista a Deep Purple: "No hay planes de retirada; nunca se han sentado a decir cuándo terminar y nunca lo harán"

Foto: Olaf Heine

Un placer charlar con Simon McBride, “nuevo” guitarrista de Deep Purple, aunque ya lleva cinco años y ha hecho dos discos con el grupo. El segundo, el fantástico ‘Splat!’, está a punto de salir y ya ha recibido estupendas reseñas en todo el mundo. Aprovechamos la ocasión para conocer mejor a Simon, hablar de su incorporación y adaptación al grupo y, por supuesto, le pedimos que nos contara muchas cosas de la actualidad de Purple, su nuevo LP y la gira. Muy cercano y agradable, no escatimó ninguna de las preguntas de David Esquitino, y fue una entrevista diferente e interesante, conociendo así otra parte de la legendaria banda británica.

Además, Purple ya está en nuestro país para comenzar la primera parte de fechas en directo en España durante su gira de verano “Mad in Europe”. Comienzan esta misma noche en Vigo en el Auditorio de Castrelos, y después estarán tocando como cabeza de cartel en la nueva edición de Músicos en la Naturaleza, en Hoyos del Espino (Avila), el sábado 4 de julio. Continuarán con las fechas en Pamplona (Navarra Arena, 5 de Julio), Valencia (Jardines de Viveros, 7 de julio), y Jerez (Tío Pepe Festival, 10 de julio). Después, ya en octubre volverán a Madrid y Barcelona, pero esto es lo contamos más adelante.

Recordemos que Deep Purple son portada del último número de La Heavy, la 482. Y con esta entrevista ampliamos y complementamos la información sobre la actualidad del grupo.

Empezamos tirándole flores a Simon, en el buen sentido, destacando que estamos encantados de hablar con él y conocer mejor al nuevo miembro de la familia Purple. Sin duda les ha insuflado aire fresco y una energía extra que se refleja en la actualidad del grupo. Sobre su experiencia ya de un lustro con ellos, nos cuenta: “Ahora se siente diferente a como era al principio. Ya sabes, cuando llevas cuatro o cinco años con la misma gente, empiezas a sentir que de verdad formas parte de la banda. El primer año quizás no sentía que lo fuera, pero eso era cosa mía. Ya sabes, no conseguía hacerme a la idea, como que no podía asociar mi nombre con Deep Purple (risas). Pero ahora es distinto, y nos llevamos muy bien entre todos dentro de la banda. Y dos discos después, ya siento que formo parte de ella. Así que sí, ¡ya me siento mucho mejor en Purple!”.

Es curioso el período de cinco años, que es bastante tiempo, pero a la vez pasa volando. Luego, en la historia completa de la banda es poco, pero seguro que él ha aprovechado cada minuto: “Sí, cinco años es mucho tiempo, pero se han pasado… así (ndr: chasquea los dedos). Ya sabes, está ese dicho de que el tiempo vuela cuando te lo estás pasando bien. Y estos cinco años han sido geniales: hemos hecho un montón de conciertos, varias giras y muchísimas cosas juntos. También hemos grabado dos discos, así que hemos estado ocupados todo el tiempo. Y cuando llevas cinco años sin parar de hacer cosas, al final se pasan bastante rápido. Supongo que eso pasa con todo, que por ejemplo miro a mis dos hijos, que todavía son pequeños, y pienso que hace cinco años lo eran muchísimo más. Ahora los miro y es cómo: "¡Guau! ¿En qué momento pasó el tiempo?” (Risas). Pero han sido cinco años muy divertidos y ojalá vengan muchos más”.

Sabemos que antes ya había tenido contacto con el entorno de Don Airey (teclista) y de Ian Gillan (vocalista) en diferentes proyectos, y ya había grabado con ellos en solitario. Todo esto facilitó el contacto y entrar en Purple de manera natural, pero le pedimos que nos lo cuente: “Ya llevo tocando con Don unos 15 o 16 años, puede que incluso más, ya ni me acuerdo. Nos conocimos cuando él organizaba un pequeño festival benéfico en su localidad natal. Yo por entonces no le conocía personalmente, pero estaba buscando a alguien para abrir el festival, así que llamó a PRS Guitars y ellos le pusieron en contacto conmigo. A partir de ahí grabé unos cuantos discos con Don e hicimos varias giras. La verdad es que fue genial y siempre nos llevamos muy bien”.

