Parece que se está convirtiendo en hábito la búsqueda de un sonido directo, mediatizado por la necesidad de sonar auténticos y demostrar así la calidad técnica de las bandas, sin grandes arreglos: sólo la banda ante el ingeniero. Arriesgado modus operandi, sin duda; pero reconozco que es una manera más que coherente de convencer al público acerca de lo que puedes ofrecerle. Así lo expresa su vocalista y guitarrista David Timnick, asegurando que siempre han sido una banda de directo y que nada mejor que esto definirá su sonido.
Tras encerrarse a ensayar durante varias semanas para poner toda la carne en el asador, entran en el estudio Clear Lake con el imprescindible Devin Townsend para la mezcla y con Josh Newell como ingeniero y productor. Sin prestar demasiada atención a las etiquetas, dejan de lado las influencias para dejar que la música fluya de manera espontánea, sin ataduras. “Fast Worms”, “The Pleasant Surprise” o “City Hymnal” se despegan de las taxonomías, aportando frescura y expectación a la escucha del redondo.
A lo largo del lanzamiento, trazos que van desde lo progresivo hasta el heavy metal; pasando por voces rasgadas, guturales y en algunos momentos más limpias y lineales, dibujan una diversidad sin límites. Asombrosos.
Diva Satánica
- Críticas tras el último concierto de Bon Jovi a cuenta del Gold Circle: "Si lo hubiera sabido, no habría pagado tanto" - 30 agosto 2026
- Un antiguo técnico de Metallica recuerda el accidente mortal de Cliff Burton: “No se movía, pero yo tampoco” - 30 agosto 2026
- El rol de Paul McCartney en la reunión de Rush: “No puedes discutir con un Beatle” - 30 agosto 2026

