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Crónicas

Neuman en Bilbao: Un dramón ameno

«Fue la confirmación de que nos hallábamos ante un artista verdaderamente poliédrico, con diferentes facetas, capaz de pasar del llanto a la coña marinera y quedarse tan ancho.»

10 junio 2022

Sala BBK, Bilbao

Texto y fotos: Alfredo Villaescusa

Muchas veces cuando uno acude a un concierto acústico casi se echa a temblar. No porque nos mueva un prejuicio concreto contra los recitales desenchufados, sino porque ya hemos soportado unos cuantos tostones en este formato y me atrevería a decir que se trata de algo para gente muy fan del grupo concreto. Para esos que disfrutarían las canciones incluso aunque sonaran con flauta travesera.

En este caso, no teníamos ni idea de que la actuación de Neuman en la bilbaína sala BBK dentro del ciclo de calentamiento para el festival Bilbao BBK Live que se celebrará los próximos 7, 8 y 9 de julio en Kobetamendi seguiría esa configuración. Pero no nos asustamos ni nada, ni siquiera podríamos llegar a imaginar que un tipo que hace música tan doliente como Paco Román en realidad sería un auténtico cachondo mental y que nos echaríamos tantas risas como en un monólogo cómico.

De artistas grandes de verdad es adecuar su espectáculo a las circunstancias y no tocar de la misma manera en un festival de proporciones considerables que en una sala reducida. Del mismo modo, si en un acústico te limitas a ejecutar tus composiciones de manera sosegada, es probable que se duerman hasta las piedras. Otra cosa es si vas intercalando anécdotas entre canción y canción y gracias a tu desparpajo consigues que el público coma de tu mano.

Esto último es lo que hizo Paco Román en su proyecto Neuman acompañado únicamente por un pianista en una velada supuestamente intima, pero con mucho cachondeo, como ya hemos dicho. Ante una considerable multitud dada la abundancia de bolos en las inmediaciones, se arrancó con “Still on Time”, perteneciente al EP ‘I Love You’, que en esta ocasión adoptó cierto aire country y quedó francamente bien.

Paco preguntó a la peña si habían visto al grupo en el BBK Live y les pidió que se acercaran, algo que no terminó de calar, quizás porque en estas latitudes somos más de preservar el espacio vital. Había una chica en la primera fila que no dudó en pedirle el tema “Contigo” y además le aseguró que no la tocaba “desde Donosti”.

Una propuesta que cayó en saco roto, tal vez por aquello que dijo Román de que Neuman era un grupo independiente que hacía “lo que le salía de los cojones”. Optó por un inmenso “Bye Fear/Hi Love”, que no contó con la ayuda de Ken Stringfellow de The Posies como en estudio, pero que brilló igualmente gracias a la sentida voz de Paco. A un servidor le encantaría ese corte incluso aunque deviniera en jota aragonesa.

Y sin salir de ese mismo trabajo, rescató también “Hell”, que se antojó hasta bailable, aunque esta vez sí que echamos de menos las guitarras potentes. Habría montes y valles en el repertorio de aquella noche, eso lo constató “Crashpad”, al tiempo que Paco pedía al personal que le recordaran el tiempo que le quedaba, pues la política del recinto en ese aspecto debía ser bastante rigurosa.

El vocalista y guitarra tenía el día parlanchín y hasta con sentido del humor. Ya en el inicio nos relató los problemas que tuvo en el hotel con un peine y no dejó de intercalar chascarrillos entre canción y canción. “¡No hables más, canta!”, le dijo la fan que todavía soñaba con escuchar “Contigo”. Para este tipo de cosas también hay que valer y Paco poseía ese gracejo típico del sur, por lo que sus disertaciones no se nos hicieron pesadas en ningún momento.

“Baby the Sunrise” provocó que alguno cantara la letra, al cantante le emocionó ese detalle, por lo que no dudó en pedir un aplauso para el susodicho. “Ingrid” era otra pieza con sensaciones a flor de piel, pero brotaron palmas de forma espontánea, nada verbenera.

Para la recta final, Paco nos sorprendió tocando sentado en el borde del escenario “Turn It”, que la llevó a buen puerto en el formato desenchufado, aunque notamos la ausencia de la electricidad. Nos aseguro que “así nunca la vamos a escuchar” y probablemente fuera cierto, pues aquel se trataba de un recital completamente diferente a otros suyos que habíamos visto.

Al igual que si estuviera en un campamento de verano, permaneció de esta guisa para otro tema con carga emocional como “The City of Love”, otra curiosidad difícil de repetir en las mismas circunstancias. Y quiso homenajear a sus inicios con el proyecto que lleva el nombre de su perro Neuman con “Sil Fono”, pieza que abría el primer disco y que en estudio supera los ocho minutos. Una delicia para sibaritas con evidente apetencia shoegaze.

Pues nos sorprendió mucho este concierto acústico con marcada intensidad que rompió las mismas barreras de la propia música que Paco calificó como “un dramón”. Fue la confirmación de que nos hallábamos ante un artista verdaderamente poliédrico, con diferentes facetas, capaz de pasar del llanto a la coña marinera y quedarse tan ancho. Gracias por este dramón ameno.

Alfredo Villaescusa
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Esta entrada fue escrita por Alfredo Villaescusa

1 comentario

  • Juandie dice:

    Correcto concierto en formato acústico por parte de este buen músico como es NAUMAN en una de las salas más emblemáticas como es la BBK Bilbaina.

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