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Crónicas

Leyendas del Rock 2018 (viernes 10 de julio)

«Lástima de aquellos que desconozcan el legado de esta leyenda de lo que fue esa “nueva ola del metal británico” ochentero. Inmensos Saxon.»

10 agosto 2018

Polideportivo Municipal de Villena (Alicante)

Texto: Andrés Brotons. Fotos: Íñigo Malvido y Hughes Vanhoucke

Tercer día leyendero de esta 13º edición, donde el nivel de todas las bandas fue especialmente alto, saliendo todo el público gratamente sorprendido pese a que, a priori, quizás no había un cabeza de cartel tan potente como en los anteriores.

Turisas. Foto: Hughes Vanhoucke

El metal sinfónico de Turisas volvía a hacer acto de presencia una vez más en el Leyendas, y es que parece que el éxito del festival es contar cada cierto tiempo con algunas bandas fetiches con las que el público responde muy bien. Los finlandeses arrastraron un año más a su séquito de seguidores que iban caracterizados con las mismas pinturas que la banda. Así, “The March Of The Varangian Guard” arrancaba esta banda con influencias folk que mezclan tan bien el metal sinfónico y el power metal, “¡Somos Turisas, desde Finlandia…”, nos decían. Su última referencia discográfica data ya del 2013, de la que sólo sonó el tema “We Ride Together”. Más representados fueron los discos ‘Stand Up And Fight’ y ‘The Varangian Way’. “Buenos días, Bilbao, Malaga, Zaragoza, ¡salud!” nos decía en español su vocalista Mathias “Warlord” Nygård al tiempo que seguían con “We Ride Together”. No faltaron himnos como “Hunting Pirates” o “Battle Metal”. El cierre definitivo sería para “Stand Up And Fight” y su siempre bien recibido cover metalizado de los bailables Boney M., por supuesto me refiero al inmortal “Rasputin”. La fiesta no podría arrancar mejor.

Azrael. Foto: Hughes Vanhoucke

Azrael, desde Granada, inauguraba paralelamente el escenario cubierto Mark Reale con bastante éxito. No obstante, la banda ha celebrado un cuarto de siglo recientemente con un fantástico disco de grandes éxitos, ‘XXV’, donde hacen un extenso repaso de sus siete álbumes editados hasta el momento. Liderados por su vocalista Marc y con la gran guitarra de Mario Gutiérrez al frente, la banda andaluza hizo las delicias de todos los que se acercaron a verlos con temas como “Más allá del cielo”, “Para bien o para mal”  “Tarde ya”  o “Sacrificio”. ¡A por los cincuenta años!

Sonata Arctica. Foto: Íñigo Malvido

Una intro con la “Danza húngara” de Johannes Brahms introducía al siguiente grupo, también finlandés como su predecesor en el escenario de al lado. Sonata Arctica regresaba al Leyendas del Rock después del buen sabor de boca dejado hace ya tres ediciones. Fue un concierto variado, ya que tocaron temas de todos sus discos, aunque seguramente muchos hubieran preferido que sólo se centraran en sus primeras referencias discográficas, y es que algo de power metal sí que faltó. No obstante, fue un concierto elegante, que abrieron con la hard rockera “Shitload Of Money” de su álbum de 2012 ‘Stones Grow Her Name’. Cortes como “The Last Amazing Grays”, (donde por cierto, la lluvia apretó de manera considerable y algunos nos refugiamos bajo la carpa) “Paid In Full” o “The Wolves Die Young” fueron sucediéndose de manera exitosa. Después de “Closer To An Animal”, de su último disco, editado hace un par de años (‘The Ninth Hour’), y el cover que Tonny Kakko escribió originalmente para el vocalista Ari Koivunem (ganador de un talent show finés), llegó uno de los momentos más esperados. “¡Leyendas del rock! ¿Estáis listos?”, para arrancarse con la infaltable “Full Moon” de su ya lejano, aunque recientemente regrabado debut. Con “Life” de su último disco se despidieron, dejando un sabor de boca algo agridulce ante un show algo corto y en el que quizás se esperaba un repertorio más contundente. No obstante, es un grupo para ver en sus propios shows.

