Se cumplen 35 años de uno de los conciertos más grandes y especiales que se han celebrado en nuestro país, al menos a nivel de gran festival de un día, a la antigua usanza: el Monsters of Rock de Barcelona (24 de septiembre de 1991). A su vez, fue una oportunidad única de poder ver juntas a las dos bandas más grandes de la escena del momento, AC/DC y Metallica, con permiso de Guns N’ Roses, que sería la tercera pata del banco por entonces, en un mismo evento. Y tiene más importancia, porque hoy, 35 años después, ya lo hemos visto “todo” y “de todos los colores” en nuestro país. Además, por supuesto que ya tenemos festivales gigantes a la última de cualquier gran velada mundial que se precie… pero entonces no.
Es cierto que en 2023 ya ofrecimos en la web un resumen y recuerdo del festival, pero un 35º aniversario bien merece que lo volvemos a recuperar y, sobre todo, hagamos un análisis extra del mismo. A David Esquitino le encanta hacerlo, además de profundizar en algunos aspectos y curiosidades que muchos no sabrán. Sentimos poner los dientes largos a los que, por edad o circunstancias, no pudieran estar presentar en unas de las noches más gloriosas del rock duro en directo en nuestro país. ¿Lo recordamos?

Precedentes e introducción
Cierto es que ya había habido un primer Monsters of Rock en el 88 encabezado por Iron Maiden y con Metallica y Helloween de “teloneros”, con motorizada anécdota que hoy suena a ciencia ficción, como os contamos aquí, pero fue distinto porque era otra época, y aquí más, y ninguna de las tres bandas citadas era primer espada rotundo a nivel global como sí lo eran AC/DC y los propios Metallica ya en 1991. No viene al caso profundizar de más en la obviedad de que la parada en nuestro país era parte de la gira itinerante de varias fechas en Europa replicando, aunque aquí, como siempre, “a nuestra manera”, el cartel del Monsters of Rock en Donington Park de semanas antes. Supongo que no hay que explicar que entonces era la cuna mundial del heavy metal, amén del festival europeo de rock duro más importante.
Esa edición fue concretamente el 17 de agosto, y con Mötley Crüe y Queensrÿche completando el lineup, además de los incipientes The Black Crowes abriendo. Hay que decir que en el número de septiembre de la entonces Heavy/Rock (nº97) os contábamos todo sobre el festival británico en una de sus ediciones más grandiosas y populares de la historia. Y ya en el número de octubre, con crónica a contrarreloj, aparecía toda la info, con gran reportaje fotográfico incluido, de lo acontecido en su versión española del festival. Además, en un despliegue sin precedentes, en este número 98 se incluía una interesantísima relación de entrevistas realizadas pocos días antes en el festival británico a todas las bandas participantes: AC/DC, Metallica, Queensrÿche, Mötley Crüe y Black Crowes, ¡casi nada!

Datos y curiosidades (y teloneros)
Como información relevante, hay que decir que el concierto en España estaba inicialmente programado para el 17 de septiembre, ¡y en Madrid! Pero por razones que aún hoy cuesta comprender, el entonces alcalde de la ciudad, José María Álvarez del Manzano (sí, les dejo a ustedes adivinar de qué facción política era), prohibió literalmente la realización del concierto en la capital. Afortunadamente, se pudo mantener la fecha en España, pero se tuvo que posponer al 24, que era cuando estaba libre el Estadio Olímpico de Barcelona. Este cambio de fecha hizo que Queensrÿche no pudiera estar en el cartel, como estaba previsto y así rezaba en las entradas y carteles.
Fueron sustituidos a última hora por los hardrockeros norteamericanos Tesla… recibidos entonces mejor que a The Cult abriendo para los “hombres de negro” en el 93 en el estadio del Rayo Valllecano en Madrid, pero tampoco con efusividad excesiva. Hay que entender que, aparte del cambio inesperado en sí, y sin mucha información al respecto, en ese momento Queensrÿche estaba muy arriba, no eran nada habituales aquí, y las ganas de verlos eran enormes. Como curiosidad extra, hay que decir que a Tesla los vimos como teloneros de Scorpions unos meses después, quizás delante de un público más receptivo, y sobre todo más consciente de su presencia que en este caso.

