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DEEP PURLE EXPERIENCE: UNA EXPERIENCIA MÁGICA

6 junio, 2012 10:47 am Publicado por  Deja tus comentarios

La Sala Live, Madrid

Al salir del concierto me vino a la memoria una conversación que tuve hace algún tiempo con un colega. Él aseguraba que el rock no moriría nunca pero que iba a sufrir una transformación en su puesta  en vivo. Este colega es un viejo rockero, metalero de pro y defensor a ultranza de la vieja escuela. Su teoría es que el paso de los años dejará grandes clásicos para el recuerdo, clásicos imborrables que nunca nos cansaremos de oír y ver en directo y que tal vez el futuro lejano del rock sea el mismo que el de la música clásica, el repertorio de siempre que mejorará o empeorará según quien lo interprete. Lo cierto es que un tiempo después sí estamos viviendo un boom de las llamadas bandas tributo así que algo de razón empieza a tener, aunque él lo decía para un futuro bastante más lejano. Yo no estoy cien por cien de acuerdo con su teoría pues sigo viendo bandas jóvenes con  nuevas propuestas que me hacen mantener la fe en la constante evolución del rock pero algo de razón si que le doy. De todos modos esto no es un artículo sobre ese debate, si traigo a colación aquella conversación es por la frase final con la que me explicaba la diferencia de un tema dependiendo de quien lo interprete, el dijo algo que me arrancó una sonrisa. Beethoven no es lo mismo si lo interpreta Von Karajan que si lo interpreta “Vaun Kárajo” decía, así que la fama vendrá a aquellas bandas tributo que derrochen calidad.

Pues eso vimos la tarde noche del sábado 2 de junio en la sala Live. Nuestro Van Karajan particular preparaba un nuevo tributo, hablamos de Luis García, para mi hoy día uno de los mejores (el mejor siempre es discutible) baterías que tenemos en este país, no solo en el rock, en toda la extensión del instrumento. Luis fue batería de Sobredosis o Ñu pero después no se quedó quieto, profundizó en el estudio de su instrumento hasta hacer de él parte de si mismo y hoy día es un placer verle tocar. Hace tiempo preparó la Bonzo Experience para rendir homenaje al mítico John Bonhan (Bonzo) batería de Led Zeppelin. Lo cuidó todo al máximo, hasta se hizo con una Ludwig vistalite y unos platos paiste 2000 para que el sonido fuera exacto. El éxito fue rotundo y desde ahí nacen las “experiences” de Luis, nuestro Von Karajan rockero: Jimi Hendrix Experience, The Zeppelin Experience, Magical Mystery Drums y lo que  vimos el pasado sábado The Deep Purple Experience.

La primera duda que nos llega no es sobre las baterías, ni tan siquiera las guitarras porque sabemos que va a contar con los ya clásicos en estas lides Manuel Manrique y Stevie Zee a los que se unirá Luis Cruz, guitarras mas que  reputados para  salir con solvencia del envite. Las dudas llegan en los teclados pero Luis nos visitaba una semana antes para decirnos que había tenido la suerte de dar con un italiano que estaba trabajando en los musicales de la Gran Vía madrileña y que, sencillamente, era John Lord. Hammond, Leslie, no nos faltaría de nada. Lo cierto es que al entrar en la sala  nos llevamos una pequeña decepción pues los teclados no eran los prometidos pero bastó oír un tema para  saber que aquello sonaba a Purple 100%

