Otra noche para recordar en la capital murciana, con tres bandas norteamericanas, que, aunque todavía poco masivas en nuestro país, son más que prometedoras y vencieron y convencieron a todos los asistentes que nos dimos cita allí. El escenario escogido fue una vez más el del Garaje Beat Club de Murcia, un lugar estupendo que ganó el Rockferendum a la mejor sala de conciertos el año pasado y que siempre nos trata genial, llena de grandes profesionales que aseguran un sonido y una acogida inmejorables. Aunque el aforo no se llenó debido a que era un miércoles, el más de un centenar de personas que hicimos acto de presencia mantuvimos el recinto con una expectación palpable, sabedores de que íbamos a presenciar una velada de rock inolvidable.
Trackside
La velada arrancó con la energía desbordante de la formación Trackside, quienes saltaron al escenario dispuestos a calentar el ambiente desde el primer minuto. Lo cierto es que son una joven y ambiciosa banda que fusiona la potencia del rock de los noventa con los estribillos de los 2000, y han llegado a telonear a bandas clásicas como Buckcherry o L.A. Guns. Su objetivo es devolver el hard rock al primer plano comercial para convertirse en la nueva banda favorita de varias generaciones. Tras una introducción ambiental, desgranaron con maestría su single "Greatest Show On Earth".
“¡Hola! Somos Trackside, directamente desde Nashville, Tennessee, Estados Unidos de América. Y durante los próximos 26 minutos, vuestros ojos y vuestros oídos son nuestros”, nos dice su carismático y simpático vocalista Reece, para introducir la envolvente "Invisible", un tema hardrockero de un estilo más tipo “Ugly Kid Joe”. La conexión con el público fue instantánea mientras interpretaban "Am I To Blame?", que Reece presentó como un corte que trata de perseguir sus sueños. "¡Murcia, ¿queréis rock and roll? ¡Vamos a daros rock and roll!" nos grita el vocalista mientras arrancan con "Just The Same", demostrando una madurez instrumental sobresaliente.

El repertorio continuó avanzando con la emotiva "I Lived", que fue dedicada a cualquiera de nuestros seres queridos fallecidos y que de algún modo siguen acompañándonos. El concierto llega a su fin con la cadencia rítmica de "Memphis" y la belleza de la más tranquila "Ley Lines (A Sign)", un corte más del estilo de bandas como Incubus. Tras agradecer la entrega al público, aprovechar para promocionar su merchandising y presentar entre aplausos a los miembros de la banda y al equipo técnico, Trackside culminaron su actuación con una versión electrizante del clásico "Enter Sandman". El clásico de Metallica puso a cien a toda la sala, en cuya parte final además subieron a un joven fan de unos catorce años para tocar la parte final del tema; lo hizo genial el chaval. Muy prometedores Reece a la guitarra y voz, JP Spitz a la guitarra, Tate al bajo y el metrónomo Cadence Hinnant a la batería. Oiremos pronto hablar de ellos.
Joe Hermes
Tras un breve y ágil cambio de instrumentos, llegó el turno de la segunda propuesta de la noche de la mano de Joe Hermes y su banda. Con un despliegue de aire sureño y visceral, el proyecto demostró una pegada descomunal desde el principio. El repertorio comenzó con temas recientes como "South of Somewhere", desatando la euforia con el single "Boots on Broadway" y la rugiente "Black Label Country" del disco 'Rockin' a Country Town'. La intensidad no decayó en ningún momento mientras sonaban "Old Hickory Blvd" o la atmosférica "Outlaw's Gospel". Llegó el momento más emotivo de la noche con la sentida balada "Sunday Renegade", a la que precedió un sentido discurso de Joe dedicado a todas las mujeres del público que han sido dejadas de lado o maltratadas, animándolas a trazar una línea, dejar marchar a quien no corresponde y recordar que merecen ser tratadas con respeto y un amor auténtico —un tema que, como él mismo reconoció sobre las tablas, compuso inspirándose en sus propias vivencias—.

Con el público ya entregado por completo a los ritmos de raíz y hard rock, no faltó una sorpresa con el cover del “Hot For Teacher” de Van Halen con dos invitados de lujo de las bandas de la gira: el guitarra Josh Waterman de Lansdowne, aquí al bajo, y un Reece de Trackside a las voces emulando al gran David Lee Roth con mucha energía y pasión. No faltó la interpretación de otros temas populares de Joe Hermes como la solvente "The Grip" o la increíble "Devils in the Details", dejando con ambas patentes el gran momento compositivo del proyecto. Cerraron con gran éxito con la directa "Last Man Standing" y la no menos enérgica "Punch It". Hard rock sureño de muchos kilates, donde no faltaron los lingotazos de Jack Daniels. Buenísimo Joe Hermes y sus músicos.
Lansdowne
Llegado el momento cumbre de la noche, el plato fuerte de la jornada tomó posesión del escenario entre ovaciones ensordecedoras. La banda estadounidense Lansdowne, fundada en el año 2006, demostró por qué se ha ganado un nombre respetado en la escena del hard rock y el metal alternativo internacional. Para comprender la solidez de su directo es necesario recordar su historia, marcada por una unión inquebrantable entre sus integrantes y vivencias tan extraordinarias como su gira del año 2007 para entretener a las tropas estadounidenses destinadas en Afganistán, Kirguistán y Kuwait. Al frente de la formación se encuentra el carismático vocalista Jon Ricci, flanqueado por el virtuoso guitarrista principal y corista Shaun Lichtenstein, el sólido guitarrista rítmico Josh Waterman y el contundente batería Glenn Mungo —si bien es una pena que llevaran el bajo pregrabado, una tónica que desgraciadamente siguen muchos grupos hoy en día—.

