Judas Priest

Invincible Shield

Sony Music (2024)

Por: José Crespo

9

Puede que Black Sabbath diera vida y fijara la columna vertebral del Heavy Metal, pero sin duda, fue Judas Priest quién lo definió como género. Le dio el cuero, las tachuelas, las guitarras dobladas y las voces afiladas como cuchillas. Con más de 50 años paseando la bandera del Heavy Metal por todo el mundo, la triunfante historia y el legado de Judas Priest se siguen manteniendo intactos. La banda británica vuelve este 8 de marzo con la publicación de su nuevo disco de estudio, 'Invincible Shield', con el que reclama una vez más su puesto como los verdaderos dioses del metal.

El esperado proyecto, el primero desde hace seis años, se publica en distintos formatos como CD y vinilo en varias ediciones y colores, vinilo 7”, picture disc o casete. Un disco con una producción y una presentación muy bien cuidadas, que lo colocan a la altura, o al menos muy cerca, de joyas como 'Painkiller'.

Su predecesor, 'Firepower' (2018), fue recibido con muy buenas críticas, y la producción de Andy Sneap elevó el sonido de Judas Priest a unos niveles aún desconocidos para la banda en este siglo XXI. A la pregunta que muchos os haréis de si este 'Invincible Shield' es mejor que su álbum predecesor, mi respuesta es muy contundente: Sí, este álbum es mejor que 'Firepower'. Lo cual no es tarea fácil.

El tema que abre este enorme 'Invincible Shield' no es otro que “Panick Attack”, con el que todos estamos bastante familiarizados, ya que fue el primer single que se publicó hace algunos meses. Con una intro muy progresiva y cargada de sintetizadores, puede que por momentos nos confundiera un poco y nos hiciera preguntarnos hacia dónde nos llevaría. Las guitarras comienzan a aparecer poco a poco, junto a los golpes de bombo de la batería de Scott Travis, y van anticipando que se viene algo grande. De repente, el tema rompe con la todopoderosa  entrada del Dios del Metal a la voz y se despejan todas las dudas. Aquí están los Judas Priest que esperabas.

Es un tema rapidísimo, donde Halford sube y baja de tono continuamente para dar más agresividad al tema. Me gustaría hacer mención especial a la letra. Judas Priest hace una crítica a las redes sociales y a los comentarios que se vierten todos los días en internet con versos muy acertados, refiriéndose a twiter (“a lethal icon Bird of prey”) y a los Trump, Boris Johnson o Elon Musk de turno (“pompous fools”). Es una de esas letras en las que puedo imaginarme a Rob Halford escribiendo y eligiendo meticulosamente las palabras exactas para cada verso.

Si con este comienzo no era suficiente, justo después viene The Serpent and the King”. Como segundo tema para este álbum es perfecto. Si “Panick Attack” te pareció rápido, este segundo corte lo es aún más. Esto me recuerda al disco 'Screaming for Vengeance', donde pasamos del comienzo con un “Electric Eye” poderosísimo y rápido a un “Riding on the Wind” aún más rápido y potente. Halford canta prácticamente toda la canción haciendo uso de su característico falsete, al estilo “Painkiller” o “Freewheel Burning”, como si por su voz no pasaran los años.

He de reconocer que la primera vez que vi el título no me pareció nada interesante, ya que me imaginé un tema de estilo épico que hablaría literalmente de un rey y una serpiente, pero es un tema con unos tintes muy críticos, que habla de altas esferas y la gente que mueve las piezas de ajedrez en la política global. Me consta que la banda ha estado ensayando este tema de cara a la gira, así que tengo mucha curiosidad por ver cómo Halford se desenvuelve catando este “The Serpent and the King”, ya que si no es nada fácil para una chaval de 20 años afrontar vocalmente un tema como este en directo, ni pensarlo para Rob Halford con 72 primaveras.

El tercer tema es el que da título al disco, “Invincible Shield”, y en él, los Judas siguen sin levantar el pie del acelerador. La banda al completo ya nos dejó claro el pasado 2 de marzo en Londres que este el tema que más ganas tienen de presentar en directo. En este corte, Priest empuña el escudo protector del Heavy Metal, haciendo toda una declaración de principios.

Las guitarras dobladas son algo marca de la casa de Judas Priest, pero las armonías del final del tema son algo que me ha sorprendido bastante y no esperaba. Por momentos suenan muy clásicas, recordando a otras bandas de los 80 y de la“New Wave of British Heavy Metal. Culpa de ello la tiene Richie Faulkner, ya que las guitarras aquí tienen todo su sello y dejan muestra de la gran influencia que tiene de bandas como Thin Lizzy o Michael Schenker.

Las dos canciones que vienen después son, sin ser las mejores de este álbum, las que para mí marcan la diferencia para que este disco sea mejor que 'Firepower'. “Devil in Disguise” y “Gates of Hell” no tienen nada que ver con los tres temas anteriores ni son tan rápidos. Con unas guitarras menos metálicas y mucho más rockeras, son dos temazos con estribillos pegadizos que se te clavan en el cerebro tras la primera escucha. Especialmente “Gates of Hell”, con Halford cantando “let the priest have your soul” (deja que el sacerdote tome tu alma), justo antes del que probablemente sea el estribillo más pegadizo de todo este disco y uno de los que mejor pueden funcionar en directo. De nuevo, Richie Faulkner sienta cátedra en un solo que enlaza a la perfección con las guitarras dobladas en diferentes armonías y que se fusiona con el estribillo para acabar la canción en lo más alto. Es un tema redondo y sin duda uno de mis favoritos de todo el disco.

