skirl
catrina
ciudad olvido
ultimo rekuso
triptykon
blackbomber
oeste
tadini

Crónicas

Rock Confónico: El viaje en el tiempo es una realidad

«¿Confónico? ¿No será sinfónico? No, esto no es sin, es con: Con mucha clase, con mucha magia y con dos músicos a los que quiero, respeto y admiro»

19 octubre 2018

Sala Tarambana

Texto y fotos: Oscar Lujuria

¿Confónico? ¿No será sinfónico? No, esto no es sin, es con: Con mucha clase, con mucha magia y con dos músicos (con respeto del resto de la banda, que son unos musicazos, pero a uno le tira el corazón) a los que quiero, respeto y admiro. Cuenta, cuenta… Voy…

Fernando Sánchez. Espero que recordéis el nombre. El batería de Obús. Bien sabe él lo que le aprecio y respeto. Tengo a gala mantener una buena amistad. Aun recuerdo el homenaje que nos dimos en mi Segovia a base de cordero asado. Nos escribimos por Whatsapp de vez en cuando. Fernando ha seguido en la música. No puede vivir sin ella.

Guny, bajista de Asfalto siempre. Su amabilidad y cariño, cada vez que voy a verle con sus bandas, hace que, cada día, le quiera y admire más.

Ambos militan en unas bandas tributo buenísimas. Sus conciertos se cuentan por sold outs, con eso os digo todo. Fernando siempre me tiene informado de cuando toca y si me cuadra me paso a verle. Es una delicia verle tocar la batería. Se ha reconvertido totalmente, ha cambiado el agarre de las baquetas y le pega como lo que es, un maestro. Este pasado viernes me cuadró. Tocaba con Rock Confónico. Como ellos mismos nos dicen en la presentación, un viaje a través del tiempo hasta los años 70. En ese viaje disfrutamos de temazo tras temazo magistralmente interpretados la banda: Carlos Pastor a los teclados; Juan Talavera a la voz; Fernando Sánchez a la batería; Guny al bajo; Miguel Calvino y Adrián Fernández a las guitarras; José M. Romo a las flautas y Lorenzo Azcona al saxo.

Cuando llego a la sala, me sorprende el ambientazo de la puerta. La sala es un teatro precedido de un bar. El bar está hasta arriba y hay gente en la puerta. Entre le gente

distingo a Julio Castejón. Me he venido a ver al Guny, ¿tendré entrada? Corre Julio que están diciendo que no hay. Por suerte consigue pillar una. Al poco rato, los rizos dorados que coronan una de las voces más dulces de nuestro rock entran en el garito. Miguel Oñate ha venido al concierto. Le dejo charlando con Julio y entro en la sala. Me encanta el sitio, acogedor y con un sonidazo que fue la marca de la noche salvo algún pequeño problema con el volumen de las flautas que un Juan Talavera, al que no se le escapa una (y qué voz tiene), captó enseguida, y con dos señas a la mesa dejaron el volumen perfecto. Saludo a la hija de Fernando, eterna fan de su padre y por quien su padre pregunta nada mas acabar para ir a darle un beso, y me sitúo a disfrutar la noche.

Una pantalla con una cuenta atrás prepara el ambiente. Juan, el vocalista, sale a presentarnos la noche y arrancan unas notas que toda la sala reconoce. Porque esa es otra, el público se sabe todos los temas, canta íntegro todos los temas. Yo flipaba, se las saben todas. “Shine on you crazy diamonds” de Pink Floyd nos transporta a todas y todos los presentes. Sí, el público era ya talludito pero la noche era mágica. En todas ellas y todos ellos se pinta una sonrisa que, si cierro los ojos, veo como la música hace crecer pelo donde ya no hay, desaparecer alguna arruguilla y fagocitar alguna barriguita. Estoy rodeado de chicas y chicos de largas melenas, pantalones acampanados, patillas… eso es lo que me hace sentir la música de Rock Confónico nada mas empezar. El viaje en el tiempo que nos prometen, se cumple.

