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Crónicas

Sami Yaffa en Bilbao: Un insigne escudero

«Cualquier aficionado al glam punk o al rock n’ roll punkarra debería tener a Sami Yaffa en lo más alto de su pedestal por su labor de insigne escudero al lado de los más grandes del género, pero él no tiene intención de vivir de las rentas de nadie sino que prefiere montárselo por su cuenta. Una independencia creativa que lleva bastante bien, por lo que hemos podido comprobar.»

28 abril 2022

Sala Azkena, Bilbao

Texto y fotos: Alfredo Villaescusa

La historia nunca ha concedido la suficiente importancia a esas personas que ejercían de punto de apoyo de otras, esos hombros en los que llorar cuando las circunstancias venían mal dadas o ese compañero de tragos con el que celebrar los triunfos. Muchos se acuerdan del famoso hidalgo de La Mancha de la inmortal obra de Cervantes, pero parece que quedó en un discreto segundo plano el siempre acertado y pragmático criterio de su acompañante Sancho Panza. Reivindiquemos figuras como el consejero Patronio de ‘El conde Lucanor’ de Don Juan Manuel o el criado que le soltaba verdades como puños al malogrado Mariano José de Larra en el artículo ‘La nochebuena de 1836’. ¡Silencio! ¡Silencio!

A esta última tradición pertenecería sin duda el histórico bajista Sami Yaffa por su espectacular currículum que incluye auténticas piedras angulares del glam punk como Hanoi Rocks, con los que participó ya en su debut de 1981, o los reformados New York Dolls del nuevo milenio. Y eso no es todo, esta histórica figura de las cuatro cuerdas también efectuó notables incursiones para The Hellacopters, Johnny Thunders, Joan Jett & The Blackhearts o la banda de Michael Monroe, entre muchos otros. A ver quién presume de una carrera a la vera de tantos astros fulgurantes.

Con semejante trayectoria, las salas deberían haber estado a reventar en su última gira por la península a cuenta de su disco en solitario ‘The Innermost Journey To The Outermost Mind’, pero en su cita bilbaína en la sala Azkena apenas se juntaron unos pocos fieles, suponemos que la mayoría melómanos. Los misterios de la asistencia a conciertos continúan siendo inexpugnables, pues los bolos a los que hemos ido últimamente han estado a tope de personal.

Dada la amplia experiencia de Sami Yaffa en el mundillo, no era de extrañar que se rodeara de compatriotas tan solventes como el guitarrista Linde de H.I.M., al que muchos recordarán por su peculiar aspecto con rastas larguísimas, o el teclista Burton, que solía calzarse un sombrero de cowboy durante los directos, si mal no recuerdo. A eso le sumamos a la batería al más discreto Janne Haavisto (Laika & The Cosmonauts) y ya tenemos un grupo en condiciones para montar ruido.

Como era de esperar, el repertorio del bajista se basó sobre todo en su reciente álbum en solitario, por lo que comenzó con la enérgica “Armageddon Together” y luego pisó a fondo el acelerador con la frenética “Selling Me Shit”. Que vivan los contrastes, aquí nadie se iba a aburrir, nos quedaba más que claro.

“Fortunate One” certificó lo rodados que estaban en las distancias cortas y en “Rotten Roots” se acercaron a ese reggae punk que popularizaron combos como The Ruts o The Members y que se antoja toda una rareza escuchar hoy en día. Diríamos incluso que este tipo de temas a caballo entre el fumeteo y el macarreo constituyen los principales atractivos del último trabajo de Yaffa.

El tipo se mostró simpático hacia los escasos asistentes y soltó varios “Eskerrik Asko” para demostrar que sabía de sobra dónde estaba, se atrevió incluso a calificar al País Vasco como uno de sus lugares preferidos “del mundo”  y también alabó a la parroquia diciendo que eran “pocos pero poderosos”.

El recuerdo a los viejos amigos estuvo presente, por lo que era inevitable la mención al añorado Sylvain Sylvain de New York Dolls. En este sentido, un servidor se acuerda de esos memorables bolos que ofrecía en los que combinaba canciones con anécdotas surrealistas y cómo consiguió hasta que la peña ladrara en una de las ocasiones. Gloria eterna a semejante crack de los escenarios.

Sami quizás no tiene tanto desparpajo ni vena cómica como la mencionada leyenda, pero consiguió mantener la atención del respetable con piezas como “I Can’t Stand It”, una mirada inocente de un niño de ocho años acerca de “lo mierda que es el mundo”, según nos explicó. Y reincidió en el reggae punk con “You Gimme Fever”, otra de esas notas pintorescas del recital.

En un arrebato de sinceridad, Yaffa confesó que no se iban a hacer ricos esa noche y que solo pretendían pasárselo bien, algo que se palpaba desde las primeras canciones. El guitarrista Linde se lució bastante más en esta banda  que en los tiempos de H.I.M. y casi lo mismo podríamos decir de Burton. La verdad es que fue todo un puntazo ver a ambos sobre el escenario, pues un servidor se acordaba de ellos por los vídeos junto a Ville Valo. Las vueltas que da el negocio.

Volviendo al repertorio, moló el aire spaghetti-western y a veces zíngaro de “Look Ahead”, todo un fiestón para el que pidieron palmas antes de pegar acelerón al final. “Cancel The End Of The World” ejerció a modo de epílogo con ese poso relajado de querencia reggae y con refuerzo a los coros por parte del batera y el teclista.

Pues hasta aquí había sido una descarga bastante digna, pero era preciso recordar el paso de Yaffa por esos grupos que forman ya parte de la historia de la música, caso de Johnny Thunders & The Heartbreakers y su inmortal “I Wanna Be Loved” o “Lost In The City” de Hanoi Rocks, todo un precedente del “Paradise City” de Guns N’ Roses, no hay más que escuchar su estribillo.

La guinda definitiva llegó con el celebérrimo “Pills” de Bo Diddley que estaba en el inolvidable debut de New York Dolls y que el propio Diddley odiaba, según nos contó el bajista previamente. Una mirada al pasado para remarcar la importancia de su legado.

Cualquier aficionado al glam punk o al rock n’ roll punkarra debería tener a Sami Yaffa en lo más alto de su pedestal por su labor de insigne escudero al lado de los más grandes del género, pero él no tiene intención de vivir de las rentas de nadie sino que prefiere montárselo por su cuenta. Una independencia creativa que lleva bastante bien, por lo que hemos podido comprobar.

Alfredo Villaescusa
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Esta entrada fue escrita por Alfredo Villaescusa

1 comentario

  • Juandie dice:

    Currado concierto que el se marcó este músico como es SAMI YAFFA que tanto con temas propios como con algunas versiones lo dejó bien alto en el Azkena bilbaino.

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