“Después, Gillan llamó a Don porque estaba buscando una banda para una gira con orquesta”, continúa Simon, “y de alguna manera eso fue lo que acabó llevándome hasta Deep Purple. Creo que Gillan comentó que si Steve (Morse) se iba, no tendrían que buscar mucho para encontrar un guitarrista. Aunque la verdad es que mi entrada en Purple se dio en unas circunstancias bastante jodidas. Ya sabes, por desgracia falleció la mujer de Steve y él ya no podía comprometerse con las giras ni con ese ritmo de trabajo. Pero la banda quería seguir adelante, así que tuvieron que tomar esa decisión”.

Le preguntamos directamente por cómo fue la entrada en sí, y esos primeros momentos: “Al principio entré prácticamente como un músico de sesión para sustituir a Steve, porque yo siempre pensé que iba a volver. De hecho, durante más o menos mi primer año fue así, pero unos seis meses después o lo que fuera me pidieron que me uniera a la banda de forma oficial. En realidad, ya conocía a todos los miembros de Purple porque había tocado con todos ellos antes... ¡solo que nunca al mismo tiempo! (risas). Así que fue un proceso muy sencillo, que no hubo audiciones ni nada por el estilo. Simplemente, yo era la opción más evidente para ellos porque todos ya me conocían. Y desde entonces ha sido fantástico”.

Esta entrada en Deep Purple era un premio merecido, pero a la vez contenía “una maldición”. Es decir, era imposible que no aparecieran los detractores que dijeran que no era ni Ritchie Blackmore ni siquiera Steve Morse. Simon responde también tranquilo y natural ante la evidencia: “Vivimos en un mundo en el que a la gente le encanta comparar a unos con otros, ya sabes, siempre haciendo confrontaciones con todo y con todos. En mi caso, tengo la suficiente confianza en mí mismo y en lo que hago como para que eso no me afecte demasiado. Claro que veo todos esos comentarios negativos de los fans más acérrimos de Ritchie o Steve, pero, por suerte, el noventa por ciento de la gente me ha apoyado mucho”.

¡Esa ha sido nuestra impresión también!: “Sí. Habrá un diez por ciento de gente a la que no le gusto, pero simplemente son fans muy acérrimos y no pueden ver más allá de Ritchie. Aunque me da igual, esa es mi actitud (risas). Creo que en el mundo de la música tienes que tener esa actitud de no preocuparte demasiado por lo que la gente piense de ti. Al final del día, no a todo el mundo voy a caerle bien ni le va a gustar cómo toco. A algunos sí, a otros no, y esa es la naturaleza de este negocio. Yo simplemente soy yo mismo, y eso es todo lo que puedo hacer”.

El guitarrista continúa: “Además, Deep Purple es una de esas bandas en las que, cuando entra un miembro nuevo, siempre hay un legado de grandes músicos que ocuparon ese puesto antes que tú. En mi caso estaban Ritchie, Steve, Satriani y Tommy Bolin. Y con Don pasó exactamente lo mismo, que antes de Don Airey estuvo Jon Lord, así que eso siempre va a existir. Pero cuando trabajas dentro de la banda, ellos quieren que seas tú. Es decir, ellos no quieren otro Ritchie Blackmore ni otro Steve. Me quieren a mí, haciendo lo que yo hago, y eso es una de las grandes cosas de Deep Purple. Así que al final todo se reduce a tener confianza en uno mismo, porque siempre habrá gente a la que le guste lo que hago y otra a la que no. Y es su opinión”.

Seguramente, no hay nada personal en esas críticas sino solo nostalgia o un deseo de algo que no puede ser: “Lo he dicho muchas veces, que Deep Purple no es una sola persona, son cinco. Y la gente tiene que recordar que todavía siguen tres miembros de la formación clásica. Además, Don Airey lleva aquí unos veinticinco años o así, y antes de él estaba Jon Lord. Y siguen Ian Gillan, Ian Paice y Roger Glover, que al final son ellos los que siguen creando el sonido de Deep Purple. Un guitarrista por sí solo no hace que una banda suene como esa banda, ni tampoco un teclista, sino que es el conjunto. Por eso se llama banda”.