El tema que viene después, “Crown of Horns”, fue otro de los adelantos que vimos en meses anteriores en forma de single. Un tema más lento, difícil de etiquetar, ya que tiene la estructura de una powerballad, pero muy heavy. Halford canta usando sus medios tonos y sin tirar de agudos, dando muestra también de que el dios del metal sigue manteniendo su maestría a la hora de cantar este tipo de canciones menos agresivas.

De nuevo, una intro y un solo brillante de Richie Faulkner, que usa en varios momentos la técnica hammer-on en su guitarra. Lo que Faulkner hace en este disco es para quitarse el sombrero. Espero que el público se lo reconozca al igual que me consta que lo hacen sus compañeros de banda. Uno de los motivos principales de que Judas Priest se mantenga viva como banda y siga siendo relevante musicalmente hoy en día es gracias a la presencia de Richie Faulkner en la formación.

En “As God Is My Witness” recuperamos la velocidad con un riff inicial que suena a un “Bark at the Moon” con esteroides y un ritmo que recuerda por momentos al "Leather Rebel" de 'Painkiller'. Escuchamos a un Halford enfadado y desafiante. Aquí, la batería es de lo mejor que hemos escuchado de Scott Travis en todo el álbum, dejando el listón muy alto, como de costumbre.

Con Trial by Fire estoy seguro de que hablamos de uno de los temas favoritos de todo fan de Priest que escuche este disco. Desde luego, es el favorito de Richie Faulkner, como él mismo nos contó el pasado sábado. Los riffs the guitarra, junto con la batería, son poderosísimos. Pero donde la canción toma una dimensión mucho mayor es con la rabiosa y poderosa interpretación a la voz. Tengo que resaltar aquí la labor de Andy Sneap. Pocos productores en el estudio de grabación se atreven a pedirle a Rob Halford que repita sus tomas una y otra vez porque estas no han sido lo suficientemente buenas. Andy Sneap, se atreve y no duda en hacerlo para obtener el mejor resultado final posible.

No creo que Halford cante ahora mejor que lo hiciera hace diez años en 'Redeemer of Souls' o hace quince años en 'Nostradamus', pero el resultado final y el nivel de interpretación no es el mismo y eso es gracias a un productor como Andy Sneap.

En "Scape From Reality" estoy seguro de que Halford ha disfrutado muchísimo y ha querido hacer un homenaje a su gran amigo Ozzy Osbourne. Parte de su melodía vocal recuerda al Madman de los 90, con un tono melancólico y triste pero muy agresivo durante el estribillo, donde tira de ciertos agudos. Ojo de nuevo a la producción y al sonido de cada instrumento en esta canción. La batería y el bajo de Ian Hill suenan tan contundentes y pesados que esto podría tratarse de un disco de bandas como Amon Amarth o Testament.

Sons of Thunder” vuelve a recuperar la velocidad. Sin ni siquiera llegar a los tres minutos de duración, es la canción más corta de todo el disco. Es simplemente rápida y furiosa. Volvemos a encontrarnos con un estribillo pegadizo y unos coros que pocas veces escuchamos en bandas como Judas Priest.

El cierre del disco llega de la mano de un tema muy especial, “Giants in the Sky”. Los dioses del metal reconocen a sus iguales, y en esta canción, Judas Priest hace un homenaje a Lemmy y Dio, a quienes describe como unos gigantes en el cielo. Hacia la mitad de la canción, aparecen unas guitarras acústicas que dan un ambiente y una textura muy emotiva al tema. Halford describe a la perfección lo que figuras como Lemmy y Dio siguen significando hoy en día para todos nosotros. El cierre de la canción y del disco no podría ser mejor, con Halford gritando que dichos gigantes nunca morirán.

'Invincible Shield' es un disco al que el tiempo dejará al lado de clásicos como 'Screaming for Vengeance' o 'Painkiller'. Estamos de enhorabuena. No creo nadie en la banda ni tan si quiera los fans más acérrimos se imaginasen que, en pleno 2024, Judas Priest pudiera presentar un disco a la altura de dichos clásicos. Los dioses del metal acaban de publicar un disco valedor de su legendario estatus. Estos gigantes siguen en la tierra. Disfrutemos del momento.

Escucha 'Invincible Shield' en Spotify:

Judas Priest se han hecho con la portada del número 459 de La Heavy en el mes en el que ve la luz su nuevo disco, 'Invincible Shield'. Junto a los del Metal God encontrarás en estas páginas a AC/DC, Metallica, Bruce Dickinson o Sonata Arctica entre muchos otros. Corre a tu kiosco o visita nuestra tienda online para no perderte nada.

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Esta entrada fue escrita por Redacción

5 comentarios

  • Darken30000 dice:

    Discazo!!!!!!

  • javy dice:

    La critica, como siempre a este tipo de bandas legendarias, es demasiado euforica. Decir que este disco esta a la altura de Painkiller o Screaming es ridiculo. Puede mas lo que le gustaria que lo que es en realidad. Y es un muy buen disco, pero no una obra maestra como esas dos. Es mas, creo que Redeemer es mejor. Algunas canciones suenan a ese disco y parecen descartes.

  • Metalpriest dice:

    Fabuloso álbum ¿quién lo iba a decir? Que aprendan Maiden, Manowar, Metallica, Judas como casi siempre sentando cátedra

  • Estornino dice:

    Grande Judas

  • Javier dice:

    Un disco impresionante, se nota la mano de un productor que es capaz de decir no, y de exigirle más a las bandas. Algo que le falta a Metallica y especialmente a iron maiden.

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