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SONATA ARCTICA: “EXTRAÑOS EN UN DÍA EXTRAÑO”

2 noviembre, 2010 12:16 pm Publicado por  – Deja tus comentarios

(Groove, Bs. As., 27/10/2010)

Curioso día para presentar un show les ha tocado en esta oportunidad a los Sonata Arctica. Día de censo nacional (se realiza cada diez años) y la bizarra coincidencia de la muerte del ex presidente Néstor Kirchner. De todas formas el recuento de personas y el deceso del ex mandatario no empañaron la tercera visita de la banda finesa a la Argentina.

La excusa del feriado provisto por el censo nacional me permitió (como hace mucho tiempo no sucedía) llegar temprano al recinto, esta vez en el barrio de Palermo. Es realmente agradable poder ir a ver bandas en lugares de fácil acceso y relativa cercanía. Fue así que puede asistir al show que brindaron las dos bandas soporte que tocaron en la primera de las dos fechas. Cuando ingresé, todavía estaba comenzando a ingresar el público y pude observar en detalle el lugar. El escenario es alto. Eso hace que prácticamente público de todas las alturas puedan disfrutar de lo que ocurre allí arriba. Tengamos en cuenta que además este tipo de bandas convoca mucho público femenino. Otra cosa a favor del establecimiento, es la ventilación. Cuando arrecia el calor sofocante, se encienden unos ventiladores muy potentes, ubicados en dos o más hileras en el techo. No fui el único en dirigir la mirada al techo cuando una fuerte brisa cambio de repente el clima. Dejando de lado la fisonomía e infraestructura del lugar, continúo con las bandas soporte. La primera y encargada de la dura tarea de abrir el show frente a un público que la desconoce fue Resist. Los muchachos tomaron el escenario sin mucho preámbulo y decididos a ganarse a la gente abriendo el show con “Dr. Stein” de Helloween. No estoy seguro si comenzar con un tema ajeno es buena apuesta, pero evidentemente ellos creyeron que de esta forma podrían llamar la atención de los presentes (mal por el público un tanto frío que parecía no conocer la letra de dicho tema: ¡hay que hacer la tarea, niños!). En el inicio el sonido les jugó una mala pasada, pero es harto sabido que hasta que no se hacen los ajustes debidos las primeras bandas siempre son las que pagan el pato. Al ir acomodándose se pudo apreciar que, a nivel ejecución, saben bien lo que hacen. Continuaron con dos temas de propia autoría y pudimos conocer de qué la va su estilo. Me atrevo a decir que es una banda de rock progresivo (algo que quedó muy en claro por la extensión y lo entreverado de sus composiciones) con influencias de Rush o Dream Theater, de los cuales tocaron “Overture 1928 / Strange Deja Vú” para cerrar su set. Se despidieron aplaudidos, no antes sin comentar que tocarán con Avantasia el 15 de diciembre próximo. Luego le tocó el turno a Anima Encis. Su propuesta se encuentra dentro del power metal. Para ese entonces el recinto ya estaba lleno y ellos hicieron notar que tenían sus seguidores. Sonaron varios temas de su autoría, haciendo saltar a las primeras filas, donde se encontraba la mayor parte de sus fieles, y se despacharon con un par de covers. Quizá lo mas festejado fue “Dark Chest Of Wonders” de Nightwish, con cantante invitada y todo, haciendo las veces de Tarja Turunen, con un alto nivel lírico y con el público coreando y agitando los brazos. Dicho sea de paso, fue premonitorio (o quizá ya era sabido, previamente) pero cuando Anima Encis dejaba el escenario, la mencionada ex cantante de Nightwish apareció en el lugar entrando por el costado, dirigiéndose hacia el sector VIP, para presenciar el show de sus coterráneos. Las “nuevas” bandas jóvenes suelen ser de muy alto nivel en cuanto a la ejecución instrumental refiere y quedó demostrado por ambas. Luego del intercambio de instrumentos, equipos y demases con la gente coreando “sonaaaata, sonaaaaata”.

