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Crónicas

Kiss: El fin del camino

«Si este ha sido su último concierto en nuestro país, nos quedamos con un gran sabor de boca. Estoy completamente seguro de que si no fuera por el reloj biológico, que no perdona, podrían estar otros cincuenta años más»

3 julio 2022

WiZink Center, Madrid

Texto: Alex Rico. Fotos: Jorge Bobadilla

“The End of the Road World Tour” aterrizaba en el WiZink Center como última parada en España después de 47 años en activo, poniendo punto final así a una legendaria carrera. Según argumentó Gene Simmons en una entrevista: "La razón para dejar de girar es por el orgullo y el respeto por uno mismo y el amor y la admiración por los fans. Lo último que quieres ser es un boxeador campeón del mundo y permanecer en el ring demasiado tiempo. Es solo cuestión de tiempo hasta que tus piernas no puedan sostenerte y vayas a perder". ¿Será realmente su gira de despedida? No es la primera vez que amagan con la retirada y hemos visto casos como Scorpions, Mötley Crüe… pero por si acaso cumplen su amenaza, no íbamos a perder la oportunidad de verlos por última vez.

Los aledaños del antiguo Palacio de los Deportes estaban plagados de varias generaciones, con sus respectivos maquillajes, en las que los más mayores van pasando el testigo para que intenten comprender lo que ha supuesto Kiss en sus vidas y mantener ese legado.

Ya dentro, pese a no haber colgado el cartel de sold-out oficialmente, la entrada era como si lo fuera y cuando el reloj marcaba las 21:15 horas sonaba el “Rock and Roll” de Led Zeppelin mientras por los video marcadores emitían el video simulando el recorrido desde el backstage hasta el escenario de la banda conformada por Paul Stanley, Gene Simmons, Tommy Thayer y Eric Singer con sus característicos atuendos plateados. Un momento de silencio para que desde la PA se pronunciara el lema: “Madrid, you wanted the best! You got the best! The hottest band in the world…  Kiss!”

El inmenso telón con el logo de la banda se derrumbaba con el inicio de “Detroit Rock City” dejando ver un espectáculo de fuego, pirotecnia y explosiones a la vez que los integrantes bajaban de las alturas sobre tres plataformas colgantes. Paul Stanley, en el centro del escenario, es el encargado de capitanear este primer tema interactuando con la gente de las primeras filas, esa Kiss Army que nunca falta a su cita y que se hizo notar de lo lindo con la festiva “Shout It Out Loud”.

“Buenas noches Madrid. Esta noche es la noche. No hablo español muy bien, pero comprendo sus sentimientos y mi corazón es suyo”, se dirigía por primera vez Paul Stanley al público madrileño. Advierte que van a tocar algo del primer álbum y esa no es otra que “Deuce”, a la que le siguen los tambores de Eric Singer, que explotan en fuego con cada golpe de “War Machine” o la adictiva “Heaven's on Fire”, abriéndonos las puertas del infierno para que cojamos sitio y disfrutemos de lo que queda de espectáculo.

Sin apenas respiro, Gene Simmons bromea preguntando que si conocíamos el tema que empezaba a retumbar mientras que se proyecta el "hey hey hey yeah" para que todos coreen al unísono un “I Love It Loud”, que finaliza el propio bajista escupiendo fuego a través de una espada en llamas. Después de un breve “Say Yeah”, los riffs de “Cold Gin” infectan el WiZink Center, que finalizan con Tommy Thayer y su exhibición particular a las seis cuerdas disparando pirotecnia desde el mástil. A estas alturas seguro que hay alguien que todavía echa de menos a los legendarios Eric Carr y Ace Frehley, pero para gustos los colores.

Siguiendo con la ceremonia del rock llegaba una de mis favoritas, “LickIt Up”, y viendo cómo se desgañitaba el público parece no soy el único con esa opinión. Sonaron “Calling Dr. Love”, “Tears Are Falling” o “Psycho Circus”, que enlazó con el solo de batería de Eric Singer. A continuación, llegaba el memorable momento de Gene Simmons escupiendo sangre por la boca durante su habitual solo de bajo que precede a una apisonadora llamada “God of Thunder”, un cañón directo.

El show iba in crescendo con Paul Stanley sobrevolando nuestras cabezas en una tirolina que le lleva sin escalas a un pequeño escenario situado en la otra punta del WiZink Center, metiéndose al público en el bolsillo con las primeras notas de “Love Gun” de fondo. Un lujo para todos aquellos que tuvieran las entradas más alejadas el poder disfrutar de cerca tanto de este tema como de la inmortal “I Was Made for Lovin' You”, otra de las más ovacionadas de la noche y que devolvía de nuevo a Stanley al escenario principal en el camino inverso para atacar “Black Diamond”.

El momento más emotivo fue cuando Eric Singer se ponía tras el piano para cantar y tocar la emotiva balada “Beth”, una auténtica delicia. Pero todo principio tiene su fin, y el de Kiss esa noche estaba llamando a la puerta.

Un par de bises llegaban de la mano de “Do You Love Me” y el fin de fiesta de “Rock and Roll All Nite”, con una explosión de confeti y globos gigantes serigrafiados que caían desde el techo.

Cuando lees que Kiss es el mejor espectáculo de rock en el mundo probablemente lleven razón. Si este ha sido su último concierto en nuestro país, nos quedamos con un gran sabor de boca. Estoy completamente seguro de que si no fuera por el reloj biológico, que no perdona, podrían estar otros cincuenta años más.

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Esta entrada fue escrita por Redacción

3 comentarios

  • Juandie dice:

    Pedazo de resumen hacia el gran concierto que se marcaron los históricos KISS en el histórico Palacio De Los Deportes de la rockera Madrid. Se les echará de menos.

  • Edwin dice:

    Simplemente impresionante, no entiendo como hay personas que le exigen a un tío de 70 años que cante como si tuviese 30, la mejor despedida que ha podido tener, aún guardo esperanza que vuelvan, ya sabemos como son, grandes KISS

  • Chus dice:

    Muy buena crónica en Madrid estuvieron impresionantes y en Barcelona no pudieron meter todo su montaje

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