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Crónicas

Ñu: Maestría absoluta

«Noche mágica para el recuerdo, comandada por una de las figuras más relevantes y queridas de nuestro rollo, esa que ha dejado escritas con letras de oro canciones tan inolvidables y clásicas en la Biblia de nuestro rock patrio, con las que muchos crecimos»

11 enero 2020

Urban Rock Concept, Vitoria-Gasteiz

Texto: Iker Vicente. Fotos: Antonio Refoyo

José Carlos Molina. Foto: Antonio Refoyo

Algo está pasando en la capital vasca en cuanto a una renovada presencia en directo de las mejores bandas de nuestro rock estatal. Algunos lo han bautizado con mucho acierto como el efecto Urban Rock, y es que la sala de conciertos que lleva ese nombre y la promotora que organiza bolos en la misma han marcado en Vitoria un punto de inflexión muy importante, donde al público rockero de Euskadi se nos ha ofrecido una nueva alternativa de lo más heterogénea posible en una agenda rockera alavesa que, hasta el echar a andar de la Urban, se veía bastante limitada. En cuestión de un año hemos visto pasar por el lugar bandas del renombre de Rage, Ankhara, Leo Jimenez, Saratoga, Avalanch, Jorge Salán, Zenobia o Ñu por citar solo algunos. Por lo tanto, el primer aplauso va dirigido a la organización y promotores del concierto en este bar y sala de conciertos con sonido impecable y ambientación rockera cuidada al detalle, en la que mucha gente de la zona tenemos grandes ilusiones puestas en lo que está por venir.

Vesko Kountchev. Foto: Antonio Refoyo

La noche se antojaba gélida fuera de la sala, con una gran masa de asistentes compuesta sobre todo por veteranos de guerra, aunque pese a ello eran pocos los que recordaban la última vez que Ñu se había dejado ver por estos lares. El que una banda tan mítica y legendaria como Ñu nos viniese casi de improvisto a visitar, se vivió como un gran evento y la increíblemente larga cola para entrar al recinto era una muestra inequívoca de ello.

El concierto arrancaba sobre las 22:30 de la noche con una aforo a reventar y una intro sinfónica compuesta por un medley de melodías de distintos temas de la banda que veníamos a ver, curiosa y peculiar creación. “Viejos himnos” marcaba un pistoletazo de salida con un Molina entregado desde el minuto uno, con la proporcional respuesta por parte del público. “No hay ningún loco” y “La granja del loco” siguieron haciendo las delicias del respetable, que ya empezaba a entender de primera mano y sin que nadie se lo tenga que contar, por qué un genio como José Carlos puede llevar más de 40 años sobre el escenario y de manera tan digna. La energía y presencia de este hombre sobre el escenario, teniendo en cuenta el comentado background que se trae a sus espaldas, no tiene parangón. Si hubiese en este país una universidad sobre Frontmen de primera línea, Molina sería el rector por mérito propio, y es que este tipo ha marcado y sigue marcando cátedra en la escena. Proseguían dando paso al primer disco de Ñu con clásicos como “Preparan”, “Algunos músicos” o “El juglar”, y mediante un guiño a “House of the Rising Sun” de los Animals, enlazaban con la instrumental “Celebración”. “Cruz de Hierro” sería el último tema de la primera parte del setlist, momento en el cambiaron el tempo y, ya retomando el concierto con una banqueta y otra flauta distinta a la transversal, el líder de Ñu nos hizo emocionarnos con los medios tiempos “Robin Hood”, “Pícaro” o la emblemática “Trovador de ciudad”, dando uso también a una pequeña y preciosa guitarra acústica negra.

Manolo Arias y Juanmi Rodríguez al fondo. Foto: Antonio Refoyo

Molina, pese a los constantes cambios de formación durante sus más de cuatro décadas de trayectoria, con mayor o menor acierto en lo que a compatibilidades se refiere, siempre ha tenido olfato a la hora de escoger los músicos indicados para su proyecto, y en su actual formación también queda patente que está conformada por músicos muy compenetrados con él y que encajan como un guante en el sonido característico de Ñu. Hablamos de músicos de tan alto nivel como Manolo Arias, del cual sobran casi presentaciones, a la guitarra principal u otros como Juan Miguel Rodríguez (ex-Ñu al igual que Arias, y Cuatro Gatos) a los teclados u Óscar Pérez de Khy a la batería.

El concierto, acompañado de un sonido excelente durante toda la velada, volvió a retomar el mejor fuelle de la herrería del trovador madrileño con la pícara “Vampiro y amante” o la cañerísima e instrumental “En ruta”, para llegar al punto álgido de la noche con la brutal “Sé quién”. La fuerza que tiene este tema levantó toda la sala, ya entregada del todo al mensaje del mago de la flauta y a sus cinco compañeros. “Manicomio” no permitió que el fervor del público decayese ni un ápice. El ritmo solo volvió a templarse con otro de los mejores momentos y temas de la noche como lo fue “Tocaba correr”, nuevamente guitarra acústica en mano. Tras que nuestro trovador particular nos relatase una brillante anécdota de sus épocas mozas, anunció que procedían a tocar uno de los temas más antiguos de nuestro rock, “más aún que “Días de escuela” de Asfalto”, apostillaba. No era otro que “El Tren”, aquel tema reconocible por todos de autoría compartida con Rosendo, y con la gente ya respondiendo como auténticas locomotoras saltando y coreándola como si no hubiese un mañana. “El flautista” fue el broche definitivo y definitorio antes de despedirse de nosotros, no sin antes, y ante la unísona petición de los allí presentes, salir a tocar dos fabulosos bises como lo son “Ella” y “Más duro que nunca”, seguramente dos de los más míticos y preferidos por los seguidores de Ñu, al menos de un servidor.

Noche mágica para el recuerdo, comandada por una de las figuras más relevantes y queridas de nuestro rollo, esa que ha dejado escritas con letras de oro canciones tan inolvidables y clásicas en la Biblia de nuestro rock patrio, con las que muchos de los que tuvimos la suerte de estar presentes en la Urban Rock el 11 de Enero crecimos.

José Carlos Molina. Foto: Antonio Refoyo

Gracias Ñu y gracias también como ya comentamos Urban Rock por increíbles iniciativas como esta. ¡Larga vida a ambos!

Setlist de Ñu en Vitoria:
Viejos himnos
No hay ningún loco
La granja del loco
Preparan
Algunos músicos
El juglar
Celebración
Cruz de Hierro
Robin Hood
Pícaro
Trovador de Ciudad
Vampiro y Amante
En Ruta
Sé Quién
Manicomio
Tocaba Correr
El Tren
El Flautista
Ella
Más duro que nunca

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Esta entrada fue escrita por Redacción

2 comentarios

  • Juandie dice:

    Un placer haber leído esta pequeña crónica del gran concierto que se marcaron los históricos ÑU a través de esos 19 temazos en esta cojonuda sala vitoriana. Hace unos años disfruté de su potente directo y me encantaría verles otra vez por tierras andaluzas.

  • Mo dice:

    Grandioso concierto, si, pero has olvidado un detalle. Después del bis, pedíamos un segundo bis, nadie se movió del sitio, tuvieron que subir las luces y poner la música para que volviéramos a la realidad y nos diéramos cuenta de que el concierto había terminado. Enorme Ñu !!!!!

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