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Crónicas

Sôber: Lo vivido será valorado con el paso del tiempo

«Sôber ya es historia viva del rock y el metal alternativo de este país… ¡Quien le iba a decir a Carlos Escobedo que poner un anuncio le cambiaría la vida!»

7 marzo 2020

Invernadero Ballantines, Las Ventas, Madrid

Texto y fotos: Alejandro Rico

Los cantantes Jorge Vileilla (Virgen) y Diego Cardeña (EÔN), grandes admiradores de la banda, fueron los encargados de entregarle a Sôber nuestro trofeo Rockferéndum como mejor banda nacional en el mismo escenario en compañía de El Pirata y Mariskal Romero, que habían presentado el concierto y animado los primeros compases del evento.

Quizá esta ha sido la gira más compleja de su carrera, no todos los días se ve a una banda de rock jugar al rompecabezas de los arreglos con una orquesta sinfónica como la Barcelona Rock Orchestra, revisando su álbum más aclamado, ‘Paradÿsso’, del que hace ya la friolera de dieciocho años desde su publicación en 2002.

El marco elegido para poner punto final a dos años girando con “La Sinfonía del Paradÿsso” por todo el territorio era el Invernadero Ballantines, situado en el ruedo de la Plaza de Toros de Las Ventas. Aunque el metacrilato permite ver las gradas de fondo y lo hace sin duda especial, el único punto negativo es que también provoca un sofocante calor.

Mariskal Romero y El Pirata

Mariskal y El Pirata hicieron su show calentando al personal minutos antes de comenzar el concierto, dando paso a que los músicos de la orquesta se situaran en sus puestos al ritmo de AC/DC, algunos visiblemente excitados como dos violinistas que chocaron instrumento antes de colocarse en sus respectivas posiciones.

Y ahora sí, después de una intro a modo de speech referenciada a ‘Paradÿsso’, Sôber saltaba al ruedo (nunca mejor dicho) para atacar “Animal”, con un Carlos Escobedo eufórico, lleno de ganas de enganchar con el público desde el inicio. Además, la complicidad entre orquesta y banda está latente desde el primer minuto, se conocen muy bien y eso se percibe, no hay más que escuchar cómo se encajan los arreglos de “Reencuentro” y “Blancanieve” con la banda. “Espero que esto no dure un día, ni un siglo, sino una Eternidad”. De esta forma presentaba Carlos uno de los temas más reconocidos de la banda y mi favorito, todo sea dicho, subiendo las revoluciones al público si es que alguno todavía andaba algo aletargado.

Sin tregua comenzaban “Lejos”, cuya versión orquestal suena fantástica en directo, y “Náufrago”, haciendo subir al primer invitado especial de la noche, Morti, un viejo conocido de la banda, no en vano formó Skizoo junto a Jorge Escobedo y Antonio Bernardini en el tiempo que duró el hiato de Sôber. El concierto transcurría con velocidad de crucero al son de “Cápsula”, “El Viaje” o “Hemoglobina”, otra de las más aclamadas de la noche demostrando que están en un punto de madurez envidiable.

Una jam a modo de improvisación daba paso a la calmada intro de “El Hombre de hielo”, seguida de “Vacío” y “Paradÿsso”, momento de la segunda colaboración de la noche, Ruth Lorenzo. Nada más coger el micrófono al salir de bambalinas confesó que con 17 años los perseguía por todas las salas de España, y que Sôber eran “los putos jefes”. La elección del tema fue perfecta pues el derroche vocal de la artista murciana dejó boquiabierto a más de uno.

La siguiente en sonar fue “Estrella Polar”, perteneciente a su última referencia de estudio, ‘Vulcano’, y como en otras ocasiones Carlos Escobedo aprovechó este tema para mezclarse con el público, disfrutándolo así desde otra perspectiva. A partir de aquí comenzó un carrusel de éxitos que no cesó, empezando por “No Perdones”, “Arrepentido”, del que sobran calificaciones, o “Mis Cenizas”, con la ayuda de Jorge Marron, famoso colaborador de “El Hormiguero” que se unió en las partes vocales, y el guitarrista Alberto Marín, simplemente soberbio.

El concierto llegaba a su fin, no sin antes desgranar “Diez Años” en uno de los momentos más entrañables junto a Manuel Reyes “padre”, batería de Medina Azahara y padre del actual batería de los madrileños. Como ellos dicen, “le tuvimos que ir a pedir la mano y para este momento, como no podía ser de otra forma, elegimos una canción emblemática”. Acabaron con la épica “Superbia” y la inmortal “Loco”, que demuestra que una canción a priori menos compleja puede llegar a calar en la gente mucho más que cualquier otra.

Sôber ya es historia viva del rock y el metal alternativo de este país… ¡Quien le iba a decir a Carlos Escobedo que poner un anuncio en la tienda musical ArdeMadrid le cambiaría la vida!

Setlist: Animal / Reencuentro / Blancanieve / Eternidad / Lejos / Náufrago (con Morti) / Cápsula / El Viaje / Hemoglobina / El Hombre de Hielo / Vacío / Paradÿsso (con Ruth Lorenzo) / Estrella Polar / No Perdones / Arrepentido / Mis Cenizas (con Alberto Marín y Marron) / Diez Años (con Manu Reyes) / Superbia / Loco

 

Alejandro Rico
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Esta entrada fue escrita por Alejandro Rico

6 comentarios

  • Juandie dice:

    Con orquesta o sin ella en directo los madrileños SOBER lo bordan a través de su Metal Alternativo junto con estos temazos como el de aquella noche en Las Ventas donde han tocado en dicho recinto muchas de las mejores bandas de Rock de la historia y por historia SOBER son ya historia viva de nuestro Metal desde hace muchos años.

  • Iván dice:

    El sonido fue horrible. El local, #invernadero una auténtica pena, calor, imposible moverse, gente "viendo" el "espectáculo" desde fuera. A la orquesta ni se la intuía...el sonido era tan malo, que no se les entendía ni cuando hablaban. Una auténtica lástima, nada comparado con el concierto que dieron en FUENLABRADA en el auditorio. ESO SI SONÓ BIEN. El Rock no se vende tan bajo.UNA LASTIMA, VENDIDOS.

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