Le comento que es divertido porque yo no he visto a Deep Purple con Blackmore (ni tampoco con Rainbow) pero sí con Joe Satriani (mi primera vez, en Madrid en el 93), varias veces con Steve Morse y ahora un par ya con él. Por eso no tengo esa idea de que Purple sea o con Richie o nada: “Bueno, es que Steve Morse ha sido el guitarrista que más tiempo ha estado en Deep Purple, incluso más que Blackmore. Claro que Ritchie es increíble y fue una parte muy importante en la composición de muchas de esas canciones y de todo lo que representa la banda. Así que siempre va a ocupar un lugar muy importante en la historia y legado de Deep Purple. Si lo miras en términos de tiempo, estuvo menos años que Steve, pero su aportación fue enorme. Bueno, así son las cosas”.

Cambiamos de tema, y le pregunto por la influencia irlandesa tanto en su música y manera de tocar, y cómo esto se ha transmitido indirectamente en su aportación a Deep Purple. Siendo de Belfast, es inevitable mentar a Gary Moore o Vivian Campbell, y ese toque especial irlandés que hay en su manera de tocar: “Sí, la verdad es que hay algo diferente en los guitarristas irlandeses. Es una cosa curiosa y difícil de explicar... no sé muy bien qué es, pero está ahí. Has mencionado a Vivian y a Gary, pero también está Rory Gallagher y otros tantos (NDR: podemos nombrar también a The Edge, de U2). Al final, todos tenemos algo en común”.

Foto: Henrique Pratas

Indagamos más en qué es “esto” que une a los guitarristas irlandeses, o qué tienen de especial: “No sé, quizá tenga que ver con que no somos guitarristas "perfectos". Vivian es un músico increíble, pero él mismo admitiría que no era como esos guitarristas estadounidenses súper técnicos que pueden tocar un millón de notas por segundo. Y yo diría lo mismo de mí, que no soy tan bueno en ese aspecto como algunos de esos “shredders” americanos”.

Simon sigue ahondando en el tema: “Creo que nosotros siempre hemos tenido un punto más áspero y rudo, más imperfecto, por decirlo de alguna manera. Gary Moore era un guitarrista extraordinario, pero también tenía ese toque un poco más crudo. No sé exactamente qué es, pero estoy de acuerdo contigo en que hay algo especial en los guitarristas irlandeses. Creo que tiene que ver con la cultura y con la forma en que crecimos, porque si te pones a comparar a guitarristas ingleses como Jeff Beck o Eric Clapton (y podría seguir con la lista) con los estadounidenses, ves que todos son igual de buenos, pero juegan a algo distinto”.

“Los guitarristas americanos suelen sonar mucho más pulidos y precisos”, explica Simon, “mientras que los ingleses, e incluso los irlandeses, tienen un sonido un poco más áspero y crudo. Y creo que precisamente ahí está parte de su atractivo. No sé definirlo, pero hay algo diferente, eso seguro. Supongo que también depende del lugar del que vienes, que para nosotros es natural, pero es difícil explicarlo. Si pudiera describir exactamente qué es, lo embotellaría y lo vendería (risas)”.

Hablamos ya de ‘Splat!” en sí, el grandioso nuevo álbum del grupo. Destacamos que no solo es por las críticas, pero que tanto la banda como los seguidores saben cuándo tienes delante un disco especial. Le damos las gracias y enhorabuena por ello: “¡No, gracias a ti! La verdad es que, desde que estábamos grabando el disco, ya sentíamos que había algo diferente. Y en cuanto empezamos a escuchar cómo iba quedando, que tenía algo especial. Incluso comparado con el anterior, se notaba que era distinto. Y con las canciones que ya han salido, la respuesta de la gente ha sido increíble, y a casi todo el mundo le está encantando. Hay quienes dicen que recupera el espíritu de los setenta, y otros incluso comentan que es lo mejor que ha hecho la banda desde ‘Machine Head’. Y, claro, eso da mucho gusto oírlo”.

El guitarrista continúa: “Nosotros tampoco pensamos demasiado en esas cosas, sino que entramos al estudio, tocamos y hacemos nueva música, pero nunca sabemos cómo va a sonar al final ni qué va a opinar la gente. Simplemente nos ponemos a improvisar, empiezan a salir ideas, las grabamos y luego cruzamos los dedos esperando que a la gente le gusten. Y, de momento, está recibiendo críticas muy buenas en todas partes. Ojalá vaya bien, porque sale ya, pero yo, desde luego, estoy muy contento con este disco”.

