En agosto de 2015 el batería de Los Piratas Javier Fernández, también conocido como Hal 9000, falleció de un disparo de un Guardia Civil. Los sucesos se produjeron después de que el músico agrediese presuntamente a su mujer con su hijo pequeño delante debido al trastorno bipolar que sufría. Después ella misma desmintió a través de Facebook la versión del agente.
Ahora, después de que el Guardia Civil fuera acusado de un delito de homicidio imprudente, el titular del Juzgado de los Penal Nº2 de Pontevedra ha absuelto al agente al considerar que éste disparó a Javier Fernández con la intención de herir y no matar cuando el músico, en su vivienda de Ponteareas (Pontevedra), se encontraba bajo los efectos de un brote psicótico.
Esta sentencia recoge como hecho probado, con el personal del servicio sanitario presente, el que Fernández se abalanzara sobre los agentes para herirles con varios tenedores y un cuchillo. Fue cuando el Guardia Civil, viendo que no podía ayudar a su compañero, decidió disparar contra el músico.
Javier Fernández falleció en el Hospital Meixoeiro de Vigo a primera hora de la tarde del 26 de agosto de 2015. El batería sufría una enfermedad mental – trastorno bipolar – desde hacía más de 10 años y, antes de los trágicos acontecimientos, su medicación fue retirada por su psiquiatra, tal y como informó su viuda.
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