Bueno, también se añadió un telonero local, los thrasers Legion, encantados de tocar en el mismo cartel que sus ídolos, con la curiosidad de que ya no estaba el guitarrista original, “Kisko”, y que muchos de los presentes ni se enteraron que tocaban. En el reportaje de la revista se dice que “fueron puro relleno”, quizás de manera injusta, pero es verdad que en el cartel se les metió a última hora y con calzador. Para mí pegaban cien por cien, siendo totalmente hijos putativos de Metallica, además de nuestra banda de thrash por excelencia en ese momento, pero esa noche pasaron sin pena ni gloria por el cartel.
Por cierto, hoy nos reímos, no sé si de alegría o histéricos, pero entonces las entradas costaron 4000 pesetas, unos 25 euros al cambio, que sí, que el coste de la vida, la inflación, lo que han cambiado los tiempos y las cosas en 35 años… Todo válido y lo que queramos exponer extra, pero el dato está ahí. Y, efectivamente, sin diferencia entre pista y grada, entradas “Premium” más caras (pero zona VIP sí había) ni zonas diseccionadas por precios como ahora. En esto no hemos mejorado, no... De cualquier manera, otro punto a destacar (positivamente) es la riada de autobuses que se fletaron desde toda España para asistir al concierto, para el que se vendieron unos 50.000 tickets, y también con presencia de muchos franceses, italianos, portugueses y demás países cercanos, como es lógico.
En el reportaje en la revista y en todos los artículos de la época se alaba y se alude en todo momento al comportamiento exquisito de todo el mundo: público, pero también trabajadores, personal de seguridad, organizadores y demás, algo que destacó, por ejemplo, La Vanguardia (medio neutral, digamos, y generalista) en la crónica entonces: “Una vez más se desmentía la injusta fama que asimila al “heavy” con la violencia y los malos ratos”. A su vez, nuestro texto en “la Heavy” rezaba: “Por fin los ciegos empiezan a ver la realidad”, con más razón que un santo, y sobre todo rompiendo tópicos, falsos mitos y una realidad que dura hasta nuestros días, cuando por fin nos hemos quitado de verdad el sambenito, pero que entonces todavía nos lastraba.
También hubo guiños en las gradas al hecho de que la prohibición en Madrid aludía exactamente a esto, a la mala fama de los heavies como “borrachos, drogadictos, sucios y violentos”. Era algo sin sentido ya en 1991, si es que en realidad lo tuvo antes alguna vez. Desde "La Cochambre" hasta cuando queramos poner el horizonte temporal de seguir siendo vilipendiados por el mainstream y la sociedad biempensante de cada momento. En fin…
Metallica y AC/DC
Nos metemos ya en el relato del concierto en sí por parte de los dos cabezas de cartel, aunque AC/DC estaban por encima de Metallica. De hecho, era la actuación estrella y el acto principal, como dicen los guiris, al igual que lo fueron en Donington Park unas semanas antes. Otra curiosidad nada baladí es que posiblemente en esta gira fuera la última vez que Metallica han sido teloneros, o al menos han tocado por debajo de otra banda, desde entonces. Creo recordar que una vez abrieron para los Rolling Stones, pero más como invitados especiales que teloneros, aunque aquí tampoco lo eran.