Como compositor activo de los temas, le preguntamos por el proceso de composición del mismo, y por cómo ha sido grabar este disco con grandes leyendas como sus compañeros e incluso el propio productor, Bob Ezrin: “Personalmente, este álbum fue más fácil de hacer que ‘=1’ (2024). En el primero me puse mucha presión a mí mismo porque quería que mi primer disco con Purple fuera lo mejor que hubiera hecho nunca, y creo que ese fue el error. En cambio, en este estaba mucho más relajado. Y no es que no me importara, pues claro que quería que saliera un gran disco, pero ya no tenía miedo de equivocarme delante de los demás ni de tocar cualquier cosa que se me ocurriera. Porque muchas veces las mejores ideas nacen por accidente. Cometes un error, tocas algo sin querer, alguien dice: "¿Qué ha sido eso?", y de repente piensas: "Pues eso está muy bien".

“Es lo que ocurrió por ejemplo con “Arrogant Boy””, nos señala, “que nació de una cosa que hago durante mi solo de guitarra en mitad del concierto. Son esas cosas que nunca llegas a entender cómo pasan. Pero sí, me parece un gran disco. Estoy muy orgulloso de él y creo que todo el mundo hizo un trabajo fantástico”.

Le comento mi teoría de que muchas de las bandas gigantes están en ese punto de darse cuenta de que tienen que acabar sus carreras por todo lo alto, y que por eso se están esforzando de verdad en hacer unos “últimos” discos fantásticos. “Cuando formas parte de una banda que lleva tanto tiempo en activo y tienes compañeros como Gillan, que ya tiene 80 años, o Roger, que anda por esa edad, es normal que la idea del final de su carrera les pase alguna vez por la cabeza. Pero, sinceramente, creo que en Deep Purple pasó otra cosa. Mira, ellos estuvieron más de veinticinco años con Steve Morse, y fue una etapa fantástica, pero a veces se necesita un cambio. Hace falta reavivar esa chispa que quizá tenían hace años. Eso le pasaría a cualquiera después de más de treinta años haciendo lo mismo. Y pienso que, cuando entré yo, fue como si les hubieran quemado el culo (risas). De repente sintieron: "Esto es diferente, esto es fresco".

Foto: Olaf Heine

No es solo Purple, sino Judas Priest, Scorpions, Alice Cooper, Uriah Heep, Stones… No creo que sea casualidad, aunque Simon lo matiza de manera inteligente: “Pasa igual con Judas Priest, que los mencionas. Ellos tienen a Richie Faulkner, que es un guitarrista más joven, y eso aporta aire nuevo, ingredientes diferentes a la banda. Y creo que conmigo pasó exactamente lo mismo en Deep Purple. Nosotros no entramos al estudio pensando: "Vamos a hacer el mejor disco de nuestra carrera”, pero lo que la gente está escuchando ahora es el resultado de una banda que, en cierto modo, se ha rejuvenecido. Simplemente hubo un cambio de formación, pero a veces las bandas necesitan precisamente eso: un pequeño cambio que vuelva a encender la chispa y haga que la creatividad se ponga otra vez en marcha".

Eso sí, la evidencia se cae por su propio peso, y yo me aferro a mi teoría: “Es verdad que hay grupos que sí piensan que están llegando al final y por eso quieren despedirse por todo lo alto. Eso sí, nosotros no tenemos ninguna intención de parar, pero tampoco somos ingenuos. Ellos saben perfectamente que la edad no perdona, aunque ya estamos hablando de hacer otro disco el año que viene (risas). Así que no hay planes de retirada, sino que seguiremos adelante y veremos qué pasa. Además, esa siempre ha sido la filosofía de Deep Purple. Nunca se han sentado a decir: "¿Cuándo vamos a terminar?", y creo que nunca lo harán. Simplemente llegará un día en que pasará algo... y ese será el momento”.

