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¡Pendejo!

Toma

Chancho Records (2021)

Por: Josep Fleitas

8

¡Pendejo! es esa original formación que, desde la capital holandesa, plantó cara a los estereotipos y se arriesgó a hacer stoner en castellano. Una apuesta que, contra lo que muchos vaticinaban como un desastre, les ha llevado a cosechar éxitos en su Holanda natal y en el centro de Europa. 

A pesar de ello, su gran y lógico mercado está tanto en nuestro país como en Latinoamérica, lugares en los que ¡Pendejo! se han ido labrando nombre y estatus de manera más que merecida. Ahora, a modo de recompensa personal, la banda edita un álbum que tenían en mente desde hace tiempo y que, por fin, han podido llevar a cabo. ‘Toma’ es la mejor expresión de haber conseguido algo importante, como así lo demuestran en los ocho temas que lo completan y que, aunque van unidos en el álbum, podríamos dividirlos en dos partes (Pt.1 Covers, Pt. 2 en vivo).

Siempre he pensado que a la hora de realizar una versión esta debe representar y respetar totalmente la originalidad de la banda creadora o darle una vuelta de tuerca y ofrecer algo tan cualitativo, diferente y divertido que te haga disfrutar casi sin comparaciones con el original. Y esto es lo que consigue ¡Pendejo! con su particular forma de distribuir el rock and roll: unas versiones capaces, formales, pero a la vez con la misma personalidad con la que recrean sus propias composiciones, esas que dan buen uso del stoner y el doom enhebradas por secciones de viento que divierten y convencen a la vez. 

“WRATCHILD” 

Intensidad y oscura originalidad es lo que ¡Pendejo! nos representa en esta versión de un clásico que sigue siendo tan infalible como lo era hace cuatro décadas (1981), cuando la primera etapa de Iron Maiden empezaba a crear una historia que, hoy en día, es tan referente como lo es un ‘Killers’ que sigue siendo tan matador como su portada y contenido. Uno de los himnos más celebrados en él es “Wratchild”, un tema que en esta versión solo se alarga unos segundos más que la original y que, al igual que aquel, me ha dejado con ganas de más. Con esta versión, ¡Pendejo! han sabido dar carácter, capacidad y grandilocuencia a un tema difícil de recrear con sorpresas, pero los holandeses lo consiguen gracias a una voz rugosa y firme, mezcla entre el Sevilla y el Yosi, que usa de tramos en inglés cañí para reforzar las potentes frases enunciadas en un castellano crudo e intenso. Mención especial para el sonido de un bajo arrasador que apoya la profundidad del stoner en el que se sustenta la versión, y una trompeta que a momentos apuntilla lo que en su día dejaba anotado un recién incorporado a las filas de la Doncella de Hierro Adrian Smith. Sorprendente y divertida, es una de esas versiones que cuanto más escucho más me convencen.  

“TUYO”  

Gratamente sorprendido ante esta versión de la intro de la B.S.O. de la serie Narcos. Aquí, ¡Pendejo! le da un carácter muy Black Sabbath de la primera época a una versión que impregna de oscuridad lo que Rodrigo Amarante repartió como un bolero en su versión original. Con una voz profunda y unos coros que la hacen aún más eficiente, los detalles tétricos de la sección de viento dan buena resolución a una canción que, según me comentó Pastuso, la banda dedica al tristemente célebre narco colombiano conocido como el patrón del mal, Pablo Escobar Gaviria, y a la madre que lo parió… “Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo” (Cita de Jorge Agustín Nicolás de Santayana y Borrás en el primer libro de la pentagónica obra La vida de la razón (1905-1906)).

“EL MAGO” 

Trompetas y apasionadas emociones se unen en esta versión del clásico “The Wizard”, de Black Sabbath, que los neerlandeses saben enfatizar creando momentos de enervación y atribuyendo a la guitarra un más que respetable papel gracias a una medida y bien dispendiosa distorsión. En ella, Pastuso usa de nuevo su fuerza vocal para provocar el incremento de efectividad, que, en este caso, además de seguir las sincronías vocales que Ozzy Osbourne aportaba en el original, lo hace estirando estrofas a modo de predicador cabreado con sus parroquianos. Sinceramente, me puedo imaginar esta versión entre las grandes que se incluían en aquellos tres álbumes de tributo al cuarteto de Birmingham que fueron editados en 1994, 2000 y 2003, respectivamente. De hecho, a corte personal, prefiero la versión de ¡Pendejo! a la que se editó en el primer álbum de los anteriormente mencionados, ‘Nativity In Black’, y eso que en el proyecto que la expedía, Bullring Brummies, estaban ni más ni menos que Geezer Butler, Bill Ward y Rob Halford. Cuestión de gustos…

