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Crónicas

Fito & Fitipaldis en Madrid: El éxito de lo cotidiano

«Fito & Fitipaldis son una maquinaría perfectamente engrasada y que saben dar lo máximo como profesionales, ante un público que les adora y que les venera en cada actuación.»

1 julio 2022

WiZink Center, Madrid

Texto: José Luis Martín Fotos: Carmen Molina

Ser capaz de llenar cuatro veces un recinto como el WiZink Center con capacidad para 16.291 personas y en apenas dos meses está a la altura de pocos artistas españoles, y menos si hablamos dentro del rock. La capacidad de convocatoria de Fito y su éxito a nivel de público y de ventas está fuera de toda duda, siendo Robe el otro músico que juega en esta liga y que con el que marca el paso firme.

Fito & Fitipaldis

A las 20:30 y con apenas un 10% del aforo del antiguo Palacio de los Deportes cubierto, los madrileños Morgan, que han sido invitados para abrir toda la gira, salvo en Canarias, y que ellos mismos calificaron esta oportunidad como un regalo, comenzaban su actuación. Se enfrentaban ante un público en su mayoría desconocedor de su música, aunque estamos hablando de una formación que celebra su décimo aniversario y que atesora tres discos de estudio y uno en directo, destacando la voz de Carolina de Juan, más conocida como “Nina”, que se encargó también de los teclados.

El sonido de la banda y la ejecución de los temas fue realmente impecable, con una Nina que podría recordarnos a la vocalista canadiense Diana Krall, moviéndose dentro de una amalgama sonora que transcurre por los terrenos del pop, el soul, el folk y el rock alternativo. Llevaban batería, con el amigo Ekain Elorza a las baquetas, que hemos visto varias veces con la banda Dinero, y percusión, además de doble teclado, que empastaban muy bien y enriquecían su puesta en escena.

Morgan

Aprovecharon muy bien la hora que les otorgaron, con canciones como “Alone”, “Attempting”, “Oh Oh”, “Home” o una intensa “Paranoid Fall”. Nos dejaron un corte en castellano como “Sargento de hierro” y se despidieron con “Another Road”, ante un recinto que empezaba a llenarse.

A las 22 horas y con exquisita puntualidad, Fito & Fitipaldis hicieron acto de presencia, una vez terminadas las proyecciones animadas en la enorme pantalla que abarcaba todo el escenario.

Fito & Fitipaldis

Comenzaron con uno de nuestros cortes favoritos de su nuevo trabajo ‘Cada vez cadáver’, como es el rockanrollero “A quemarropa”, que enseguida enganchó a todo el público y que no soltó hasta el final. En “Lo que sobra de mí”, de aquel ‘Huyendo conmigo de mí’, Fito agradeció a todos los asistentes por haber esperado a que llegara este momento.

Tras “Por la boca muere el pez” y “Me equivocaría otra vez”, llegó “Cielo hermético”, otro de los cortes nuevo en el que destacó un Carlos Raya pletórico durante toda la noche y manteniendo aquí un duelo de guitarras con Fito. “Whisky barato” fue muy bien recibido por un público que cantaba de principio a fin cada canción, mostrando una perfecta comunión y armonía con los músicos, en una puesta en escena a lo grande, con proyecciones en las pantallas y un magnífico juego de luces.

Fito & Fitipaldis

La banda que acompaña a Fito está formada por músicos muy contrastados y con un currículum muy reseñable. Desde su lugarteniente Carlos Raya, guitarrista y productor, pasando por el bajista Alejandro “Boli” Climent y el batería Eduardo “Coki” Giménez, que han sido la base rítmica durante unos años de M-Clan, hasta el saxofonista Javier Alzola, que colaboró con Fito en los tiempos de Platero y Tú, y con el que grabó vientos en su álbum ‘7’, permaneciendo como miembro estable de los Fitipaldis desde la gira del primer disco.

“Las palabras arden” pusieron un poco de calma a la actuación, momento en el que aparecieron los móviles por primera vez, papel que antes desempeñaban los mecheros pero que ahora la tecnología impone.

Fito & Fitipaldis

Tras una fantástica versión de “Todo a cien”, perteneciente a La Cabra Mecánica, un exultante Fito gritaba al auditorio “Sois una puta bendición”, antes de dar paso a “En el barro” y “A morir cantando”.

En “Quiero gritar”, otra de la nuevas, subieron todos los componentes de Morgan al escenario, montando otro set de batería y añadiendo unos teclados, que en esta gira no llevan los Fitipaldis, haciendo un guiño a los americanos The Jackson y su ritmo funky. Muy curiosa su letra y sin desperdicio cuando cita literalmente lo de “sinvergüenzas de estricta moral”, sin que Fito haya querido manifestarse sobre a quién va dedicada.

Tras el medio tiempo de “Si me ves así”, con Fito enfundándose la guitarra acústica y la dinámica “Viene y va”, muy coreada por el público, llegó “Cada vez cadáver”, la canción que da título al nuevo trabajo y que cierra precisamente con estas tres palabras, ya que Fito se empeñó en encajarlas en la composición como fuera.

Con “Tarde o temprano” Fito hizo alardes de su buen estado físico, corriendo sobre el escenario de una punta a otra, teniendo energía suficiente para llegar a la parte final de la actuación con el público entregado. Llegaba el momento de ofrecernos un auténtico himno como “La casa sobre el tejado”, con un gran trabajo al saxo de Javier, como durante toda la noche, y tras decir Fito lo de “Estamos muy happy”, presentó uno a uno a los músicos que lo acompañaban. Tras “Antes de que cuente diez”, se retiraron momentáneamente.

Para “Abrazado a la tristeza” el primero de los bises de aquel ‘Lo más lejos a tu lado’, contó de nuevo con Nina de Juan a la voz y los teclados y la steel guitar de Carlos, contándonos que jamás pensó que le costaría tanto cantarla, después de haberla escrito.

Vino después una canción que personalmente no es de mucha devoción por el exceso de azúcar que contiene, como es “Soldadito marinero”, pero que entusiasma a la mayoría de su heterogéneo público y que hizo poblarse de nuevo el WiZink de las luces de los móviles.

Para el segundo y último bis nos dejaron una maravillosa “Entre dos mares”, de los añorados Platero y Tú, aunque echamos de menos una de nuestras favoritas de dicha formación y que si tocaron en Bilbao como “Hay poco rock & roll”, aunque disfrutamos de ella en la versión de Uoho, que pudimos ver hace pocos días en el Teatro Eslava.

“Acabo de llegar”, de ‘Por la boca muere el pez’, ponía el punto y final a una vibrante y brillante actuación de casi dos horas y media, en la que no hubo necesidad de largos y predecibles solos y que transcurrió con un ritmo muy elevado, porque Fito & Fitipaldis son una maquinaría perfectamente engrasada y que saben dar lo máximo como profesionales, ante un público que les adora y que les venera en cada actuación.

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Esta entrada fue escrita por José Luis Martín

1 comentario

  • Juandie dice:

    Pedazo de crónica muy completa hacia el gran concierto que se marcaron FITO Y FITIPALDIS en el histórico Palacio De Los Deportes de la rockera Madrid presentando su nuevo álbum de estudio y con todo el papel vendido.

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