Pasamos a hablar de lo equilibrado que les ha salido ‘Splat!”, dentro de la variedad que contiene, desde las partes duras de “Arrogant boy” o “Diablo” a los momentos más preciosistas y evocadores de “Jessica´s Bra” o “The Beaten of Wings”: “Sí. La verdad es que el disco tiene muchas cosas diferentes, como dices. Al final, eso es simplemente el resultado de que salgan nuestras distintas influencias. Por ejemplo, “Jessica's Bra” nació de una melodía con un aire muy tradicional irlandés con la que estaba jugando en el estudio. Nunca pensé que fuera a convertirse en una canción, pero la toqué, Gillan se levantó de un salto y dijo: "¡Me encanta! ¿Qué es eso? Vamos a hacer algo con ello". Y así terminó convirtiéndose en un tema”.

“Luego está “Sacred Land””, añade Simon, “que también refleja esa influencia celta. Ian Gillan tiene raíces escocesas —su padre era escocés—, así que la canción tiene un trasfondo muy ligado a Escocia. Y hay más ejemplos. Ya te conté cómo nació “Arrogant Boy”, a partir de una pequeña idea que hacía durante mi solo de guitarra. O “Diablo”: al principio fue Don quien empezó a tocar el riff principal en los teclados, luego nos fuimos sumando todos y, de repente, ya teníamos la canción. Al final, los temas fueron apareciendo de una forma muy natural”.

Siguiendo con la explicación, nos da una clave clara para entender el dinamismo que tiene el disco: “Eso sí, siempre intentamos que haya variedad, pero también hay que buscar equilibrio, porque al final quieres que el oyente encuentre el álbum interesante y que no le parezca que todo suena igual. Y esa siempre ha sido la forma de trabajar de Deep Purple. Nunca ha habido una dirección concreta sobre el tipo de música que debíamos hacer”.

“Ya era así en los sesenta y setenta”, continúa el guitarrista. “En aquella época ni siquiera existían tantos géneros como ahora: estaba el rock, la música clásica, el jazz y el blues... poco más. Ni siquiera se hablaba de heavy metal como tal. Así que hacían la música que les apetecía hacer, y hoy seguimos trabajando exactamente igual. Creo que eso es precisamente lo que hace que este disco sea tan bueno: todas esas influencias diferentes se juntaron de una forma muy natural y acabaron dando como resultado un gran álbum”.

En la parte final de la entrevista, es el momento de hablar de la faceta en directo del grupo, de los próximos conciertos en nuestro país de Purple y, por extensión, de la gran relación histórica entre España y la banda: “Ya sabes, Deep Purple tiene una relación muy especial con muchísimos países, y eso hoy en día es bastante raro para una banda. Eso también dice mucho de la música de Deep Purple, que no llega solo a un tipo de público, sino a un abanico muy amplio de gente”.

La explicación se extiende: “En lo personal, a mí siempre me ha encantado tocar en España. Para empezar, me encanta el país, que de hecho siempre digo que, si algún día me retiro, me iré a vivir a algún sitio de la costa del sur de España. Y luego nos encanta tocar para el público español porque es muy entusiasta, creo que esa es la palabra. Cuando salimos al escenario y la gente lo está viviendo de verdad, nosotros también tocamos de otra manera. Es algo curioso, porque un concierto no depende solo de la banda, sino también depende del público. Es una relación de ida y vuelta: si vosotros nos dais energía, nosotros os devolvemos todavía más, así es como funciona”.

Foto: Lukas Isaac

¡Y con España siempre pasa eso!: “Es cierto, y creo que también tiene que ver con que es un país muy musical. Tenéis muchísima cultura musical, y se parece un poco a Irlanda en ese sentido. Es decir, el público irlandés también aprecia muchísimo la música porque la entiende un poco más que en otros sitios. Mucha gente toca algún instrumento y comprende lo que estás haciendo sobre el escenario. Pero volviendo a la faceta de gira, sí, estamos muy ilusionados. Esta noche tocamos en Vigo, ¡y tenemos muchas ganas de salir ya a tocar! Nos encanta actuar en cualquier sitio y disfrutamos de todos los públicos, pero siempre es un placer volver a España. Además, este año tenemos un montón de conciertos aquí, y eso ya de por sí es una buena señal. Cuando haces más de un concierto en un mismo país, piensas: "Bueno, parece que nos está yendo bastante bien en España”".