También hay que remarcar que en la gira norteamericana “The Stadium Tour” de 1992 junto a Guns N’ Roses, ambos grupos eran co-headliners. También es cierto que en la primera parte de la gira abrían Metallica y cerraban GNR tocando ambos el mismo tiempo y con su producción completa, y desde el fatídico incidente pirotécnico de Hetflield del 8 de agosto en Montreal, se invirtieron los términos. ¡Ah!, y en contra de lo que pueda parecer sobre el papel, no fue la gira soñada ni por ambas bandas ni por los propios seguidores… aunque… quién lo viera ahora, ¿verdad? Una cosa no quita la otra.
Volviendo a lo que nos ocupa, Metallica arrancaban poco antes de las 20:30 con su clásica intro (ya entonces) de “El bueno, el feo y el malo”, de Ennio Morricone, y a tope con “Enter Sandman”. Recordemos que estaban presentando el álbum negro, y en una forma increíble. Como curiosidad, tuvimos un “Seek and Destroy” tremendo cantado a medias por Jaymz (James Hetfield) y Jason Newsted, o un muy agresivo “Whiplash” para terminar el set base.

También hubo guiño a los jefes AC/DC en los bises tocando breves partes del “Sin City” o de la propia “Let There Be Rock”, antes de arrancarse con sus habituales versiones de “Last Caress,” de Misfits, y “Am I Evil?” de Diamond Head, previo mini solo de Kirk “Hamster”, como le llamaban de broma entonces sus compañeros, para cerrar durísimos con “Battery”. Hora y veinte a piñón y coronándose como lo que ya eran entonces, los reyes del género.
Por si alguien no me cree, en Youtube encontramos sin mucho problema grabaciones piratas completas de los conciertos de Metallica y AC/DC esa noche.
AC/DC salían puntuales a las 22:30 y con un espectáculo de luces y sonido tremendo, al ritmo de “Thunderstruck”, desde entonces hasta ahora, uno de los sus himnos más grandes. Recordemos que abría ‘The Razor's Edge’, el disco que estaban presentando… Hinchables, explosiones, por supuesto el gran final con los cañones en “For Those About to Rock”, que os aseguramos que entonces atronaban de verdad, no como ahora, que, en estos tiempos de corrección impuesta, ya no pueden sonar tan alto. Dicen las malas lenguas que no les sentaron muy bien los abucheos cuando Angus enseñó los gayumbos con la bandera española en su estriptis habitual (durante “Jailbreak”) y que por eso recortaron un par de temas del set. Doloroso especialmente, o raro sin más, fue que no sonara “You Shook Me All Night Long”, pero así fue.

A su favor hay que decir que en el Angus hinchable del “Let There Be Rock”, al final del show base, sí se intuía la bandera catalana en el bicho, y estos detalles casi nunca son casuales. Verdad o rumor ya hecho leyenda urbana, lo cierto es que el concierto fue un poco más corto de lo que estaban haciendo en la gira, o al menos con respecto al que hicieron en Donington semanas antes. Pero fue un concierto inolvidable y, por supuesto, con tantos momentos grabados en la retina que aún hoy no se pueden olvidar: la campana en “Hells Bells”, los miles de billetes volando en “Money Talks”, la mujer voluptuosa gigante durante “Whole Lotta Rosie”, alguno de esos temas que los fans más heavies echamos de menos en los setlists de los últimos años de los australianos, como “Fire Your Guns” o “Shoot to Thrill”… y eso que en Barna no cayó “Heatseeker”, como en Donington Park… o el melenón de Angus Young, además de la nostalgia de tener a Malcolm presente.
En fin, noche histórica, grandiosa, que 35 años después sigue siendo un hito de los grandes conciertos de rock duro en nuestro país, y que, por supuesto, hoy se sigue recordando, con envidia sana. ¡Gracias a todos los que hicieron posible!
Que no se pierda el legado y que juntos sigamos construyendo el camino. No puedes dejar el rock, y lo sabes… De lunes a jueves en MariskalRock Radio de 18:00 a 19:00, con repetición para los rezagados o nocturnos empedernidos a las 22:00. ¿Nos escuchamos juntos?
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