A las voces Manuel Escudero, para mi el vocalista ideal. Se ha convertido en imprescindible si de Dio, Coverdale o Gillan se trata la cosa, Manuel lo borda, que grande es, no me cansaré nunca de lanzar flores a este cantante, se las merece todas. Eso sí, hay un tema que no puedo dejar pasar, a veces hay músicos que se molestan cuando se les hace alguna observación que no les gusta, a Manuel le pasó algo parecido cuando tras verle Mariano Muniesa en un tributo le recrimina que utilice atril para llevar las letras.  Yo mismo corroboro que en un tributo a Dio le había visto hacer lo propio y él, gran amigo mío, me llana con su gracejo cordobés: “Pa una vez que mato un gato matagatos me llamaron” “Solo he llevado atril dos veces en mi vida y justo una me ve Mariano y otra  tu” Que quede claro. Y claro queda en estas líneas pero también queda constancia de que esa observación  de Muniesa hace que ahora se acompañe de un monitor como muchos grandes y ya no veamos el feo atril en sus conciertos, con lo que todos hemos ganado. Y es que a veces  una observación crítica pero sincera ayuda más que un halago inmerecido, que nadie se moleste por ello. Sin embargo pocas observaciones que no sean halagos se pueden hacer a Manuel tras la actuación que firmó esa noche, estuvo, con todo el esplendor de la palabra,  soberbio. Ahora, con permiso de Manuel y sin desmerecer su labor, quien nos dejó con los ojos como platos y nos puso a sus pies fue Mikel Hernandez. Mikel es de Barcelona pero está afincado en Madrid esperando una oportunidad y tonto será quien no lo busque si necesitan un cantante que  asombre al mundo,  así de claro lo digo. Mikel salió a hacer “Child in time”  fue presentar el tema y a Mikel y hacerse un silencio que se podía cortar. El público, numeroso y acérrimo de Purple, estaba expectante. Pero con las primeras notas llegaban las primeras sonrisas de alivio, ¡que bien canta! Y todos nos pusimos a esperar los míticos agudos del tema, yo mismo, sin darme cuenta, me había ido acercando hasta rozar el escenario atraído por al expectación y llegó el momento… ¡y lo clavó! Vaya que si lo clavó, la sala rompió en una cerrada ovación que ya no paró  mientras Mikel seguía cantando, menudo fiera. Se vino arriba y remató la canción con los mejores agudos que he oído en mucho tiempo y por si alguien cree que exagero que sepa que ni un ápice.

Sería injusto no hablar del resto de la banda, un bajista impresionante, al que yo hace muchos años vi tocar en mi Segovia natal el bajo (entonces estaba en una banda llamada Escotes aunque lo cierto es que no recuerdo si se escribía así exactamente, en Segovia, donde se prodigaron mucho eran “los escotes” y así lo recuerdo) y sabía que iba a ser la hostia verle de nuevo pero muchos desconocían lo bueno que era con ese instrumento, el Lichis, si, el de la Cabra  Mecánica, tremendo con el bajo. Como injusto sería no hablar de Stevie Zee que estuvo  enorme en la guitarra. Al final del concierto la ovación era cerradísima y se oían gritos de “mágico” entre un público entusiasmado por lo que acababan de ver.

No quiero olvidar a Miguel Oñate que también subió al escenario a hacerse “Strange Kind of woman” que por supuesto bordó con su maestría habitual. Una pequeña mala jugada le hizo el micro apagándose en mitad del tema pero se resolvió pronto y no fue mas que una pequeña anécdota (le paso lo mismo a Mikel pero Escudero  no solo estuvo fantástico a las voces, estuvo rapidísimo resolviendo ambos problemas)

Noche mágica la que vivimos el la sala Live que a mi personalmente me gustaría que se pudiera vivir en mas sitios de nuestra geografía pero me da que no va a ser así salvo que alguien que organice algunos de los festivales veraniegos quiera que en su festival estén presentes los clásicos de nuestro rock interpretados por Von Karajan, sería una buena idea…

Texto: Oscar Lujuria

Foto: Thais Rojano

SET LIST

1.- Burn

2.-  Stormbringer

3.- Maybe I’m a leo

4.- Hush

5.- Woman from Tokyo

6.- Lazy

7.- Perfect Strangers

8.- You keep on moving

9.- Strange kind of  woman

10.- Mistreated

11.- Black Night

12.- Child in time

13.- Highway Star

14.- Space Truckin’

15.- Smoke on the water

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Esta entrada fue escrita por Redacción

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