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Crónicas

Jethro Tull: Canciones desde el Bosque Legendario

«Es el poder de la nostalgia y de invocar imágenes del perenne campo inglés al que, siguiendo la mejor tradición de los juglares, Ian Anderson ha introducido al público rockero desde hace cinco décadas»

Palacio Municipal de Congresos, Madrid

Texto: Yorgos Goumas. Fotos: F.R. García

Aunque el primer disco de Jethro Tull, ‘This Was’, fue editado en 1968, la banda se había formado oficialmente a finales de diciembre de 1967, pero no seamos tiquismiquis, 2018 es una magnifica excusa para celebrar medio siglo de vida de esta banda legendaria y esa fue la razón de la visita de Ian Anderson y compañía a la capital, en la que consiguieron llenar el recinto (1,814 personas capacidad oficial).

La enorme pantalla del escenario a modo de televisor vintage empezó a mostrar imágenes de la historia sociopolítica de los finales de los ’60 intercaladas con imágenes de la banda de la misma época. Eso sirvió para que los músicos tomaran asiento e Ian Anderson irrumpiera al escenario para arrancar con los vitaminados “My Sunday Feeling” y “Love Story”, dos temas de su ya mencionado debut.

Ian Anderson dijo que la velada no era simplemente una celebración de la banda sino de todos los músicos que pasaron por sus filas, quienes entre miembros oficiales, músicos para las giras y músicos de estudio suman unos 36 (entre ellos se incluyen nombres como Phil Collins o Don Airey). Los primeros músicos a la hora de aparecer por la pantalla grande para enviar un saludo pregrabado fueron Mick Abrahams, que tocó la guitarra en el debut y dijo que aquel fue el disco definitivo para Jethro Tull (normal que lo diga, ya que participó en la composición) y Jeffrey Hammond, sobre quien Anderson había escrito varios temas y uno de ellos fue precisamente el que sonó a continuación: “Song for Jeffrey”. Después del “Some Day the Sun Won’t Shine for You”, el “Dharma For One” fue dedicado por parte de Anderson a su entonces batería Clive Bunker: “un chico musculoso a quien le gustaba entretener al público con sus solos de batería largos. Afortunadamente hoy en día estos solos ya no existen así que lo dedico a su memoria… no aplaudáis que él sigue vivo y podría volver a hacerlo”, dijo Anderson con su inimitable e irónico humor británico… y para más inri hizo que su batería actual, Scott Hammond (Bruce Dickinson, Greg Lake) hiciera un solo de batería… corto y conciso, eso sí.

“A New Day Yesterday” fue presentado por Joe Bonamassa, que había teloneado a Jethro Tull por los EE.UU. siendo aún un adolescente. Dicho tema es uno de sus favoritos y de hecho lo versionó en su primer disco del año 2000 titulado nada más ni nada menos que ‘A New Day Yesterday’: “(Joe) es uno de los pocos artistas que ha conseguido hacer una versión decente de un tema nuestro”, dijo Anderson con su característico sarcasmo británico. Hablando de versiones decentes, no podría faltar la que hicieron al “Bourée en Mi Menor” de Bach, tan clásica como la original y que fue presentada nada más ni nada menos que por el mismísimo Tony Iommi, quien sólo llegó a tocar un concierto con ellos en 1968, antes de volver a Earth, la semilla de los posteriores Black Sabbath. Con respecto al tema “My God”, Anderson dijo que fue una canción que le metió en problemas con los yanquis que habitan en el llamado Cinturón de la Biblia, una zona que abarca todo el sudeste de los EE.UU., la zona tradicionalmente más conservadora del país: “el problema fue precisamente porque no se molestaron en leer la letra”, dijo Anderson (una crítica hacia la religión organizada y su hipocresía y no hacia Dios). El tema fue acompañado por imágenes oscuras de símbolos cristianos y de catedrales góticas, poniendo así el toque sombrío de la velada.