La descarga musical de los de Boston comenzó sin concesiones con la interpretación de "Conquer Them All" del disco 'Medicine', un auténtico golpe de autoridad. Tras los primeros compases, Jon Ricci se dirigió al público con complicidad: “¿Cómo estáis todos esta noche? Vamos a intentarlo otra vez antes de irnos a casa. ¿Cómo demonios estáis esta noche? ¡Mucho mejor! Estamos aquí con nuestros buenos amigos Joe Hermes y Trackside, ¡adoro a esos tipos!”. Sin respiro, el quinteto enlazó con "Medicine", seguida de la incendiaria "Burn Brighter", el tema principal del álbum que presentaban "Can't Wish You Well", así como la magnética "Halo" y la agresividad controlada de "Savage", éstas pertenecientes a su álbum 'Medicine'.
En la base rítmica de Lansdowne no hay espacio para el adorno innecesario ni la floritura gratuita: su batería funciona como un auténtico metrónomo humano con pegada de hierro. Al más puro estilo de gigantes del modern rock como Five Finger Death Punch, la labor a los parches de Mungo se centra en construir un muro sónico monolítico y aplastante. Lejos de buscar constantes cambios de compás que desdibujen la inercia del directo, el enfoque apuesta por la solidez, el peso y la intensidad constante, sirviendo de cemento rítmico para que las guitarras suenen gordas y el directo avance con la contundencia de un tanque (esto va para el cansino de mi amigo Paco, batería profesional, que se quejaba de la poca variedad en los compases de la banda).
El concierto continuó avanzando con la intensidad por las nubes gracias al precioso medio tiempo "Falling Down" (también de 'Medicine'), donde tuvo de invitado a Reece de Trackside facturando ambos un dueto espectacular, la inspirada "Rescue" de su último trabajo 'Wish You Well', el coreado single "Safeword" de 2023 y la envolvente "Feel You Coming" ('Wish You Well'), que Ricci destacó como uno de sus temas favoritos. La solvencia instrumental del grupo brilló también en su actual nuevo single "Make It a Lie" (del que acaban de editar una nueva versión con Nastassja Giulia de Enemy Inside). No faltaron joyas como la desgarradora "Watch Me Burn", en la que contaron con el batería Cadence Hinnant de Trackside de invitado, y la emblemática "One Shot", ambas pertenecientes a su álbum debut 'Blue Collar Revolver'.

Entre canción y canción, la banda dio rienda suelta a su faceta más gamberra y cercana. Hubo momentos cargados de guasa, como cuando Jon lanzó una encuesta a mano alzada preguntando cuántos acudían por primera vez a un show de Lansdowne; tras ver pocas manos levantadas, no dudó en tildar entre risas a la sala de "un montón de mentirosos" recordando que era su debut absoluto en nuestro país y reclamando entre bromas que todo aquel que no hubiese levantado el brazo le debía una copa al terminar. Tampoco faltaron escenas hilarantes como cuando el propio Jon, cedió los focos a Shaun con la excusa de que era “la parte del episodio de atarse los zapatos” —dando pie a un improvisado tutorial sobre cómo hacer las “orejas de conejo” con los cordones—, o las divertidas pullas sobre sus intenciones sexuales con las novias y hermanas de los asistentes que culminaron con un jocoso “¡desafío aceptado!” por parte del guitarra, demostrando una química, hermandad y un sentido del humor a prueba de bombas.
Jon Ricci también nos dijo emocionado: “Muchísimas gracias. Esta es la última noche de la gira 'Wish You Well Part Two' y formáis parte de ella (N.D.R: la banda aún haría un concierto corto en un festival en Mallorca al día siguiente, ya sin las bandas invitadas). Muchísimas gracias por formar parte de nuestra familia. Al final del concierto nos reuniremos con vosotros en el puesto de merchandising. Nos encantaría conoceros, escuchar vuestras historias y beber juntos hasta caer”.
Lansdowne cerró la velada por todo lo alto con otra rola más de su último disco, siendo el broche de oro "Burn It Down", y rematando así una noche redonda en Garaje Beat Club, que mereció una asistencia mucho más masiva. Una actuación que dejó la firme certeza de estar ante una formación con un potencial bárbaro, con grandes canciones y melodías y estar plenamente capacitada para liderar los grandes carteles de los festivales internacionales en los próximos años, convirtiendo a los presentes en auténticos privilegiados por haber vivido esta descarga en las distancias cortas. Las tres agrupaciones de la velada demostraron ser verdaderos diamantes en bruto; no por falta de pulido instrumental, pues todas suenan sobre el escenario con la impecable precisión de un reloj suizo, sino por hallarse justo en ese instante mágico e irrepetible previo a la eclosión definitiva del éxito masivo. Grandiosos.
Comencé a colaborar en “La Heavy” (cuando se llamaba “Heavy Rock”) y en su hermana gemela, “Kerrang!” (edición española), a finales de los 90, retomándolo en el nuevo milenio también en MariskalRock.com. También he escrito en el diario ABC y en publicaciones locales como “Siete Días Yecla”, además de haber trabajado durante un tiempo en el Gabinete de Comunicación del Ayuntamiento de mi querida Yecla. Tengo un blog, Brotando Music, donde podréis encontrar poco a poco los enlaces de todo el material que publico aquí, así como nuevo contenido inédito. Entre mis próximos planes está escribir un par de libros, uno de ellos sobre una de mis bandas favoritas.
Actualmente vivo en Yecla, aunque Alicante, Madrid, Murcia, Valencia… son ciudades también muy importantes para mí, por diferentes motivos. ¡Nos vemos en los conciertos… y que brote la buena música!
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