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BERRI TXARRAK: LA GENIALIDAD NO SABE DE FORMATOS

23 diciembre, 2011 12:58 pm Publicado por  Deja tus comentarios

Hard Rock Café, Madrid

Aunque hasta febrero del año próximo no echa a andar oficialmente la gira de presentación de ‘Haria’, la más reciente facturación de la banda de rock en euskera más exitosa de todos los tiempos, un pequeño puñado de privilegiados tuvimos la oportunidad de volver a contemplar anticipadamente en el Hard Rock Café la sensacional desenvoltura en directo del trío. Sobre un pequeño escenario y ante las cámaras de Sol Música,  el conjunto de Lekunberri se desmarcó de su habitual tesitura eléctrica para ofrecer un sobrio y paladeable set electro-acústico, como ya hicieron fugazmente en alguna presentación del nuevo trabajo en varias FNAC.

En esta ocasión fue una decena de canciones las que degustamos de la mano de Gorka, David y Galder, la inmensa mayoría abanderadas de su último álbum, un plástico de esos que se van redondeando más y más con cada escucha.

Con retraso sobre la hora fijada, salieron a escena y se dirigieron al familiar y heterogéneo público con naturalidad y calma, la misma que insuflaron a “Haria”, con la que inauguraron el recital. “Non Bestela” fue presentada como una pieza que habla “de querer huir de lo que eres, de lo que la gente piensa que eres. De reinventarte un poquito”.  Dijeron estar a favor de una vida digna, pero también de una muerte digna, para dar paso a la magnífica “Soilik Agur”, que dentro del comedimiento extra que, como a todas las interpretadas, le incorporaron,  evolucionó de menor a mayor intensidad. Fuerza expresiva no le faltó a una sentida y apaciguada versión, también acelerada por momentos, de “Liluraren Kontra”, original del añorado cantautor Mikel Laboa, fallecido hace ahora tres años. También con base a una obra ajena, en este caso un poema de Bertolt Brecht, se apoya “Makuluak” (las muletas), que tras su pegada dio paso a una infalible “Oreka”, única representante de otro álbum de estudio oficial de Berri que no fuese el recién salido del horno. Gorka tuvo algún que otro patinazo en el transcurso de la canción, pero enseguida los más entusiastas de entre el público salieron al rescate con precario pero bienintencionado euskera. En cualquier caso, desprendió el brillo acostumbrado en una canción a la que no le sobra ni le falta nada para deslumbrar, incluso cuando se trata de una nueva autoversión con motivo de un formato electroacústico que no se les da nada mal. Sobre ello bromeó con chispa Gorka afirmando que menos mal que no son Meshuggah, recibiendo la carcajada de quienes se imaginaron una estampa sonora por el estilo del conjunto sueco.

Una nueva cover de una canción alumbrada lejos de su cegador foco de creatividad llegó de la mano de “Butterfly”, de Weezer, que Gorka defendió estupendamente en solitario echando mano de la acústica. Sonó sosegada y profunda, haciendo que por un momento no existiera más alrededor que lo que acontecía en el escenario. No se desprendió de la guitarra acústica el alma máter y único miembro original restante en un grupo que, eso sí, sigue permaneciendo muy unido; pues “salió cara” y había que aprovecharla. Así pues, se marcó otro tema en solitario, esta vez una mansa reinvención de la adictiva “Min Hau”, que elaboraron en su día en apoyo a los enjuiciados en el sumario 18/98.

Sin retirarse del modesto escenario, Gorka anunció jocosamente que ahora vendrían los bises, y en efecto, el fin de este particular concierto se aproximaba con la experimental “Lehortzen”, surgida del empecinamiento del prestigioso productor Ross Robinson por que improvisasen durante la grabación de su última obra, a la que, por cierto, echa el cierre. La describieron como una canción diferente y destacaron la traducción al español de la única frase que contiene la letra de la canción: “Poco a poco va secándose lo que fue un profundo estanque, los peces están nerviosos”. Ella es, a su juicio, una buena descripción de la situación política actual, y la verdad es que da que pensar. Sobre la naturaleza cuanto menos peculiar de la canción, que en este formato no se comportó nada mal, Gorka comentó que han visto de todo en foros, incluidas referencias a una hipotética fumada durante su confección, algo que desmintieron entre risas. Finalmente, nos emplazaron a volver a vernos en marzo en la capital, ya de cara a un show con todos sus atributos habituales, antes de encarar espléndidamente “Iraila”, finalizada con plena entrega y el batería, Galder, en pie mientras tocaba.

Da gusto verlos, son geniales, y el formato es lo de menos, porque siempre se acaba imponiendo lo innegable: su inabarcable talento. Por cierto, que antes de que finalice el presente 2011 aún existe la oportunidad de acudir a alguna de las firmas de discos que realizarán, junto a una pequeña demostración electroacústica, en Baiona, Vitoria/Gasteiz y Pamplona los días 23, 28 y 29 de diciembre respectivamente. La gira a gran escala dará comienzo entrado 2012 y seguro que no dejan que desear en ninguna de las diez citas ya confirmadas.

Texto y fotos: Jason Cenador

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