Bonita sorpresa la que nos encontramos en la carpa del Mark Reale con Tank, histórica banda de hard rock británica de la que existen actualmente dos versiones de la misma: la liderada por el guitarrista fundador Algy Ward y ex miembro de The Damned (llamados Algy Ward’s TANK), y la que nos ocupaba en este día.  Y es que con los miembros originales Mick Tucker a la guitarra y el bajista Cliff Evans, ficharon en 2017 ni más ni menos que a un vocalista de la talla de David Readman, conocido por ser el vocalista de Pink Cream 69 y ex Voodo Circle, amén de infinidad de proyectos más. Así, navegamos por su extensa discografía que data desde principios de los 80, con temas como “This Means War”, “Judgement Day” o “Don’t Dream In The Dark”. No faltó el single “Valley Of Tears” de su último disco editado hasta la fecha en 2015, y que grabó originalmente ZP Theart (ex DragonForce), pero que, sin embargo, es un tema que han regrabado con Readman recientemente. Y es que esto es lo bueno de un festival como el Leyendas del Rock, tanto la heterogeneidad de estilos musicales dentro del rock, como sobre todo, poder descubrir o redescubrir joyas como la que nos ocupa.

DevilDriver. Foto: Hughes Vanhoucke

La auténtica caña del día venía representada en esta jornada por los esperados americanos DevilDriver, uno de los actuales exponentes del groove metal americano y dignos sucesores del sonido de bandas como Pantera. Sonaron temas de su segundo disco como “End Of The Line” o “Hold Back The Day”, mientras la gente hacía mosh con los llamados “Pit Circle”. Con un Def Fafara imponente vocalmente, el combo yankee demostró su poderío en cortes como “Clouds Over California”, de su tercer disco de 2007, o el siempre infaltable hit “Ruthless” de su ‘Winter Kills’. Sin embargo, muchos de sus temas más esperados fueron los de su ya lejano debut homónimo 2003, como “Cry Me For Sky”, el single “I Could Care Less”, o “Meet The Wretched”, ya en la parte final. Metal en mayúsculas.

Una propuesta de hard rock más melódica estaba en el Mark Steale, la de Praying Mantis, pioneros de la escena NWOBHM. Sonaron temas como “Captured City” o el propio “Praying Mantis” de ese álbum que ha cumplido ya tres décadas, el clásico ‘Metalmorphosis’, si bien el más representado fue ‘Time Tell No Lies’. Los hermanos Tino y Chris Troy, guitarra y bajista respectivamente, demostraron seguir en forma bien arropados en esta actual encarnación de la banda por el gran vocalista John ‘Jaycee’ Cuijpers. Canciones como “Time Slipping Away”, o ya en la parte final, “Children Of The Earth” seguro que hicieron que nuevas generaciones se acerquen a su propuesta de rock clásico.

Children Of Bodom. Foto: Íñigo Malvido

La banda liderada por Alexi Laiho, Children Of Bodom retornaban al festival después del exitoso recuerdo que dejaron hace dos años, y, aunque este año tocaron todavía con la luz del día (algo que quitaba algo de misticismo a su propuesta), su set list y concierto en general me gustó mucho más que en 2016. Arrancaron potentemente con dos cortes de su quinto álbum ‘Are You Dead Yet?’, como fueron el tema título e “In Your Face”. No faltaron los recuerdos a su última referencia discográfica editada hasta la fecha con canciones como “Morrigan” o “I Workship Chaos”, donde se formaron nuevos círculos entre el público con algunos seguidores haciendo mosh. El bajista Henkka Seppälä se defiende bastante bien hablando en español y recordó que era la segunda vez que estaban en ese festival y que iban a tocar “algo más rápido”. Aunque rápidas eran todas, no obstante, su repertorio estuvo representado por muchos temas como “Angels Don’t Kill”, “Hate Me!” o “Downfall”. Cerraron de manera brillante con “Hate Creaw Deathroll” y “Towards Dead End”.

Los ucranianos Jinjer, con la voz de la vocalista Tatiana Shmailyuk al frente, asaltaban también con rabia y convicción el tercer escenario. Han reeditado recientemente su disco de 2014, ‘Cloud Factory’, del cual repescaron cortes como “Who’s Gonna Be the One” o “I Want It I’ll Get It”.  En cualquier caso, fue su último CD editado hace un par de años, ‘King Of Everything’, el que se llevó el mayor protagonismo esa noche, merced a trallazos como “Just Another” o “Captain Clock” al final. Arrastraron a bastante público a la carpa con su death progresivo fusionado con elementos de nu-metal