Posteriormente, apareció en imágenes de archivo Claude Nobbs, el fundador del Festival Internacional de Jazz de Montreaux, presentando a Jethro Tull y enseguida tocaron una parte del “Thick As a Brick”. Así llegamos al intermedio de unos 15 minutos “oportunidad para ir a la saludar a nuestros chicos del merchandising” según Anderson y para que no cupiera ninguna duda ellos también aparecieron en pantalla.

La segunda parte empezó con la aparición del bajista de Iron Maiden, Steve Harris (saludando aparentemente desde una isla paradisiaca), que presentó su disco favorito, el conceptual ‘A Passion Play’ (1973) del que tocaron una parte del Acto 2. La visión de la foto de Ian Anderson sobre una moto llevando a cabo un salto indicaba que era la hora para uno de los himnos imperecederos de la historia del rock: “Too Old to Rock’n’Roll, Too Young to Die”. Después del “Songs from the Woods” apareció Joe Elliott, el vocalista de Def Leppard, para presentar su tema favorito de Jethro Tull, que curiosamente es un tema navideño: “Ring Out, Solstice Bells”: “una época buena para la banda ya que tenemos muchos temas navideños y es una época para concentraciones familiares como la de esta noche”, dijo Anderson. El titulo no oculta sus influencias paganas, así que el tema estuvo acompañado por imágenes de esta índole: druidas, menhires y, cómo no, el Stonehenge. “Han pasado tantos teclistas por la banda que ya ni me acuerdo sus nombres así que os presento al número 7”, dijo otra vez Anderson con su particular humor, refiriéndose a su teclista actual John O’Hara. Eso sirvió para que saliera en la pantalla uno de los teclistas anteriores, Joe Evan, para presentar “Heavy Horses” ataviado como un narciso, uno de los símbolos de Gales, aunque según la Wikipedia, Evan es inglés. Un tema cuya temática son los caballos ingleses y su trabajo de campo sólo podría ir acompañado por imágenes de esa índole aunque también apareció una cantante islandesa, cuyo nombre es tan impronunciable como los nombres de las sagas vikingas de aquellos lares, y de manera pregrabada y vestida como mujer de campo, puso la voz femenina y las partes del violín; muy rustico todo.

El toque barroco vino con la versión de la canción escrita por Henry Tudor “Past Time in Good Company” a principios del siglo XVI. Posteriormente, se coronaría Rey de Inglaterra con el nombre de Henry VIII.

“Farm On the Freeway” sonaba mientras se proyectaban imágenes de campo y cómo este estaba siendo devorado por enormes carreteras. De repente suena el teléfono móvil de Anderson sobre el escenario: “¿Hola?”, “Hola, soy Slash” y aparece el careto del guitarrista de los Guns N’ Roses en la pantalla para presentar su himno favorito, “Aqualung”. Un tema que en esta ocasión estuvo adornado por un largo solo épico cortesía del guitarrista alemán Florian Opahle (Al di Meola, Greg Lake) y acompañado por un vídeo que recreaba la letra de la canción.

Para el bis nos reservaron otro himno imperecedero: “Locomotive Breath” con imágenes de locomotoras viejas en la pantalla. Las imágenes de todos los músicos presentes y pasados y del equipo de la gira supusieron el toque final de la velada.

Anderson mostró estar en plena forma para sus 71 años, con buena voz y dándole fuerte a la flauta, moviéndose de un lado del escenario al otro. Puede que personalmente echara de menos otros temas clásicos como “Living In the Past”, “Bungle In the Jungle”, “Cross Eyed Mary”, “Nothing Is Easy” o “Skating Away”, pero es innegable que estuve con los pelos de punta durante la mayor parte del concierto porque Ian Anderson y compañía han compuesto algunos de los temas más emblemáticos de la historia del rock y es siempre un placer escucharlos en directo.

