Alabama Shakes en directo es una oportunidad única de disfrutar de una excelente combinación de sonidos que van desde el rock sureño, el blues rock, el soul o el funk, dando como resultado algo adictivo de lo que uno no se puede librar. Se disfruta olvidándote de prejuicios, al igual que la descarga del londinense Joel Culpepper, al que también veía por primera vez y me dejó con la boca abierta con su música cargada de soul, funk e influencias que pueden ir desde Prince hasta James Brown.
Joel, con absoluta puntualidad, supo desde el inicio ganarse al público, no solo con simpatía, también con temas absolutamente adictivos que ponían nuestros pies a bailar. "Kisses" desprendía sensualidad con actitud y maneras muy enraizadas en Prince, mientras que "Woman" es un soul absolutamente intenso y adictivo. Hay cantos a la libertad que nunca sobran, como "Free", o reivindicaciones a la lucha con la potente y demoledora "Black Boy". Sorpresivo y muy agradable descubrimiento que nos dejó con un excelente sabor de boca.

El inicio de Alabama Shakes nos atrapa de manera intensa y exquisita con "Rise to the Sun", que te hace cerrar los ojos y, literalmente, volar. Presentan muchos matices musicales donde se alternan partes cocinadas a fuego lento, pero intensas, junto a otras más contundentes. ¿Etiqueta musical? Imposible ponerla por todo lo que viene a la cabeza, pero los sonidos o pinceladas más soul que atesora este tema, con sabor setentero, contrastan con "Hang Loose", que lleva aires más de rock sureño y actitudes muy propias de los clásicos como Creedence Clearwater Revival, o "Ain't the Same", muy a lo Tom Petty, que es deliciosa. Tres temas que auguran una noche memorable.
Era para mí la primera vez que veía a esta banda en directo y, sin duda, cada segundo es un cúmulo de sensaciones. Y es que una composición como "Guess Who" es puro soul, te abraza y reconforta, junto a "The Feeling", que nos lleva por los mismos terrenos musicales y hace que sintamos la emoción a flor de piel.

Blues y soul se dan la mano en un tema como "I Found You", donde las teclas llevan las riendas de un sonido que te embriaga y hace disfrutar como los buenos vinos, o en un directo y contundente "Hold On", que suena a continuación y ofrece un contraste musical sensacional. No se puede poner ni una pega a una banda que derrocha tanta calidad musical y, sobre todo, una intensidad y un feeling que te llega al corazón.
Llegó el final de la noche con un crudo "American Dream" y los esperados "Gimme All Your Love", "Don't Wanna Fight" y "Always Alright", que literalmente nos hacen volar y disfrutar de cada acorde de composiciones llenas de brillantez. En definitiva, una absoluta maravilla.