Momento de abordar los conciertos en sí que nos van a ofrecer en estos días. Como es lógico, los clásicos no pueden faltar, y en un concierto de Purple también hay improvisación y bastantes partes instrumentales. Además, ahora hay que añadir los nuevos temas, que esta vez la gente está receptiva. Nos da su opinión de todo ello: “Si por nosotros fuera, tocaríamos todo el repertorio nuevo, pero no podemos, que (por suerte, o desgracia), el catálogo de canciones de Deep Purple es enorme. Siempre intentamos mantener clásicos como “Smoke on the Water”, “Black Night”, “Hush” y todos esos que la gente quiere escuchar. Por eso, cada vez que preparamos el setlist tenemos el mismo problema: queremos meter canciones nuevas, pero entonces... ¿cuáles quitamos?”

Simon remata: “De momento, este año hemos incorporado dos nuevas: “Arrogant Boy” y “Diablo”, que ya habían salido antes del lanzamiento del disco. Y cuando el álbum lleve unos días publicado ya veremos qué otras canciones podemos añadir al repertorio. Incluso puede que empecemos a ir rotándolas, tocando unas u otras según el concierto, porque siempre es emocionante tocar material nuevo. Es algo que nos mantiene ilusionados y hace que todo se sienta fresco, y eso es muy importante cuando haces tantos conciertos. Es decir, queremos que el repertorio siga siendo divertido para nosotros, para la banda y también para el público. Así la gente tampoco sabe exactamente qué se va a encontrar. Aunque hoy en día todo el mundo ve vídeos de todo en YouTube... que es un auténtico coñazo (risas), pero bueno, es lo que hay”.

Escucha ‘Splat! en Spotify:

Deep Purple en La Heavy

Deep Purple se hace con la portada del número 482 de La Heavy con una extensa y jugosa entrevista alrededor de su inminente gira por nuestro país y sobre los secretos que nos esperan en ‘Splat!’. Acompañando a la banda también te esperan Iron Maiden, Judas Priest, Within Temptation, Limp Bizkit, Metallica, Megadeth y muchísimos más. Corre a tu kiosco o visita nuestra tienda online para no perderte nada.

La gira de Deep Purple en España

Deep Purple regresará a nuestro país en 2026 dentro de la gira "Mad in Europe Tour". Su recorrido por España tendrá una parada especial el 4 de julio de 2026 en Gredos, Ávila, encabezando el festival Músicos en la Naturaleza. Las entradas están disponibles en la página oficial del evento. Al día siguiente, llevarán su música al Navarra Arena, en Pamplona (puedes conseguir tickets aquí). El festival Starlite acogerá a Deep Purple el jueves 9 de julio (entradas aquí) y finalmente el 10 de julio cerrarán su periplo por la península en el Tío Pepe Festival, en Jerez de la Frontera, Cádiz. Las entradas ya están disponibles en este enlace.

Pero este no será el único tramo en el que la histórica banda estará en nuestro país, pues unos meses más tarde regresarán a Barcelona el 19 de octubre al Sant Jordi Club y un día después, el 20 de octubre, tocarán en el Movistar Arena de Madrid. En ambos conciertos contarán con la participación de los jóvenes Jayler como teloneros. Puedes encontrar entradas aquí.

2 de julio - Vigo - Auditorio de Castrelosand
4 de julio de 2026 - Hoyos del Espino (Ávila) - Músicos en la Naturaleza
5 de julio de 2026 - Pamplona - Navarra Arena
7 de julio de 2026 - Valencia - Jardines de Viveros
9 de julio de 2026 - Marbella - Starlite Festival
10 de julio de 2026 - Jerez de la Frontera (Cádiz) - Tío Pepe Festival
19 de octubre de 2026 - Barcelona - Sant Jordi Club
20 de octubre de 2026 - Madrid - Movistar Arena

David Esquitino

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

MariskalRock.com
Resumen de privacidad

Desde este panel podrá configurar las cookies que el sitio web puede instalar en su navegador, excepto las cookies técnicas o funcionales que son necesarias para la navegación y la utilización de las diferentes opciones o servicios que se ofrecen.

Las cookies seleccionadas indican que el usuario autoriza la instalación en su navegador y el tratamiento de datos bajo las condiciones reflejadas en la Política de cookies.

El usuario puede marcar o desmarcar el selector según se desee aceptar o rechazar la instalación de cookies.