Es el poder de la nostalgia y el poder de invocar imágenes del perenne campo inglés que ha inspirado a pintores, músicos y escritores desde el movimiento del Romanticismo en adelante, en el que, siguiendo la mejor tradición de los juglares, Ian Anderson ha introducido al público rockero desde hace cinco décadas.

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6 comentarios

  • Juandie says:

    A pesar de llevar casi 50 años en la brecha estos JETHRO TULL de hoy en dia siguen ofreciendo grandes recitales y aquella noche en Madrid con esos clásicos lo volvieron a bordar como he podido leer y lo bueno que para estos músicos aún no existe la jubilación en los escenarios del cual me alegro.

  • Rubén Cortes says:

    No se si lo hicieran si se los hubieran pedido, pero hasta Metallica debería aparecer en esos videos presentando el Hymn 43 o alguna canción acorde con ellos (pesada) de Jethro Tull. Reconocerles y dejarse de esa rencilla pasada por el Grammy y cerrar ese ciclo. Total esa anécdota es parte de la historia de las dos bandas y de la historia del Rock.

  • David says:

    Concierto fantástico de un gran grupo. La verdad es que merece mucho la pena ver a esta banda en directo, ya que es donde se puede apreciar los grandes músicos que son. Y efectivamente, como dice el redactor, el solo que se marco el guitarra Florian Opahle en el tema de Aqualung puso en pie a la gente, sin duda alguna uno de los grandes momentos del concierto. Por poner alguna pega, no me gustó que no se hiciera mención al que fue guitarrista del grupo durante tantos años Martin Barre, creo que éste se merecía un hueco especial.
    En términos generales, gran concierto.

  • Juniberto says:

    Soy fan de Jethro desde hace siglos y he estado en los 3 últimos conciertos en Madrid, pero ya no iré a más.

    Para desgracia de todos, y bien que lo siento, el señor Ian Anderson ha perdido la voz completamente. No es capaz de dar 2 notas seguidas en los temas de la mejor época: Thick as a brick, mi tema favorito daba pena oírlo.

    Antes llevaba un cantante de apoyo, muy bueno, pero en esta gira sólo salió en vídeo en Aqualung.

    Amigo Ian, seguiré escuchando esos discos grandiosos, pero ya no volveré a verte en directo.

  • Anónimo says:

    El concierto tuvo una brillantez musical de alto nivel, si bien es cierto que la voz de Ian Anderson no goza de buen nivel. Los músicos que acompañan a Ian Anderson llevan ya tiempo con él, y tienen una calidad extraordinaria, luciendo cada uno de ellos en su instrumento. Efectivamente, como antes se ha comentado, ha sido un error por parte Ian Anderson prescindir del cantante de apoyo que trajo en la última gira, sustituyéndolo por grabaciones mostradas en la pantalla del escenario, siendo un play back poco acertado desde mi punto de vista.
    Hay que reconocer que los cantantes son los que más sufren el paso del tiempo, por ello hay veces que debe uno replantearse su carrera antes de que la gente la decida por ti.

  • Jose M Garcia says:

    Estupenda noche para tomar la decision de oir los discos de Jethro Tull otra vez mas, o mejor aun, buscar algun archivo de los que corren por la red de actuaciones en directo hasta los ochenta.
    De voz, nada, una pena pues era carismatica.
    De instrumentista le queda casi todo, es fantastico verlo soplar aun con ese ritmo, aunque no podemos esperar el fuelle de antaño.
    La banda ……. no suena a Jethro Tull, buena , compacta, blusera .:… pero no es el sonido reconocible de siempre.
    Al guitarrista en Aqualung…. se le escapo ALGO DE STEVE MORSE!!!!
    No era este el sitio de dedos virtuosos, era el de recordar o clonar a SIR MARTIN LANCELOT BARRE, el numero 2, pero el ETERNO HEAVY, DE ZARPAZOS ESCOGIDOS.
    Me volví a casa escuchando BURSTING OUT!!!
    Mi corazon esta contigo Ian, pero no rompas mis recuerdos.

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