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Los Zigarros + Tacoma: Para prender fuego a los corazones

«Un catálogo impresionante de temazos para prender fuego a los corazones, si esto en directo no es puro rock n’ roll, entonces no lo es nada»

Kafe Antzokia, Bilbao

Texto y fotos: Alfredo Villaescusa

De vez en cuando surgen bandas que conectan de inmediato con el espíritu de los tiempos, eso que los alemanes llamaban “zeitgeist”, y se recorren la península abarrotando recintos cada fin de semana. Es lo que parece que les está sucediendo a los valencianos Los Zigarros con esa fórmula inefable del rock n’ roll que les ha llevado recientemente a abarrotar dos noches seguidas en la madrileña sala But o a escalar hasta el segundo puesto en la lista de ventas con su último disco ‘Apaga la radio’.

Cuando suceden este tipo de cosas, los aguerridos del lugar piensan de inmediato que si se han vendido, que si son muy comerciales y otras chorradas que en realidad obedecen a meros prejuicios clasistas. Si en un lejano pasado casi preconstitucional reinaba Tequila y luego décadas más tarde le tomó el relevo Pereza, queda claro que los próximos años van a pertenecer por completo a los hermanos Tormo y compañía.

Para no perder la tradición frente a otros sitios, en el Kafe Antzokia también se agotaron las entradas con una antelación considerable, por lo que el ambiente anduvo cargado desde el inicio, con una mayoritaria presencia femenina y nutridos grupos de maduritos deseosos de desconectar de sus quehaceres cotidianos. Y no faltaron, por supuesto, las insufribles cotorras características de estos saraos de corte popular. Lo que hay que aguantar, señor.

Tacoma

Nos hicieron agradable la espera por lo menos los portugalujos Tacoma, que tampoco es que inventaran la rueda con su rock n’ roll más clásico que los garitos de servilletas y palillos en el suelo y que en ocasiones recordaba a los M Clan del primer disco, o incluso a los propios protagonistas de la velada, vaya. Muy competentes se mostraron durante su tiempo en escena e incitaron al personal a mover el esqueleto, la aceptación de la que gozaron fue tal que incluso les aclamaron nada más irrumpir en las tablas. Un entremés muy respetable.

Te podrán decir maravillas de tal o de cual, pero hasta que no se acude a un concierto jamás se podrá hablar con propiedad en materia de música. Y lo de Los Zigarros es puro rock n’ roll por un tubo, aunque a veces a uno le cueste creerlo si le da por mirar el paisanaje circundante. La intro de “La trampa” precede a su pepinazo “Apaga la radio”, pistoletazo de salida para que los ánimos se desborden de inmediato. Y si poco después te cascan otro trallazo del calibre del “Mis amigos” de los Flying Rebollos, pues el despiporre ya está organizado.

Álvaro y Ovidi Tormo (Los Zigarros)

Que su material más reciente se acoge con entusiasmo es algo fuera de toda duda y ellos lo saben, por eso el repertorio de esta gira pivota casi en exclusiva sobre su último redondo. Eso no significa que dejen de lado viejos temas como ese “No obstante lo cual” de profundas resonancias stonianas en el que en cualquier momento podrían fundirse con el “Brown Sugar” de Sus Satánicas Majestades. Y el boogie rock a lo Status Quo de “Baila conmigo” debería ser otra de las imprescindibles en cualquier fiestón que se precie, ahí se pudo comprobar de nuevo la descomunal entrega del respetable.

El dinamismo de su cancionero adquiere fortaleza con el descaro de “¿Qué demonios hago yo aquí?”, a la par que sirve para constatar que el voceras, Ovidi, se lo curra un huevo, tanto en la voz como en esos punteos al tuétano que se marca. Y es que cuando se apela a las entrañas, los demás detalles son accesorios, por ejemplo, las presentaciones de los temas. Se suponía que ahí venía todo el mundo con la lección aprendida, por lo que no dudaron en enlazar pieza con pieza en un ritmo vertiginoso hasta el final.

Y como alumnos agradecidos, no escatiman en homenajes a los clásicos al arrancarse con el “Blue Suede Shoes” popularizado por Elvis o intercalar un fragmento del “Rag Doll” de Aerosmith, algo que dudamos mucho que la mayoría de asistentes reconociera. Pero no pasaba nada, ya se alcanzaría el máximo común denominador con el rock n’ roll a toda pastilla de “Voy a bailar encima de ti”, otra letra que escandalizaría a es@s puritan@s contemporáne@s que van de modern@s. Que ninguna criatura se imagine lo que describe, por favor.

Ovidi Tormo (Los Zigarros)

No cabe espacio para el aburrimiento en un show de Los Zigarros, porque lo mismo se ponen en formato instrumental para dar protagonismo a la batería en el “Wipe Out” de The Surfaris, que los guitarrazos se acercan incluso al metal en “Listos para el despegue”. Y sin aflojar lo más mínimo, “Desde que ya no eres mía” suena mientras el vocalista lanza miradas furtivas a las numerosas chicas que pueblan el recinto. Había muchas para perder la cabeza, damos fe.

“No sé lo que me pasa” contagia su aire funky antes de que “Cayendo por el agujero” vuelva a pisar el acelerador a fondo sin que el entusiasmo disminuya en absoluto. Y para picar en Flandes era obligatorio recurrir a un “A todo que sí” para elevar todavía con mayor ímpetu el delirio colectivo en la sala.

Que no se hicieran bises se antojaba un pensamiento totalmente utópico, la pausa tras “Tenía que probar” es que casi ni se notó. Para cuando nos quisimos dar cuenta, ahí volvían los valencianos para rematar la faena con “Hablar, hablar, hablar…” y “Dispárame”, otro de esos proyectiles para no errar en el que se valieron además del viejo truco de parar en seco de repente antes de regresar con más fuerza. Y si alguno todavía no se había despeinado, lo haría a buen seguro con ese tremendo “Dentro de la ley”, que recuerda enormemente al “Matrícula de honor” de Tequila. Enormes.

Todo un bolazo que superó de lleno nuestras expectativas, muy guitarrero y con un catálogo impresionante de temazos para prender fuego a los corazones, si esto en directo no es puro rock n’ roll, entonces no lo es nada. Lo único malo que notamos es que el postureo parecía indiscriminado en el lugar, pero sería muy bonito pensar que a todos los que estaban allí en realidad les gusta el rock al margen de las pintas resultonas.

Alfredo Villaescusa

Alfredo Villaescusa

Eclecticismo en vena. No hay nadie que no dispare el viernes por la noche, ni hay quien esquive los disparos.
Alfredo Villaescusa
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Esta entrada fue escrita por Alfredo Villaescusa

1 comentario

  • Juandie says:

    Otro gran concierto y ya van muchos por parte de una de nuestras mejores bandas como son los rockeros valencianos LOS ZIGARROS que con esos temazos a lo TEQUILA y presentando su nueva placa de estudio la volvieron a liar como mejor solo ellos saben hacer. Tampoco hay que olvidar la actuación de TACOMA que estuvieron muy a la altura y que como banda telonera son geniales.

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