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LORDI: ESTIRANDO EL FENÓMENO

7 diciembre, 2010 7:35 pm Publicado por  – Deja tus comentarios

Sala Rock Star (Barakaldo)

Parece ya algo de la noche de los tiempos cuando unos finlandeses de apariencia monstruosa que respondían al apelativo de Lordi se proclamaban vencedores de ese festival hortera de Eurovisión, amplio refugio para frikis de todo pelaje durante los últimos años. Su posterior subida cual espuma, es historia de sobra conocida, al igual que el reconocimiento de sus paisanos, que incluso les dedicaron una plaza en su Rovaniemi natal, sellos propios y hasta una marca de refresco.

¿Qué queda de esa parafernalia hoy en día? ¿Siguen conservando el tirón eurovisivo de antaño? Pues como se suele decir, cualquier época pasada fue mejor. La complicada coyuntura actual ha terminado afectando a Mr. Lordi y compañía, incapaces de esconder su naturaleza humana en este aspecto. Si en la anterior gira, la sala estaba a rebosar de peña, esta vez no se percibía el eco de la marabunta y la afluencia únicamente garantizaba el desarrollo de un show cogido con pinzas en lo que respecta a capacidad de convocatoria.

Según manda la nueva tradición, el panorama durante los teloneros fue absolutamente desolador, en torno a las 30 personas, aunque a medida que avanzaba el espectáculo se incrementaba el goteo de fieles. Por eso, el power metal yanqui de los primeros teloneros Burning Black pasó desapercibido a ojos de la mayoría, que visto lo visto, tampoco se perdieron demasiado, a lo sumo un cantante chillón que reproducía los clichés del género escuchados una y mil veces.

En la misma onda tradicionalista seguían los italianos The Dogma, cuya música y estética recordaba vagamente a la de los australianos Pegazus, ese grupo que tuvo cierta repercusión en los tiempos en que el power metal dominaba la tierra. Pese a que apestaba su rollo fantoche y caricaturesco, hay que reconocer que se lo curraron con piezas que en el 2011 se antojan tan vetustas como un walkman, pero que por lo menos valían para entretener, caso de “Eternal Embrace” o la reivindicativa “In The Name of Rock”, que alargaron y sirvió para cerrar su actuación.

Con grupos del palo de los finlandeses Lordi sabes que por muy mal que lo hagan por lo menos te vas a llevar a casa la sensación de haber presenciado todo un espectáculo, al igual que sucede con el shock rock de Alice Cooper.

Sin pudor alguno, las tropas monstruosas comandadas por el orondo Mr. Lordi utilizaron a modo de intro el “God of Thunder” de Kiss antes de decantarse por “Babez For Breakfast”, tema homónimo del nuevo plástico.

Los trajes de látex y las plataformas que doblan en altura a las de Paul Stanley y Gene Simmons siguen impresionando de cerca, del mismo modo que el aspecto de Amen, esa momia tan conseguida que cada vez que echa una mirada parece la mismísima maldición de Tutankamon, o la enigmática teclista Awa que únicamente emite una especie de gorgoritos.

“My Heaven Is Your Hell” clavó la primera pica de la noche, al tiempo que nos presentaban sus primeros ‘trucos’, caso de una extraña criatura a la que apalean y dejan sentenciada de un guitarrazo o el vals que se marcaron un par de seres a lo largo del escenario. Han sabido además reinventar los numeritos y añadir novedades para los nuevos temas, por ejemplo, en “Rock Police” Mr. Lordi se calza porra y gafas de madero con un sombrero medio cowboy que recordaba a Rob Zombie antes de sentar a un tipo en la silla eléctrica , electrocutarle e impedir que se levante posteriormente.

Con tanta parafernalia, uno podría esperar que los cambios de vestimenta y utensilios entre canción y canción se hicieran eternos, pero nada más lejos de la realidad, pues los fineses configuraron un recital dinámico, sin apenas pausas o solos tediosos, que aunque los hubo, se redujeron a la mínima expresión. Y así, con sus piezas de escasos tres minutos, para cuando te querías dar cuenta ya se encontraban en la recta final, sin olvidarse obviamente de “Granny’s Gone Crazy”, donde apareció el enorme vocalista, calvo en esta ocasión, con un cubo rebosante de extremidades mientras una vieja achacosa pululaba por el lugar.

En el repertorio incluyeron aquellos cortes tipo “Blood Red Sandman” o “Who’s Your Daddy” que cualquiera espera encontrar en uno de sus bolos, y también alguna rareza del estilo de la cara B “Hate At First Sight”, un guiño a los fans que no se dejaron arrastrar por la locura eurovisiva que los convirtió en un grupo de moda. Imposible no alucinar con el numerito de “Dr. Sin Is In”, cuando el Mr., ataviado de matasanos a la vieja usanza, con su luz en la frente y todo, saca un escarpelo y empieza a despedazar un ente con la meticulosidad de un carnicero.

Demostraron con “Bringing Back The Balls To Rock” su capacidad innata para crear auténticos himnos coreables, algo que no está al alcance de cualquiera. Y en esta línea, el cantante se tornó comunicativo con un speech sobre las esencias del metal. Preguntó a ver a quién le gustaba Alice Cooper, Iron Maiden o Twisted Sister y ante el entusiasmo generado por los últimos se animó a entonar el estribillo de “We’re Not Gonna Take It”. El siguiente paso no se podría entender si no fuera con “This Is Heavy Metal”, el single de ‘Babez For Breakfast’ cuyo riff, si no desvariamos demasiado, rememora el de “Unholy” de Kiss.

El colofón llegó con las alas desplegadas del voceras a lo Simmons en “Devil Is A Loser” y volvieron para rematar en los bises con el celebérrimo “Hard Rock Hallelujah”, precedido por unas melodías eclesiales a cargo de Awa, y el inevitable “Would You Love A Mosterman”, donde sacaron el muñeco humeante que aparece en el video.

Está claro que casi un lustro después de ganar Eurovisión los fineses han conseguido estirar el fenómeno hasta límites que quizás no imaginaron, se han reinventado en el plano estético aunque no en el musical, por lo que un lavado de cara en ese aspecto sería de agradecer. No obstante, con este recital queda patente que por debajo del látex y las estrafalarias vestimentas se esconde una banda de verdad con una ristra de himnos capaz de hacer enmudecer a los incrédulos.

Texto y fotos: ALFREDO VILLAESCUSA

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