Os confesaré algo, aunque me matéis, nunca fui de los Beatles. La verdad. “Strawberry fields forever” me descoloca un poco, menos mal que King Crimson y Focus vuelven a meterme en el viaje de lleno. Para seros absolutamente sincero, la “devoción” me la quita la foto de Focus que proyecta la banda en la pantalla. Mientras suena “Sylvia” no dejo de mirar la foto, cómo se parece ese a Carlos de Castro; echad un ojo a fotos antiguas de Thijs van Leer y de Carlos de Castro a ver si tengo razón…

Menos mal que la música me devuelve al viaje prometido. Para mi fue el momento de Fernando, ¡cómo tocó “Locomotive Breath” de Jethro Tull! Magistral.

Pero no debo centrarme solo en Fernando. Ni en Guny, que está tocando también como el maestro que es. Juan Talavera a la voz es otro maestro. Que fue a por una de Yes, que se marcó dos de Supertramp y que lo bordó. Y, ya puestos, deciros que los dos guitarras, el saxo, Jose M. Romo con sus flautas y el teclista se salieron.

Tres bises dejaron para el disfrute del personal que disfrutó de lo lindo. Nadie quería irse. Con deciros que uno que estaba a mi lado gritaba, “¡Ahora el Aqualung entero!” mientras otro le apostillaba “Y todas las de Génesis” (Rock Confónico surge de Harold and the Barrels, banda que rinde tributo a Génesis y el público lo sabe) mientras una ovación cerrada acompañaba el saludo de los músicos.

Acaba el viaje, la noche mágica, se dan las luces y tal vez la gente que me rodeaba haya perdido de nuevo esa melena que les había crecido, las patillas, los pantalones de campana y vuelvan a lucir la barriguita que no tenían pero a ni uno solo, ni a una sola, se les ha borrado la sonrisa. Es la magia de la música, que su efecto no se pasa cuando acaba el embrujo.

Es hora de partir, Julio me habla de su nueva novela (habrá que traerle a mi programa para que nos hable de ella), Miguel Oñate me despide con un abrazo sincero y Guny me cuela en camerinos para ver a Fernando y al resto de la banda. No me quedo mucho, sé que es su momento. Pero no puedo irme sin abrazar a Fernando. Me cita para un tributo a Bryan Adams en noviembre, en la misma sala y le digo lo de siempre, si me cuadra… Mientras, siempre nos quedará el Whatsapp para mantener viva la amistad y el amor común a la música. Esa que es capaz de hacernos viajar en el tiempo de verdad. Yo lo viví la noche del 19 de octubre. El viaje en el tiempo ya es una realidad, solo necesitas buena música, y si la quieres en vivo anota este nombre: Rock Confónico.

Setlist:
Shine on you crazy diamonds - Pink Floyd
Strawberry fields forever - The Beatles
Starless - King Crimson
Sylvia - Focus
Locomotive breath - Jethro Tull
Long distance runarround - Yes
Nimrodel - Camel
From the Begginning - E.L.P.
Talibont - Gentle Giant
The lamb lies down on Broadway - Genesis
The fool Overture - Supertramp
Celebration - Premiata Forneria Marconi
Here comes the Flood - Peter Gabriel
Give a little bit - Supertramp
Turn it on again - Genesis

P.D: Disculpad las fotos, son del móvil y además hice pocas. Las hice por vosotras y vosotros, que soy de esos gruñones a los que no les gusta ver los móviles luciendo sin parar entre las cabezas mientras se da un buen concierto.

Redacción
¡Síguenos!
Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

Categorizado en: , ,

Esta entrada fue escrita por Redacción

1 comentario

  • Juandie says:

    Menuda pedazo de banda de versiones de clásicos de la historia del Rock Progresivo y en la cual y según el amigo Oscar Sancho se salió en esa noche madrileña.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.