Cuando empezaban a bajar las luces, anunciando la llegada de la banda, un griterío a viva voz se encendió: ‘Tony, Tonyyyyyyyyy…’ y luego el cántico: ‘¡olé olé olé olé, Tony, Tony!’ (refiriéndose a T. Kakko, el vocalista, que probablemente se asomó de atrás del cortinado). En el fondo del escenario se podía apreciar el logo de la banda con un paisaje invernal y un lobo aullando. Con luces totalmente apagadas y luego de una espera de 20 minutos aproximadamente, salieron los fineses a rockear. Lo que me llevó a ver esta banda fue más que nada curiosidad. El power metal mas “moderno”, el italiano y el finés, no son de mis estilos preferidos, por eso aquí trataré de ser todo lo objetivo que pueda. Arrancaron con la intro de “Everything Fades To Gray” para luego explotar con  “Flag In The Ground” ambos de su última producción The Days Of Grays. Increíble la respuesta del público… Los asistentes saltaban, pogueaban y coreaban cada tema, haciéndome recordar más a ciertos videos sobre shows europeos que a lo que estoy acostumbrado en un recital de metal en nuestras pampas. Entre tema y tema Tony hacia comentarios graciosos a modo de presentación de cada canción. Luego vendrían “Black Sheep”, “The Last Amazing Grace” y llegó  otro tema de última producción, “Juliet”. Por esas cosas de la vida, este tema lo tenía mas escuchado y me resultó, cuando menos, agradable. Debo decir que Tony Kakko se presenta como un excelente frontman con un gran dominio del público. Amén de un gran control vocal, el cual le permite ‘jugar’ con distintas voces e intercalar sonidos más allá de las canciones. Eso sucedió cuando hizo un canto tirolés al mejor estilo de La Novicia Rebelde o como cuando en los bises tomó dos palillos de batería, dividió al publico en tres sectores, y pidiendo que cada sector emulara un sonio de batería (platillos, tacho y bombo) organizó un sincro y comenzó a cantar encima “We Will Rock You” de Queen, invitando al publico a participar. Un momento muy ameno. Temas a destacar por su velocidad y versatilidad, fueron “Paid in Full”, “The Cage”, e incluso fue festejada la batalla entre guitarra y teclado denominada ‘Elias VS. Henrik Battle’. Este último suele usar un teclado portátil cual guitarra, arengando al público. La balada de la noche tuvo su especial momento cuando los primeros acordes de “Tallulah” comenzaron a sonar, evocando recuerdos románticos en más de uno de los presentes, que cantaron prácticamente todo el tema. Es de esos temas para abrazar a una chica. Minutos después y siempre alegres, se despidieron momentáneamente para volver con los bises. Luego de varios aullidos por parte del Sr. Kakko que invitaba a la gente a hacer lo mismo, llegó “Fullmoon” y se armo un pogo frenético y general, aunque no muy violento. Sin concesiones y con la gente preparando el lugar, dejando un gran hueco en el medio para poguear (me pregunté a mi mismo si tocarían “Reign In Blood” de Slayer ante semejante preparativo) los acordes del otro super hit “Don´t Say A Word” se sucedieron sin piedad. Al final fue un pogo más bien “mimosón” y mucho saltito que en este punto me estaba empezando a hartar. Cuando algunas turbinas de ventilación volvían a encenderse, se despidieron con la ya clásica “Vodka” con la que cierran sus shows finalizando en un fade con “Everything Fades To Gray (Outro), al tiempo que saludaban y Tony abrazaba simbólicamente a todo el público. Honestamente no fui con grandes expectativas y sin embargo, supieron entretenerme durante todo el show y aún más: me fui tarareando sus estribillos que son más pegajosos que tema de Palito Ortega. Está más que claro que Sonata Arctica es una banda consagrada en el estilo y con una horda de seguidores, con nafta para rato. ¡Pulgares para arriba entonces! Nos retiramos satisfechos…

Crónica: Mauro Genoud / Fotos: Víctor Guagnini

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