Cerca de cuatro años han pasado desde la anterior visita de Fito & Fitipaldis a la ciudad de la Mezquita y me refiero, concretamente, a la gira "Cada vez cadáver Tour", en la que venían acompañados de la banda madrileña Morgan, en el mayo cordobés del año 2022. En esta ocasión, regresan con una más que esperada cita enmarcada dentro de los conciertos que se celebrarán este año en el recinto taurino, bajo el nombre de Califas Fest, incluyendo su “Aullidos Tour”, en el que presentan su último trabajo que lanzaron en octubre del pasado año 2025 bajo el nombre 'El Monte de los Aullidos' (2025) y que ha sido nominado como mejor disco de rock del año por la Academia de la Música.
La gira comenzaba el pasado noviembre de 2025 en Santander y, tras recorrer todo el territorio estatal, finalizará en mayo de este mismo año en su ciudad natal, Bilbao, mostrando, incansables, su poder de convocatoria y colgando el cartel de sold out meses antes en cada una de las fechas programadas. Tras la predicción del tiempo para la noche del viernes, suscitaba dudas sobre si se celebraría el evento; incluso unas gotas de barro tomaban protagonismo antes del comienzo del concierto, cosa que, al final, quedó tan solo en un susto ante un coso de Los Califas hasta la bandera, que recibía a la banda sobre el escenario a tope de decibelios.
"A contraluz", incluida en su último trabajo, del que nos dejaban hasta seis cortes, abría la noche en el recinto, que ya estaba completamente entregado desde los primeros acordes, donde nos encontramos con un público ecléctico, formado por diferentes generaciones, que se identificaba con cada una de las canciones del setlist compuesto para la gira y que ya forman parte de la vida de todos los allí presentes, donde se vivieron algo más de dos horas de comunión constante entre parroquianos y músicos.
Sobre el espectacular escenario, una banda sobrada de calidad, con elegantes momentos musicales donde recorrieron varios estilos como el blues, country rock y, por supuesto, el sonido rockero y melódico marca de la casa, haciendo las delicias de rockeros y menos rockeros, unidos por la música, disfrutando de una velada llena de hits que quedarán para la eternidad como las conocidas: "Tu mitad en mi corazón" y "Me equivocaría otra vez".
Desde el año 2009, Adolfo selló una unión que le ha valido estar en el podio musical de este país junto al muy grande guitarrista y productor Carlos Raya (ex-Sangre Azul), derrochando estilo y magia con su Gibson, sin desmerecer para nada el trabajo del resto de los músicos de la banda, siendo Carlos, para mí, la atracción y la nostalgia de las cenizas que quedan de una banda que marcó mi juventud y siempre estará en la discoteca de la música de mi vida, que fue Sangre Azul.
Después de la marcha rockera con disparos "A quemarropa", nos dejaban un blues para relajar el ambiente interpretando "El monte de los aullidos", que, además, da nombre a su último lanzamiento. Fito, con la acústica apoyado de teclados, nos recordaba que hay muchas personas sobreviviendo regular en este mundo, manifestándolo con "Volverá el espanto", donde se mostraban imágenes en la pantalla ubicada sobre el escenario de una ciudad destruida por la maldita guerra.
Ritmo rockabilly sureño para "Cielo hermético", como el de la noche cordobesa, y un Fito perfecto de voz y de imagen, que aún conserva intacta, mostrando su señorío, dando espacio y haciéndose a un lado en cada uno de los solos de guitarra de Carlos Raya, precisos, medidos y siempre al servicio del conjunto. Acordeón y melodías de saxo y violín que engancha con otro de sus hits, cantada por todos, "Whisky barato", donde vibramos con un espectacular solo del segundo a cargo de Diego Galaz.
Fito se dirigiría a todos para pedir su colaboración en algo que ha ideado para esta gira, llamado momento saludo, proyectando el que nos dejaban en su anterior cita desde Mallorca, grabando un saludo del público de Córdoba, que los allí presentes lanzaban con una gran intensidad para Cáceres, ciudad donde acudían al día siguiente.
Vuelta al rock and roll con "Como un ataúd", con la presencia de una extravagante guitarra de Fito muy art déco que, continuando con "Acabo de llegar", daba paso a las presentaciones de la banda que le acompaña en esta gira: al bajo, Alejandro Climent; guitarra rítmica y violín, Diego Galaz; al saxo, Javier Alzola, desde los inicios de su carrera en solitario en 1998; desde la cercana Málaga, a la batería, Eduardo “Coki“ Giménez; teclados, Hammond y acordeón, Jorge Arribas; y, para presentar a Carlos Raya, estas palabras textuales: “guitarra, corazón, atmósfera, galaxia“, seguida de una enorme ovación, terminando este pequeño gran hombre con: “Y desde Bilbao os quiero a todos“.
La recta final levantaba, literalmente, a las diez mil almas allí presentes de sus asientos: "La casa por el tejado" y "Soldadito marinero", que bien lo merecía, culminadas con retirada para tomar aire y regresar para afrontar los bises, que se iniciaban bajando pulsaciones, con un Carlos Raya acariciando las cuerdas de su guitarra y sumándose la voz melancólica de Fito en la balada de su último trabajo, "La noche más perfecta", donde el recinto se iluminaba con las linternas de sus móviles.
Personalmente, echaba de menos algunas de las magníficas versiones de antaño, pero con ocho discos de estudio en su haber, no hay cabida apenas para ofrecernos recuerdos de sus etapas anteriores con Platero y Tú o Extrechinato y Tú o incluso alguna de Extremoduro, disfrutando tan solo de "Entre dos mares", perteneciente a los inolvidables Platero de aquellos años noventa.
"Antes de que cuente diez" sonaba a despedida, después de un concierto que hizo las delicias de toda la legión de seguidores que cada gira acompaña al bueno de Adolfo Cabrales, luciendo camisetas de este “Aullidos Tour“ y otras con diferentes logos de giras anteriores, que vestían el coso de Los Califas, donde la historia recuerda grandes tardes de gloria, a las que se le suma la más reciente, vivida por todos.
Juanjo Velasco, guitarra de la banda local tributo a Fito & Fitipaldis, llamada Fitoterapia, estuvo presente en el concierto y aproveché la ocasión para que nos dejara sus impresiones del mismo: "Empezando con una nueva, "A Contraluz", y hasta los 19 temas que tenían en setlist, el público los cantó y bailó sin excepción. Dos horas y 15 minutos en los que incluían 6 temas del disco nuevo y demás himnos de siempre. La banda estuvo suprema. El sonido y la puesta en escena, muy bien. Un concierto que transmite muy buen rollo a todo el público, realmente merece la pena vivirlo, esperando a ver si esta vez repite la gira de teatros y también vienen a Córdoba".