Powerwolf. Foto: Hughes Vanhoucke

Llegaba otro de los platos fuertes de la jornada con los alemanes Powerwolf, que también repetían con respecto a la edición de hace un par de años. Si ya en ese Leyendas se coronaron como una de las bandas revelación de la misma, en esta nueva visita corroboraron ese éxito con su peculiar propuesta mezclando líricas antagónicas religiosas y satánicas. Así, arrancaron sin tregua con dos tracks de su disco de 2015, y el más conocido hasta la fecha, con el tema homónimo “Blessed & Posessed” y “Army Of The Night”, con todo el recinto entregado. Su maqueado cantante, Attila Dorn, nos pregunta si nos gusta el nuevo álbum ‘The Sacrament Of Sin’, del que sonaron “Demons Are a Girl’s Best Friend”, introducido por los recurrentes “uohs” arropados por la audiencia, así como “Fire and Forgive” o “Incense & Iron”. La banda sonó muy compacta y segura, a la manera de los más grandes, y eso que su estilo no es mi favorito, pero hay que reconocer que hay llegado a donde están gracias a muy buenas composiciones, pegadizas e hímnicas, como los clásicos “Resurrection By Erection” y “Lupus Dei”. Atila bromeaba constantemente, preguntándonos que si estábamos locos y riendo y haciendo que la audiencia le siguiera el juego. Sin duda se han convertido en otro emblema del festival como también lo son Arch Enemy o Sabaton. Lobos poderosos…

Los polacos Vader fueron una auténtica apisonadora en el escenario Mark Reale, con una larguísima trayectoria que se remonta a los ’80 en forma de demos, si bien discográficamente no empezaron a remontar hasta bien entrado los años ’90. Así, su álbum más representado fue precisamente su debut de 1992, ‘The Ultimate Incantation’, con clásicos como “Testimony” o “Decapited Saints”. No faltaron “Black To The Blind” o el polémico “Helleluyah!!! (God Is Dead)”, dejando constancia de una tralla bestial para aquellos valientes que se acercaron a comprobarlo.

Muchos se preguntaban o echaban en falta un verdadero cabeza de cartel en este día, pero lo había, vaya si lo había, y vaya si lo demostraron. Saxon hizo en esta edición del “Leyendas” un conciertazo absolutamente de diez. Arrancaron precisamente con el tema que titula su último disco editado precisamente este año, “Thunderbolt”. Tras éste, vino el homónimo del anterior, “Battering Ram”, y ahí ya supimos que íbamos a presenciar un espectáculo de nivel ¡Como sonaba aquello! Algunos de los primeros clásicos en caer fueron “Motorcycle Man” y “Strong Arm Of The Law”, mientras el histórico, imponente y grande (en todos los aspectos) vocalista del grupo, Biff Byford, nos preguntaba si nos sentíamos bien. Mientras se iban sucediendo himnos irrepetibles como “The Power Of The Glory” o “Never Surrender”, entremezclados con temas de nueva hornada como “The Secret Of Flight” o la emotiva y motorheadiana “They Played Rock And Roll”, que recordó estaba dedicada a su desaparecido amigo Lemmy Kilmister (todavía recuerdo que pude entrevistarle tres meses antes de fallecer Lemmy y me decía que le veía recuperado).

Saxon. Foto: Hughes Vanhoucke

A pesar de las novedades, fueron los clásicos los que no faltaron, y prácticamente no se dejaron ninguno de los importantes en el tintero, sonando joyas como “And The Bands Played On” o “747 (Strangers In The Night)”. Vivimos un momentazo cuando un fan le lanzó su chaqueta y Biff la firmó y se la devolvió. Tras “himnazos” como “Crusader” o un “Princess Of The Night” coreadísimos por el público leyendero, el cantante bromeó y especuló con el tema que viene a continuación, mencionando varios de los que igual queremos escuchar como “Ride Like The Wind”, haciendo signos de negación, especialmente con ésta última, pues no hay que olvidar que esa versión de Christopher Cross fue de los momentos donde la banda se encontró en sus horas más bajas y reniega completamente de ésta. Al final terminó comiéndose la página con el set list impreso ante el descojone del personal, para arrancar con la potentísima “Heavy Metal Thunder”. Sigue la esperada “Wheels Of Steel”, donde hasta nos grabó en video retransmitiéndolo en vivo por redes sociales y gritando “Leyendas del Rock festival en España, go fucking crazy!!”. Al final, le pidió al fan al que le había firmado la chaqueta llena de parches que se la tire, para acabar secándose el sudor con la misma ante la risa del respetable, y finalmente, acabar vistiéndola él mismo. Con la increíble “Denim And Leather” Saxon cerró un concierto de verdad, de matrícula de honor. Que sí, que Maiden llevan mucha parafernalia y muñequitos que visualmente engrandecen su espectáculo, pero musicalmente Saxon están a su nivel. Lástima de aquellos que no se acercaron a esta edición o desconozcan el legado de esta leyenda de lo que fue esa “nueva ola del metal británico” ochentero. Inmensos.

