Un gran programa doble con DeWolff e Israel Nash nos esperaba dentro del "Road to Azkena Rock Festival", como antesala de este evento que se ha consolidado en la ciudad vitoriana y que celebra este año su vigésima cuarta edición (entradas aquí).
Israel Nash
Todo un lujazo que abriera la noche el músico americano Israel Nash, habitual del Azkena Rock Festival y que se encuentra celebrando el décimo aniversario de un disco como ‘Rain Plans’, que significó un punto de inflexión en su carrera. El artista se encuentra en un momento de plenitud creativa, publicando este año dos nuevos trabajos discográficos: ‘Moods’, un disco instrumental junto a Eric Swanson y ‘Sweetheart of the Rodeo’, reinterpretando el emblemático álbum de The Byrds, para rendir tributo a su espíritu atemporal con su toque personal.

Su hora de actuación se centró en el citado álbum ‘Rain Plans’, desgranándolo al completo y en el mismo orden que en el disco. Desde la inicial “Woman at the Well” pudimos disfrutar de una formación donde priman las armonías brillantes y unas exuberantes texturas de la música americana y de raíces.
Canciones como la exquisita “Through the Door” y “Just Like Water, con ese sonido peculiar e incisivo de la guitarra, nos sumergían en una atmósfera introspectiva proponiendo al espectador imbuirse en unas composiciones emotivas y llenas de feeling. La extraordinaria “Who in Time” es una de las grandes joyas de este álbum, mientras que en una coreada “Myer Canyon” y “Rain Plans”, sus juegos vocales nos transportaban al universo de los californianos Crosby, Still & Nash.

Completaron su actuación con “Iron the Mountain”, “Mansions” y la excelente “Rexanimarum”, todo un ejercicio de estilo en el que abordaron las raíces más puras americanas y donde planeaba el espíritu del músico canadiense Neil Young o de The Band y eso son palabras mayores.
DeWolff
Y llegaba el turno de Dewolff, unos músicos que han dejado corto el término power trío, pudiéndose añadir algún adjetivo superlativo que defina de forma más aproximada lo que representan sus actuaciones en directo. Una formación que ha ido creciendo de forma orgánica, haciendo de sus actuaciones en directo todo un sello de garantía y subiendo peldaños desde pequeñas salas a escenarios de mayores dimensiones. En Madrid han pasado por casi todas las salas y en cada visita volvían a una de mayor aforo. Su primera incursión fue en la sala Wurlitzer Ballroom, pasando después por La Boite, El Sol, Caracol, Mon, But y ahora en La Riviera, que supone su consagración definitiva. Regresaban en esta ocasión a la capital con motivo de su gira “Tentacle Roulette”, en la que están realizando un recorrido por las mejores canciones de sus diez discos de estudio.

Salieron al escenario casi sin hacer ruido y fue su guitarrista y cantante Pablo Van de Poel el que nos dijo: “Somos Dewolff de los Países Bajos”. Arrancaban su actuación con la energía e intensidad de un maravilloso “Night Train” una canción que ganas muchos enteros en directo y que se encontraba en su trabajo ‘Love, Death & In Between’.
Su vertiente más soul salía a relucir con “In Love” y “Natural Woman”, ambas de ‘Muscle Shoals’, donde ese persistente sonido del Hammond de Robin Piso, junto a la batería de Lukan Van de Poel, se encargaban de cubrir el espacio rítmico que falta por la ausencia de un bajo. En pleno éxtasis guitarrero a Pablo se le soltó la correa de la guitarra, estando muy presto y raudo el pipa para saltar rápidamente y volver a ponerla en su sitio. Después animó a un joven chaval de 12 años de entre el público a que subiera a tocar con ellos. No se lo pensó mucho y tras decirnos que se llamaba Pablo se atrevió a improvisar un sólo de guitarra, mientras la banda le seguía.

También tenemos que resaltar que las canciones que cuentan con el apoyo de las coristas lucen de forma más especial, por la atmósfera que se crea y por esos coros tan enriquecedores que son fascinantes. A todo esto, también tenemos que comentar que Israel Nash veía el concierto muy entretenido desde un lateral del escenario. La primera versión de la noche llegaba con “The Fan”, una composición de los californianos Little Feat, formados en 1969 por el cantante y guitarrista Lowell George y el pianista y organista Bill Payne, tras pasar por el grupo de Fran Zappa Mothers of Invention. Este tema se encuentra en su último y más reciente trabajo ‘Fuego!’, grabado en apenas cuatro día y en el que se han encargado de rendir tributo a artistas que les han mostrado el camino
Pablo nos pedía que participáramos en los coros que abrían una maravillosa “Ophelia”, con ese adictivo sonido del teclado que te lleva a mover el cuerpo a su ritmo y que el público aclamaba con fervor. Tras un extensa y poliédrica “Tired of Loving You”, de aquel disco ‘Roux-Ga-Roux’, que ya cumple diez años, homenajeaban a los franceses Eden Rose con “Faster and Faster”, un grupo de culto, que lanzó un único trabajo en 1970 y que se caracterizaba por hacer un blues rock experimental con largas improvisaciones, algo que a Dewolff les venía como anillo al dedo.

El punto final llegaba con “Treasure City Moonchild” y una alargada “Nothing’s Changing”, donde las improvisaciones, que forman parte del encanto de estos neerlandeses en directo, llevan a los músicos a alcanzar el máximo frenesí. Pablo quiso agradecer la participación del público diciendo: “Madrid de puta madre”; para lanzarnos un pequeño muestrario de su merchandising, como una taza de metal, una gorra y hasta calcetines personalizados.
Tras un pequeño receso, volvieron para culminar su vibrante, electrizante y vertiginoso concierto con una tremenda “Rosita”, en el que Robin simulaba el bombeo del corazón con su batería, las coristas se desataban y Pablo bajaba del escenario para mezclarse entre el público, siendo llevado en volandas por un excitado público.
El trío DeWolff ha sabido construir un sonido personal en el que tienen cabida el hard rock, el blues rock sureño, el soul y la psicodelia. Su puesta en escena es intensa, vibrante e interactiva, y está en perfecta comunión con una base de fans entusiasmados por su propuesta, que crece con cada visita.

