Lo primero que nos llamó la atención de esta banda emergente fue su impactante portada, con un enorme cocodrilo asomando por encima de un deportivo descapotable de color azul. Apostamos por descubrir su contenido, y realmente no nos decepcionó. Blue Madness es un proyecto musicalmente sólido, con muy buenos mimbres y unos músicos comprometidos que han mamado de los grandes clásicos del hard rock setentero y han sabido trasladarlo a nuestra época y a su terreno.
Haciendo un poco de historia, los antecedentes de Blue Madness se remontan a 2014 en la provincia de Guadalajara. Su primera formación se disolvió, y tras un alargo parón volvieron en 2022 lanzando su primer single. En la actualidad, la banda la componen el cantante y guitarrista Edgar Sánchez, el guitarrista Álvaro Aguado, el bajista Manuel Rhodes, el teclista Ángel Peyús y el batería Juan Aguado.
Su primer trabajo discográfico, de título homónimo, se lanzó el pasado año 2025, y su puesta de largo se iba a producir en la sala madrileña Rockville ante sus seguidores y amigos. Podemos decir que su apuesta ha sido importante, grabando en uno de los mejores estudios de la Comunidad de Madrid, como es Estudio Uno de Colmenar Viejo, y contando para las mezclas con el mítico ingeniero de sonido y productor americano Ron Nevison (Led Zeppelin, Bad Company, Thin Lizzy, Kiss, UFO, Europe).
Su presentación en la sala Rockville fue directa, intensa y sin concesiones. Desde la inicial “Out of Love”, nos mostraron las señas de identidad de su estilo, que se mueve entre el hard rock de la década de los setenta y el blues rock enérgico y de raíces. Los teclados en estos inicios estaban un tanto eclipsados, aunque lograron subsanarlo a partir del potente “Rock N Roll Over”.
Cuando un grupo dispone de un solo trabajo discográfico, lo habitual es completar su actuación con alguna versión de sus grupos referentes. En esta ocasión, la primera elegida era ni mas ni menos que la fantástica “Allied Forces”, de mi segunda banda canadiense preferida, Triumph (tras los indiscutibles Rush, de plena actualidad ahora tras confirmar su regreso a los escenarios). La siguiente era otro clasicazo como el festivo “Guilty of Love” de los retirados Whitesnake.
Tras un pequeño solo de batería, Juan iniciaba el ritmo de un fascinante “Southern Cross”, cuyo título ya nos indicaba el camino por el que se iba a desarrollar, con unas deliciosas guitarras que punteaban a lo Lynyrd Skynyrd y que conseguían ese clima propio de tiempos pretéritos donde se fusionaba el blues con el boogie rock.
Edgar agarraba la acústica para ofrecernos un fragmento del reconocible “Wanted Dead or Alive” de Bon Jovi, para afrontar después un maravilloso “Wolf Moon Blues”, que para un servidor es uno de los temas más brillantes de este recomendable debut discográfico.
El momento de más intimidad llegó con la desgarradora “Nightshade”, una preciosa balada llena de feeling, donde Edgar se vuelve a lucir y los teclados de Ángel remarcan una excelente canción. Con un tema muy potente como “Edge of the City” se despedían momentáneamente antes de los bises.
No se hicieron mucho de rogar para volver con el sonido de los teclados que nos llevaba a un vibrante “Batlands”, que fue su segundo single y que, como ocurrió con “Edge of the City”, salió en formato casete, en una clara apuesta por el sonido analógico.
Con “1984”, una composición de título “orweliano”, y el homenaje a Bad Company con el título homónimo, se despedían de todos tras una gran ovación hasta su próxima actuación, que será en acústico el 2 de mayo en el Cocodrilo Rock Bar.
Como ocurre en las grandes películas, cuando uno se sumerge en su trama y se deja llevar por la historia, se olvida del reloj hasta que aparecen las letras de crédito; así nos sentimos cuando concluyó la actuación de una magnífica formación como Blue Madness, que pone en valor el legado del mejor hard rock de los setenta y lo interpreta con la máxima fidelidad pero sin dejar de lado su toque personal.
Apuntad este nombre y seguidles la pista. Y para los coleccionistas, no dejéis pasar su flamante vinilo antes de de que sea demasiado tarde.