Los alemanes Die Apokalyptschen Reiter se cayeron a última del cartel al tener problemas el tren en el que venían, por culpa de una tormenta. Aun así, la organización optó por reubicar en ese horario del Mark Steale a Again Myself, que ese día harían doblete, pues ya habían dado un buen concierto en la tarde en la carpa del Camping. La banda formada por Irene Villegas a la voz, respaldada por Sergio Culebras a la guitarra, Raúl Plaza al bajo, Carlos Aldalde a los teclados y Charly Carretón a la batería, animó con su metal sinfónico a todos los que se acercaron a verles, en cualquiera de sus dos bolos con temas como “Shadows In My Head” o “Through The End Of Times”

El grupo que formó el ex vocalista y guitarrista de los noruegos Immortal, Abbath, lideró también uno de los dos escenarios principales, concretamente el “Azuzena stage”. Irrumpieron con fuerza con temas propios como “To War!” o “Winterbane”, y lo cierto es que el trío escénico formado por el mentado Abbath Doom Oculta, junto a los guitarristas Silmaeth y Raud, y también el batería Creature, imponía en el escenario con su presencia demoniaca y maquillajes kissianos. Eso sí, el grosor de la mayor parte de su concierto estuvo formado por clásicos de su ex banda, que también continúa en activo. Así, “In My Kingdom Cold”, “Tyrants” o “One By One” convencieron a todos los incondicionales del black metal más puro.

Freedom Call. Foto: Íñigo Malvido

Paralelalmente, muchos prefirieron acercarse a la propuesta más melódica y powermetalera de Freedom Call en la carpa del Marc Steale. Hasta el punto que no se veía eso tan lleno desde que tocaron Diamond Head hace unos años, literalmente. Su comienzo fue con temas como “Tears of Baylon” y “United Alliance”, haciendo un amplio repaso a su discografía con otros himnos como el homólogo “Freedom Call”, “Hammer Of The Gods” o un corte que ya en su título implícitamente es toda una declaración de intenciones, “Metal Is for Everyone”. También hubo un momento de remanso ante tanta velocidad con una breve versión de Leonard Cohen, “Hallelujah”. La banda acabó su exitoso show con “Warriors” y “Land Of Light”.

Jupiter. Foto: Hughes Vanhoucke

Si por algo se caracteriza este festival, es también por rescatar grupos históricos de nuestra historia y los madrileños Jupiter eran los de este año. Con temas como “Suspenso en amor”, “Juégatela” o “Prisionero de la noche”, encandilaron a aquellos que decidieron apostar por su concierto, con un sonido limpio y un teclado preponderante que hacía que se luciesen mucho más, tal y como estuve comentando con mi amigo el teclista Keeke Lorens, experto en rock nacional. No faltó la emotiva balada “Siempre junto a mí”, donde el vocalista Narci demostró que los años no han pasado por él. Tras otros himnos como “Voy a por ti” o “Chica de fuego”, Jupiter se coronaron con éxito en esta edición de Leyendas con un extenso medley que incluyó fragmentos de “Highway To Hell” de AC/DC, “Smoke On The Water” de Purple, “Bohemian Rhapsody” (Queen) o el “Long Live Rock & Roll” (Rainbow). Fue una noche emotiva y nostálgica, donde seguro el fallecido guitarrista fundador de la banda, Javier Ponce, disfrutó desde arriba de esta banda que, como el planeta original, brillo en esta noche.

Taken. Foto: Íñigo Malvido

El colofón a la velada lo pusieron dos de las bandas de power metal más deslumbrantes de nuestro país. En los escenarios principales actuó Vhäldemar, curtido conjunto vizcaíno que volvió a poner en evidencia que su nivel de reconocimiento, aun cuando es cada año mayor, está muy por debajo de lo que verdaderamente merecen, puesto que su directo es inapelable y sus temas, más bien himnos, haría palidecer a multitud de aclamados conjuntos del género oriundos de otras latitudes. Simultáneamente, en el tercer escenario, los navarros Taken daban toda una lección de suculenta técnica, poderosa velocidad y vigorosas melodías defendiendo impecablemente canciones de su insólito debut homónimo como “Wormy Brains”, “Modern Messiah” o “Under the Skies of Asia”. La extraordinaria voz de su vocalista David Arredondo y la versatilidad de sus dos guitarristas y dos – sí, dos – teclistas dejaron sin aliento a un público entusiasta que, vaticinamos, se multiplicará a lo largo de los próximos años en torno a un grupo que dará muchísimo que hablar.

Después de estas bandas ya emprendimos la retirada para reponer fuerzas y traeros la crónica de lo que será la última jornada… Nos vemos allí!

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