“DÉJAME” 

Que además de por las influencias, ¡Pendejo! se ha dejado llevar por las emociones en las versiones y se han dedicado a proponer partes divertidas y dinámicas en ellas, queda más que remarcado en esta versión que reconvierte el clásico de Mari Trini en un vals troquelado de ambiente denso, pétreo y acelerado. Impactante ambientación de aquel original que se asentaba en unas bases de ranchera hispanizada y enclavado en lo que se conoció como sonido Torrelaguna. En la versión, las partes orquestadas originales se retienen gracias a una sección de vientos que enfatiza la tristeza de una letra llena de ese feminismo que la cantante de Caravaca de la Cruz defendió tan enfáticamente. Encanto especial dispone el final dispuesto por un acordeón que enlaza nostalgia, quizás dedicándoselo al trágico final que truncó la vida de la artista en una época en la que tener un espíritu rebelde e inconformista y ser mujer era poco menos que delictivo. 

Tras las versiones, entramos en la cavernosa parte de un directo en el que, de manera expresa, ¡Pendejo! ha querido reproducir uno de sus conciertos de la manera más natural posible. Para ello, el quinteto ha prescindido de la técnica del retoque en estudio, proponiendo el sonido extraído directamente de una mesa de mezclas que grabó lo vivido en una pequeña sala neerlandesa. Es por ello por lo que esta parte del álbum es más una muestra de un recuerdo de ello que de un disco en directo.  

“BULLA (en vivo)”

Con un título de lo más acertado, la bulla empieza con fuerza y distorsiones en un tema que recoge la parte más exacerbante y experimental de la banda, lo que propone un sonido bastante apartado del stoner y del doom, ambientes normalmente más característicos de la banda. Una buena exposición de rabia y contenido urbano que originalmente se puede disfrutar en estudio a través del hasta la fecha último larga duración de la banda, ‘Sin Vergüenza’ (2018).

“¡DOS! (en vivo)”

Con una letra digna de ser expuesta al lado de una de las imaginativas obras del gran maestro Salvador Dalí, “¡Dos!” retuerce el ámbito pesado y denso del stoner más visceral en unos ritmos tan eficientes como reiterativos. 

Concentrado en tres minutos de violencia compositiva, el tema de ‘Atacames’ (2014) se torna en el perfecto artefacto con el que disfrutar de la manera más desenfrenada en los apasionados directos de la formación, unos directos que espero poder revivir en breve. 

“FLOTADORES (en vivo)” 

Abriendo el primer encuentro discográfico de ¡Pendejo!, ‘Cantos a la vida’ (2010), “Flotadores” se desamarra rompiendo el esquema de los dos temas anteriores gracias a una propuesta densa y rabiosa que parte del recuerdo dejado por los padres del stoner, Kyuss. Alentados por densos riffs de una guitarra y un bajo saturados, y con la energía de un Pastuso que en las letras se arriesga a quedar excomulgado, es la pieza más agresiva y transgresora del álbum, un cañonazo que destrozará nuestras vértebras y secará nuestras gargantas.

“HACIA LA LUZ (en vivo)” 

“¡Corre, corre, correee…!” con estas palabras inicia “Hacia la luz”, el tema más “comercial” de esta parte del EP. Una comercialidad dispuesta por unos coros y una sección de viento que apela a la parte pegadiza del rock urbano más incipiente y macarra, ese que hiere en cada movimiento, en cada frase, en cada estrofa, que te hace cabecear y se te inyecta en el cerebro sin poder deshacerte de él durante largos minutos tras su escucha. Eso es lo que me ha pasado a mí tras la escucha de esta gema incluida en el inicial y ya expuesto en el primer track en vivo, “Bulla”. 

Un gran final para un álbum atrevido y divertido, un paso que solo es una alfombra roja, preámbulo de lo que se espera que el próximo año sea su cuarto larga duración. Ya me siento impaciente ante la espera.

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Esta entrada fue escrita por Josep Fleitas

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