abogados del ritmo
reylobo
Gernika Fest
estereofitos

Barón Rojo: “Desafío”, el primer disco de una nueva etapa

25 junio, 2021 11:34 am Publicado por  5 Comentarios

A veces la vida nos presenta disyuntivas complicadas de resolver. Momentos decisivos que marcan tu futuro según el camino elegido. En esta situación se encontraron los hermanos de Castro tras la marcha, de sobra explicada, de Sherpa y Hermes de la formación con la llegada de la década de los 90. Se iban, nada más ni nada menos, que la sección rítmica al completo de Barón Rojo, unas de las bandas más importantes de rock duro en castellano, si no la más influyente. Optaron por continuar la marcha y prolongar la estela del avión. ¿Una resolución valiente? Sin duda. ¿Compartida por sus fans? No en todos los casos. El primer paso de la nueva etapa surgió en forma de disco: ‘Desafío’.

Muchas de las grandes historias del rock provienen de disputas internas entre componentes de las bandas. Los cambios en las formaciones se pueden dar por diferentes motivos, ya sea la falta de química, los desencuentros artísticos o incluso la muerte de algún componente, nada extraño dentro del cosmos musical, por desgracia. En el caso de las grandes bandas como Barón Rojo, es muy habitual la lucha de egos y el choque de grandes personalidades. Se podrían citar innumerables ejemplos que lo corroboran.

Desde sus inicios, los equilibrios internos en el seno de Barón Rojo resultaron complicados de conllevar. A un lado, Sherpa, con su voz y sus letras (y las de su mujer, Carolina). Por el otro, las guitarras y también la composición de Armando y Carlos de Castro, este último aportando además sus cuerdas vocales a los temas. Una fórmula que propició una década gloriosa de buenos discos y reconocimiento internacional, pero que no consolidó una buena relación personal que acabó por romperse después de un concierto en Burgos, según explican en su página web oficial. La mala sintonía, que ha variado su amplitud de onda en diferentes intensidades a lo largo del tiempo, ha tenido durante la reciente pandemia un nuevo episodio: los de Castro salieron al paso de unas declaraciones negacionistas de Campuzano para desvincularlas del nombre de Barón Rojo. ¡Sí amigos, tenemos a nuestro propio Ted Nugent!

La banda en los estudios M20 donde se grabó el disco

‘Desafío’ (1992) fue el primer trabajo de estudio de la mano de Avispa después de la ruptura de la formación original. Para suplir a los ausentes reclutaron a José Antonio Nogal a la batería y Niko del Hierro (tras su etapa en Ñu y antes de formar Saratoga) para el bajo. Empezar nuevas dinámicas de trabajo dentro de una banda puede significar una ardua tarea, pero es que además tampoco era un buen momento para la música rockera. Ya a finales de los 80 los medios españoles optaron por dar altavoz a la movida madrileña dejando de lado los sonidos más duros (ojo, esto sigue pasando ahora con otros estilos… y pasará). En el plano internacional, el grunge con el empuje de Nirvana, que en el 91 publicaba su ‘Nevermind’, comía terreno al heavy más clásico. También ese mismo año Metallica asaltaba el publico generalista modulando su tono anterior con su álbum negro. Un trabajo inmenso para algunos, una bajada de pantalones para otros. El caso es que ya por aquel entonces los conciertos de los “barones” no reunían al mismo número de parroquianos y el heavy metal canónico parecía retroceder.

La gira “Gigantes del Rock” de 1991 que unió a Barón Rojo y a Obús, fue el bautismo de fuego para Niko del Hierro

Ahora, con motivo de la reedición especial en vinilo del redondo, es un buen momento para poner en valor la importancia del primer trabajo de esa nueva versión del grupo. Porque, si descontextualizamos el disco de los avatares explicados anteriormente, evitando comparaciones que siempre son odiosas, podremos disfrutar de un disco de rock notable. ¿Sin himnos? Puede. Pero plagado de buenos temas.

Musicalmente no hay una canción mala. El sonido es “Baronil” al cien por cien, y las composiciones son trabajadas, ofreciendo temas extensos y bien producidos. Se ha hablado mucho de la calidad de las letras de Sherpa, y es verdad que posiblemente en algunos momentos de este disco las sílabas no encajen al dedillo, pero igualmente cuentan buenas historias divididas básicamente en dos bloques temáticos: la crítica social y política, y las odas al rock y al metal como modus vivendi.

Hay temas muy redondos como “Te espero en el infierno”, con un sonido de guitarras inconfundible, agresivas y rápidas, y un solo perfectamente encajado. A decir verdad, todos los solos y arreglos de guitarra son de nota. “Noches de rock’n’roll” recuerda a cuando nos invitaban a la plaza mayor rememorando un rock festivo y sesentero. En esta línea argumental destaca “Hijos del blues”, el medio tiempo épico del trabajo, dando una mirada retrospectiva a sus orígenes. Una pieza elaborada con cariño y corazón.

Reedición de ‘Desafío’ en vinilo rojo. Hazte con ella pinchando en la imagen

La crítica social y política aparece con dos títulos muy explícitos como son “Señor censor” y “Político”, abordando asuntos atemporales (por desgracia). No soy mucho de comparar sonidos entre bandas cuando hablo de un grupo, pero el segundo, “Político”, me lleva del tirón a pensar en unos clásicos germanos del metal. Cada uno que saque sus similitudes.

Versos oscurantistas se apoderan de la música mientras practican un “Exorcismo” a ritmo de hard rock en el cual la batería anda con amplitud entre latidos y deja mucho aire al resto de instrumentos para apreciar los arreglos de guitarra. Un ritmo que nos resulta muy familiar y que nos encamina hacia la guinda del pastel: el cover del temazo de AC/DC “Girls Got Rhythm”. El mimetismo conseguido con el sonido y, sobre todo, el parecido con la voz de Bon Scott es descomunal. Si no fuera por el solo de guitarra de Armando, que suena más metalero que el original, podría prestarse a confusión.

Hay discos que van tomando envergadura con el paso de los años y ‘Desafío’ es uno de ellos. A pesar del complicado momento en que se concibió para la banda y de las preferencias musicales en auge de aquel entonces, se trata de una creación relevante dentro de la discografía de Barón Rojo. La reedición en vinilo rojo de 180 gramos que además nos ofrece fotos inéditas de la grabación, es una buena oportunidad para colocar en nuestra estantería un álbum muy especial.

Jaume Gil

Redacción
Etiquetas: , , , , , ,

Categorizado en: , ,

Esta entrada fue escrita por Redacción

5 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.