Fue una noche marcada por el folk metal de Lándevir y el incombustible rock castellano de Ars Amandi, acompañados por un gran elenco de artistas, tanto noveles como consagrados, que reforzaron ese ambiente familiar y distendido que se sentía en la sala. Un oasis atemporal en la vorágine que se vive en Madrid.
Mientras peregrinaba desde la boca del metro hacia ese templo del rock que es la sala Revi Live, en Vicálvaro, recordaba el famoso documental de Terry Gilliam, ex-Monty Python y cineasta de imaginación desbordante. Pensaba en su filmografía, desde “Brazil” hasta “Doce monos”, pasando por su particular "Apocalypse Now": el accidentado rodaje de “El hombre que mató a Don Quijote”. Precisamente, el Quijote, emblema de Castilla e imagen de inquebrantable perseverancia, me hizo apreciar aún más, si cabe, a esos precursores del rock castellano que son Ars Amandi, fieles a su estilo como el incombustible cineasta británico.
Lándevir: Forja a fuego lento
Aunque el inicio del concierto se demoró unos minutos por problemas técnicos puntuales, pronto saltaron a escena los alicantinos Lándevir con su inconfundible propuesta de folk metal.
Fue un buen arranque de velada. Gracias al carisma de su vocalista, José Mancheño, y al desparpajo y frescura de la violinista Sara Ember, quien ha colaborado con formaciones como Finnway o los míticos Ñu, y les ha acompañado en gran parte de su gira de 25º aniversario, la audiencia se fue metiendo en el show progresivamente, a medida que se sucedían los himnos de la banda, y la flauta travesera de Pablo Guerra y la cadencia virtuosa a la batería de José Fernando Amat fueron incendiando la sala.
Repasaron temas emblemáticos de toda su discografía, con mención especial para las interpretaciones de “El espíritu del viento", "Magia" y "Buscando el paraíso", pertenecientes a su aclamado trabajo 'Desde el silencio’ (2018). La audiencia disfrutó también de varios cortes de su más reciente álbum, ‘Viaje en el tiempo’ (2024), con joyas como la emotiva versión acústica de "Ahora" y la instrumental "El conjuro de Belenos", un magistral tributo a la mitología celta.
La verdadera explosión de la noche llegó con "Las mil y una noches" (de su disco ‘Inmortal’), momento en el que José pidió al público que se agachara para saltar al unísono con el estallido del tema. Tras este subidón, la pista ya estaba al rojo vivo para recibir como se merecía a los cabeza de cartel.
Lándevir ofreció un gran espectáculo. Supieron defender su propuesta con maestría y terminaron por todo lo alto con un público totalmente entregado. Sin duda, te dejan con ganas de volver a verlos en directo.
Ars Amandi: El arte de convertir molinos en gigantes
Ars Amandi supo jugar con los tiempos y las expectativas: lejos de salir inmediatamente a escena, dejaron que la impaciencia del respetable creciera. Cuando finalmente irrumpieron sobre las tablas, la combinación entre el derroche de energía de la banda y el ansia acumulada del público hizo que la Revi Live saltara por los aires.
Es obligado destacar el despliegue de Daniel Aller, un frontman colosal al que da gusto ver en directo. Dani alterna con absoluta maestría el canto con la interpretación virtuosa de la dulzaina y el pito castellano, sin perder un ápice de potencia vocal. Esa energía contagiosa se ve amplificada por el violín de Daniel Rodríguez, cuya destreza evoca el mismísimo pacto de Paganini, y por Rodri Arias a la segunda guitarra, quien, a pesar de ser de las incorporaciones más recientes, parece llevar en la banda desde el primer día.
Rodri encaja a la perfección con la base rítmica de David Noisel (bajo) y Óscar Pérez (batería), redondeando el trabajo de guitarras junto al experimentado Miguel Ángel Torres. Todo ello aderezado por la calidez y maestría de Natalia Martín, “Nata”, a los coros.
La banda integró magistralmente tanto clásicos de su repertorio como cortes de su último trabajo, ‘Rumbo al norte’ (2025), donde destacó un genial dueto con Nata Martín, también presente en el disco, para interpretar "Sin mirar atrás", además de una potente ejecución de "El aventurero" junto a Jezabel (Kiria).
El desfile de invitados fue constante y de altura: contaron con el portentoso Rafa Díaz (Barón Rojo) a la batería para acometer "A sus gentes" (del disco ‘En tierra de Castillos’, 2019), el bajista Alberto Garrido (Evil Hunter, Diabólica) para meterle garra a "Cada noche (La leyenda de manque os pese)", y las seis cuerdas de Javier Oliva (Never Too Late) para redondear una memorable versión de “Desierto".

El momento más emotivo de la noche llegó cuando la banda sorprendió a Nata cantándole el “Cumpleaños feliz”, tarta con velas incluida, que le acercó su propia hija, Noa. Con orgullo, Natalia compartió con la sala que su hija llevaba media vida tocando el bajo, dejando escapar un sentido: "¡Viva la madre que te parió!". Inmersos en esa atmósfera familiar y entrañable, Noa se colgó el bajo para interpretar junto a la banda la mítica "No queda sino batirnos”.

Tras el emotivo paréntesis, Dani Aller arrancó a capela con el público: "Lléname el vaso de ron... ¿Por qué? ¡Porque va a salir el sol!", lanzándose de lleno a cantar "Va a salir el sol". Un tema arrollador que desató la locura en la pista.
Con la sala hermanada bajo los acordes de la banda, bromearon sobre el cumpleaños del propio Dani, celebrado el pasado 26 de octubre (¡felicidades con retraso, Dani!). El frontman, visiblemente emocionado, anunció que habían colgado el cartel de sold out, agradeciendo el apoyo incondicional de los asistentes con una frase para el recuerdo: "Nunca dejéis de escuchar vuestro corazón". Acto seguido, dieron paso a un sensacional dueto de "Escuchando al corazón" junto a José Mancheño (Lándevir).
Es en estas colaboraciones donde realmente se aprecia la grandeza de una banda: la energía fluye de tal manera que ese "One Love, One Heart" de Marley inunda el ambiente y ya no hay barreras entre escenario y pista; todos están vibrando en la misma frecuencia.
Viendo que el público pedía más, la banda regaló un encore memorable con su célebre versión del clásico de Triana "Abre la puerta”, incluida en su álbum ‘Autóctono’. Aquí, un Dani pletórico se subió a la barrera antiavalanchas para cantar arropado por los brazos del público.
Tras los agradecimientos y una despedida con sabor a "hasta pronto", la banda puso el broche de oro definitivo con una apoteósica interpretación de "Rumbo al norte". La alegría y los saltos tomaron cada rincón de la Revi Live.
Fue una noche memorable, de las que consagran a la Revi Live como un sello de garantía para buenos directos. Ajenos al tiempo y al espacio, Ars Amandi nos transportó a través de su folk rock castellano, haciéndonos sentir, al menos por unas horas, eternos e inmortales como el Quijote de Cervantes.
Setlist Ars Amandi:
Vagabundo en el mar
El poder de Caelia
La suerte está echada
Sin mirar atrás (Natalia Martín)
El último aliento
A sus gentes (Rafa Díaz, Barón Rojo)
Manque os pese (Alberto Garrido, Evil Hunter, Diabolica)
El faro de la esperanza
Desierto (Javier Oliva, Not Too Late)
Navegando en la tormenta
Abula
El aventurero (Jezzabel, Kinnia)
No queda si no batirnos
Va a salir el sol
Escuchando al corazón
Abre la puerta
Rumbo norte
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